DE POLICÍAS
Ahora sí que la tropa de la Policía Municipal de Tijuana no está muy contenta. No es para menos. Cuando no se encajan en ellos, sus superiores les ven la cara y hasta los presionan para la entrega de “cuotas”. Tres casos ilustran la situación por la que los gendarmes están pasando.
UNO: Un activo Policía Municipal se quejó: A veces les conviene más faltar a la corporación que ir a trabajar. Explicó que las cuotas que deben pagar a sus superiores son muy altas para cubrirlas “luego dicen a la gente que no dé mordidas pero a nosotros nos siguen pidiendo dinero”. Dio santo y seña de cómo por el fin de semana deben pagar unos 190 dólares por trabajar. La cadena de la corrupción la ilustró así: El agente le pide dinero al ciudadano para dárselo al Supervisor, quien lo reporta al subjefe y éste al Jefe de Distrito. Luego de cierta mochada, el dinero va a parar al escritorio del comandante y de ahí para arriba. Concluyó tristemente el informante de ZETA: “Para ser un buen policía hay que ser extorsionador o secuestrador”.
DOS: De repente se dieron cambios en la corporación municipal. Casualmente, los agentes que apoyan las candidaturas de miembros del Partido Acción Nacional, especialmente a Jorge Ramos, fueron cambiados de posición laboral. De estar activos en diferentes delegaciones, los comisionaron a los famosos puntos fijos. Prácticamente al congelador. Se quejan de frío y se duelen de ser presionados.
TRES: Llegó textual hasta las oficinas de ZETA: “La noche de la cena navideña para la Policía Comercial, el señor Secretario de Seguridad Pública de Tijuana, Algorri Franco, dijo que a partir del día primero de enero del 2007 el sueldo de los agentes de la Policía Comercial aumentarían diez por ciento cada mes. Han pasado los meses y nada se ha visto de lo prometido. Hasta la fecha los agentes siguen inconformes con el señor Algorri Franco”.
A los policías municipales pues, cuando no les llueve, les llovizna. Y todo desde las entrañas de la corporación.
30 DE JUNIO
Es una lástima. Hasta el 30 de junio, Mario Escobedo será Delegado de la Secretaría de Economía en Baja California. Después de once años, cumplidos el 3 de junio, el tijuanense renunció al cargo que ha desempeñado de manera honrosa durante varios gobiernos y muchos partidos. Hombre respetado en el sector empresarial, sirvió a muchos emprendedores e inversionistas en su trato con el gobierno para la activación y el desarrollo de la economía en el estado. Para la mala fortuna de muchos, se atravesó en el camino un gobierno panista hasta el extremo, que quiere todas las posiciones federales en los estados, para miembros de su partido. Bajo esa premisa empezó a buscar el trabajo de Escobedo, el ex diputado Alejandro Monraz. Que no tiene ni la experiencia ni las relaciones que el que se va, pero quiere chamba. Como preámbulo, desde hace meses despacha en la subdelegación de Economía en Tijuana, Luis García. Célebre por haber sido herido en el atentado que terminó con la vida del ex Subprocurador Rogelio Delgado Neri, y por ser hermano de otro panista, Max García. De esta forma, la Delegación de Economía de Baja California se convirtió en parte de la nómina panista. Una pena después del trabajo de Mario Escobedo.
Cable
Agentes municipales de Rosarito en coordinación con la Estatal Preventiva, Regulación Municipal, CFE y Telnor, realizaron la semana pasada un operativo en algunas recicladoras de metales. Buscaban el cable eléctrico que a diario es robado y que le ha ocasionado a estas dos empresas pérdidas millonarias.
Doce de ellas fueron visitadas, pero curiosamente en ninguna se localizó ningún pedazo del codiciado metal. Todo en orden, todo limpio.
La sospecha surgió de inmediato: hubo fuga de información.
Iniciada la presente semana, la policía municipal llegó de manera sorpresiva a una de las recicladoras ya visitadas, la actitud sospechosa de unas personas que se encontraban en el lugar, obligaron a los gendarmes a realizar una segunda revisión y encontraron varios kilos de cobre en tambos de plástico.
Los municipales cargan con metal y sospechosos a la comandancia, elaboran el parte policíaco y los presentan ante el juez municipal, quien decide que se los lleven directito al Ministerio Público bajo turnación.
Pero el agente del Ministerio Público no encontró elementos suficientes para consignarlos y quedaron en libertad. Los policías se quedaron sorprendidos de la determinación rápida, pronta y expedita de la justicia.
Como dato adicional, el dueño de la recicladora tiene un apellido muy conocido en ese municipio.
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