|
|
 |
 |
Un equipo decadente
Año tras año, la directiva hace movimientos millonarios y firma jugadores de renombre, lujo que pueden darse por contar con su estadio, el Camden Yard, lleno todos los días, pero que no son capaces de dar alcance a sus compañeros de División. La última ocasión que ganaron fue en 1997, y desde entonces llevan nueve temporadas perdedoras.
Rafael S. González Martínez
Por primera ocasión, y gracias a la creación de los enfrentamientos Interligas, donde equipos de cada Liga se enfrentan entre sí, en San Diego es factible tener la visita de novenas como Seattle Mariners, Los Angeles Angels, Texas Rangers y Oakland Athletics. Todas ellas de la División Oeste americana.
Lo cierto es que este experimento, ahora tan normal, comenzó el 12 de junio de 1997, imitando el modelo de otros deportes como el baloncesto y el futbol americano. Y aunque mucho se ha comentado sobre estos peculiares enfrentamientos, como “Series Mundiales”, dirán algunos.
Pero en este 2007, por primera ocasión las novenas de Boston Red Sox y Baltimore Orioles llegan al Petco Park. Y en cambio, Padres ya cumplió con su rol yendo a la “ciudad esmeralda” y a Tampa, Florida.
Precisamente, la visita de los “pájaros naranjas” convocó una gran cantidad de aficionados, que recuerdan con agrado los buenos tiempos de este equipo. En su haber, Orioles tienen tres campeonatos mundiales: 1966, 1970 y 1983. Siete banderines, 1966, 1969, 1970, 1971, 1979 y 1983; ocho títulos de división: 1969, 1970, 1971, 1973, 1974, 1979, 1983 y 1997, y un comodín en 1996.
Sin embargo, los tiempos de Frank y Brooks Robinson, Jim Palmer, Eddie Murray y el famoso “caballo de hierro”, Cal Ripken Jr., quedaron atrás. Compartiendo la década de éxitos de New York Yankees y Boston Red Sox, quienes desde el último banderín de 1997, no dan una.
Año tras año, la directiva hace movimientos millonarios y firma jugadores de renombre, lujo que pueden darse por contar con su estadio, el Camden Yard, lleno todos los días, pero que no son capaces de dar alcance a sus compañeros de División. Esta temporada, tratando de poner fin a una serie de nueve temporadas seguidas de pérdidas, invirtieron 42 millones de dólares para reconstituir su grupo de lanzadores de relevo no ha dado resultado.
Y como siempre sucede, luego de ocho descalabros seguidos, cayó la cabeza del manejador Sam Perlozo, y lo reemplazaron interinamente con David Trembley, el entrenador de los lanzadores de relevo.
Orioles están en último lugar en la División Este de la Liga Americana, 16 juegos detrás de Boston, que ocupa el primer lugar. Han perdido nueve juegos consecutivos. Desde que se inició la temporada, Baltimore ha ganado 29 juegos y ha perdido 41. Perlozzo de 56 años de edad, es el segundo manager consecutivo que despiden los Orioles en mitad de temporada. Su récord total con el equipo fue de 122 victorias y 164 derrotas.
De acuerdo a un boletín la oficina de comunicación de Baltimore, el vicepresidente ejecutivo Mike Flanagan dijo que Perlozzo estaba preparado para dar batalla todos los días, “pero la cosa no estaba funcionando".
Un nombre que suena con fuerza es el de Joe Girardi, quien en 2006 ganó el premio al Manager del Año de la Liga Nacional como piloto de Florida Marlins.
Desde que Davey Johnson los guió al primer lugar en 1997, nadie ha podido saldar un récord positivo en Baltimore. Ray Miller, Mike Hargrove, Lee Mazzilli y Perlozzo no han podido hacer nada. A menos que se produzca una espectacular reacción, los Orioles parecen condenados a su décima campaña seguida con más derrotas que victorias.
Por lo pronto, la era de Trembley comenzó con derrota, el mismo resultado de siempre. Siendo la novena derrota consecutiva. Jake Peavy ponchó a siete en seis entradas, mientras Marcus Giles y Khalil Greene empujaron cada uno tres carreras para ganar 12-6.
Peavy (9-1) lanzó pelota de tres hits hasta el sexto inning con una ventaja de 5-0, aunque luego admitió tres carreras. Pero el derecho superó la adversidad cuando finalizó la entrada al ponchar a Paul Bako con las bases llenas. Giles pegó un cuadrangular de tres carreras en el segundo episodio contra Steve Trachsel (5-5), quien sufrió la derrota. Greene logró un jonrón solitario en la cuarta entrada ante Trachsel y culminó las seis carreras del sexto inning con un sencillo de dos anotaciones.
Ni hablar, se trata de un equipo que tiene una década sumida en el marasmo y la debilidad, cosa que los otros equipos de su División han aprovechado.
Lástima por su historia y sus seguidores.
|
 |
|
 |