Debe al Instituto Mexicano del Seguro Social, 112 millones de pesos
Barreto defrauda al fisco
Incluso pretendió pagar un adelanto de siete millones de pesos con un cheque sin fondos. Además no ha pagado el Impuesto Sobre la Renta ni presentado declaraciones ante el Sistema de Administración Tributaria desde 2002 hasta lo que va de este 2007. Las cuotas obrero-patronales al Seguro Social las adeuda desde 1991. El delito de defraudación fiscal persigue al Delegado de La Presa.
Adela Navarro Bello
Auto Transportes de Pasajeros Urbanos y Suburbanos Calfia Tijuana, S.A. de C. V., cuyo presidente del Consejo y socio es Gregorio Barreto Luna, Delegado de La Presa en Tijuana, tiene un adeudo ante el Seguro Social de 112 millones 842 mil 315 pesos con 80 centavos.
La institución de salud, determina la cifra de la siguiente manera:
Monto del adeudo: 41 millones 708 mil 606 pesos con 77 centavos.
Actualización: 13 millones 706 mil 154 pesos con 85 centavos.
Recargos moratorios: 57 millones 427 mil 554 pesos con 18 centavos.
En total, el adeudo de 112 millones 842 mil 315 pesos con 80 centavos.
La empresa dedicada al transporte urbano de pasajeros, fue constituida ante la Notaría Pública No. 2, el 3 de julio de 1985 bajo el número 91910. Aparece como administrador único Gregorio Barreto Luna, como Secretario, Genaro Alfaro Gómez, en calidad de Tesorero, Hipólito Lizárraga Arias y los socios, en estricto orden de aparición, son:
Leopoldo Durán Rentaría, José Acevedo Fonseca, Raúl Velásquez Arana, Alberto Osorio Ramírez, Gregorio Barreto Luna, Jesús Nieto Sánchez, Modesto Rosales Chávez, Catarino Pedilla Civarrubias (sic), Fernando Robles Sierra y Julio Chávez Alba.
La clave de actividad ante el Instituto Mexicano del Seguro Social es la 7101, el registro patronal el A082431410 y tiene dados de alta ante ese organismo a un total de 763 trabajadores.
Evidentemente no ha pagado de manera oportuna y tampoco ha entablado convenio alguno con la institución para saldar su adeudo. Lo cual, lo hace acreedor de multas.
Los rangos salariales de sus trabajadores están muy por debajo de la media en Tijuana, Baja California.
Barreto Luna registró a 761 de sus trabajadores con un pago de hasta dos salarios mínimos, a uno con hasta cuatro o cinco salarios mínimos, y otro personaje con más de cinco salarios mínimos. Aun así, no pagó las cuotas al Seguro Social, de ahí la cantidad del adeudo.
El problema va más allá cuando la empresa, el patrón de Transportes Calfia, “no cuenta con bienes suficientes que garanticen el interés fiscal”. También acreditan que en reiteradas ocasiones se le ha citado “con la finalidad de conciliar sus adeudos, obteniendo de dichas reuniones resultados negativos a la aceptación de la totalidad del adeudo”.
Barreto pues, se niega a pagar.
La historia
El 28 de abril de 2004, el representante de Transportes Calfia se presentó ante el Instituto Mexicano del Seguro Social para pretender aclarar la situación y lograr una disminución del adeudo.
Alegó que en lugar de 763 empleados, cuenta con 983, los cuales solicitó fueran analizados en sus movimientos de altas y bajas. Luego de un análisis, la institución determinó: “A la fecha se regularizaron los avisos de baja que el patrón presentó y que tenía cargados en su emisión, haciendo un total de mil cuatro trabajadores vigentes, de los cuales 478 no son suyos, de acuerdo a investigación que realizó el departamento de afiliación vigencia”.
Luego de ello se les requirió a los transportistas que presentaran las bajas registradas para que en su liquidación de 2004, únicamente le aparecieran los trabajadores que correspondían, los cuales dieron un total de 526.
Al año siguiente, el 12 de enero de 2005, Barreto presentó otro argumento para intentar disminuir los adeudos, que aún así, no cubría año con año.
Solicitó, en aquella ocasión, la cancelación de emisiones de periodos del 98, argumentado que atravesó por una huelga del 15 de agosto de 1997 al 6 de octubre de 1999, por lo cual hubo de pagar a los trabajadores la cantidad de 4 mil 660 pesos, que corresponden al 20 por ciento de los salarios dejados de percibir a partir del entallamiento de la huelga. Con estos fundamentos, solicitó que se le ajustaran las liquidaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social con un 80 por ciento a la fecha de entonces, el año 2004.
La paraestatal conoció los hechos, realizó un análisis y lo exhortaron a que acudiera a las instalaciones oficiales para aclarar la situación, al mismo tiempo le informaron de su adeudo, aún vigente y sin rebajas, y le dieron un plazo de diez días para liquidarlo.
El 6 de junio de ese 2005, en la Ciudad de México, se reunieron, el Coordinador Regional de Incorporación y Recaudación, licenciado Manuel Grajeda, el Jefe de Servicios de la delegación del IMSS en Baja California, el supervisor de cobranza, el subdelegado y el jefe de cobranza, quienes determinaron revocarle la auditoría a Transportes Calfia, enviarle a Gregorio Barreto el reglamento de vialidad y transporte, y, continuar con las acciones de recaudación.
El 13 de junio de 2005, Barreto insistió. Entonces pretendía que no se considerara en su adeudo a 33 trabajadores, de los cuales presentó bajas extemporáneas.
Finalmente, el 30 de septiembre, Barreto presentó un oficio donde se comprometió a convenir el adeudo ante el Seguro Social, una vez que le fuera reconocido el trámite de aclaraciones y ajustes. El 15 de diciembre, la institución tomó la decisión, de “ajustar los periodos que persistió un movimiento de huelga sancionado por la junta local de conciliación y arbitraje”.
Ese mismo día, se informó a Barreto que una vez realizado el ajuste se le citaba para finiquitar el adeudo que tenía desde 1991 a la fecha. Se les informó entonces el 21 de diciembre a Genaro Alfaro Gómez del adeudo de 101 millones 117 mil pesos.
El 27 de diciembre de 2005, Gregorio Barreto se comprometió a regularizar su situación, pagar el adeudo por concepto de cuotas obrero-patronales y las infracciones a la Ley del Seguro Social.
El 30 de enero de 2006, Gregorio Barreto se presentó otra vez con las autoridades del Seguro Social para informar:
“Que la totalidad de los bienes que se señalan como garantía, son los únicos con que cuenta su representada y que puede comprometer válidamente, además de ser los bienes que se encuentran en el mejor estado de conservación y cuentan con un mejor precio de venta pública”.
Se refirió a 400 vehículos con un valor comercial de 7 mil 500 dólares cada uno, los cuales sumados resultaban en tres millones de dólares, cifra que según el Delegado de La Presa superaba con creces el interés fiscal.
Sin embargo el acuerdo y compromiso de Barreto Luna duró poco. El 27 de febrero de 2006 informó que no le había sido posible obtener la cantidad del dinero que adeuda al IMSS, por lo cual solicitó una prórroga para pagar el 31 de marzo de 2006.
Llegado el 31 de marzo informó: Que se encuentra “en negociaciones con las instituciones BANAMEX y BANORTE, con las cuales está gestionando dos tipos de crédito, uno consistente en arrendamiento financiero y el otro crédito para pago de pasivos, con la finalidad de que se les conceda una prórroga más y última para realizar dicho cumplimiento a más tardar el lunes 15 de mayo de 2006”.
Un mes después, en abril de 2006, Barreto realizó tres primeros pagos con un importe total de 1 millón 509 mil 600 pesos. También entregó, el 17 de abril, un cheque por siete millones de pesos que resultó no tener fondos y fue cancelado dos días después por Bancomer.
El ocho de mayo, días antes que se le venciera la segunda prórroga, Barreto Luna pagó 102 mil 778 pesos, erogados por el Comité de Socios de la Empresa. Explicó una vez más que se encontraba el trámite con BANAMEX para lograr el crédito.
Pero no pagó. Es más, ya no regresó. Por eso el 24 d agosto de 2006, el titular de cobro del Instituto Mexicano del Seguro Social, determinó:
“Iniciar el proceso para aplicar la defraudación fiscal”.
Tampoco paga impuestos
María del Socorro Acosta Hernández, del Servicio de Administración Tributaria de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, también informó por escrito que Gregorio Barreto Luna como patrón de Transportes Calfia, no tiene registro del cumplimiento de las obligaciones fiscales:
* Pago provisional del ISR.
* Personas morales de los meses de abril, mayo, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre de los años 2002, 2003, 2004, 2005, 2006 y lo que va de 2007.
* Declaración anual de ISR de personas morales de los ejercicios 2002, 2003, 2004, 2005, 2006.
Luego de verificar la irregularidad y la defraudación al fisco mexicano, a Barreto Luna se le dio un plazo de 15 días para que cumpliera con las obligaciones ante la Secretaría de Hacienda, cumplimiento que se le exige independientemente de la multa a que se ha hecho acreedor “por la comisión e infracciones establecidas en las disposiciones fiscales correspondientes a esta diligencia”.
La notificación le llegó al representante legal de Transportes Calfia y delegado de La Presa el 16 de abril de 2007 cuando se le notificó personalmente a Prisciliano Morales Medina en su carácter de tercero.
La última auditoría de pagos fiscales y contribuciones al Instituto Mexicano del Seguro Social que le fue practicada a Autotransportes de Pasajeros Urbanos y Suburbanos Calfia Tijuana, S.A. de C. V., donde Gregorio Barreto es Presidente del Consejo, fue actualizada en mayo de 2007… y no había liquidado el adeudo que ya asciende a los 112 millones 842 mil 315 pesos con 80 centavos.
Defraudación fiscal, en toda su expresión.
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