Spacer10x10
Spacer10x10
ZETA  
ZETA Online Edición Impresa Mas Información
Publicidad Ediciones Anteriores Suscripciones Quienes Somos Contactenos English Index
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
ZETA Cover
Portada
Zoom Político
Para Empezar
Dezarrollo
Negocioz
Dobleplana
Conversaciones Privadas
Dichoz y Hechoz
Reportajez
Huellaz
Ezenario
En Zerio
Sortilegioz
Un Poco de Algo
Opinionez
Macuachadaz
Cultura
Espectaculoz
Deportez
Spacer10x10 Spacer10x10 Cultura

Inti-Illimani en Tijuana

Uno de los mejores grupos de música andina de todos los tiempos, compartirá público y escenario con los tijuanenses Malembe.

Gabriela Olivares Torres

El domingo 15 de julio, en punto de las siete de la tarde en Tangaloo, Malembe presentará su primer disco.

El grupo, concebido hace seis años por los jóvenes tijuanenses Paco Bernabé y Francisco Villalobos, ofrecerá esa noche la música de “Baja Nights Sounds”. Al día siguiente sus integrantes viajarán a Irlanda para llevar su fusión mexicana y latinoamericana al Cork Folk Dance Festival junto con el grupo Yima. Compromiso que se cumplirá, además, con el apoyo de Inti-Illimani, quien cederá los fondos recabados durante la noche para los noveles músicos que inician su travesía.

Pero la historia no queda ahí. Ese mismo domingo, antes de partir, Malembe será responsable de abrir el concierto de uno de los mejores grupos de música andina de todos los tiempos: Inti-Illimani, conjunto chileno con quien los jóvenes fronterizos ya tuvieron la oportunidad de compartir escenario precisamente en Tijuana, allá en 2001.

Quizás la empatía fundamentada en el proceso de vida que debe atravesar toda agrupación musical dedicada al folklore sudamericano, tal vez la calidad de las propuestas que hacen que los corazones latan en perfecta sincronía, pues entre músicos deben entenderse, lo cierto es que el acuerdo de Malembe e Inti-Illimani habrá que gozarlo en esta ciudad tan escasa de este tipo de visitas.

El trayecto ha sido largo, azaroso, renovador; también como puede apreciarse en el último material discográfico de los artistas chilenos, titulado “Pequeño Mundo”, donde las mezclas con la canción ranchera mexicana, la balada italiana, el son cubano y el jazz, dejan ver los intereses ilimitados de un proyecto que comenzó en 1967, cuando tres estudiantes de la Universidad Técnica del Estado, hoy conocida como la Universidad de Santiago de Chile, unieron por primera vez sus voces e instrumentos. Era el apogeo de la llamada Nueva Canción Chilena. La política y el arte formaban la unidad perfecta en la antesala del horror.

El exilio consecuente a la dictadura de Augusto Pinochet, con sus opositores torturados, desaparecidos y asesinados -entre ellos se cuenta la muerte del legendario Víctor Jara, quien fue colaborador cercano de Inti-Illimani- marcó la primera etapa padecida en Italia, donde el canto se oyó de la mano de cuanta campaña de solidaridad internacional brotó en pro de la recuperación de la democracia en Chile. Así la historia hasta 1988, cuando de nuevo se le permitió al grupo regresar a su país de origen, del cual se habían mantenido cerca con presentaciones en la línea fronteriza con la bota militar:

Tacna (Perú) en 1982 y Mendoza (Argentina) en 1985, compromiso que repitieron en 1986, donde lograron convocar a miles de chilenos.
El regreso fue emotivo, el instante en el que cruzaron las puertas del Aeropuerto Pudahuel de Santiago para ser recibidos por una verdadera multitud, quedó registrado por las cámaras fotográficas de la prensa y los fanáticos que luego formaron una caravana de automóviles que acompañó a Inti-Illimani hasta el centro de la capital.

Sin embargo, estas son anécdotas, hechos que marcaron una ruta que se abre para darse a la experimentación que ha permitido probar del vals peruano, a la cueca, el vallenato, el bolero e, incluso, el repertorio sinfónico.

De Jerusalén a España, pasando por Nueva York y México, las giras de Inti-Illimani dan vuelta a la página de la tradición musical para llegar al presente, punto en donde a Tijuana le tocará coincidir dentro de un par de semanas.

Mientras se espera la fecha, ZETA tuvo oportunidad de sostener una entrevista con Jorge Coulón, miembro fundador del grupo y puente, en sí mismos, de las diversas etapas musicales de Inti-Illimani.

– La historia es bien conocida. Mucho se ha hablado, incluso de su exilio después del Chile de Allende. Sin embargo, en una presentación reciente en el Auditorio Lisner Usted dijo: “No debemos ser prisioneros de la memoria. No queremos convertirnos en una museo de nosotros mismos”. ¿Qué significa esto para el presente y futuro de Inti-Illimani y para el folklore latinoamericano?
“En el caso del folklore latinoamericano, no significa nada, es un mar tan vasto y tan rico que en él, Inti Illimani es una gota de agua, o un barco diminuto que navega gracias a su riqueza y vastedad.  

“Para el grupo sí tiene un significado. El pasado se manifiesta en nuestras vidas en distintos planos; la historia, la nostalgia y la memoria son algunos de ellos. La historia es el pasado sistematizado académicamente, la nostalgia es el pasado como sentimiento de pérdida y la memoria es la vigencia del pasado sobre nuestro presente y futuro de modo consciente o inconsciente. Hay que ser, entonces, dueños de la memoria, no esclavos de ella y sobre todo no confundir la memoria con la nostalgia. Si somos capaces de usar la memoria como experiencia, estaremos en condiciones de construir un futuro mejor, si somos prisioneros de la memoria, allí quedaremos mirando hacia el pasado”.

– ¿Existe una relación vigente entre la música y la política?
“La pregunta debería ser ampliada o acotada. Si la ampliamos hacia el arte, sin duda el arte es atravesado por las vivencias del artista, entre otras las vivencias y experiencias sociales y políticas (pienso por ejemplo en Goya, Beethoven o Víctor Hugo). Si acotamos la pregunta a la canción popular, la respuesta de la historia es sin duda positiva, la relación entre canción popular y política es histórica, por acción u omisión”.

– A partir de los noventa, podría decirse, la globalización tuvo un impacto también en la música. ¿Cómo se adapta Inti-Illimani a este proceso?
“La globalización en materia artística es antigua como la civilización humana, el arte y la cultura siempre viajaron por las rutas del intercambio y comercio, y atravesaron fronteras y guerras desde que se tiene memoria.

“Ahora, el proceso económico y político que hoy se llama globalización es el nuevo nombre que ha tomado la dominación de los más débiles por parte de los más fuertes.  Nuestro grupo por historia y vocación está por defender a los más débiles dignificando su cultura, valorizando su riqueza cultural, luchando contra la homologación de los seres humanos, contra su reducción a meras cifras en una contabilidad.  En ese sentido, hoy más que nunca tiene sentido lo que siempre hemos hecho como grupo”.

– En los últimos diez años, Inti-Illimani ha sumado cinco miembros a sus filas. ¿Qué impacto ha tenido ello en las variaciones musicales del grupo?
“En sus cuarenta años de existencia han pasado por Inti-Illimani  veintidós músicos, siendo todos ellos un aporte y algunos de ellos una contribución muy gravitante en la personalidad musical del conjunto.

“Lo interesante que se ha producido, yo diría en los últimos catorce años -o sea, desde la llegada de Efrén Viera y luego de Daniel Cantillana-, es un fuerte recambio generacional. Lo anterior se ha traducido entonces en una doble renovación (dentro de una continuidad de identidad musical, de sello, de estilo musical). Por una parte, el aporte siempre único que cada músico trae con sí cuando ingresa a un grupo, y por otra parte una óptica generacional nueva. De los ocho músicos actuales de Inti-Illimani, cinco son nacidos después de 1972. Sus vivencias personales y musicales están relacionadas fuertemente a la historia de Inti-Illimani, pero son las de músicos de este tiempo”.
– Relacionado con la pregunta anterior, ¿cómo preservan la esencia mientras buscan otras fusiones, tal como se ve en el disco “Pequeño Mundo”, lanzado en 2006?
“En mi respuesta anterior, respondo en parte a esta pregunta. Profundizando un poco: los organismos vivos (y un grupo humano es eso; un ente que tiene una vida propia, que no es sólo la suma de varias individualidades) tienen una memoria ‘genética’, una especie de ADN. En el caso de Inti-Illimani hay una renovación dentro de esa identidad grupal. Sucede lo mismo con todos los grupos humanos, con las sociedades, con los países, con las corporaciones, etcétera. Ahora, en el caso concreto de Inti-Illimani, su sello característico ha sido la curiosidad, el cambio, la búsqueda de nuevas sonoridades. Tal vez en ello resida la vitalidad y la longevidad del grupo como tal”.

– ¿Qué esperan de Inti-Illimani en la próxima década? ¿Por dónde andarán sus intereses musicales?
“Es difícil prever el futuro, en mi caso personal este año cumplo los sesenta y creo que mi misión en el grupo será cada vez más entregar espacios, experiencias y desde luego, poder. Traspasar el bastón de la posta a las nuevas generaciones, que ciertamente viene con un bagaje musical increíble, en un mundo donde la variedad y la riqueza de estímulos musicales provenientes de la música popular están más presentes que nunca en la historia de la humanidad. En ese contexto de enorme información y estímulos, es importante la capacidad de un grupo de mantener una fuerte identidad, una fuerte raíz. Inti-Illimani tiene ese marco referencial y nuestra experiencia como latinoamericanos está lejos de haberse agotado musicalmente. Veo los próximos diez años con mucho optimismo desde la perspectiva del grupo”.

– ¿Cómo responderán a los intereses musicales de las nuevas generaciones?
“Con honestidad artística, con curiosidad y rigor, con alegría de ser parte de esas nuevas generaciones y de una memoria colectiva antigua y sólida”.


– Su próxima presentación en Los Ángeles tiene un sesgo particular; después de Tijuana y el Sur de California, ¿a dónde se dirigirán?
“Estaremos en Florida en una semana de actividades culturales que cada dos años organiza la ciudad de Daytona Beach con la London Simphony Orchestra y luego viajaremos a Europa por conciertos en Italia, España y Turquía. Septiembre lo dedicaremos a Ecuador y Chile, y a mediados de octubre comenzamos en Estados Unidos nuestra última gira internacional de este 2007”. A Tijuana, entonces, le tocará una gota de la lluvia

torrencial que el grupo chileno ha esparcido por el Viejo y Nuevo Continente, al tiempo que el joven tropel de Malembe se prepara musicalmente para crecerse al castigo y empacar maletas en busca de su propia fortuna en Irlanda, para de ahí también extenderse a Bélgica y Holanda. Por supuesto que pronto se tendrán más noticias.


Back to top menu

 

Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
  Choix Editores      
© l Choix Editores , S. de R.L. de C.V. l Todos los derechos reservados
Back to top menu
 
Spacer10x10