¿Hasta cuándo?
De Trez en Trez / A Pancho… / Óscar Hernández Espinoza
Uno.- Cada que lo platicaba se reía mucho.
Tenía poco de haber llegado a Tijuana y uno de sus primeros empleos lo encontró en las obras de canalización del Río Tijuana, en el departamento de control de calidad de la constructora. Eran los años setenta.
Sabía muy poco –casi nada— de construcción, menos de resistencia de materiales, sin embargo logró que lo contrataran y pasados los días cuando su jefe inmediato lo cuestionó acerca de su bajo rendimiento en el trabajo, él se justificó diciendo que le faltaba un escalímetro.
Y se lo proporcionaron…
Así, con el escalímetro en mano y recorriendo el canal del Río Tijuana logró mantenerse en el empleo, creo que un par de semanas, sin entender cómo fue que lo aguantaron tanto sin hacer nada, pero eso sí, con su escalímetro como herramienta.
Luego se desempeñó en otras labores. Inspector en los camiones Azul y Blanco de J. Magallanes y Cía., empleado de una licorería de los Corona, después presentó examen para ingresar a la entonces Policía Judicial del Estado, por fortuna no lo aprobó.
Ingresó al incipiente ABC y de ahí a ZETA para, con el tiempo, convertirse en un periodista serio, responsable, inteligente y profesional además de titularse como Licenciado en Derecho en la UABC.
Ha pasado un año más de su desaparición física, tiempo durante el cual poco se ha hecho para aclarar y castigar a los responsables de la muerte de Francisco J. Ortiz Franco. ¿Hasta cuando seguirá la impunidad?
Doz.- ¿O´ntoy? La verdad no lo sé.
Al parecer en los últimos dos años y medio he vivido en… no estoy seguro porque, primero me dijeron que la ciudad donde vivo sería igualita a San Diego, claro, antes me prometieron que estaría “bien y seguro” y luego me la cambiaron por el “bien y de buenas.”
Pues ni lo uno ni lo otro.
De repente en lugar de vivir seguro o ya de perdida de buenas, me encontré con una Tijuana en poder de la delincuencia, en la que las balaceras, los levantones, las ejecuciones, los decapitados, los robos y los asaltos dejaron de ser noticia para convertirse en algo cotidiano.
Del narcomenudeo en las colonias ya ni hablar.
Más me confunde lo que “el encargado del puesto” de lo que queda del ayuntamiento de Tijuana, Kurt Honold, promociona como “logros” propios en los medios de comunicación y que se refieren al periodo 2004-2006 en que Jorge Hank se desempañaba como presidente municipal, mismo que ahora “a chaleco” quiere ser gobernador del Estado. ¿Coincidencia?
Se afirma en dicha publicidad que entre los años 2004-2006 la policía municipal de Tijuana aumentó a un 93% el número de delincuentes asegurados, también que se duplicaron los detenidos que fueron remitidos al ministerio Público, y, por si esto fuera poco, se dice que los agentes municipales evitaron un promedio de 130 secuestros por año; que se cuadruplicaron los decomisos de droga, la tasa de detenciones por robo con violencia en el transporte público aumentó del 19% al 45% y se afirma también que se triplicó el número de detenidos por droga.
Otro promocional anuncia que en el mismo periodo se triplicaron los buenos resultados en materia de seguridad pública (¿?), que hay 70% más patrullas y que se instalaron 33 cámaras de video para controladoras de velocidad en ciertas calles.
Desde luego, en dichos “comerciales oficiales” no se dice que muchos ciudadanos son detenidos sin razón o por mirar feo a los agentes, que casi la mitad de los presentados ante el Juez municipal son puestos en libertad, tampoco se dice que entre los secuestradores hay agentes o ex agentes municipales involucrados, que las cámaras sorprendieron a los automovilistas con unas multas de $ 1,500 pesos ¡cada una!
Entonces: ¿En qué quedamos?, ¿San Diego o Tijuana?, ¿ciudad segura o insegura?, ¿bien o de malas?, ¿delincuentes bien armados o policía municipal desarmada y sospechosa? ¿O´ntoy?
Trez.- Agradezco el correo de Mario E. Smith, mexicano residente en California, Químico de profesión, en el que comenta acerca de los Diputados y sus “dietas”, tema que se abordó en este espacio en semanas anteriores: “ ....me parece que es algo ilógico, disparatado, pues mientras unos batallan por ganar el mínimo, éstos, con el mayor descaro y el mínimo esfuerzo se echan a la bolsa cientos de veces más que los pobres obreros… de verdad que es ilógico, increíble lo que estos cuates están robando, hasta que la gente no se dé cuenta y tome cartas en el asunto, pues en la gente está también la solución.”
“Mi nombre es Mario E. Smith S. soy Químico egresado de la UABC Tijuana y actualmente estoy viviendo en California porque no encontré en mi país una oportunidad para vivir dignamente, al igual que muchos de los paisanos que cruzan la línea fronteriza.” Termina sus comentarios que remitió vía correo electrónico.
P.D. 1.- “El candidato del pueblo”. ¿A cuál de los “genios” o “limpiabotas” de la campaña se le habrá ocurrido semejante barbaridad?
P.D.2.- Si el magistrado Germán Leal Franco hizo su reaparición, a estas horas Jorge Astiazarán, Jaime Palafox, Eligio Valencia, Mercedes Maciel y otros ya no son candidatos y se aprestan a recurrir al Trife.
Óscar Hernández Espinoza es egresado de la Facultad de Derecho por UABC, y es profesor de Cultura de la Legalidad y de Formación Cívica y Ética en Tijuana.
Correo: profeohe@hotmail.com
|