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Los González
Se llaman Jesús y Manuel. Su primer apellido es González, el segundo, Reyes. Uno fue Presidente Municipal de Tijuana y el otro Diputado Federal. Antes de eso, mucho tiempo atrás cuando la fortuna de la política no les favorecía, Jesús era líder de colonos estafados por constructores, y Manuel un aprendiz del Seminario en la ciudad. Pero la suerte les cambió cuando entraron al Partido Acción Nacional. Se fueron como dicen, para arriba. Mejor calidad de vida, mejor vestimenta, y un trato diferente de parte de muchos. Llegaron al poder luego de ganar respectivas elecciones, y les gustó. Ahí se quisieron quedar hasta que dos hechos los marcaron: Jesús González Reyes se convirtió en el último alcalde panista de Tijuana, y Manuel en un improductivo diputado federal. Ya no les tuvieron confianza. Al ex Alcalde le alejaron los apoyos para convertirlo en Senador, y Manuel no pudo lograr votación interna para ser candidato a diputado local. Pero los González no se quedaron quietos. Hoy le hablan al oído a Jorge Ramos Hernández, el candidato del PAN a la Presidencia Municipal de Tijuana. Con ellos llegó una suerte de chapulincito interno albiazul, Jorge Cornejo, que de servir a Salvador Morales, se fue con serviles intenciones al lado de Francisco Vega de Lamadrid y terminó en el equipo de los González, incrustados en la estructura de campaña de Jorge Ramos. La tercia de personajes aleja a cualquiera de buenas intenciones alrededor del candidato panista en Tijuana. No lo dejan pensar. Lo traen, dicen los cercanos, “grillado”. Le aconsejan que vaya solo en la campaña. Y le “operan” la mayoría de sus actos. En el Partido Acción Nacional les llamarán la atención, pero es evidente, probaron el poder y quieren más. Lástima que se hayan apoderado de la campaña de Ramos, es su segunda y última oportunidad.
PERIODISTA
Este domingo 15 de julio se cumplen 10 años del asesinato en San Luis Río Colorado del periodista y director del diario La Prensa, Benjamín Flores González, crimen que hasta el momento –igual que muchos otros en el país— sigue impune. El director de “La Prensa” fue acribillado cuando llegaba a las instalaciones del diario que había fundado años antes. Entre los involucrados, se vinculó a Jaime González Gutiérrez, un narcotraficante local que antes asesinó a un policía municipal que lo detuvo por un delito de tránsito menor y que luego fue aprehendido con cerca de media tonelada de mariguana en pleno desierto sanluiseño. Varios detenidos inculparon a Gabriel González Gutiérrez, hermano de Jaime y autonombrado periodista y presidente del Comité de Derechos Humanos en Sonora, un organismo usado de membrete para proteger actividades de tráfico de personas y drogas. El caso es que a diez años del crimen, ni Jaime ni Gabriel aparecen como acusados. Ambos están presos por otros delitos, incluidos tráfico de drogas y asesinatos. Así se cumple el décimo aniversario del crimen, en plena impunidad.
Arcas quebradas
Cada vez es más fuerte el dicho. El próximo alcalde de Tijuana tendrá serios problemas para pagar aguinaldos y liquidaciones en diciembre de este año.
Los empleados municipales que entienden de números, identificaron la peligrosa falta de recursos, cuando la Secretaría de Finanzas solicitó al cabildo permiso para refinanciar los dos créditos bancarios.
Resulta que el XVIII Ayuntamiento de Tijuana no tiene para pagar en tiempo, los más de 20 millones que debe cubrir este año, del crédito de los 800 millones de pesos. Y apenas corre el séptimo mes.
Por lo tanto se vio en la necesidad de refinanciar la deuda, lo que significa que el municipio tardará más en pagar y lo hará con más intereses.
Lo que tampoco tenían contemplado era hacer los primeros pagos del crédito bancario de 100 millones de pesos que pidieron para poder cumplir las deudas que arrastraban de 2006, y el cual están facultados a adquirir sin permiso del cabildo, porque se trata de un “fondo de emergencias”.
Ahora, la Comisión de Hacienda y la Secretaría de Finanzas se encuentran analizando de dónde van a sacar el dinero para pagar.
Estos conflictos financieros se enfrentan mientras empleados del ayuntamiento inconformes piden investigaciones porque según ellos, el sueldo de algunos empleados de la campaña de la Alianza para que Vivas Mejor sigue saliendo de las arcas municipales. Hasta los caballos del hipódromo continúan comiendo de la alfalfa que paga el ayuntamiento para alimentar a los equinos de la policía montada, como lo informaron algunos agentes.
Sin convocatoria
La última semana de junio, el candidato de la alianza PRI-PVEM al distrito 10 de Tijuana, Fausto Gallardo, convocó a una reunión en el fraccionamiento Chapultepec.
La idea era que acudieran muchos residentes para presentarles sus propuestas y escuchar sus peticiones. Pero ni una ni otra cosa.
Para empezar, sólo acudieron cinco despistados vecinos. Era más la comitiva del candidato que el interés de los electores. Después porque bien a bien, Gallardo no se sabe sus propuestas de memoria, vaya, ni siquiera tiene claro el trabajo de un legislador.
Quienes lo conocen (como dice su lema de campaña) saben que no ha pasado de ser un peón más de Jorge Hank. Pero más se molestaron los pocos vecinos que acudieron a su reunión, por dos motivos:
Primero, porque los ayudantes del aspirante insistieron sobremanera en que les fueran proporcionados los números de credencial federal para votar y anotarlos en una lista de apoyo al candidato.
Segundo, dicen los vecinos que Fausto Gallardo tiene domicilio en el Fraccionamiento Las Palmas, “al menos allá acudirá a votar, porque no modificó su residencia en el padrón federal”. Ciertamente reside en la octava sección de la Chapultepec, pero su domicilio oficial está en otra parte.
Ahora sí que a don Fausto ni los de casa siguen.
El animal de Hank II
Otra vez. La noche del miércoles 11 de julio, un conductor de Televisión Azteca, le hizo varias preguntas al candidato del PRI al Gobierno del Estado, Jorge Hank Rhon. Dos de ellas destacaron por las respuestas. A la pregunta de qué excentricidad le gustaría tener, a propósito de que así lleva su vida, el aspirante fue directo: Un chaleco de pene de burro. Sin comentarios. La otra cuestión fue en qué animal le gustaría reencarnar. La respuesta: En mujer para así poder tener un niño en mi vientre. Y luego dice que le inventan cosas. Horror.
AMENAZA
Al candidato a diputado por el distrito 13 y por la Alianza de Baja California, Antonio Cano Jiménez, le dejaron cierto día, un recado en el parabrisas de su automóvil. Decía el mensaje: “Vamos por tu cabeza”. Cano se alarmó. Fue una amenaza directísima y al modo de las que se hacen, para la mala fortuna de los ciudadanos, en Tijuana. No tardó en encontrar la realidad de la afrenta. A los pocos días encontró varias de sus mantas propagandísticas sin la cabeza en su foto promocional. Prácticamente la arrancaron con unas tijeras. De ese tamaño son las amenazas de campaña y la guerra sucia entre los partidos.
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