Olor a muerto
En el pueblo alemán de Kaiserslautern -así de bonito-, el domingo pasado la Policía entró a un apartamento a oscuras, con el temor de que allí encontrarían un cadáver. Esto después de que los vecinos se quejaran del mal olor que se había impregnado hasta las escaleras.
Pero en vez de un muerto, las autoridades hallaron -¡EN ZERIO!- a un inquilino con pies muy, pero muy olorosos, que plácidamente dormía junto a un cerro de ropa sucia demasiado pestilente. Para que el aroma amarrara, el individuo había permanecido en su recámara con todas las ventanas cerradas.
Pamplonada para mujeres
En la ciudad de Pamplona, en España, las mujeres han hecho tremenda protesta porque -¡EN ZERIO!- quieren una pamplonada propia, donde sólo las féminas puedan participar.
Claro que en lugar de toros, las participantes serían perseguidas por vacas, tal y como rezaban las pancartas que las demandantes pusieron en alto mientras marcharon en franca protesta.
A las mujeres ya se les permite tomar parte en la corrida de San Fermín, pero a la fecha muy pocas se animan a enfrentar un toro que les pisa los tacones por un tramo de 800 metros.
Los organizadores de la Pamplonada aún no responden a semejante petición.
Al infierno
Estaban tres hombres a los cuales el diablo les dio tres tareas: Matar a un león a cachetadas, hacer el amor con una mujer 100 veces y tomarse diez litros de tequila. El que pasara estas tres pruebas se iba a ir al cielo.
Primero entra el alemán con sus aires de grandeza y dice: “A ver, traigan a la mujer”. Al ratito sale gritando: “¡Ya no puedo más!”.
El diablo, de inmediato, lo manda mucho al infierno.
Luego entra el gringo: “Traigan al león”. Lo encierran en la jaula, y se oye “Grrr, grrr, grrr, grrr, grrrr, grrrr.”. Luego de una hora sale pegando de alaridos: “¡Ya no puedo más!”.
Y otra vez: “¡Al infierno!”, dice el diablo.
Al fin entra el mexicano:
“Estos peneques empezaron por lo mas difícil, a ver, ¿dónde está el tequila?”.
Entonces lo llevan a la bodega y se toma los diez litros de tequila, obvio que sale hasta las chanclas.
“A ver, bola de inútiles, tráiganme al león”, dice. Lo encierran con el animal y se oye: “Grrr, grrr, grr, grrr, grrr”. A las tres horas se oyen los gritos de “¡Miiiaaauuu! ¡Miiiaaauuu! ¡Miiiaaauuu!”. Poco después sale el mexicano, aún hasta atrás, y exclama: “¡A ver! ¿Dónde está la vieja que hay que matar a cachetadas?”.
Autor: Mejor así lo dejamos.
Pepito
Un día, frotándose la cabeza, Pepito siente una protuberancia y va y le pregunta a su mamá:
– ¿Por qué tengo este chichón en la cabeza?
“Pues lo tienes desde que naciste, hijo. Lo que pasa es que cuando ibas a nacer, a tu papi le dieron
ganas de hacer el amor y como tú venías de cabeza, te hizo ese chipote con su cosa”, responde su mamá, a lo que el niño se queda pensativo y dice:
– ¡Qué suerte que venía de cabeza, si no, nos viola a los dos!
La mamá de Pepito, que se encuentra embarazada, acaricia la cabeza de su hijo de 6 años y le pregunta con mucha ternura:
– ¿Qué quieres que te traiga Santa Claus, hijo? ¿Un hermanito o una hermanita?
Mirándola con admiración, Pepito responde:
“Ay mamá, pues aunque te duela mucho al salir… ¡yo quiero una bicicleta!
En la escuela de Pepito, entra la maestra al salón y dice:
– Niños, el día de hoy toca la clase de sexología; el tema es la masturbación.
Ni tarde ni perezoso, Pepito la interrumpe:
“Maestra, ¿y los que ya hacemos el amor nos podemos ir?”.
La maestra le pide a Pepito que dibuje un huevo. El niño empieza a dibujar y se mete la otra mano en el bolsillo. Entonces una de las compañeritas grita: “¡Señorita, Pepito está copiando!
En el colegio, la maestra les pregunta a los chicos qué quieren ser cuando sean grandes.
Le pregunta a Luis y éste le contesta: “Yo quiero ser arquitecto; si me va mal, dibujante”.
– Muy bien, Luis... ¿y tú, María?
“Yo quiero ser gimnasta, y si me va mal, profesora de gimnasia”.
– ¿Y tú, Pepito?, cuestiona la profesora.
“Yo quiero mujeres y champagne”.
La maestra se queda pensando e inquiere:
– ¿Y si te va mal?
“Manuela y Coca-Cola”.
Pepito hablando con un amigo suyo:
– ¿Qué le vas a pedir a los Reyes Magos?
“Un tren eléctrico y un carro de juguete, ¿y tú?”
– Un Tampax.
“¿Y eso qué es?”
– Bueno, no sé exactamente qué sea, pero tiene que ser algo alucinante, porque dicen que puedes correr, nadar, saltar, caerte... y no te pasa nada.
En la escuela:
– A ver, Paulita, ¿qué pasa si echamos un corcho al agua?
“El corcho flota, señorita”.
– Muy bien. Jorgito, ¿y si echamos un papel?
“También flota, señorita, hasta que se moja y se hunde”.
– Pepito, ¿y si echamos un palito?
“Cuando quiera, señorita, nada más me avisa”.
Los padres de Pepito notaron que el niño tenía el pene muy pequeño para su
edad, por lo que consultan a un médico.
El doctor examina a Pepito y concluye: “No es nada serio, pero para que el pene crezca
más rápido, deben darle al niño bacalao frito todos los días en el desayuno”.
Al día siguiente, Pepito entra en la cocina y ve un montón de bacalao frito en la mesa.
La mamá le advierte: “Pepito, toma dos pedacitos de arriba y deja el resto para tu
papi”.
Autor:Mejor así lo dejamos.
Hospital Cental del IMSS Informe de Patología
Estimado Sr. Juan Pérez:
Tenemos buenas noticias para usted. La mancha del pene no es gangrena, sino lápiz
labial.
Firma:
Equipo de Patología.
P.D. Lamentamos la amputación.
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