Caros
Mantener a los diputados y senadores sale muy caro a los mexicanos. Tan sólo en la Cámara Baja hay 500 legisladores que cobran religiosamente su quincena, aún cuando no asistan a las sesiones como es costumbre entre estos políticos.
O lo más común: que se presenten al recinto legislativo sólo para levantar la mano cuando los líderes de su fracción se los ordene.
En el senado de la República hay 128 escaños para un mismo número de senadores. Igualmente no faltan a cobrar su salario, pero cuando se trata de legislar para el bien de los mexicanos, la situación es otra.
Baja California tiene 25 diputados locales, 16 de ellos por votación directa y el resto son plurinominales, aquellos que perdieron pero que por ley llegan para mantener “equidad” en los dictámenes para la creación o derogación de las leyes que rigen en el Estado.
Ellos también salen muy caros a los bajacalifornianos, pero sobretodo cuando por su actuar se crean leyes que no benefician a nadie, o que favorecen a unos cuantos.
La reciente polémica que se vertió sobre la modificación al artículo 42 de la Constitución Local, sólo vino a crear un enfrentamiento entre partidos políticos, la ciudadanía, y por supuesto entre los magistrados estatales y federales.
El fallo que otorgó el tribunal federal, solo vino a confirmar que los diputados locales de la anterior legislatura, actuaron como siempre, a la consigna de sus líderes de fracción partidista, sin importar las consecuencias y dejando a la ciudadanía al margen de sus decisiones.
De los actuales diputados no se puede esperar mucho. Están a punto de concluir su periodo constitucional y poco o nada avanzaron en las reformas que requiere el Estado.
Unos prefirieron abandonar su lugar antes de terminar su gestión, para buscar otras posiciones políticas, y otros ya ni se paran en el recinto legislativo.
El resto anda metido en las campañas de sus partidos, coordinando agendas, foros, elaborando guiones para los promocionales y hasta realizando gestiones para entrevistas con los medios de comunicación. Eso sí, también religiosamente cobran su quincena y nadie les dice algo.
En el PRI y el PAN qué mejor ejemplo.
La hora de legislar ya se les pasó a estos diputados, porque lo que no hicieron en dos años y medio no lo van a poder hacer los dos meses que les queda, porque la siguiente legislatura inicia formalmente funciones el 1 de octubre.
Atrás quedó la cacareada reforma del Estado, la reforma electoral que tanto se necesita y que ha sido materia de discusión en los últimos años.
También quedarán pendientes otras reformas constitucionales, como es la creación de la figura de la revocación de mandato, la elección directa de regidores y la ampliación de términos de mandato para los ayuntamientos.
La ciudadanía sólo espera que los próximos 25 diputados se pongan a trabajar realmente en leyes que beneficien a todos los bajacalifornianos y no a unos cuantos, aun y cuando sigan saliendo muy caros.
|