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A raíz del joven multiasesino, otra vez el debate de la edad penal
Menores delincuentes
Jóvenes se han convertido en transportadores de droga, roba carros, asesinos y drogadictos. La pena máxima para los menores de edad es de siete años, pero hace falta una reforma para la regeneración, la limpia de drogas y la edad penal
Marco Tulio Castro
La detención del multiasesino, delincuente y drogadicto, Jorge Luis Pacheco Rodríguez alias “El Maiceras”, “El Luisillo”, de 19 años de edad, destapa nuevamente la posibilidad de reformar la ley para juzgar a los adolescentes.
Las modificaciones podrían incluir castigar a los tutores o padres de familia por irresponsables, consideró Carlos Astorga Othón, coordinador de la fracción del PAN en el Congreso del Estado.
Para el diputado René Mendívil, lejos de reducir la edad penal en adolescentes, una buena medida para disminuir la participación de menores en delitos de alto impacto, sería incrementar las penas a más de siete años, como actualmente lo marca la ley para adolescentes infractores.
No es para menos, “El Maiceras” es el autor confeso de seis homicidios y diecisiete robos con violencia, “más otros que no se acuerda”, a decir de Antonio Martínez Luna, titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado.
Adicto, según su propia declaración ministerial, a la cocaína, marihuana y pastillas psicotrópicas, Jorge Luis Pacheco Rodríguez, fue capturado el sábado 7 de julio en la colonia El Lago por agentes ministeriales.
A voz del procurador, durante la captura del joven, los agentes ministeriales notaron que era un sujeto “peligrosísimo”.
Para el titular del Juzgado de Justicia Penal para Adolescentes, en Mexicali, Álvaro Castilla Gracia, mejor sería la prevención, antes que reducir la edad penal o incrementar años de prisión.
– ¿En qué delitos están siendo utilizados los adolescentes?, se le pregunta al juez en la entrevista.
“En narcotráfico”, respondió contundente.
Relató, por ejemplo, un caso en que un adolescente de 17 años declaró en su audiencia que se dedicaba a transportar droga hacia los Estados Unidos, hasta que la agencia antidrogas de los Estados Unidos (DEA), comenzó a investigarlo y finalmente fue detenido en Mexicali después de asaltar con arma de fuego.
Casos como ése, y la fría respuesta de una menor de edad durante su juicio por haber robado vehículos, destapan la realidad: cada vez más menores participan en delitos con el crimen organizado.
“Yo voy a salir rápido”, afirmó una señorita menor de edad ante el juez.
“¿Siete años te parecen rápido?”, cuestionó Castilla Gracia, e inmediatamente la menor comenzó a llorar y pedir que la dejaran ir.
Otro caso lamentable, es el del multihomicida de 15 años de edad, César Manuel Ibarra García, quien en abril de 2005, con ayuda de otros dos amigos de su escuela, asesinó brutalmente a cuatro miembros de su familia al interior de su casa en la colonia Nido de las Águilas e hirió a su hermano a cuchilladas y martillazos.
En sus declaraciones, César Manuel Ibarra aseguró que lo hizo por dos razones: porque su cuñada lo golpeaba y molestaba y porque quería demostrar que era lo suficientemente hombre para ser parte de una banda dedicada al narcotráfico en Sinaloa, pero que para tomar valor de asesinar a sus familiares, había fumado un cigarrillo de marihuana momentos antes.
En aquella fecha, el propio arzobispo de Tijuana, Rafael Romo Muñoz, estuvo de acuerdo en que se “tratara a fondo lo referente a la reducción de la mayoría de edad”.
Comparando los hechos del asesino de 15 años que mató a su familia y el multiasesino adicto a las drogas de 19 años recién capturado, Antonio Martínez, procurador del estado, recordó hace unos días: “es como el niño este, de 15 años. En siete años va a salir (2012), y está mal. Va a tener que costar una o dos vidas más, para que entonces ya se quede por 20 años, 30 años.
“Es una muestra éste (‘El Maiceras’), y el niño aquel que mató a sus hermanas y cuñada, que me deja a mí, sumamente preocupado”.
Y consideró que parte de la solución es atender fuertemente a los adictos. “A corto plazo, cómo poder atender fuertemente a los adictos. Cómo los guardas forzosamente para atenderlos, no para castigarlos, para aliviarlos”.
Para el diputado local Carlos Astorga Othón, las leyes y las reformas no deben regirse en relación a eventos particulares de gran impacto y, en cambio, es voltear a ver a los padres o tutores que caen en la irresponsabilidad, omisión y descuido de la educación y manutención. Que es ahí donde está el problema… “A pesar que hace años empezamos los tratamientos que ahora están, no hemos visto los resultados suficientemente satisfactorios para decir que es el camino adecuado”.
– ¿Siete años son suficientes para tratar a un adolescente con adicciones?, se le preguntó a Astorga Othón.
“No. Bueno, en cuanto al tratamiento en sí, prácticamente en seis meses lo resuelves. Para mantenerlo sobrio, sano, la primera medición es a cinco años y tiene un 30 por ciento de posibilidades de no recaer. Si lo lograste mantenerlo sobrio 10 años, tienes un 60 por ciento de que no recaiga el paciente”.
El historial
Jorge Luis Pacheco Rodríguez, de 19 años de edad, dijo ser adicto a la cocaína, marihuana y a los sicotrópicos una vez capturado por la policía ministerial. Delgado, vistiendo ropa juvenil y con mirada de cierto arrepentimiento, “El Luisillo” fue presentado el domingo 8 de julio. Por su quehacer delincuencial, el joven era investigado por agentes del Ministerio Público. Su larga carrera delictiva contiene historias que ni él mismo recuerda. Al momento de su detención, Jorge Luis mostró una actitud recia, peligrosa, a decir de los propios elementos que lo capturaron. Ya derrotado, confesó haber matado por venganza, por robo o simplemente porque no quiso entregar un celular que le habían prestado. Según la Procuraduría General de Justicia del Estado, el joven originario de Ciudad Obregón, Sonora, asesinó a: Manuel Yañes Avilés, de 31 años, el 20 de febrero de 2007 por venganza, en la colonia Villa Fontana; Claudia Yadira Pichardo, de 18 años, porque le reclamó su teléfono celular el 28 de febrero; José Alberto Rodarte Lucero, de 29 años de edad, después que pretendiera asaltarlo en una gasolinera en el bulevar Cucapah, el 28 de marzo. Sergio Hernández Chávez, de 40 años, después de robarle su vehículo, en la colonia Nueva Tijuana el 13 de junio; Rubén Ángel Mármol Cázarez, después de robarle un vehículo el 21 de junio en la colonia Los Álamos; Juan Carlos García Villalobos, de 37 años, por robarle su automóvil en el fraccionamiento Villa Fontana, el 24 de junio. Además, confesó 17 robos con violencia que van desde vehículos lujosos, hasta numerarios por 11 mil dólares a personas en plazas comerciales y bulevares concurridos. (Marco Tulio Castro)
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