Presidencia de Manuel Pons Agúndez, la de menor productividad
Parálisis en el Congreso
Siete diputados prácticamente abandonaron su responsabilidad legislativa para realizar otros trabajos más apegados a sus partidos y las campañas electorales. Obed y Aldrete, del PRI, tienen cargos en ese partido, lo mismo que Astorga y Blake en el PAN. Jorge Núñez Verdugo, del Partido Estatal de Baja California, acusa al Gobernador del Estado de secuestrar la Cámara Legislativa, mientras Palafox y Valencia tiraron la chamba tras una candidatura. Eso sí, cada mes los diputados cobran 122 mil pesos.
Luis Arellano Sarmiento
Una estrategia electoral del Partido Acción Nacional (PAN) mantiene al Congreso del Estado sin sesiones de Pleno que, incluso, llegaron ya a la ilegalidad.
Resumido en una planta, el Congreso de Baja California atraviesa por una parálisis legislativa.
Escudados en su fuero y en que nadie los puede sancionar, diputados de la XVIII Legislatura violaron la ley al no sesionar por lo menos dos veces al mes, tal como marcan los estatutos.
“Pues deberíamos”, expresó el Diputado Presidente Manuel Pons Agúndez al cuestionársele sobre esta obligación legal de sesionar.
Y aun sin sesiones, sin trabajos, sin discusión ni asuntos legislativos, cada diputado recibe mensualmente un salario de 122 mil pesos.
La realidad es terrible:
En este último periodo ordinario, únicamente se ha sesionado en cinco ocasiones, en los meses de abril, mayo, junio y el transcurso de julio. El periodo de cuatro meses concluye el último de este mes, y posteriormente serán dos meses de Comisión Permanente, también llamado de receso.
Como referencia, en anteriores periodos ordinarios mínimo sesionaban cuatro veces al mes, una por semana.
Con la Presidencia de Pons Agúndez llegó el periodo de menor productividad en el Congreso; pero además, según el Acuerdo de Gobernabilidad firmado al inicio de la gestión, en los dos últimos meses para terminar esta Legislatura, la presidencia también correspondió al PAN.
El rumbo aletargado de este periodo ordinario inició desde el primer mes: El 12 de abril hubo sesión y por primera vez “se contó”, como parte de la cuota legal, la Sesión solemne de instalación del primero de abril.
Posteriormente se sesionó el 8 y el 24 de mayo. En esas fechas otro asunto electoral y hasta jurídico, influyó para que no hubiera sesiones con regularidad: la negativa de las licencias a los legisladores Jaime Palafox Granados y Eligio Valencia Roque.
La más reciente sesión de Pleno fue el 7 de junio, mes en que se violó el Artículo 103 de la Ley Orgánica de Poder Legislativo de Baja California, misma que los diputados juraron respetar.
“Pues, parálisis relativamente, porque cada una de las comisiones ha venido trabajando, solamente que necesitamos que los coordinadores de grupo se pongan ahorita de acuerdo para poder llamar a sesión”, indicó el responsable de los llamados a sesión.
De la misma manera, Pons Agúndez refirió que “hay que ver que los trabajos de un Congreso no solamente tienen que ver con el Pleno, sino que también en comisiones, en reuniones de trabajo con los diferentes diputados de cada una de las comisiones”.
Para el Coordinador de los diputados priístas, Obed Silva Sánchez, el trabajo legislativo está siendo irresponsablemente utilizado por el PAN, con fines electorales.
“Desafortunadamente, el Poder Legislativo, el Congreso del Estado ha entrado en una etapa de inmovilidad, no solamente ahora ya no hay sesión en el Congreso, sino que ya no sesionan las comisiones, el ausentismo es evidente y el asunto está en que aquí hay una gran responsabilidad del Presidente del Congreso.
“Me parece que en una estrategia electoral del PAN, el Presidente del Congreso está recibiendo instrucciones del Presidente del PAN, para que el Congreso del Estado no tenga actividad, no sesione, no se debaten los asuntos públicos que están aconteciendo en Baja California, se cierren las puertas del Congreso a los ciudadanos y no haya la oportunidad de que como ha sucedido en las sesiones, se acerquen a plantear su inquietudes”, sostuvo Silva Sánchez.
“El Presidente del Congreso debería de procurar el trabajo legislativo, el desahogo de los asuntos, que normalmente tiene que atender el Congreso del Estado y es el primero en estar ausente de los trabajos del Poder Legislativo”, acusó el diputado priísta.
Como presidente de la Comisión de Régimen Interno y Prácticas Parlamentarias (CRIPP), Silva Sánchez ha enviado a Pons Agúndez varios oficios, exhortándolo para que se programe un calendario de trabajo legislativo. El último de estos oficios lo envió el 28 de junio, pero el legislador priísta no ha obtenido respuesta.
La fiscalización de cuentas públicas, actualizaciones al marco legislativo del estado y leyes por publicarse -como por ejemplo la Ley Indígena-, son algunos de los pendientes en el Congreso Local.
En el mismo sentido, el Diputado del Partido Estatal de Baja California (PEBC), Jorge Núñez Verdugo, manifestó:
“Es gravísimo lo que está pasando, el Gobernador y su partido tienen secuestrado al Congreso, y como sabe que el Congreso es la expresión de la sociedad bajacaliforniana y es una caja de resonancia, (porque) el diputado toma la tribuna para denunciar lo que está pasando y hay repetición a través de los medios, pues lo tienen secuestrado.
”Y ya lo habían secuestrado (al Congreso) de una manera inmoral, de una manera fuera de toda ética política, pero ahora dieron un paso más, a la ilegalidad de plano, y no les importó con tal de mantener el status quo, de mantener sus prebendas y en mantener sus cosas”, sentenció el diputado pebecista.
Las sesiones
El 12 de abril, los legisladores desahogaron 22 dictámenes, entre los que destacó la aprobación para que el Estado solicite un préstamo de hasta 200 millones de pesos destinados al fortalecimiento del Poder Judicial.
En esa misma sesión se autorizó una ampliación presupuestal al Tribunal de Justicia Electoral del Poder Judicial del Estado, por 880 mil 254 pesos destinados al pago de salarios del Magistrado Armando Bejarano Calderas, quien estuvo varios meses sin cobrar.
En la sesión del 8 de mayo, la fracción priísta criticó la falta de resultados del Procurador Antonio Martínez Luna y exigieron se esclarezcan los hechos que involucran al Procurador en el asunto del “narcovideo”, donde es señalado como parte de una célula dedicada al narcotráfico. También hubo un posicionamiento contra las reformas a la Ley del ISSSTE y presentaron la iniciativa para crear la Ley de Derechos y Cultura Indígena de Baja California.
El 24 de mayo, presionados porque estaban en desacato a un juez federal, los legisladores aprobaron pagar 12 millones 637 mil 540 pesos por concepto de salarios caídos a cuatro ex magistrados que ya fueron reinstalados. En esa misma fecha fueron aprobados otros seis dictámenes y se presentó un proyecto para una nueva Ley de Desarrollo Social del estado.
En la más reciente sesión, del 7 de junio, se aprobaron seis dictámenes de la Comisión de Fiscalización.
Pero la parálisis en la que los diputados han sumergido al Congreso del Estado, les permite realizar otras labores más fructíferas para sus partidos. Aquí sí, sin distingo alguno, hay quienes prefieren cobrar como diputados y trabajar fuera del Congreso. Los ejemplos:
1.- La diputada panista Elvira Luna Pineda, ha ocupado su tiempo en trabajo de gestión social y donativos en escuelas primarias y de jardín de niños.
2.- El diputado Carlos Astorga Othón es representante de la Coalición Alianza por Baja California en el Consejo Estatal Electoral (CEE).
3.- Obed Silva Sánchez es representante de la Alianza para que vivas Mejor ante el Consejo Estatal Electoral.
4.- Guillermo Aldrete Haas es Secretario General del PRI estatal.
5.- Francisco Blake Mora es coordinador de campaña del candidato del PAN al Gobierno del Estado, José Guadalupe Osuna Millán.
6.- Jaime Palafox Granados, diputado que entró bajo la siglas del PRD, literalmente abandonó la curul (le negaron la licencia) para irse de candidato del PRI a la Alcaldía de Ensenada.
7.- Eligio Valencia Roque, en un efecto de “cangrejo político”, dejó tirada la chamba de diputado para buscar una regiduría en Tijuana.
Así, sin dedicarse al cien por ciento a su responsabilidad como legisladores y representantes populares, los onerosos diputados siguen cobrando y apenas si se asoman al Congreso.
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