Se graduaron de policías preventivos y los mandan a la comercial
Cadetes se rebelan
El cambio que el Cabildo de Tijuana hizo al reglamento de policías ahora los metió en problemas. Una generación de agentes inconformes porque no les dieron las condiciones prometidas, además se quedaron sin el Fondo de Seguridad y les rebajaron el sueldo. De 14 mil quincenales que les prometieron les quieren dar 10 mil pesos y mandarlos a las cercanías de Palacio Municipal. Algorri enfurece cuando los jóvenes lo acusan de vender las plazas policíacas
Tania Navarro Camacho
El Reglamento Municipal de Carrera Policial, presentado y aprobado por el cabildo de Tijuana a finales del 2006, vuelve a ocasionar problemas. Esta vez, el descontento de la recién graduada Generación 54 del Instituto de Capacitación y Adiestramiento Profesional (ICAP).
Lo más grave es que para las autoridades locales, las consecuencias que ha traído la aplicación del nuevo reglamento parecen inexistentes. La genuina animadversión de los cadetes porque una vez graduados serán enviados a la filas de la policía comercial, parece no ser un sustento de peso.
Aun cuando el certificado que se les otorgó al final de su preparación señale que son Policías Municipales Preventivos, y no comerciales.
Durante los meses de octubre a diciembre del 2006, la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) reclutó aspirantes para integrase a la corporación policíaca. Más de un centenar de jóvenes respondieron. Abandonaron trabajo y familia para iniciar la carrera en el ICAP bajo la promesa de recibir una beca mensual con valor de tres mil quinientos pesos y trabajo en la llamada policía activa o efectiva.
Sin embargo, el 24 de noviembre de ese mismo año fue aprobado, con 13 votos a favor y 4 abstenciones, el Reglamento de Carrera Policial del Municipio de Tijuana, que en el artículo 26 establece que los cadetes que egresen satisfactoriamente del ICAP iniciarán la carrera policial incorporándose a la Policía Comercial, donde permanecerán cuando menos un año, antes de integrarse al servicio activo cuando existan plazas disponibles y lo determine la Comisión Especial de Promociones.
En la misma Sesión de Cabildo, el Regidor panista Raúl Castañeda Pomposo, refirió que dicho código redundaba en aspectos contemplados en el Reglamento de la Secretaría de Seguridad Pública, mismo que funge desde el 9 de abril de 2004 y que menciona el servicio civil de carrera para los policías municipales de Tijuana.
A pesar de ello, el 6 de enero de 2007 el Reglamento de Carrera Policial fue publicado en la Gaceta Municipal. El 29 del mismo mes, precisamente en la época en que la corporación era inspeccionada por las fuerzas federales, la Generación 53 del ICAP celebró su graduación y contrario a lo que dictaba la ordenanza, los 140 aspirantes recibieron trabajo como agentes de la Policía Municipal.
Mientras tanto 114 jóvenes ya se preparaban en el ICAP con la firme idea de ingresar a la policía activa. Según su testimonio, el director de la Academia, José Luis Anaya Bautista, les aseguró que como su reclutamiento había sido antes de aprobarse la nueva Ley ésta no les afectaría.
No obstante fue la Generación 54 la primera en padecer los efectos de la reglamentación, cuando sin razón aparente dejaron de percibir la aportación económica mensual durante su preparación académica.
La razón era que anteriormente el recurso destinado para las becas de cadetes provenía de la federación a través del Fondo de Seguridad (FOSEG). Al aplicarse en Tijuana el Reglamento de Carrera Policial no se justificaba la canalización de dinero, de tal suerte que el Ayuntamiento se vio obligado a tomar del erario el apoyo prometido a los cadetes, al menos 400 mil pesos que no estaban contemplados fueron canalizados mensualmente.
Conforme se acercaba la fecha de fin de cursos, crecía entre los cadetes la incertidumbre de su futuro en la corporación policíaca. Semanas antes de la ceremonia de graduación el titular de la SSPM, Luis Javier Algorri Franco, les solicitó que fueran pacientes con respecto a su ingreso a la policía municipal y ofreció 40 plazas que se encontraban disponibles. Los cadetes no se conformaron con eso y exigieron trabajo por igual para todos. También le recriminaron que Policías Comerciales que sólo fueron sometidos a exámenes y capacitaciones cortas y menos rigurosas, hayan traspasado a la policía activa a ocupar plazas de trabajo que podían haber sido para ellos.
Dispuestos a defender su capacitación de más de mil 260 horas durante seis meses y medio, los cadetes acusaron a Algorri Franco de favorecer a los policías comerciales y lo acusaron de vender las plazas de la Policía Municipal en dos mil y tres mil dólares.
Enfurecido, el Secretario perdió el control y bajó la oferta a sólo 20 plazas de trabajo para los mejores promedios o para aquellos cadetes que contaran con algún tipo de educación profesional.
El día de graduación los egresados del Instituto manifestaron su desacuerdo al tener que egresar bajo un esquema distinto del que los motivó a incorporarse al ICAP. La razón primordial, era el salario que de 15 mil pesos que por catorcena recibe un activo, disminuye en promedio a 8 mil para uno comercial, pero también que para ingresar a la Policía Comercial no es necesario cursar la capacitación a la que ya habían sido sometidos.
Los inconformes expresaron a ZETA que además de la capacitación, durante su estancia en el ICAP eran constantemente enviados a diversas “comisiones” para vigilar y coordinar la seguridad en eventos públicos y privados, así como a supervisar las tareas encomendadas a infractores, recordando el incidente suscitado el 12 de abril en el que perdió la vida su compañero Juan Palacios González.
A pesar de ello, Algorri Franco declaró que ingresarán bajo el esquema vigente que es el de Carrera Policial. “No es lo más conveniente que un joven que apenas tiene cuatro o cinco meses en la academia inmediatamente salga a las calles a enfrentar a la delincuencia, deben ir pasando por una serie de etapas y eso es lo que va a suceder con esta generación”, dispuso.
El Alcalde Honold Morales, prefirió no meter las manos y en dos ocasiones que ZETA lo cuestionó al respecto, demostró su ignorancia y despreocupación ante el caso. “Aquí está Algorri, él se los puede explicar mejor”, se limitó a decir.
Anaya Bautista, director del ICAP tampoco quiso ahondar en el tema. “Creo que son 20 ó 25 los que sí ingresarán a la activa, los demás deberán ir demostrando su capacidad para dejar la comercial”. Contrario a lo que había asegurado a los cadetes, ante reporteros señaló: “Al inicio les explicamos, de hecho más de 20 muchachos se fueron, no se quisieron quedar y los demás sabían lo que iba a suceder, no fue sorpresa”.
Pero las constancias que tanto Honold, Algorri y Anaya entregaron a los 114 cadetes indican que los graduados quedan bajo el rango de Policías Municipales Preventivos.
El día de la graduación, Algorri intentó tranquilizarlos y se acercó para garantizarles públicamente que aunque no todos podían ingresar automáticamente a la Policía Activa, serían una generación de agentes privilegiada, ya que la gran mayoría será comisionada a resguardar las inmediaciones de Palacio Municipal y todos recibirán un salario mínimo de diez mil pesos a la catorcena.
Aunque supuso el Secretario que con su discurso el problema finalizaría, los cadetes prefirieron manifestar su desacuerdo al salir marchando desde la sede del Gobierno Municipal hasta la calle Ocho para hablar con el titular de recursos humanos, Claudio Burguín Torres.
El funcionario se limitó a indicar que momentáneamente la generación completa ingresará a la policía comercial y que periódicamente podrán ir brincando a la activa. Ante la presión de los cadetes dijo desconocer si la corporación policíaca cuenta con la capacidad de ofrecer trabajo a los 114 elementos.
En la jefatura, Víctor Zatarain Cedano, director de la Policía Municipal, citó a los cadetes al día siguiente en las instalaciones del ICAP. ZETA acudió a la reunión que se celebró a puertas cerradas. A la salida, Zatarain explicó que únicamente respondió a las dudas operacionales de los nuevos agentes. Respecto de la problemática dijo: “La disciplina es de los principios básicos de un policía, ellos deben acatar la orden, deben mostrar disciplina para pertenecer a la corporación”.
El director reiteró que esta Generación no deberá pasar un año en la Policía Comercial, ya que la Secretaría gestionará su cambio a la activa. “Trabajarán privilegiados, tendrán las mejores plazas y las más remuneradas”, aseguró.
Reglamento insuficiente
Los Regidores que votaron el Reglamento de Carrera Policial opinan que debe ser analizado. El edil priísta Edgar Fernández Bustamante, señaló que aunque mediante este esquema los cadetes reciben una mayor profesionalización es erróneo que los aspirantes que ingresaron bajo el criterio anterior sean enviados a la Policía Comercial. “Si ellos están en una convocatoria conforme a una reglamentación de este Ayuntamiento que posteriormente fue sustituida, deberán ingresar de acuerdo a la convocatoria con la que fueron llamados, con la Ley que prevalecía cuando se les invitó a ingresar al ICAP, no se le puede dar efecto retroactivo a ninguna Ley”, argumentó.
El Regidor indicó que este Reglamento debe ser revisado minuciosamente, pues el Ayuntamiento podría estar incurriendo en un serio error.
Por su parte Rosalba López Regalado, de la fracción del PAN, lamentó que las plazas de trabajo se estén comercializando al interior de la SSPM y acusó a Algorri de haber convertido a la Dirección de Policía Comercial en un trampolín para ingresar a la policía activa. “Esto, lo único que va a generar es que se corrompa a una institución que se encuentre libre de vicios y la inconformidad de los cadetes que se sienten discriminados, ya que todos pusieron el mismo esfuerzo para permanecer en la Academia”, mencionó.
Inconformes se politizan
Luego de sostener la reunión con Zatarain los cadetes explicaron a ZETA que aunque ya finalizaron su curso y no han signado un contrato de trabajo continuarán acudiendo a “comisiones” durante los siguientes días.
Revelaron que una de las órdenes que les dio el Director de la Policía Municipal, fue que cesaran las declaraciones públicas a medios de comunicación, también que quienes contemplaran la posibilidad de solicitar un amparo o llevar su caso ante un tribunal sólo estarían perdiendo su dinero.
En la reunión estuvo presente Anaya Bautista, resaltando en su vestimenta una insignia de H7 y apaciguando su discurso para solicitar a los cadetes acatar el nuevo Reglamento.
Al ver que ya no queda más por negociar con las autoridades locales y notar que sólo restan unos meses a la presente administración, los cadetes anunciaron que ya buscaron el apoyo del candidato a la Alcaldía de la Alianza por Baja California, Jorge Ramos Hernández, con quien mantendrán un dialogo y a quien prefieren regalar su voto.
Aunque temen a las represalias que esto les podría acarrear, los agentes continuarán peleando por el derecho, que señalan les favorece, de trabajar por salvaguardar a la ciudadanía.
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