Spacer10x10
Spacer10x10
ZETA  
ZETA Online Edición Impresa Mas Información
Publicidad Ediciones Anteriores Suscripciones Quienes Somos Contactenos English Index
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
ZETA Cover
Portada
Zoom Político
Para Empezar
Dezarrollo
Negocioz
Dobleplana
Conversaciones Privadas
Dichoz y Hechoz
Reportajez
Huellaz
Ezenario
En Zerio
Sortilegioz
Un Poco de Algo
Opinionez
Macuachadaz
Cultura
Espectaculoz
Deportez
Spacer10x10 Spacer10x10 Opinionez

La corrupción en la educación

Héctor Ramón González Cuellar

Del 6 al 15 de junio estuvieron reunidos en París varios académicos e investigadores de todo el mundo en el primer curso de verano que el Instituto Internacional para la Planeación Educativa (IIEP, por sus siglas en inglés) de la UNESCO ha preparado con el tema "Transparencia, rendición de cuentas y medidas anticorrupción en la educación".

En el seminario estuvieron presentes Muriel Poisson y Jacques Hallak, autores del libro “Escuelas corruptas, universidades corruptas”, auspiciado por la UNESCO, que detalla una investigación que duró cerca de seis años y que abarcó 60 países sobre el tema de la corrupción en la educación.

Los autores señalan que los aspectos de la corrupción en la educación son de diversa y variada índole: licitaciones públicas amañadas en construcción de escuelas, edición y distribución de libros de texto, desayunos escolares, malversaciones de fondos, pagos ilegales de derechos de matrícula, fraudes en los exámenes, sobornos a maestros y sobornos de maestros a directivos para la contratación de servicios escolares.

La lista es aún más larga, pero que estos ejemplos nos sirvan de botón de muestra para hacer notar que una de las actividades más nobles del género humano es también susceptible de prácticas de cohecho.

No hay país que se salve del cáncer de la corrupción. Lo mismo naciones pobres del África subsahariana hasta democracias occidentales de alto ingreso per cápita. Pero no todo es tragedia. Los autores exponen también casos de mejores prácticas que han visto en varios lugares del orbe y que se utilizan como ejemplo para prevenir y corregir prácticas deshonestas en las escuelas.

En una entrevista se les preguntó cuál era su principal mensaje a los tomadores de decisiones que pudiera incidir en eliminar la corrupción del sistema educativo, y los autores contestaron que básicamente lo que ellos proponen es trabajar en un triángulo virtuoso: primero, un medio ambiente educativo que valore la integridad; segundo, manejo eficaz de transparencia y rendición de cuentas, y, lo último pero no lo menos importante, un sistema de control social sobre el uso de los recursos.

Analicemos estas propuestas con detenimiento, sobre todo en el contexto actual de nuestro país.

Ha sido una desgracia para nuestro país la subcultura de que aquel que no es transa no avanza. Se le llama con eufemismos: "es el aceite que mueve la maquinaria", "si no lo haces tú, lo hará otro", "bienvenido al mundo real de la política y los negocios". Pero me queda claro que esto ha contribuido a un medio ambiente que no promueve la integridad, de tal manera que cuando a un pequeño se le intenta inculcar el valor de la honestidad, su medio ambiente inmediatamente lo coloca en una tesitura esquizofrénica.

El segundo lado del triángulo es el manejo eficaz de la transparencia y la rendición de cuentas. Sabemos más sobre el manejo de recursos de empresas transnacionales o sobre los sueldos de beisbolistas de grandes ligas que cómo se manejan los recursos en nuestras primarias públicas. El director  de la escuela no está acostumbrado a rendir cuentas, salvo formatos por aquí y por allá que fácilmente se vacían y queda en paz todo mundo. Pero lo que se llama rendición de cuentas es una cultura que todavía no alcanza a enraizarse bien a bien en nuestro país.

El tercer lado del triángulo virtuoso es, desde mi particular opinión, el más importante de todos: un sistema de control social sobre el uso de los recursos es condición indispensable para una educación libre de corrupción. Esto no quiere decir otra cosa que la participación activa de los padres de familia en la educación de sus hijos.

Éste es un tema muy trillado en nuestro país, pero todavía no hemos logrado una participación eficaz de los padres de familia en la escuela. La escuela es coadyuvante de los padres. Los responsables principales de la educación son los padres de familia, quienes tienen el derecho de comunicar a sus hijos el sistema de valores y virtudes en que ellos creen. La escuela ayuda en esta tarea a los padres, pero no los puede sustituir.

De aquí la urgente necesidad de que los padres de familia se involucren en las actividades de las escuelas de sus hijos, y no nada más como los organizadores de rifas y actos para realizar ciertas mejoras materiales en las aulas; sino funcionando como auténticos contralores sociales, lo cual permita un clima adecuado, libre de corrupción, en la escuela de sus hijos.
Estoy  convencido de que si dejamos que la corrupción implante sus raíces en nuestro sistema educativo, la decadencia de este país es inevitable. Pero si somos capaces de hacer frente decididamente a este gran flagelo social, el porvenir de este país es enormemente promisorio.

Héctor Ramón González Cuellar es profesor e investigador del Instituto Tecnológico de Tijuana.
Correo electrónico: hrgcuellar@yahoo.com


Back to top menu

Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
   
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
  Choix Editores      
© l Choix Editores , S. de R.L. de C.V. l Todos los derechos reservados
Back to top menu
 
Spacer10x10