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Nalgas bonitas
Conzultoría matrimonial | Lic. Roberto Bautista López
Hace mucho tiempo que he querido escribir sobre las nalgas, no me atrevía por el mismo titulo, como me preguntó o dijo alguien, será morboso y así la gente lo leerá; le contesté que no, que simplemente era un tema de interés (por lo menos para mí) y que algún día lo escribiría. Temía también que me lo censurara ZETA, pero me acordé de cuando quería escribir sobre el sexo anal, y que por tal motivo me comuniqué a la redacción, y la respuesta fue: “no se preocupe, licenciado, Usted escriba lo que quiera, no hay problema”. Perfecto, y así he seguido. El otro problema que se me presentaba era si ponerle “Nalgas bonitas” o “Bonitas nalgas”; decidí el primero ya que el segundo lo sentí como si me refiriera a alguien en particular, y la verdad que no, sería referirme a muchas, y para no pecar de omiso, preferí dejarlo como está
La primera ocasión que vi y escuché la palabra nalgas en forma pública, fue en la película “Mi Bella Dama”, cuando Audrey Herpburn, al querer motivar a su caballo que corría en Ascort, Inglaterra en unas carreras, le gritó “mueve las nalgas…”, “mueve las nalgas…”. Fue grande la conmoción que se escuchó en le cine, desde carcajadas, hasta expresiones de asombro (estaba muy chiquito). Estando estudiando para contador público en Guadalajara, ciudad donde íbamos a estudiar mexicanos de fuera de esa ciudad, principalmente del norte, así como muchos centroamericanos; las que llamaban grandemente la atención eran precisamente las centroamericanas por la buena nalga que tenían, llamaban la atención a todos, aparte de su cadencioso caminar, delgadas y esbeltas, hacían furor. Una ocasión, en una reunión donde algunas de ellas participaban, estando junto a varias, llegó un mexicano y a varias les llamó la atención, y pregunté por qué, y me contestaron, por sus buenas nalgas. Fue extraño para mí escuchar que a las mujeres le llamaran la atención las nalgas de los hombres, y me dieron sus razones: entre otras cosas, que se miraban atractivos y varoniles. Les pregunté: “¿varoniles? Más bien parecen jotos”. “Para nada”, me contestaron, y el tiempo me ha demostrado que es cierto, un hombre plano o falto de nalgas no resulta del todo atractivo para las mujeres.
Donde estudiaba, había un gimnasio donde nos gustaba hacer ejercicio, y un centroamericano lo que hacía eran sentadillas, y le preguntamos por qué, pues para mejorar las nalgas. Baste decir que a partir de ahí la mayoría empezamos a practicar tal ejercicio, pero al rato se olvida, creo que es parte de la idiosincrasia de cada país, por lo que había otros intereses y se nos olvidó seguir ejercitando las nalgas. No sé si recuerdan las caricaturas de Don Abundio, ya que creo que no se publican, pero aparte de lo gracioso de ese viejito, era de que aparte de coqueto que se presentaba, las muchachas que le acompañaban sobresalían precisamente porque eran muy nalgonas, simpáticas y atractivas. Y así como eso, fueron muchos los eventos que me dejaron un recuerdo grato sobre las nalgas que quiero compartir, es por ello mi interés en escribir al respecto. Claro que no todo fue agradable sobre esto, tenía como 17 años cuando empecé a salir con una muchacha preciosa, delgada, de buen busto y con unas nalgas de ensueño, pero poco me duró el mismo, ya que cada vez que salíamos todo mundo volteaba y los piropos no se hacían esperar, lo cual me resultaba incómodo, aparte de que no faltaba por ahí uno que otro baboso que expresaba más o menos así: “Adiós mamacita… lástima del güey que llevas a un lado…”, lo cual, o ofendía mi honor y me daban de golpes, o mejor me retiraba de su vida; decidí esto último, la verdad que era y fue mucha nalga para mí.
Hoy, en la actualidad, ya nadie se espanta de ver y escuchar tal palabra, es tan común como decir: “qué bonita cara tienes”, “qué bonitas piernas”, por lo que decir “qué buenas nalgas tienes”, es un piropo muy positivo para las mujeres que enaltecen su ego y autoestima. Pero, ¿qué están haciendo la mayoría de las mujeres para verse bien físicamente? Pues tratar de mejorar su figura por medio de la cirugía plástica, se hacen crecer el busto, o disminuírselo, se hacen liposucción, se quitan, se ponen, pero no hacen lo esencial que es ponerse a dieta y hacer ejercicio, y que se olvidan de las nalgas. Leí en algún lado, que la mayoría de las demandas por mala práctica profesional médica es contra los cirujanos plásticos y que a la vez son los que salen mejor librados, ya que han demostrado que no fue mala práctica medica, sino que antes se les había explicado a las pacientes que la solución no era al cien por ciento una operación, sino que tenían que ponerse bajo un régimen alimenticio (dieta), hacer ejercicio, pero que no lo tomaban en cuenta y aún así prefirieron operarse.
Se ha dicho hasta el cansancio que la obesidad es un mal público, que deben de atenderse, pero pocos son los que hacen caso, y al rato andan quejándose, y las que están casadas, hasta con broncas con los maridos porque les dicen que ya nos las quieren así, por haberse descuidado y dejarse engordar. Pero volviendo a nuestro tema, lo más difícil de mejorar (según lo que he leído e investigado) son las nalgas, no soy médico, así es que no me pregunten por qué, y que éstas sólo pueden sobresalir a base de ejercicio, mucho ejercicio, lo que quiere decir mucho sacrificio pero que vale la pena. No necesitan ir a un gimnasio para ello, tan sólo en casa haciendo sentadillas y algo más, y por supuesto tratando de bajar la cintura y la panza por medio de alguna dieta, ya que las nalgas van en concordancia con la cintura, puede haber buena nalga pero si hay mucha cintura no sobresalen.
Otro ejercicio que es muy bueno y se puede hacer en casa, es subir y bajar en una silla, esto mejora el contorno de las nalgas, les da firmeza y aparte fortalece las piernas y muslos. Algunas se ponen jeans o pantalones de mezclilla que dicen moldean las nalgas y que éstas sobresalgan, y es cierto, las hacen sobresalir, pero lo flácido no lo pueden evitar que se vea, parecen bolas de gelatina retumbando. Crean que algo de esto influye en la relación de parejas, ya sea positiva o negativamente, nalgas planas o flácidas y cintura de pera, condiciones que pueden arreglarse si hicieran ejercicio y llevaran dieta.
A mis dos que tres lectores mis disculpas por no haber escrito estas dos anteriores semanas, viajé fuera de la ciudad y algo de distracción me lo impidieron, pero como siempre les doy las gracias esperando seguir contando con sus comentarios y/o consultas al teléfono 684-9647, fax 684-1889, celular 204-6180 o al e-mail: bautista46@hotmail.com
El Licenciado Roberto Bautista, ejerce su profesión en Tijuana, B.C.
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