La última campeona
La actual número dos del mundo, la rusa María Sharapova, se hizo de su segundo campeonato consecutivo en La Costa, al barrer a la suiza Patty Schnyder. Sin embargo, no podrá defenderlo, porque tras casi un cuarto de siglo de torneo, éste desaparece.
Arturo Durán Hernández
Con un buen juego y sin dar un gran espectáculo, la ahora bicampeona del torneo de tenis Acura Classic derrotó a la suiza Patty Schnyder en tres sets para hacerse del último trofeo que se disputará en tierras sandieguinas.
Tras casi un cuarto de siglo, la competencia celebrada en Carlsbad, California abandonará su sede en el complejo vacacional de La Costa, pues las ex profesionales y fundadoras de este torneo, Raquel Giscafré y Jane Stratton, externaron haber llevado a su máximo nivel dicha competición, y piensan que es el momento adecuado para cambiar.
Así, en la última final celebrada este complejo deportivo, la rusa María Sharapova se hizo de su segundo campeonato consecutivo al ganar en tres sets: 6-2, 3-6 y 6-0, siendo una victoria más complicada de lo esperado.
Ante un lleno total y un retraso de cuarenta minutos, ambas jugadoras saltaron a la cancha envueltas por los aplausos y vítores del público asistente, cuando quedó en evidencia la gran preferencia hacia la favorita sentimental: María.
En el primer set, la tenista rusa se adelantó con el primer juego, ganándolo fácilmente.
Ya en el segundo, la suiza reaccionó e igualó las tarjetas, aprovechándose de los errores de su contrincante, quien falló en los servicios y abusó de la potencia, fallando varios puntos considerados sencillos.
María reaccionó y se adelantó hasta tener ventaja de cinco juegos por uno, esto gracias a que recuperó el control del encuentro, demostrando destellos del porqué es una de las mejores jugadores del mundo, utilizando un juego ofensivo y enviando sus embates lo más lejos del alcance de Schnyder.
Con el primer set en la bolsa, la victoria lucía cada vez más cercana e inclusive el empate inicial de uno a uno en el segundo set, parecía encaminar a la rusa a una sencilla victoria.
Pero las ganas y el apoyo de la gente que se volcaron a favor de Schnyder, empujaron a la suiza para romper con el empate y tomar una ventaja temprana, para buscar pelear el set y por ende, el partido.
Haciendo el juego más inteligente, la suiza aprovechó las fallas de su rival, alejándola de la red para, finalmente, rematarla con tiros cortos. Mientras que Sharapova denotaba un poco de cansancio y hasta prisa por terminar el encuentro, cayendo un poco en los excesos de confianza.
Con el tres a tres en las tarjetas, Patty utilizó lo mejor de su juego y aprovechó la falta de concentración de Sharapova para hacerse de la ventaja y al final, salir avante del segundo set, prometiendo así una emocionante conclusión.
Hasta ese momento y a pesar de haber ganado el primer set, la rusa no terminaba de convencer a sus seguidores, mismos que mermaron su apoyo hacia ella. Situación que provocó en Sharapova el soltar gritos de aliento sobre sí misma y en parte como reclamo a su público.
El tercer y último capítulo daba inicio, rápidamente María se alzó con el primer juego, ganando todos los puntos de forma consecutiva por segunda ocasión en el partido, ventaja que extendería hasta los dos siguientes sets.
Pero en el tercero y teniendo el saque de su lado, malgastó dos veces su ventaja tras regalar puntos por malos servicios, mostrando una vez más su falta de concentración en el cotejo.
A pesar de ello, la ahora campeona logró salir avante en lo que fue uno de los juegos más difíciles para ella en todo el torneo. Juego que se vería superado cuando en el cuarto cambió su estrategia, buscando colocar la bola cerca de la red, intentando de forma esporádica enviar la bola lo más lejos posible y regalando puntos que parecían ganados.
De tal forma, Schnyder intentó marcar en las tarjetas, pero al final, los errores de Sharapova se vieron culminados con un acierto para hacerse del cuarto juego, definiendo en gran parte el desenlace del partido.
Ya sin mayores problemas, se hizo del quinto y sexto para coronarse por segundo año consecutivo en un torneo que ha de desaparecer, llevándose más de ciento ochenta y un mil dólares en efectivo, una camioneta nueva y el reconocimiento del respetable.
La monarca dio sus impresiones del complicado encuentro, además de hablar sobre sus expectativas de cara al Abierto de Estados Unidos.
“Siempre es bueno ganar un título tras ganar uno antes, al principio tuve un poco de nervios, pues es la primera vez que llego como campeona defensora y todos esperan que juegues en tu mejor forma”.
Sobre los varios puntos que malogró, indicó de manera irónica que no se puede jugar mejor, pues a pesar de ir perdiendo, salió con la victoria.
“Eso no puede ser malo, aunque me haya ido ganando, no hay nada mejor que venir de atrás. Ella estaba teniendo muy buenos tiros, yo sólo tenía que ser más consistente y sin duda en el segundo set perdí mi concentración y si estaba un poco cansada, le di varias oportunidades que no debí de haber concedido y fue ahí donde ella se fue arriba”, aceptó la tenista.
Acerca de los premios que recibió, se dijo satisfecha con lo conseguido, donando cien mil dólares a beneficencia. “Con el carro no sé qué hacer, ya tengo muchos y la verdad casi siempre manejo el mismo, probablemente lo envíe a Rusia”, comentó con cierta autosuficiencia.
Y agregó:
“Ahora me iré a celebrar comiendo una hamburguesa y estrenando mi carro nuevo, afortunadamente tengo dos días para descansar, así que puedo curarme de los efectos que tenga la hamburguesa. Ya después me prepararé para jugar en Los Angeles”, expresó la campeona.
Para finalizar, habló del sentimiento que le deja haber jugado el último torneo:
“Ser la última campeona de este torneo es algo raro, pues es un torneo que me gusta mucho jugar y es una lástima saber que ya no voy a regresar aquí. Lo que más me gustaba era el ambiente y el trato que se le daba a todos los participantes, sin importar quien fueras, todos éramos iguales para los organizadores”.
La victoria le acreditó sumar puntos de cara al Abierto Norteamericano que se celebrará en Nueva York, entre el 27 de agosto y el 9 de septiembre, para tener la posibilidad de doblar sus ganancias en caso de conquistar el prestigiado torneo, sobre el cual se pronunció afirmando que espera tener una excelente participación y llegar al menos a la final del mismo.
La ceremonia de premiación estuvo engalanada por la presencia de Conchita Martínez y Jennifer Capriati, quienes externaron su tristeza al saber que ya no se jugará más este torneo, ofreciéndole además un reconocimiento final a los organizadores por el gran trabajo realizado a lo largo de dos décadas y media.
Por otra parte, Cara Black y Liezel Huber derrotaron en una hora y 28 minutos a Victoria Azarenka y Anna Chakvetadze, para adjudicarse la final de dobles.
Decenas de campeonas mundiales pisaron la cancha en la cual María Sharapova hizo historia, mientras que en la memoria quedarán los 24 años plagados de emocionantes enfrentamientos y grandes triunfos, que sin duda serán recordados por los miles de asistentes que se hicieron presentes para ser testigos de una página más en la historia del tenis femenino, despidiendo con gran efusividad en la cancha de La Costa a la última campeona
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