Se acaba el tiempo
Algunas organizaciones estuvieron desesperadas consiguiendo piezas antes del 31 de julio. Se desprendieron de elementos con enorme futuro, por estrellas que están por concluir contratos multianuales y al finalizar la campaña, serán agentes libres. San Diego también estuvo activo en las transacciones.
Rafael S. González Martínez
Poco a poco, la temporada 2007 de Major League empieza con la cuenta regresiva y para octubre, mes de playoffs, faltan seis semanas.
Algunas organizaciones estuvieron desesperadas consiguiendo piezas antes del 31 de julio, aunque para ello se desprendieron de elementos de Minor League con enorme futuro, por estrellas que están por concluir contratos multianuales y al finalizar la campaña, serán agentes libres.
Así fue como el jonronero Mark Texeira pasó de Texas Rangers a Atlanta Braves, o el cerrador Eric Gagné fue transferido de Texas a Boston Red Sox, y así como ellos otros tantos estrenaron franela.
Era obvio que San Diego Padres haría todo lo posible por obtener el tercer banderín divisional de forma consecutiva. Y por ahora siguen peleando la primera posición del “Salvaje Oeste”, claro, con ayuda de los refuerzos.
Para eso, la directiva que durante el invierno pasado estuvo muy activo en el mercado de agentes libres, primero firmando a Bud Black para que se hiciera cargo del puesto que Bruce Bochy dejó al firmar con San Francisco Giants. Luego, firmando al tremendo lanzador Greg Maddux, al infielder Marcus Giles y al jardinero José Cruz Jr. Así como el canje que realizaron con la organización de Cleveland, donde enviaron al segunda base Josh Barfield por el antesalista Kevin Kuzmanoff. Piezas que en su momento funcionaron.
Pero siendo una temporada tan larga, con las lesiones y las bajas de juego rondando hasta al mejor de los peloteros, una vez más, el gerente general Kevin Towers tomó el teléfono y llamó a sus homólogos para intercambiar jugadores, actividad permitida por Major League hasta el 31 de julio.
Pues bien, con la intención de tener más poder ofensivo, semanas antes del deadline, empezaron los movimientos para San Diego. El primer acierto se dio con la obtención del receptor Michael Barrett, quien llegó procedente de Chicago Cubs por Rob Bowen. Además de ser recordado por sus pleitos con el serpentinero Carlos Zambrano, Barrett ha demostrado su efectividad a la defensiva y ofensiva.
A los días, Padres añadieron otro buen bat a su alineación, al adquirir al experimentado jardinero Milton Bradley de los Atléticos de Oakland por el jugador de Ligas Menores Andrew Brown. Luego se hicieron de Scott Hairston Jr.
A pesar de la baja productividad de los cañoneros de San Diego, durante la primera mitad de la campaña, el manejador del equipo, Bud Black, decía no estar preocupado.
“De ninguna manera me siento frustrado, confío en que la ofensiva puede ser más fuerte en la segunda mitad de la temporada”.
Después, llegaron Morgan Ensberg, Rob Mackowiak y Wilfredo Ledezma. Estos tres se unieron a piezas que ya antes habían llegado a reforzar a la escuadra, como Bradley, Barrett y Scott Hairston. Shea Hillenbrand es otro que subirá al equipo grande en los próximos días. Entre los nombres que salieron del roster de los 25, están: José Cruz Jr., Royce Ring y Tim Stauffer. Hace unos días también dejaron en libertad a Russell Branyan y al lanzador David Wells.
Para esta recta final y a dos juegos de los sorprendentes Arizona D-Backs, Padres necesitarán de su mejor arma: el pitcheo, para cargar al equipo en las últimas ocho semanas, si es que desean alcanzar un tercer título divisional consecutivo.
Jake Peavy sigue como el “as” de la rotación, y aunque estuvo en un bache, su calidad ha salido a flote. Chris Young padeció una lesión que lo marginó algunas semanas, mientras que a pesar de su veteranía, Maddux en casa es imbatible. La duda es Justin Germano y Clay Hensley. Sin embargo, con el apoyo del relevo, pueden cosechar muchos triunfos.
A la ofensiva, el cambio de entrenador de bateo, Wally Joyner por Matt Rettemund, ha sido benéfico. Se nota en Brian Giles, quien volvió a su ritmo jonronero y Adrián González junto a Khalil Greene, son los máximos aporreadores. Seguramente contarán con la ayuda de Ensberg, Mackowiak y Bradley (por ahora lesionado) para tener un gran cierre y volver a la postemporada.
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