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Cuca pospone su visita
En medio de la escasez del rock en México, la Cuca resucita para emprender su camino “con pelotas”, con su potente sonido peculiar y lo subjetivo de sus versos para celebrar 17 años de historia.
Roberto A. Partida Sandoval
Más viva que en su momento, la Cuca se abandera como una de las pocas bandas mexicanas de rock compuesta por guitarra, bajo, batería y una voz espeluznantemente fuerte, que hoy se abre camino en un momento en el que el rock escasea, y en el que para estos jaliscienses, sigue estando en pañales, dependiendo del éxito de una rola en la radio.
Cuca es impar en México y sigue causando revuelo con temas como “Señorita Cara de Pizza”, “El Son del Dolor”, “Hijo del Lechero”, “La Pucha Asesina”, “Alcohol y Rocanrol” y “La Balada”, mismas que han distribuido en cuatro placas discográficas y en 17 años de historia, pausada por cinco años en el cajón de los recuerdos y en el suspirar de sus fans.
Sin embargo, son casi dos décadas que provocan la fiesta interminable en el cuarteto más rockero y subjetivo de la época, que si bien se despidió en 1999, regresó al escenario del festival Vive Latino en su edición 2004, gracias a un ofrecimiento que les hiciera la productora Ocesa y que bien aprovechó Universal Music para editar su quinto álbum: “Cuca con Pelotas”, mismo que presentarían mañana sábado 18 de agosto en Tijuana.
“Estamos posponiendo nuestra presentación por incumplimiento de algunas condiciones del contrato, pero ya estamos buscando una opción para ir muy pronto a Tijuana. Tenemos que regresar pronto, y no será cosa de meses”, afirmó Galo (guitarrista), quien sostuvo una entrevista telefónica con el semanario.
– ¿Su concierto en Tijuana se manejaría como la presentación del disco “Cuca con Pelotas”?
“Sí, y como la celebración de 17 años de historia de Cuca, ya casi nuestra mayoría de edad, y como la fiesta de unos adolescentes que aún seguimos dando lata, pero cuando cumplamos 18 se va a armar el verdadero desmadre, sin límites. Este año hemos estados tocando en varias partes de la República y nos estamos quedando con ganas de ir a tocar a Tijuana, desgraciadamente en esta ocasión no se concretó, pero sí se va a hacer”.
– ¿Qué ha sido de Cuca y su resurrección?
“Pues cuando todos pensábamos que estaba más enterrada que nada, la gente no dejaba de darnos lata, en buen plan no dejaban de preguntarnos que por qué nos separamos, que cuándo nos juntamos, y por otro lado, la radio seguía tocándonos en Guadalajara, y mientras para nosotros ya estaba muerta, para el resto de la gente seguía viva. Gracias a esa insistencia nos dimos cuenta lo importante que es Cuca para nosotros también.
“Definitivamente se dio esa resurrección porque la gente influyó mucho, si no, nos hubiéramos quedado trabajando en Fórceps y Nata (proyectos alternos), pero al mismo tiempo nos ofrecieron lo del Vive Latino, así que nos juntamos a platicar los cuatro, que no habíamos hecho en muchísimo tiempo. No habíamos terminado odiándonos, así que le dimos con todo a este rollo de tocar, y salimos a la escena sin la presión de un disco, simple y sencillamente nos juntamos para tocar; y así sucesivamente cumplimos un año juntos, y lo de grabar un disco nuevo se dio como un paso natural. Fue donde nos dimos cuenta que no teníamos que sonar a nadie porque Cuca tiene su sonido, fue muy extraño porque nunca nos había caído el veinte y ahí está ‘Cuca con Pelotas’”.
– ¿Cómo presentarían a la Cuca ante un público que hoy es más adolescente, y que en su mayoría cree que lo que programan en MTV es lo único que hay?
“Cuca es lo que es. Cuca es rock and roll con pelotas en potencia, es algo real, no es para que se vendan tenis, o ropa. Cuca es de las pocas bandas de rock del país que meramente toca con guitarra, bajo, batería, voz, y nada más. Cuca no es un producto comercial desechable. Cuca es de las pocas bandas de rock and roll en México; me refiero a las guitarras distorsionadas con energía y potencia, característica que de cierta manera nos margina de muchas estaciones de radio, se ve agresivo y no nos ponen en MTV y para muchos seguimos en lo desconocido, y si nos descubren, somos banda nueva”.
– ¿Cómo observan el panorama hoy, a diferencia de cuando empezaron?
“Sigue tan patético que ya están buscando a los nuevos Timbiriche. Es una verdadera desgracia. Si nos interesaba una chingada el original, imagínate los nuevos. De aquel entonces a hoy, permanecen los que ofrecen una verdadera propuesta, ahí está Café Tacuba siempre sorprendiéndonos, y muchas otras bandas que no han tenido la oportunidad de esa cadena alimenticia llamada industria musical. Creo que el rock sigue estando en pañales, porque el rock and roll se hizo para tocarse en vivo, no para depender del éxito de tu rola en la radio”.
– ¿Rescatas a alguna banda de la nueva ola de rock en México?
“No conozco muchas, pero sí te puedo decir que me dan lástima esos grupos Panda y Allison, porque hasta hay mejores bandas en su género que no han tenido la oportunidad, y no es posible que estos cabrones se lleven todo el pastel. Eso no es rock and roll; en cambio Porter, también de Guadalajara, es mucho más interesante que Panda, tienen mucho que ofrecer porque son muy atrevidos y experimentales, por eso tienen más riqueza, valor: y bueno, también están los de Disidente y Troker, pero el rock and roll dónde queda, dónde quedan los madrazos en la batería, y la distorsión. No es posible que la influencia en las nuevas bandas sea Panda, me corto las venas, por favor niños, no lo hagan”.
– ¿Cómo describes el nuevo disco de la Cuca?
“Agresivo como Cuca, con huevos y energía. Esa es la diferencia de las demás bandas. Es un disco de trece temas, entre ellos está ‘La Cuca Llegó’, que habla de eso, de que llegamos a hacer limpia de tus primas, hermanas, hijas, de todo, y Nacho se encargará de las chelas, Carlos del tequila; ‘Mátame Antes’ es el sencillo del disco y es un tema más latino, antillano; ‘Rock y Sólo Rock’ habla de ese desacuerdo que tenemos con el reggaetón y el hip-hop, que está bien que exista, pero no puede ser que sea lo único que haya en el menú; y ‘Cruda Soledad’, que se terminó de componer y de arreglar en el estudio. No es una balada y no es cien por ciento acústica, pero es algo diferente de Cuca. En general el disco tiene tintes de una Cuca nueva y clásica, sin tener que salirse de los parámetros”, finalizó el guitarrista.
Con canciones como “Reprobado”, “Gordibuenas”, “No Creo en el Amor”, “Metrosexual”, “Tetas y Chelas”, “Slam”, “Maruelous”, “Patadón” y “Ya Mamaste”, Cuca recupera ese sonido crudo y pesado, así como los versos irreverentes en los que cuestionan las realidades de su entorno, bajo la peculiaridad de continuar con la vertiente que el grupo se ha plantado para crear música desde 1990 y que subrayará las nuevas composiciones que, de acuerdo a Galo, retomarán en un nuevo álbum a publicar en 2008, como parte de su celebración de 18 años de vida.
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