Dos días seguidos, dos asesinatos en la Delegación La Mesa
Comerciantes ejecutados
Uno de los hombres fue muerto a manos de un comando en un centro comercial donde inocentes se resguardaron de los disparos de armas cortas y largas. El otro, cuando desayunaba en el restaurante presuntamente de su propiedad. Aparte, se registró en la semana el secuestro de varias personas, entre ellas, un policía municipal que había reportado la presencia de un comando armado.
Rosario Mosso Castro
Esta semana, en Tijuana dos empresarios fueron asesinados.
Los ejecutaron a balazos. Son parte de la estadística de asesinatos que confirma la nula atención de las diferentes corporaciones policíacas, federales, estatales y municipales para controlar la inseguridad.
La forma en que fueron asesinados los comerciantes, tiene el sello de la mayoría de las ejecuciones del crimen organizado. Por tanto, o corresponde a este sector delincuencial la autoría de los mismos, o en un efecto copiado, los asesinos actuaron confiados en la impunidad que impera en Baja California, particularmente en Tijuana.
Uno fue muerto por un comando y otro por un asesino con un chofer que apoyó la fuga.
Lo persiguieron
Francisco Javier de la Rocha Félix conocía a sus asesinos. Lo persiguieron y lo jalonearon frente a varios testigos antes de matarlo el miércoles 15 de agosto. Pasaban las dos de la tarde en un centro comercial de la Delegación La Mesa. Extraoficialmente se dijo que Rocha se dio cuenta de la persecución mientras circulaba en su auto, antes de llegar a la plaza “5 y 10 Ley” donde aseguran tenía un negocio.
Sin embargo, guardias de la Plaza comentaron que la víctima trataba de huir mientras un hombre de negro y armado lo siguió a pie. Lo alcanzó justo frente a una agencia de viajes donde forcejearon y la víctima cayó al suelo en el interior del negocio. Ahí le dispararon.
En ese momento llegó al estacionamiento una Pick Up Ford blanca, y descendió otro sicario vestido de negro. Descargó su arma larga en el cuerpo de Rocha. Testigos aseguran que el matón entró al local, pero como la balacera había empezado antes, la mayoría de los presentes estaba en el suelo con los ojos cerrados. Resguardándose.
Mientras la policía municipal atendió el reporte, llegó al lugar una mujer que dijo llamarse Sandra Amarillas Beltrán y ser esposa del hombre asesinado de quien informó sus generales.
Servicios Periciales localizó en el lugar 15 casquillos procedentes de dos armas 38 súper y cuatro casquillos de “cuerno de chivo”. De acuerdo a datos proporcionados por la Procuraduría del Estado, Rocha era propietario de una tienda de pinturas ubicada en esa plaza. El negocio tiene el letrero de Pinturas Doal y está localizado tres locales al norte de la agencia donde fue ultimado. Sin embargo el espacio tiene un letrero que indica que está disponible para renta. “Dicen que lo iba a reabrir, en eso andaba”, informaron policías.
Empresarios de la ciudad confirmaron a ZETA que Rocha sí era comerciante. “Venía de Sinaloa y era medio raro”. Este hecho se suma al ocurrido el 22 de febrero cuando un comando negro armado con cuernos de chivo, robó una computadora y 30 cubetas de solventes en un local de Pinturas Doal en la delegación de Otay. En aquella ocasión estuvieron involucrados una Silverado, una Yukon y también un pick up Ford blanco.
Cuatro impactos
El segundo homicidio ocurrió 18 horas después. A las ocho de la mañana del 16 de agosto, en la colonia Buena Vista de la misma delegación La Mesa, un hombre ingresó al “Asadero La Palma” en la calle Juan Ojeda y preguntó de manera personal por Juan Manuel, quien estaba en una mesa desayunando.
Los empleados vieron cómo el asesino se acercó al dueño del local y le disparó a quemarropa. Huyó después en un auto. Juan Manuel Arellano Varela, de 53 años, recibió cuatro tiros, los casquillos que quedaron en el lugar fueron calibre 380. Tres impactos en el tórax y uno en la cabeza, heridas que provocaron su muerte en el Hospital General. Antes del deceso la familia había solicitado, sin éxito, protección hospitalaria en el estado.
El criminal huyó en un auto Nissan Sentra color gris modelo 92 placas JLR652 de Nuevo México, mismo que abandonó a cuadra y media del lugar y fue localizado por la policía municipal.
En el interior del vehículo encontraron dos guantes de látex y una pistola calibre 32, material que está siendo analizado por Servicios Periciales. El presunto responsable vestía camisa gris a rayas negras y pantalón azul de mezclilla, era moreno y tenía bigote.
Secuestran a policía municipal
En delitos de alto impacto, la semana fue larga para los tijuanenses.
El 10 de agosto, en al delegación La Presa fue interceptada Mayra del Carmen Medina. Estaba en su auto e iba herida de bala, informó que un hombre le había disparado en el interior de su negocio de segunda. También localizaron a un hombre asesinado a puñaladas en Calle Punta Arena de la colonia Villa Urrutia de la Delegación la Presa
El día 11 de agosto, en la Vía Rápida Poniente a la altura de la glorieta de la Clínica 1 del Seguro Social en la Tercera Etapa del Río localizaron el cuerpo de una mujer en estado de descomposición al interior de un Nissan Maxima, con placas fronterizas BDY-5823,
El 14, en la calle Carrizo y Camino vecinal de la colonia Lomas de la Presa encontraron el cuerpo de una mujer con varios disparos de arma de fuego predominando en región cefálica y tórax.
La madrugada del martes 14 de agosto, un policía comercial, y cuatro miembros de una familia fueron privados de su libertad. Mayra Elizabeth Pérez Corona, Sergio Guiver Pérez, Sara Verónica Pérez Rocha y una mujer que hacía el aseo en la casa fueron sacados con violencia de la casa ubicada en el número 8384 de la calle de Maltrata, en Cumbres de Juárez. El agente reportó la presencia del comando negro de más de 10 autos y minutos después desapareció.
Otra semana negra. |