Errores de cálculo
Obra contamina cultivos
“Las Arenitas” es la planta que tratará un gran porcentaje de las aguas negras de Mexicali para que pueda ser utilizada en la industria y la creación de otro bosque para la ciudad, pero a punto de concluir su construcción, errores de ingeniería han provocado derrames, pérdidas de cultivos, desabastecimiento de agua y contaminación del líquido potabilizado.
Luis Pedro Arellano Sarmiento
Por subestimar la fuerza del agua, no medir la resistencia del terreno ni sus niveles naturales, el 6 de agosto pasado se desbordaron aguas tratadas de la Planta de Aguas Residuales Mexicali II, afectando por lo menos 30 hectáreas de cultivo y el Canal de Riego del Módulo 18.
Este módulo suministra agua a las parcelas aledañas y a los residentes de los Ejidos Hipólito Rentería y Jesús Sansón Flores.
A los habitantes de la zona les preocupa que esta situación vuelva ocurrir pues estuvieron tres días sin agua de uso doméstico, esto, en lo que la Comisión Estatal de Servicio Públicos de Mexicali (CESPM) y el módulo de Riego número 18 realizaron labores de limpia al agua del canal.
Es un problema vigente, porque cada segundo se están descargando más de 500 litros por segundo a dos lagunas provisionales; una de ellas es el relieve natural de la zona y otra fue hecha con maquinaria pesada.
Para evitar vuelva a ocurrir el incidente, la CESPM y NJS, constructora de capital japonés, realizan cuatro kilómetros de bardado previendo que el agua pueda desbordarse una vez más y busque las partes bajas para fluir.
Al momento de encontrase con el pequeño canal del módulo 18, hay una
“salida” de agua para impedir que la lluvia sature el cauce del canal y que
pueda fluir de largo.
Fue tanto el derrame y por varias horas, que esa “salida” (una pequeña obra
de ingeniería que da la impresión que corta el canal), no fue suficiente y el canal llegó hasta el tope, deslavó y rompió el concreto.
Para los responsables de la obra, los fuertes vientos fueron los que ocasionaron el desbordamiento de las aguas tratadas; otra razón adyacente fue que la primera laguna de profundidad natural fue superada en sus límites altos por el agua; el tercer motivo, fue que la segunda laguna artificial y elaborada con maquinaria, no soportó la fuerza del agua en uno de sus costados, el profundo.
A los ingenieros les falló la física y los cálculos matemáticos.
El agua tratada ha sido descargada constantemente desde febrero pasado a un
costado de las 16 lagunas de oxidación que comprende el proceso de tratamiento de aguas negras.
Por lo menos, el agua será arrojada otro mes y medio más, a las dos lagunas artificiales, tiempo estimado por la CESPM para terminar el entubado de nueve kilómetros que llegará a un canal que transportará cerca de 30 kilómetros el agua hasta llegar al Río Hardy.
Sin embargo y luego de tres desbordamientos del agua ya tratada –que no es el agua negra–, las autoridades en coordinación con la empresa constructora, realizaron un bardado perimetral y con eso, aseguran, no hay riesgo de otro derrame.
La mega obra
La obra de tratamiento de aguas residuales Las Arenitas fue inaugurada el 16 de marzo de 2007 por el Presidente Felipe Calderón Hinojosa. La inversión fue de más de 8 millones de dólares provenientes del crédito japonés que adquirió el gobierno de Baja California en 1997. A la inauguración estuvo como invitado especial el Embajador de Japón en México, Yubun Narita.
Según lo dicho por Presidente, a esta tratadora de aguas negras llega el 45 por ciento del uso en toda la ciudad de Mexicali, agua que anteriormente se arrojaba cruda al Río Nuevo e iba al Salton Sea del vecino estado de California.
Ubicada en el kilómetro 21 de la Carretera Mexicali-San Felipe, la planta de Las Arenitas está a un costado del Volcán Cerro Prieto, muy cerca de la Geotérmica. Al norte están unas parcelas de cultivo y el canal del módulo 18. Al sur y el poniente está el monte.
En un principio, el proyecto estaba previsto para realizarse en el kilómetro 10.5 de la misma carretera a San Felipe pero los vecinos del lugar denominado El Choropo se opusieron.
A la salida de Mexicali se construyó una planta de bombeo para enviar el agua por una tubería de 48 pulgadas a lo largo de 26 kilómetros, es el drenaje de 157 colonias. Esa tubería de metal fue pagada por la Agencia de Protección al Ambiente de Estados Unidos (EPA).
Ya en el lugar, el agua mugrosa es depositada en cuatro lagunas de oxidación de 4 metros de profundidad, la fetidez es fuerte y cada laguna contiene seis dispositivos de ventilación que inyectan oxígeno. Ahí el agua dura cuatro días. La capacidad de recepción es de 880 litros por segundo pero todavía no se llega a ese nivel.
La fuerza de gravedad es determinante para este proceso de tratamiento, con lentitud el agua pasa a otras tres lagunas de menor profundidad durando dos días en cada una. En la cuarta laguna el color del agua es diferente y la pestilencia desaparece.
Según el director de la CESPM, Carlos Flores Vázquez, en el agua nacen bacterias que se comen la materia orgánica y así se va saneando. El problema es cuando el líquido llega con químicos de las industrias y esto mata a las bacterias y el proceso no puede ser completado. El foco rojo es que al momento de terminar el tratamiento del agua, esos químicos continúen en porcentaje elevado.
Luego que el complejo de 16 lagunas concluye el proceso de diez días, el agua pasa por un laberinto con cloro para finalmente arrojarse a las dos lagunas improvisadas donde ocurrió el desbordamiento.
En la zona de estas lagunas, ya viven por lo menos una decena de especies de aves como patos y garzas. Aunque está a unos metros, las aves no se acercan al agua no tratada, sólo al inicio, en las pruebas de las lagunas de oxidación se cayeron algunos coyotes y murieron porque no pudieron salir, recordaron los responsables de la obra.
El proyecto inicial comprende también la siembra de lo que se convertirá en un gran bosque mantenido con esa agua tratada, de hecho, ya se plantaron los primeros 13 mil árboles.
Los afectados
Para el presidente del Módulo Número 18, el peligro de desborde se habrá acabado cuando el agua tratada sea enviada al canal que la llevará varios kilómetros hasta el Río Hardy.
El pequeño canal que fue alcanzado por el agua desbordada, al que le llaman “El Lobito”, se nutre de las aguas del Canal Reforma. Pasa por un lado de la Geotérmica de Cerro Prieto y por un costado de las últimas parcelas de cultivo de esa zona del Valle de Mexicali.
Por espacio de unos kilómetros, el canal corre paralelo a la carretera a San Felipe, justo por el Ejido Hipólito Rentaría, cruza por debajo la carretera hacia el noreste. Esa agua llega hasta la Laguna Campestre del exclusivo Club de Golf del mismo hombre.
En dicho Ejido hay una planta de la CESPM que toma agua de ese canal y la bombea al servicio de agua entubada a sus residentes y para los del Ejido Jesús Sansón Flores, que está a unos dos kilómetros de distancia.
El Ejido Hipólito Rentería no ha sido de los más afortunados, pues con el viento, el hedor de Las Arenitas les llega, aparte tienen el basurero municipal en sus parcelas y sus tierras son explotadas para la construcción.
“Cuando entró el agua al canal, se necesitaba tratar esa agua y nos dimos a la tarea de meter agua limpia que fuera ‘puchando’ el agua sucia y descargara la agua hasta a terminación de ese canal y del canal al dren (sic)”, explicó el Presidente del Módulo 18, Enrique Ruvalcaba Lizárraga.
Más grave, en ese canal se bañan los residentes, lavan la ropa y colocan tuberías para usarla domésticamente. Por ello, según el entrevistado, el agua desperdiciada y el trabajo realizado debe ser pagado por la CESPM o a la empresa constructora cuyos cálculos erróneos generaron los problemas.
“Estamos en proceso (de que les paguen), los perjuicios que tuvieron ellos con el canal, fue un acuerdo que iban a solucionar esos problema y la cantidad de agua que se perdió, el volumen de agua que limpiamos ahí se les cobra a la CESPM”.
Narró que fueron necesarias dos semanas para que la CESPM o la empresa japonesa construyeran las lozas de concreto que se rompieron por el desborde del canal.
El agua tratada llegó a hectáreas de cultivo con sudán, que es un sembrado para alimentar al ganado en verano, en invierno toda esa zona es cultivada con trigo, dijo el presidente del módulo.
Rosalinda Magaña, residente de toda la vida del Ejido Hipólito Rentaría contó que los tres derrames han sido en fines de semana. Dijo que estuvo dos semanas sin agua y que dio aviso a televisoras y periódicos pero nadie sacó la nota.
“Sólo la última vez sí publicaron algo”, aseguró mientras busca la manera de demandar que no se repita el accidente.
El comisario ejidal Juan Calderón Castañeda dijo que las Colonias afectadas por el derrame fueron la Colorado 8 y Cerro Prieta 4, porque en el Hipólito Rentería se dedican al material de construcción y no a la siembra de parcelas.
El representante ejidal aseguró no había ningún problema pero “se derramó el agua donde llega al sistema de bombeo para tratar el agua (que usan en el ejido) y cerraron las compuertas y cortaron el agua para limpiarla y la gente se inconformó por eso, pero es natural. No sabemos si va a seguir pasando esto”.
La señora Rosa Elvira Venegas Castillo con 37 años de residente en la zona, narró que el agua de la tubería salió amarilla y con olor desagradable, justo después que regresó el suministro normal.
Para el gobernador del estado, Eugenio Elorduy Walther “con todo respeto” no fue tanta el agua que se derramó; contrario a su director de la CESPM dijo que esas lagunas artificiales desaparecerán cuando el agua sea enviada al Río Hardy.
La meta
El proyecto es ambicioso: Las Arenitas ubica a Mexicali como una de la primeras ciudades de México con el 100 por ciento de aguas negras tratadas; en el lugar se pretende sembrar 300 árboles y esa zona de facto se convierte en detonante para que industrias grandes utilicen el agua que ya está disponible.
Se han acercado grupos ecologistas para aprovechar el agua dijo, Flores Vázquez de la CESPM.
“En cinco años el 45 por ciento de las aguas tratadas se van a estar aprovechando en la zona de deforestación, un 35 por ciento canalizando al Río Hardy y el resto a inyectarse a los mantos acuíferos de la región”, sostuvo el director de la CESPM.
En Mexicali se han invertido 2 mil 241 millones de pesos para alcantarillado, entubado de agua potable, plantas potabilizadoras y tratadores de aguas negras, según un informe oficial.
Del crédito japonés, sólo resta el 3 por ciento para que se aplique pues están por terminar según los ingenieros de la empresa NJS, que fue contratada por el Banco Japonés de Cooperación Internacional (JIBC) para la supervisión de la obras.
Esta misma empresa pagará los daños, pues el contrato estipula un año de operación de la planta tratadora de aguas residuales. Hasta el miércoles 29 de agosto, la CESPM y el señor Ramón Jaques, principal agricultor perjudicado, estaban en pláticas para la indemnización.
Flores Vázquez informó que falta un kilómetro 800 metros de tubería para llegar al canal que enviará el agua al Río Hardy; mensualmente las lagunas artificiales captan 2 millones de metros cúbicos de agua y la capacidad de la zona es de unos tres meses más. En un mes y medio se liberará al Río, aseguró el director.
Futuro
Actualmente no hay ninguna empresa agremiada a Canacintra por el rumbo, por lo tanto no están aprovechando esa agua tratada, explicó el presiente en Mexicali Ángel Zaizar Prado y “...lo primero que va a hacer, es el compromiso de hacer un bosque, Conafor y Gobierno del Estado están trabajando y se va a regar con esa agua residual.”
Contó que han querido utilizar el agua que trata la fábrica de Papel San Francisco para los camellones y parques pero no se les permite.
“Ahorita tenemos ahí un problemita técnico que es un absurdo, la verdad es un absurdo, la cual no nos dejan regar el agua a los bulevares. Porque hay una NOM (Norma Oficial Mexicana), que está muy vieja y que no se ha actualizado, entonces por esa NOM no nos lo dejan hacer, estamos ahorita viendo que cubrimos la mayoría de los puntos que te piden, es un sólo punto, en ese punto técnicamente se está trabajando, ¿no?, en llegar a un acuerdo con las autoridades, es que es un desperdicio, ¿no?, que esa agua se vaya a un dren (sic) y termine yéndose a Estados Unidos”, explicó el presidente de Canacintra.
Las plantas termoeléctricas, empresas papeleras o industrias de microchips, pueden aprovechar el agua tratada, dijo Zaizar y recomendó que “esa agua que se puede usar pero no se está aprovechando, si queremos aprovecharla industrialmente tendríamos que hacer un crecimiento hacia allá, de hecho es uno de los polos que se va a explotar industrialmente, a partir de que tienen energía y agua”. |