La “farsa vergonzosa” de Sanabia y Otañez
Los implicados son acusados por “mutualistas disidentes” y un grupo de artistas, de “obstaculizar” las gestiones para “bajar” 11 millones de pesos de la Federación.
Enrique Mendoza Hernández
La acción calificada por los “mutualistas disidentes” y un grupo de artistas agremiados a Teatro Zaragoza Tijuana, AC como una “farsa vergonzosa”, tiene sus inicios desde que Óscar Sanabia asumió la presidencia del Benemérito Centro Mutualista Zaragoza:
“En los inicios de la gestión de Óscar Sanabia Peinado, nuestra corriente interna le hicimos ver la necesidad de que el Centro Mutualista volviera a ser lo que era en nuestros tiempos: Un centro del saber y de la promoción de valores”.
El proyecto de restauración le fue encomendado al cubano Jorge Toledo, quien desde Cuba “aceptó a venir sólo para trabajar en este proyecto, invitado por los artistas y la Delegación Centro que dirigía Luis Arturo Valdez Otañez, quien ofreció que su Gobierno le iba a pagar muy bien por el proyecto… Cosa que nunca sucedió, porque ahora sabemos que el Presidente Municipal se dio cuenta de las intenciones de Óscar y Luis Arturo y nunca sacó presupuesto ni para el proyecto ni para la obra”.
Por esta razón, alrededor de 12 reconocidos artistas de danza, música, ópera y pintura, decidieron formar el 26 de abril de 2006 la asociación Teatro Zaragoza Tijuana, AC; presidida por Fernando de la Cruz y certificada como tal ante el Notario Público Número 2, Licenciado Gabriel Moreno Mafud. Clave Municipal: 4485/2006, Clave Estatal: 48906 y Federal: TZT06042402015
El objetivo: “Invitar a la empresas y a la ciudadanía en general para sacar el dinero y, junto con los tres niveles de Gobierno, reunir los fondos para hacer el proyecto de restauración del Teatro Zaragoza”.
La Asociación Civil decidió pagar cada semana aproximadamente 3 mil pesos al Ingeniero Jorge Toledo para que trabajara en el “Proyecto de Restauración del Teatro Zaragoza”, con conocimiento de Óscar Sanabia, no obstante él mismo afirma:
“Desconozco, desconozco ese hecho”.
Para tal efecto, Fernando de la Cruz, Presidente de Teatro Zaragoza Tijuana, AC, otorgó recibo de pago donde efectivamente, Óscar Sanabia firma como testigo. Jorge Toledo no entregó el afamado proyecto de restauración: “Pasaron seis meses y nada”, argumentan los artistas.
Por fin, el tan anunciado proyecto sería presentado el 27 de octubre de 2006 en el Centro Universitario de Tijuana (CUT). Pero no sucedió así porque “sorpresivamente el sábado 21 de octubre (de 2006), Toledo les comunicó que tenía que irse urgentemente a Cuba, que le consiguieran el boleto de avión y que saldría exactamente 2 días antes de la fecha de entrega del proyecto”.
El día 25 de octubre de 2005, Jorge Toledo Rivera firmó un documento donde asegura que “el proyecto de Restauración del Teatro Zaragoza, el cual ya va en un 85 %, lo concluiré a mi regreso en dos semanas”. Además, Toledo cedió los derechos del proyecto a Fernando De la Cruz, Presidente de Teatro Zaragoza Tijuana, AC. Obviamente Sanabia dijo ser ajeno a esto.
– ¿Entonces no es cierto que el Ingeniero Jorge Toledo cedió lo derechos del proyecto “Rescate, Restauración y Uso del Teatro Zaragoza” a Teatro Zaragoza Tijuana, AC?, se le preguntó a Sanabia.
“Bueno, un tanto como ceder pues yo estaría un tanto ajeno si él y esa fundación tuvieron algo que ver, no sé, desconozco”.
Según los quejosos, el objetivo de Sanabia era quedarse con el proyecto: “Ya en estos meses de septiembre y octubre, Óscar Sanabia y Tirso Liévano, su amigo Delegado del Centro, estaban maniobrando para quitarles las llaves a los artistas y violaron los candados cambiando de chapas. Óscar consintió esta acción. Desde entonces Óscar Sanabia estaba armando el plan de quedarse con el proyecto, que a él no le había costado ni un solo centavo, buscando pretextos y la manera de hacer a un lado a los artistas que él consideraba, en ese momento ya no eran necesarios”.
A principios de 2007, Luis Arturo Valdez Otañez entró nuevamente en acción: Eran tiempos electoreros y el objetivo consistía, de nuevo, en vivir a costa del erario público.
Sanabia y Otañez, la mancuerna
“Para ese entonces (principios de 2007) Luis Arturo Valdez Otañez, que quería ser diputado por el PRI, no fue apoyado por el Ingeniero Hank”, por lo que “tuvieron un pleito y sufrieron un distanciamiento, eso se supo públicamente en todos los periódicos.
“Luis Arturo Valdés Otañez, ex Delegado del Centro, tenía un amigo que ahora es Senador de la República por el partido PRD, se llama Emilio Ulloa. Y como supo del enojo de Luis Arturo con el PRI, lo invitó a que se lanzara de candidato por el PRD. Luis Arturo en la negociación le pidió ayuda para que a través del teatro saliera un apoyo federal y que le pudiera ayudar a financiar su campaña política. Todas estas pláticas las presumió aquí en la barra del Centro Mutualista. Fue así como empezando el año, Luis Arturo llamó a los artistas y les dijo que le entregaran lo que tenían (aunque fuera poco, la justificación histórica y los planos del proyecto) porque se lo tenía que llevar a México y él iba a conseguir varios millones de pesos.
“Los artistas le entregaron la información y se la llevó a México, con el Senador Emilio Ulloa. En el mes de febrero salió la noticia en los periódicos de que se iba a recibir un apoyo del senador del PRD. En el mes de marzo inmediatamente formó, con su secretaria administradora, contador y antigua empleada de la Delegación Centro, una farsa, la Asociación Civil llamada por sus siglas ‘Cachito’. Y en abril hizo una conferencia de prensa al vapor para comunicar que gracias a él y a través de su fundación ‘Cachito’, el teatro recibiría primeramente se dijo 19 millones de pesos, pero para que esto se lograra, su fundación debería de contar con el beneplácito de Óscar Sanabia, y como si fuera una Sociedad Anónima empresarial concibieron armar todo un ‘teatrito’ para que ante la opinión pública tuviera según ellos credibilidad”.
Por lo que Jorge Toledo les hacía falta para lograr la “credibilidad” ante la comunidad.
“Los miembros de la agrupación artística, queriendo conservar la buena imagen del proyecto, prefirieron la discreción y continuaron trabajando con quien de acuerdo a lo planeado desde el inicio, una vez que Toledo terminara en tres meses la justificación del proyecto, le pasaría la estafeta al arquitecto tijuanense que es el Presidente del Patronato de la Ópera de Tijuana (Armando Curiel).
”De esta manera se pudo lograr, ahora sí, la culminación del proyecto que se presentó oficialmente en la ciudad de Ensenada ante el Consejo Estatal de Conservación del Patrimonio y al Instituto de Cultura de Baja California el día 31 de mayo (2007)”.
Ese día, Teatro Zaragoza Tijuana, AC realizó formalmente solicitud “a fin de que se concreten los procedimientos conducentes para que en el menor tiempo posible se proteja y se realice la Declaratoria Oficial del Teatro Zaragoza Tijuana como un Inmueble Histórico, formando parte del Patrimonio Cultural de Tijuana y del Estado de Baja California”. El ICBC selló de recibido el 31 de mayo de 2007, igualmente la Dirección de Administración Urbana del Ayuntamiento el día 6 de junio, además del Regidor Calos Mejía, mientras que el día 8 lo hizo Desarrollo Social de Tijuana.
Con el antecedente de haber trabajado desde abril de 2005 en las tareas de limpieza y con la documentación debida, el Teatro Zaragoza Tijuana, AC inició formalmente las gestiones para “bajar” los recursos ante CONACULTA.
Las “falsedades” de “Cachito”
Los quejosos sostienen que la asociación denominada Comité Ciudadano y Artístico Pro-Centro Histórico de Tijuana, AC (Cachito), la cual preside el C. Licenciado Luis Arturo Valdez Otañez y es representada jurídicamente por la C. Licenciada Carmen Villaseñor Navarro, ha incurrido en “falsedades” desde su fundación hasta en las formas de gestionar los recursos.
Para empezar, con fecha de 16 de octubre de 2006, Valdez Otañez se dirige a la Mesa Directiva de la Comisión de Cultura de la H. Cámara de Diputados para “solicitar el otorgamiento de apoyo y donativo mediante recurso económico, que estaría dirigido a el proyecto denominado Restauración del Teatro Zaragoza Tijuana”.
La “falsedad” es que Valdez Otañez se dirige “en mi carácter de Presidente del Comité Ciudadano y Artístico Pro-Centro Histórico de Tijuana AC”, pero para esa fecha del documento, la Asociación Civil no existía como tal, de hecho en la actualidad tampoco: “Y en Ayuntamiento no apareció nunca, en la Coordinación de Organizaciones de la Sociedad Civil de Desarrollo Social del Ayuntamiento, y en Catálogo del Estado tampoco”.
Cachito AC ya fungía como tal, pero se formó hasta abril de 2007: “En el acta constitutiva se da vida a esa asociación civil el 24 de abril de 2007. Esa fecha consta en el Registro Público de la Propiedad del Gobierno del Estado”.
– ¿Y en la Federación?
“En la Federación ellos sacaron un CLUNI (Clave Única de Inscripción en el Registro Federal de las Organizaciones de la Sociedad Civil), porque allá les ayudaron para sacarlo. O sea, se han brincado las trancas para hacerlo como sea. ¿Cuántos artistas están dentro de la sociedad de ‘Cachito’? ¿Cuántos de ópera, cuántos de música? El punto es éste: Están incurriendo en falsedad en todas las cosas. Es falsa esa constitución de ‘Cachito’, es falso que tengan un proyecto ejecutivo, es falso que estén registrados, ni en el Municipio ni en el Estado. Y es falso que el presidente de la asociación ‘Cachito’ tenga un título profesional. Falso. En CONACULTA hay un impedimento que se llama falsear información”.
En el número de cédula 2272872, expedida el 10 de marzo de 1999 en la Dirección General de Profesiones de la Secretaría de Educación Pública, se certifica a Luis Arturo Valdez Otañez como “Licenciado en Derecho”: Ese registro “corresponde a un contador, Fernando Joaquín Cuevas Cárdenas, del Politécnico Nacional. No puede ser que un representante de una asociación civil, que tiene que ser honorable, haya comprado un título”.
A todo esto, Sanabia reconoce a Cachito AC y dijo conocer acerca de Teatro Zaragoza AC “durante las gestiones que empieza a hacer en 2007”.
Pero da la casualidad que en julio de 2006, Óscar Sanabia fue beneficiado por Teatro Zaragoza, AC, quien de acuerdo con recibo de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana, el Benemérito Centro Mutualista Zaragoza debía 27 mil 978.18 pesos por concepto de “atraso por conv. Agua” desde 02-04-04. Teatro Zaragoza Tijuana gestionó ante la CESPT que le condonara la deuda, quedando el recibo en cero pesos.
La “obstaculización” de Sanabia
Artistas representantes de Teatro Zaragoza Tijuana, AC presentaron ante CONACULTA el proyecto “Restauración y Reutilización del Teatro Zaragoza” el 20 de junio de 2007, con el objetivo de solicitar apoyo o donativos para tal. El proyecto fue recibido por la Coordinación Administrativa de Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural, con fecha de recibido ese mismo día.
A decir de los “mutualistas disidentes”, “de acuerdo a las normas de esa institución esta cantidad iba a ser bajada a través de la asociación civil de los Artistas, puesto que ellos son los que venían trabajando desde hace dos años y quienes habían logrado terminar y presentar el Proyecto finalmente”.
Ese mismo día, 20 de junio de 2007, “obstaculizó” las gestiones ante las autoridades, desconociendo al Presidente de Teatro Zaragoza Tijuana, AC, Fernando De la Cruz, y reconociendo a Valdez Otañez, homólogo de Cachito AC:
“…desconocemos cualquier trámite que realice a nombre del Teatro Zaragoza o del Benemérito Centro Mutualista Zaragoza. La Asociación Civil que se encuentra trabajando a favor del Teatro Zaragoza es el Comité Ciudadano y Artístico Pro-Centro Histórico de Tijuana (Cachito), el cual preside el C. Lic. Luis Arturo Valdez Otañez y representado jurídicamente por la C. Lic. Carmen Villaseñor Navarro”.
Para “bajar” los recursos los funcionarios de CONACULTA instruyeron que las partes involucradas dieran el Visto Bueno; entre ellos “Centro Mutualista, como propietarios de inmueble; Ayuntamiento de Tijuana, como la autoridad que administra el inmueble en un contrato de 10 años de comodato; y la Asociación Civil de los Artistas Teatro Zaragoza Tijuana A.C. que con su trabajo habían cristalizado el proyecto y son dueños de los derechos de autor”.
Ya en la reunión, no hubo un entendimiento entre las partes implicadas: “Los de la Comisión de Patrimonio Cultural (del ICBC), al notar el peligro en que se encontraba, puesto que Toledo nunca presentó un proyecto y todo había sido sólo una simulación, existía el peligro y la posibilidad real de perder el recurso económico, al no haber un entendimiento porque el único proyecto que existía y ya se había presentado en CONACULTA en la Ciudad de México; con su cerrazón Jorge Toledo y Óscar Sanabia, como si fuera su negocio particular, obstaculizaron la viabilidad de lograr una solución positiva a favor del Proyecto presentado por los artistas y por consecuencia, de la obtención de los recursos para el Teatro”.
Los “mutualistas disidentes” advirtieron que como corría el mes de julio, en CONACULTA “ya no entraría ninguna solicitud”.
“Los de la Comisión de Patrimonio Cultural le hicieron una atenta invitación a Óscar Sanabia para que como Presidente de la Sociedad Mutualista llegara a un convenio para que aceptara las gestiones y el proyecto que ya había sido concluidas por la agrupación de artistas, y que junto con el municipio se salvara un proyecto en beneficio de Tijuana. El respondió tajantemente que no.
“En ese momento nos dimos cuenta claramente de sus oscuros propósitos, ahí él expresó que lo que él quería era manejar los 11 millones a través de la asociación que había inventado su amigo Luis Arturo Valdez Otañez, denominada ‘Cachito’ y que no importaba que se perdieran los 11 millones de pesos, pero que si él no los manejaba, nadie más lo iba a hacer”.
Rescisión del Comodato
Los meses transcurrieron tal como se narra anteriormente. Era junio y julio, y las campañas por el Gobierno del Estado y Municipal estaban en su punto, tal como narran los firmantes como “mutualistas disidentes”:
“La campaña electoral se encontraba en su apogeo y la desesperación de los priístas los llevó a negociar con Luis Arturo para que no se fuera a otro partido y que él y sus huestes, al igual que Óscar Sanabia y sus Mutualistas, se mantuvieran dentro del voto priísta. Y ese no fue el único acto del PRI, Óscar también en otra fecha le organizó en nuestras instalaciones el acto partidista de apoyo al candidato por la presidencia municipal del PRI. Andaba buscando como podía quedar bien a costa de la credibilidad del centro mutualista, ya que nosotros no debíamos participar en contiendas políticas a favor de ningún partido. Ellos ya se sentían ungidos por el nuevo gobierno priísta, que habría de ganar las próximas elecciones aquí todo se comentaba en la barra y Óscar ya
presumía inclusive que recibía un sueldo del ayuntamiento aquí les llamamos aviadores. En la negociación como recompensa el gobierno priísta de la ciudad rompía el contrato de comodato que había firmado por diez años y les devolvía el Teatro Zaragoza para que Óscar Sanabia y Luis Arturo gozaran del uso y disfrute de los 11 millones como un negocio privado. En esta terminación secreta el contrato de comodato, con el gobierno de la ciudad en el documento que Óscar Sanabia posee celosamente, está plasmada la firma del secretario de Gobierno Andrés Garza y con la aprobación del actual presidente Municipal Kurt Honold”.
Y efectivamente, el contrato firmado el 22 de septiembre de 2005, en el cual Óscar Sanabia entrega en comodato (por diez años) el Teatro Zaragoza al Ayuntamiento, fue rescindido el día 20 de marzo de 2007, porque “no ha sido posible rehabilitar y darle operatividad al Teatro Zaragoza”. Los informantes suponen que el contrato de rescisión se hizo en plenas campañas pero con fecha ya citada.
“Cachito” podría recibir los 11 millones
Cachito, AC ha logrado gestionar los recursos. Sin embargo, en Tijuana las instituciones municipales y estatales reconocen a Teatro Zaragoza Tijuana, AC. A través de la dependencia de Regidores, en la Sección de Educación y Cultura y Bibliotecas, el Ayuntamiento reconoce a Teatro Zaragoza Tijuana AC, el Regidor Calor Mejía López reconoce y apoya a la asociación en mención, al tiempo que solicita al Arquitecto Xavier Cortez Rocha, Director General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural, “de la manera más atenta su respaldo a la gestión que venimos realizando para la Restauración del Teatro Zaragoza que habremos de concretar con el apoyo de CONACULTA”.
En un documento titulado “Precisión de Beneficiario”, el Palacio Legislativo de San Lázaro, el 21 de agosto de 2007, la Comisión de Cultura encabezada por el Diputado perredista Emilio Ulloa Pérez, manifiesta que “observando el expediente que obra en los archivos, del mismo se desprende que la carpeta técnica y documentos relacionados con el proyecto de restauración del Teatro Zaragoza… fue presentado por la Asociación Civil Comité Ciudadano y Artístico Pro-Centro Histórico de Tijuana, cuyo representante legal es el Lic. Arturo Valdez Otañez, por lo que, en consecuencia, esta comisión considera que es a esa organización civil a la que le corresponde, en su caso, la asignación de los recursos públicos correspondientes…”.
Cabe mencionar Cachito AC, a través de su ahora “filantrópico y preocupado por la Cultura”, Luis Arturo Valdez Otañez, tiene hasta el mes de octubre para que el Comité Dictaminador de Apoyos y Donativos valide la “otorgación de los recursos”.
“Por ningún motivo vamos a permitir que se haga esta maniobra tan sucia, que incluso pueden ser demandados por la federación”, aseguran los que protestan.
“… este caso se convertirá en un vergonzoso ejemplo nacional de cómo la ignorancia, la frivolidad la soberbia y la mediocridad de un dirigente como Óscar Sanabia y el resto de los funcionarios defendiendo sus avaricia y mezquinos intereses, pueden hachar (sic) a perder todo un proyecto Cultural ciudadano”, culminan los firmantes como “mutualistas disidentes”.
La última palabra la tendrá el Presidente del CONACULTA, Maestro Sergio Vela, quien preside el Comité Dictaminador de Apoyos y Donativos.
La información aquí vertida está avalada con documentación entregada a ZETA. |