Obreros de Sempra manipulados
Raymundo Lombera Laguna, gerente de Proyecto de la empresa Macinter S.A. de C.V. y Arturo González Maldonado, gerente de Contabilidad y Administración del consorcio China Harbour-Costain, consideraron que en el tema de los trabajadores que hace ocho meses demandaron a Macinter por presuntas irregularidades laborales, los obreros están mal informados y manipulados por sus abogados.
Aceptaron además que Macinter reportó pérdidas ante la Secretaría de Hacienda en 2006, debido a que a la fecha, sus estados financieros y balances muestran “un desfase financiero de flujo” por hasta 17 millones de pesos, lo cual imposibilitó a la empresa para repartir utilidades y generó deuda con proveedores en Ensenada y el resto del país.
Esta situación financiera, explicaron, “se debe a diversos factores que no fueron considerados en nuestro presupuesto original; principalmente el tiempo de ejecución de los deslizados ha sido un 42 por ciento mayor al tiempo que se consideró originalmente, esto debido a factores que nuestra empresa no puede controlar, principalmente tiempo de fraguado de concreto”.
Respecto a las cotizaciones que hace la empresa de sus trabajadores al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) -ver ZETA del viernes 7 de septiembre de 2007-, indicaron que en la integración salarial hay partidas de previsión social que no cotizan ante el Seguro Social, el cual anualmente determina el nivel corporativo a Macinter y, en caso de existir diferencias, éstas se deben cubrir.
Agregaron que no se concretó un acuerdo laboral con los demandantes en virtud de que éstos no aceptaron el ofrecimiento de Macinter -80 mil pesos para cada trabajador-, por lo cual mostraron a ZETA las normas de seguridad, análisis de riesgos, medidas de prevención, permisos de trabajo, procedimientos constructivos, evidencias de capacitaciones y pre-star briefing, además de monitoreos de temperaturas y de condiciones físicas de los trabajadores.
De esta manera, negaron la existencia de altas temperaturas dentro de los caissons (pilares de concreto) que la empresa instala en el rompeolas de la transnacional Sempra Energy en el paraje Costa Azul, las cuales, a decir de los trabajadores demandantes, llegan a los 45 grados Centígrados.
Las temperaturas dentro de esa infraestructura, afirmaron los directivos, son controladas por medio de sistemas de ventilación y extracción “como lo muestran los reportes de campo, logrando mitigar a 32 grados Centígrados como máximo”, aun cuando ZETA observó algunas cifras de hasta 38 grados en la hoja de control.
Actualmente están en espera de la fecha de la próxima audiencia para seguir negociando con los demandantes -el 24 de octubre venidero-, ya que “consideramos que deben ser las autoridades competentes quienes determinen el monto que se le deberá pagar a los trabajadores. Macinter nunca se ha negado a pagarle a los trabajadores, lo que por ley les corresponde”.
Finalmente, se aclaró que los contratos que hacen con todos los trabajadores son por obra determinada y han sido firmados siguiendo el esquema que establece la Ley Federal del Trabajo, llamado contrato individual de trabajo por obra determinada y no por tiempo indefinido, como ha sido expresado por los obreros y sus abogados. Javier Cruz Aguirre
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