El hombrecito
Luz Elena Picos
Vivimos una época inédita.
Durante el gobierno de los priístas la mayoría de las personas tenían miedo de criticar o mostrar desacuerdo. El Presidente, los gobernadores y los presidentes municipales, por muy perrones que fueran, eran enaltecidos, hasta la ignominia. La mayoría de los periodistas disfrutaban con su abyección. Muchos integraban listas de “beneficios económicos” que recibían por los servicios prestados al municipio y al Estado.
En las pasadas elecciones, se dejaron oír muchos de estos informadores. Tenían la seguridad de que “el ingeniero” sería Gobernador. Y eso los traía en éxtasis, se regodeaban de sólo pensar que la gran era del “chayote” estaba por regresar, después de tantos años de abstinencia. Pero cuando el miedo a hacer el ridículo, se tornó en decisión ciudadana de no permitir que tal maldición cayera sobre Baja California y se vieron los resultados. Esos y esas optimistas, se convirtieron en jauría que jura y perjura el TRIFE les hará justicia.
La ridícula y grotesca campaña del señorito Carro, en otras épocas, no se podría dar. Porque el hombrecito está insultando a más de cuatrocientos mil votantes que decidieron darle la responsabilidad de gobernar a Baja California, a José Guadalupe Osuna Millán. Utilizar la televisión y la radio para llamar a la disolución social, es como para castigarse. Hasta el ridículo Marcos Salaiza con su grupito político que ni siquiera lograrían conjuntar dos equipos de futbol soccer, amenaza con “impedir la toma de Jorge Ramos”.
Lo que nos faltaba: un emulo del “presidente legítimo del país de la nada”. Ahora resulta que se armarán dos grupos: los que desean trabajar y enfrente, los que con su minúscula presencia (por la ínfima cantidad) tratarán de sabotear imitando al ridículo loco de la montaña. No solo el cambio climático afecta la naturaleza, también le toca a los seres humanos. Hay quienes de la libertad hacen una parodia, otros un drama, pero nunca acciones positivas, acciones de bien.
Nota 1.- Ya se habrá enterado aquí mismo en ZETA que los del municipio de Tijuana no reclamaron sus despensas y útiles escolares porque no encontraron las facturas.
Nota 2.- Felipe Calderón está imprimiendo la dignidad que se debe a la Presidencia de la República. Y sus dos hijos lucían con orgullo un traje, copia del que usan en el Ejército. Como bien dice Germán Dehesa “no encuentro nada que pudiera provocar el suicidio masivo de la milicia azteca. Pruébase una vez más que el que trae ganas de fregar a todo le encuentra defectos y motivos de escándalo”.
Luz Elena Picos es Directora de Red Social de Tijuana
Correo electrónico: redsocialdetijuana@prodigy.net.mx
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