Denuncia penal ante el MP.
Dinero ajeno a la bolsa de funcionario
Tesorero municipal del Ayuntamiento de Tecate es acusado por un particular, luego que en aparente engaño, realizó una venta de vehículos en mal estado que estaban confinados en un yonke concesionado y que nunca entregó, utilizando para ello papelería y sellos de la dependencia gubernamental. Para agilizar el trámite el funcionario involucró al titular de Sidue, Arturo Espinoza Jaramillo, quien niega toda relación.
Néstor Cruz Tijerina
Acusado de embolsarse 202 mil pesos producto de una venta apócrifa de vehículos “chatarra” propiedad del Ayuntamiento de Tecate, el tesorero municipal Marco Antonio Lizárraga Navarro fue denunciado penalmente ante la agencia del Ministerio Público del Orden Común. Concretamente los delitos imputados al funcionario son abuso de autoridad, cohecho, peculado y negociaciones ilícitas.
La denunciante, Ericka Miroslava Enciso Limón, afirmó que Lizárraga Navarro le solicitó diversas cantidades de dinero por trámites aparentemente irregulares para adquirir las unidades de motor, que después serían utilizadas para reciclaje.
En el proceso del presunto fraude, el tesorero involucró al Secretario de Infraestructura y Desarrollo Urbano del Gobierno del Estado, Arturo Espinoza Jaramillo, quien supuestamente firmó documentos a favor de la ofendida y cobró por esto una “gratificación” de 15 mil pesos.
Al final los vehículos fueron entregados al concesionario de los yonkes donde estaban, como pago de una añeja deuda.
ZETA tiene en su poder documentos donde aparece el logotipo del Ayuntamiento de Tecate y el sello oficial de Tesorería Municipal de esa entidad, que fueron entregados a la afectada a cambio del dinero perdido.
En ellos, también se puede observar que algunos aparentemente no son oficiales –como el caso del que aparece la presunta firma del titular de Sidue– ya que no coinciden con las hojas membretadas del gobierno municipal. También se aprecia que están escritos con faltas de ortografía y tienen mala calidad de impresión.
Miroslava Enciso estima que durante todo su tormentoso trato con el ayuntamiento de Tecate, perdió aproximadamente 250 mil pesos. Ella dice que ya no quiere los carros, sino que simplemente se le regrese su dinero y se castigue a los servidores públicos involucrados en este aparente ejemplo del clásico “Año de Hidalgo”.
La historia
Ericka Miroslava Enciso Limón se dedica a la industria del reciclaje de metales. Por este motivo, observó que en los yonkes “El Campeón 1” y “El Campeón 2” –ambos con relación con el Gobierno Municipal de Tecate– existían vehículos en condiciones para ser rehusados a través del reciclaje.
Entonces decidió ponerse en contacto con la autoridad local, pero para esto se asoció con la compañía Sacome S.A., quienes serían los compradores definitivos del material producto de los vehículos. La empresa le otorgó a Enciso Limón en ese entonces, noviembre de 2006, la cantidad de 10 mil pesos para solventar cualquier trámite que pudiera presentarse.
La afectada narra que su primer trato con la autoridad de Tecate fue directamente con el acusado, el Tesorero Municipal, Marco Antonio Lizárraga Navarro, quien en primera instancia le comentó que hablara con el Recaudador de Rentas de esa administración, Edgar Aldana Solís, pero esta persona la canalizó con el Oficial Mayor, Magdaleno Montiel.
Este último funcionario brindó a la denunciante toda la información para el proceso de licitación, aunque días después la regresó con el Recaudador de Rentas, quien verificaría el inventario de los vehículos y definiría cuáles estarían en venta.
El estudio arrojó que de los 2,084 vehículos que se encontraban en el yonke, solamente podían ser vendidos 680, lo cual no generó problema en la presunta defraudada.
Posterior a esto, el Recaudador Edgar Aldana comentó a Enciso Limón que el trámite que seguía era la publicación del inventario en el Diario Oficial de la publicación, sin embargo, advirtió a la solicitante que este proceso requería de 97 mil pesos, cantidad que según el funcionario no contaba en ese momento el Ayuntamiento.
Al pasar de los días y por la falta de acción del Gobierno Municipal tecatense, Miroslava Enciso decidió ir de nuevo con el Recaudador para proponerle que ella se haría cargo del costo de la publicación en el Diario Oficial, y que ese dinero después fuera repuesto a través del costo final de los vehículos.
Entonces, el Recaudador Edgar Aldana dio como respuesta que ese tema tendría que tratarlo con el Tesorero Municipal.
El inicio del fraude
En su afán de “evitar que transcurriera el tiempo de manera ociosa”, Miroslava Enciso acudió los primeros días de enero de este año a la oficina de Marco Antonio Lizárraga Navarro.
En un principio, el funcionario se mostró complacido por la voluntad de la solicitante de pagar los costos de la publicación oficial, así que le dio el visto bueno y le prometió que su dinero sería reembolsado en el costo total de la compra.
Al día siguiente de la reunión, la demandante acudió a Recaudación de Rentas para realizar el depósito correspondiente de 97 mil pesos, empero, en la dependencia le indicaron que por orden del Tesorero el pago tendría que ser en efectivo, argumentando que “la ciudad de Tecate, Baja California, es la que tiene que pagar”.
Por este motivo, el 18 de enero Enciso regresó a Recaudación de Rentas con el efectivo, sin embargo, el titular de esa dependencia le informó que por órdenes del Tesorero Municipal no se podía hacer el depósito.
Incómoda, visitó otra vez la oficina de Lizárraga Navarro, quien la recibió con la novedad de que tenía que dejarle el dinero a él “pero que no quería compromiso con nadie. Si quería dejar el dinero, adelante”.
“Así fue que le entregué el dinero en efectivo, siendo la cantidad de 97 mil pesos, sin que para ello se me hubiese dado un comprobante oficial, pero se me manifestó que ya era un compromiso que se realizarían las publicaciones, razón por la cual no tuve motivo alguno para desconfiar del Tesorero Municipal, quien se aprovechó en todo momento de nuestra buena fe”.
Cuatro semanas después y luego de la efectiva publicación, el Tesorero se comunicó al teléfono celular de Enciso para decirle que “todo iba muy avanzado”, pero que se tenían que ver en persona para hablar de otros trámites, entre los que figuraba el pago de una póliza. Esto se concretó en una junta celebrada el jueves 22 de febrero.
En la reunión de la fecha anterior, el Tesorero le dijo a la compradora que tenía que realizar los demás trámites con el Recaudador Edgar Aldana, pero esta persona la regresó con Lizárraga Navarro: “Lo cual se me hizo un tanto anormal, sin embargo continué confiando en la buena disposición de los servidores públicos”.
Pasaron dos semanas más y entonces recibió otra llamada del Tesorero. Le solicitó una reunión a las seis de la tarde del martes 13 de marzo; cuando Enciso le preguntó que por qué tan tarde, el acusado respondió que esa hora era más conveniente para él.
Ahí, el presunto defraudador le pidió que le facilitara 30 mil pesos bajo concepto de “gastos de los trámites”, diciendo que le entregaría recibos oficiales a la brevedad posible y sí, ese mismo día le dio un documento “oficial” que aparenta tener el logotipo del Ayuntamiento de Tecate, con copia y número de folio.
Dos días después le entrega otro documento similar al anterior, con sellos y firmas. En ese momento, Lizárraga le pide a la mujer documentos para realizar la Póliza de Fianza, además de 22 mil pesos bajo concepto del 10 por ciento del costo total de los vehículos y por diversos impuestos.
Luego de pagar, el tesorero le entrega dos documentos sellados más –todos en posesión de ZETA–. “Hasta este momento yo continuaba confiando en la honestidad y buena fe del señor Marco Antonio Lizárraga Navarro”, apuntó la entrevistada.
Transcurrieron aproximadamente tres semanas y media; al ver que el caso no avanzaba como se le había hecho creer, Enciso acudió otra vez a la oficina del funcionario, quien la recibió con que ahora tenía que soltar 20 mil pesos para “agilizar el trámite” con el perito que valuaría el costo unitario de las “chatarras”.
Pagó de nuevo y al día siguiente recibió un documento oficial donde supuestamente el precio de cada vehículo sería de 950 pesos, firmado por un aparente perito valuador.
Después de realizar el aparente peritaje, el Tesorero Municipal de Tecate le dijo a Miroslava Enciso que todos los trámites de su caso eran muy lentos en Tecate y que le convenía ir mejor a Mexicali.
En la capital del estado tendría que entrevistarse con Arturo Espinoza Jaramillo, Secretario de Infraestructura y Desarrollo Urbano del Estado (SIDUE), pero este funcionario nunca la recibió.
Molesta, vía telefónica la empresaria se comunicó de nueva cuenta con el Tesorero, quien le dijo que no se preocupara, que él se encargaría de que toda la documentación le llegara al funcionario estatal. Entonces el 2 de agosto, cita a la solicitante para darle dos documentos con logotipos del Ayuntamiento de Tecate firmados presuntamente por el Ingeniero Arturo Espinoza Jaramillo.
En la plática, el Tesorero le pide a Enciso 15 mil pesos que supuestamente él ya le había pagado a Espinoza Jaramillo como una “gratificación” por darle celeridad a las cosas. Ella le dio el dinero y al mismo tiempo se quedó con los documentos.
Inesperado desenlace
El lunes 13 de agosto el funcionario público de Tecate se puso en contacto de nuevo con la ofendida. Ahora le dijo que tenía que pagar 18 mil 150 pesos para solventar los honorarios de los agentes de Seguridad Pública Municipal que presuntamente cuidarían la integridad de los vehículos que adquiriría.
Ella aseguró que le dio el dinero y el Tesorero le entrega otros documentos similares a todos los anteriores, aunque rápidamente rectifica y le pide a Enciso que se los devuelva, ya que tenían un error. Prometió entonces que al día siguiente se los daría.
Pero viene lo insospechado por la contribuyente: Días después del último supuesto “trámite”, recibe una llamada vía Nextel del Recaudador de Rentas, Edgar Aldana, quien le informa que todos los vehículos pasaron a propiedad de Ramón Duarte, quien era el concesionario del arrastre y almacenamiento de los carros y reclamaba se le liquidara una deuda pendiente. Entonces fue pagado con los automotores que serían de la denunciante.
Al enterarse de esto, Enciso Limón se comunicó de inmediato con Lizárraga Navarro, quien primero que nada le pidió que se tranquilizara y que él se encargaría pronto de darle todas las explicaciones.
Días después, el funcionario habló vía telefónica con la ofendida para decirle que él no se haría responsable de este trámite, que mientras los documentos no tuvieran los sellos oficiales, no haría nada.
“Al ver su actitud le mencioné que recordara que esa documentación yo la tenía, que él me la había entregado, que había testigos de dicha circunstancia y que las diversas sumas de dinero se las había entregado en su propia mano. Al mencionar esto, sólo dijo que esa era su postura y que en Tecate contaba más su palabra que la mía o (de) mil testigos”.
Sin embargo después el Tesorero de Tecate llamó varias veces a Enciso para decirle que sí le devolvería su dinero. Incluso la citó en algunos restaurantes de Tijuana para corregir el asunto, pero nunca se presentó.
La fecha del último encuentro infructuoso –al que acudió con dos testigos– fue el 8 de septiembre, momento en que decide poner la denuncia ante la Agencia Receptora de Tecate, Investigadora de Delitos del Orden Común.
La querella también fue emitida ante sindicatura Municipal de Tecate, sin que hasta el momento se tenga respuesta.
Los implicados
ZETA buscó al funcionario tecatense para pedir su versión, sin embargo contestó que por recomendación de su abogado no respondería.
El que sí contestó tajante fue el Secretario de Infraestructura y Desarrollo Urbano del Estado, Arturo Espinoza Jaramillo, quien a través del Director de Comunicación Social del Gobierno del Estado, Alejandro Caso Niebla, negó cualquier implicación en el tema.
Caso Niebla afirmó primeramente que la dependencia estatal no tiene nada que ver con el proceso de liberación de vehículos propiedad de los ayuntamientos: “Por tal motivo, Espinoza Jaramillo no pudo haber firmado nada en este sentido, menos en un documento presuntamente oficial de la autoridad municipal”.
En funcionario estatal aseguró que Espinoza Jaramillo nunca ha tratado nada referente a Miroslava Enciso Limón o al Tesorero Municipal de Tecate, y precisó que el Secretario no ha recibido dinero de los implicados por algún trámite.
Para concluir, Caso Niebla comentó que este aparente caso de difamación es “sorpresivo y hasta molesto” y espera que las investigaciones se realicen pronto para aclarar la situación.
Sindicatura Municipal del Ayuntamiento de Tecate confirmó que recibió una denuncia en contra del Tesorero Municipal de parte de Miroslava Enciso Limón. Se le investiga por abuso de autoridad y negociaciones ilícitas. Los delitos de peculado y cohecho son federales y se persiguen de oficio; por lo tanto, podrían ameritar prisión.
A pesar que la denunciante por información de su abogado comentó que este miércoles 19 de septiembre el funcionario sería inhabilitado, lo cierto es que continuaba laborando hasta el cierre de esta edición. |