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Ni tan Macro…
En los tiempos de Antonio Zermeño “El Pony” al frente del festival grupero de la cadena radiofónica La Mejor en Tijuana, “El Macro” reflejaba el éxito de su programación. Hoy apenas irradia como cualquier festival masivo.
Roberto A. Partida Sandoval
“Ahí disculpe si le fallé…”. Muy, pero muy lejos quedaron los tiempos de éxito de La Mejor 97.7 FM. Los rostros de los directivos estallando en felicidad por el dominio de su señal y los récords de impresionantes convocatorias del festival “El Macro” en Tijuana; quedaron en el recuerdo, así como esos listados de artistas de primer nivel anunciándose por semanas para dicha reunión.
Sí, remotos están los días en que el imperio radiofónico reinaba la gran ciudad que dio vida al concepto de La Mejor. Y qué decir de los tiempos de Antonio Zermeño “El Pony” al frente de “El Macro”, siempre se reflejó el éxito de su programación, las ovaciones de los asistentes al festival en cada momento y en cada intervención de ese desaparecido dúo dinámico de “El Pony” y “El Jarocho”.
Quién no recuerda los llamados de “El Pony” apenas tres horas de haber iniciado el décimo “Macro”: “Por favor, aunque tengan boletos, ya no vengan, no van a poder entrar, no los van a dejar entrar. Por su seguridad, mejor ya no vengan”.
Y es que el éxito de la décima edición de “El Macro” rebasó por mucho los más de 100 mil asistentes en el Terrenazo del Hipódromo Aguacaliente, provocando que la seguridad fuera insuficiente.
Caótico éxito en 2005, pero un año después se tomaron estrictas medidas de seguridad, e incluso la convocatoria se realizó sólo para 30 mil personas, además de implementar una tarifa simbólica que beneficiaría a ciertos sectores sociales; en aquella época el primer favorecido fue la Fundación Castro Limón.
Sin embargo, hoy la historia se escribe con otra pluma, con la ausencia de “El Pony” se fueron deteriorando los buenos momentos de “Los Hijos de la Mañana”, aquel exitoso show radiofónico matutino con el que despertaba Tijuana, y con él, la barra de locutores se fue transformando de aquellos imponentes entretenedores ovacionados en cada “Macro”, a unos que al menos el pasado miércoles 26 de septiembre, pasaron desapercibidos.
Y LA CITA LLEGÓ
El Estadio Calimax fue sede de la doceava edición de “El Macro”, cuya alineación de casi dos decenas entre agrupaciones y solistas apenas logró reunir unas 20 mil personas al final de la noche; cuando los organizadores invitaban a adquirir rápidamente sus boletos en las taquillas del estadio, pues esperaban que éstos se agotaran dos días antes del evento, mas no fue así.
Para las 18:00 horas, el jardín del equipo de beisbol Potros de Tijuana no sumaba ni las 9 mil personas y el paisaje se volvía entristecedor, pues el éxito de “El Macro” reflejaba la aceptación de su programación y la simpatía de sus locutores. El miércoles pasado apenas irradió como cualquier festival masivo de la ciudad, muestra quizá de que la competencia comenzó a hacerles mella.
Reunir 20 mil personas es un gran esfuerzo y un buen número de convocatoria, sin embargo, comparándolo con ediciones anteriores, “El Macro” se quedó muy corto de ser aquella fiesta en la que se coronaba a la nueva madrina de aquel imponente imperio.
Pese a cualquier circunstancia, la fiesta se vivió como tal, como el festival más importante de música grupera, norteña y de banda generado por la cadena radiofónica La Mejor, esa reunión anual que sigue siendo la mejor en Tijuana y en el Noroeste de México.
Y el desfile comenzó con Los 4 de Tijuana, Los Buitres, Barranco, El Trono de México, Banda San José de Mesillas, Bobby Pulido, Víctor García, Grupo Duelo, Horóscopos de Durango, Graciela Beltrán, Adair Elizalde, Montez de Durango, Invasores de Nuevo León y Banda Cuisillos, hasta terminar la fiesta con fuegos artificiales y la presencia de José Manuel Zamacona y Los Yonic’s.
Un espectáculo que permitió diferentes marchas; la llegada del pasito duranguense en manos de dos grupos nominados a los Grammy, Horóscopos de Durango y Montez de Durango, oriundas de Chicago, Illinois, pero de raíces duranguenses que se han dedicado a difundir una cultura musical innovadora por su sonido y sus bailes, provocando que Tijuana les aceptara bañándolos de gritos, bailes y coros.
Entre los destacados es necesario rescatar la intervención de los músicos que se hicieran famosos en los tiempo de Lalo Mora, pero aún legendarios Invasores de Nuevo León, quienes interpretaron éxitos de sus más de 43 producciones discográficas sumadas en sus 27 años de historia, destacadas por momentos de la música norteña.
La novedad de la velada y de Tijuana también fue la presencia de Bobby Pulido, pero la ovación fue para Víctor García, el ex integrante de la primera generación de “La Academia” de TV Azteca, sin embargo, la Banda Cuisillos fue una de las intervenciones más esperadas por el éxito de su tema “Mil Heridas”, mismo que ha sido bien aceptado en la frontera, tal como la sensación tejana de nombre Duelo.
Quien fue elegido para cerrar la noche fue Zamacona y Los Yonic’s, quienes ante ya unas 20 mil personas, se posaron sobre el escenario para deleitar con sus históricas canciones en un estadio que aún lucía a medio brillar.
La entrada al evento se obtuvo por un costo de 10 pesos, mismos que fueron recaudados a beneficio de la niñez deportiva de Tijuana, y según precisaron autoridades municipales del deporte y del equipo Potros, el 50 por ciento de la entrada beneficiará a las ligas infantiles de beisbol de la ciudad, así como a la Escuela Primaria “Jesús Flores Valles”, ubicada en la colonia Mérida, donde será construido el primer campo “Potros”.
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