De corrida ascendente
Convertido en una realidad en tan sólo un par de años, el sanquintinense Víctor Michelt Figueroa Acosta ha conquistado el Campeonato Nacional en varias ocasiones, además de obtener diversas posiciones de honor dentro de las competencias en las que ha participado.
Arturo Durán Hernández
Indudablemente, el deporte del ciclismo en Baja California ha ocupado lugares importantes dentro de las diversas actividades lúdicas y de recreación; prueba de ello son los varios paseos ciclistas que se organizan todos los años en la región. Sin olvidar las diferentes competencias dentro de las variedades existentes dentro del ciclismo, sean de montaña, de descenso, de ruta o de pista.
Lo cierto es que se trata de un deporte que ha crecido y se ha afianzado en la entidad, arrojando buenos talentos y mejores prospectos en lo que a atletas se refiere. Víctor Michelt Figueroa Acosta es uno de ellos.
Convertido en una realidad en tan sólo un par de años, a sus 17 años ha conquistado en varias ocasiones el Campeonato Nacional, además de obtener diversas posiciones de honor dentro de las competencias en las que ha participado.
Tras cuatro meses de practicar profesionalmente el ciclismo, se hizo del cuarto lugar general dentro de la categoría Juvenil Menor en 2005.
Mientras que el año pasado, compitió en las ocho etapas estatales, obteniendo seis primeros lugares y dos segundos, para convertirse en el mejor ciclista de su categoría en Baja California, participando además en Olimpiada Nacional.
El oriundo de San Quintín también corrió en el evento “Campeón de Campeones”, celebrado en Los Cabos, donde obtuvo el sexto lugar nacional, asistiendo después a los campeonatos nacionales de ciclismo de montaña, haciéndose del quinto lugar general.
Ya más cerca de casa, en la competencia nacional de ciclismo de montaña, modalidad que es su especialidad, se alzó con el primer lugar de su categoría.
Para 2007, la cosecha de éxitos y buenos resultados se acrecentó, pues dentro del selectivo estatal conquistó el primer lugar, calificando así a la Olimpiada Nacional, representando a Baja California.
Asimismo, logró llamar la atención de los entrenadores del Instituto del Deporte del Estado, por lo que le sugirieron participar en las modalidades de ruta y pista, sin dejar de lado la de montaña.
Sin duda, este año ha sido el mejor dentro de su corta, pero fructífera carrera deportiva, pues también formó parte de todas las fechas del Campeonato Nacional de Ciclismo de Montaña.
De las nueve fechas en que se extendió dicha competencia, el atleta bajacaliforniano siempre llegó en los primeros dos lugares, siendo el puesto de honor el que más repitió a lo largo de la justa nacional.
Su conquista más reciente fue en Guadalajara, Jalisco, dentro del Campeonato Nacional de Ciclismo celebrado durante los primeros días de septiembre, donde se hizo de la presea dorada, convirtiéndose así -en tan sólo dos años de carrera deportiva- en el competidor más dominante de la categoría Juvenil Mayor.
El estudiante de tercer semestre de Preparatoria platicó a ZETA la experiencia que tuvo en la Perla de Occidente, además de sus planes inmediatos tras la finalización del serial.
“Pues en Guadalajara me fue muy bien, la competencia fue un domingo a las diez de la mañana y la verdad estuvo muy padre. Estaba lloviendo y eso lo hizo más especial, empezabas con mucha subida y después con bajada, la cual requería de mucha técnica, inclusive la mayor parte de los competidores se cayeron en la bajada, y afortunadamente yo no me caí”, relató.
“Por suerte he ganado varios campeonatos nacionales y ése fue mi cuarto, en otros he quedado en el segundo, tercero y hasta cuarto lugar, pero ahora volví a ganar y le saqué cuatro minutos y medio al segundo lugar”, indicó.
El multicampeón nacional se ha hecho acreedor a una beca, la cual le otorga la cantidad de mil doscientos pesos al mes, para apoyarlo económicamente en lo que respecta a su desarrollo deportivo.
Pero por apoyos no había batallado, como el que recibió por parte de la Liga Estatal de Ciclismo de Montaña de Baja California, quienes en este último viaje, le ayudaron con los boletos de avión, siendo él mismo quien tuviera que solventar los gastos de hospedaje y alimentos.
– ¿Qué es lo que te gusta más de tu deporte?
“Muchas cosas, desde salir y conocer muchos lugares; te diviertes, haces muchos amigos y pues claro, se siente muy padre el participar, es algo que me gusta mucho, la verdad, aunque los entrenamientos son muy fuertes y a veces me pregunto por qué estoy aquí, pero ya cuando llega la competencia se siente muy bonito, ahí veo que todo el esfuerzo valió la pena”, respondió el sanquintinense.
Ahora sus planes radican en esperar si el equipo Turbo de México lo une a sus filas, de lo contrario tiene pensado ir a San Diego, California para buscar algún equipo o patrocinador.
Situación que lo tiene algo indeciso, pues todavía no resuelve qué es lo mejor para él.
Lo cierto es que como actual campeón nacional de Ciclismo de Montaña, las ofertas no le faltarán, aunado al apoyo económico y al reconocimiento estatal que ha logrado en su corto pero vertiginoso ascenso en el panorama deportivo bajacaliforniano.
Levanta la mano
La también ciclista Claudia Espinoza participó en el Campeonato Nacional de Ciclismo, donde obtuvo el tercer lugar de su categoría. Radicada en Tijuana, la joven de 17 años ha competido también en cross country y este año se inició dentro de la modalidad de ruta.
Entre sus logros destaca el segundo lugar general que obtuvo dentro de la Copa Nacional. Espinoza se inició dentro del ciclismo hace once años, a la edad de seis, cuando su padre la invitó a correr con él. “Al principio era simplemente como diversión, pero ya después se fue convirtiendo en algo más serio. A mi papá lo invitaron a competir unos amigos y después él a mí”, comentó.
“Me gusta mucho competir, la adrenalina que se saca con este deporte y pues más cuando ganas y alcanzas las metas que quieres lograr. La verdad es que en los nacionales es donde más me gusta participar, pues hay mucha competencia, sin demeritar a los estatales, donde también he encontrado competidores de buen nivel”, aseguró Espinoza.
Acerca de la disciplina y constancia que le ha formado en su persona el participar en un deporte organizado, indicó: “Yo creo que los entrenamientos son la base de todo, ya en la competencia sacas todo lo que entrenaste. Lo más difícil son los sacrificios que tiene uno que hacer”.
– ¿Qué tipo de sacrificios?
“Lo que más he dejado son las fiestas con los amigos, que siempre te dicen que no puedes salir a ningún lado ni hacer nada, pero a fin de cuentas lo que se ocupa es disciplina y es algo que tengo que cumplir para seguir haciendo lo que me gusta”, finalizó, no sin antes agradecer a sus padres todo el apoyo recibido durante su carrera deportiva, la cual ha desarrollado a lo largo de una década. (ZETA/Arturo Durán Hernández)
|