Budita Bonavena
Estas son algunas de las frases pronunciadas por el Budita Bonavena (hecho en México, of course) para llevar siempre en consideración:
* Vive todos y cada uno de los días como si fuera el último de tu vida. Un día acertarás.
* Niños en el asiento delantero pueden causar accidentes. Accidentes en el asiento trasero pueden causar niños.
* Si no puedes ayudar, molesta. Lo importante es participar.
* Si crees que el mejor camino para llegar al corazón de un hombre es por el estómago, es mejor que sepas que estás apuntando muy alto.
* Si eres capaz de sonreír cuando todo sale mal, es porque ya descubriste a quién echarle toda la culpa.
* Quien da importancia a pequeñas cosas es esposa de japonés.
* Las mujeres son como piscinas: sus costos de mantenimiento son muy elevados comparados con el tiempo que pasamos dentro de ellas.
* Nunca, nunca bebas cuando conduzcas. Puedes derramar la cerveza.
* Por mayor que sea el agujero donde caigas, sonríe. Todavía no hay tierra encima.
* Algunos jefes son como las nubes. Cuando desaparecen, el día se vuelve maravilloso.
* Errar es humano. Echarle la culpa en otro es estratégico.
* Los hombres mentirían mucho menos si las mujeres no preguntaran tanto.
* La mujer se casa pensando que él un día cambiará. El hombre se casa pensando que ella nunca cambiará. Ambos se equivocan.
* Todo tu futuro depende de tus sueños. ¡No pierdas tiempo, vete a dormir!
* Las personas inteligentes están siempre llenas de dudas (¿será verdad?).
* Si todo lo que es bueno y delicioso dura poco, yo ya debería estar muerto hace mucho tiempo.
Hábiles delincuentes
Tres mexicanos menores de edad detenidos en California al ser sospechosos de traficar drogas, se robaron -¡EN ZERIO!- una unidad de la Patrulla Fronteriza estadounidense mientras estaban esposados. Además, los chamacos tuvieron el atrevimiento de regresar a México a bordo del vehículo.
La Policía en Mexicali declaró el martes que los tres jóvenes conducían una camioneta en una carretera remota del vecino Estado cuando unos agentes de Migración los detuvieron.
Al creer que escondían marihuana, los oficiales los arrestaron; el error ocurrió cuando dejaron las llaves puestas mientras revisaban el pick-up de los adolescentes. En ese entonces, uno de los muchachos tomó el control del volante y pisó el acelerador para emprender la huída.
La Policía de la capital bajacaliforniana tuvo que hacer uso de su flamante helicóptero para buscar la patrulla, misma que fue encontrada en una comunidad agrícola, cerca de la línea divisoria.
Sexo con un paciente
Un médico se encontraba sentado en la silla de su consultorio, después de tener sexo con su paciente.
Pensando en lo que había hecho, su conciencia le repetía: “¡¡¡Pero cómo hice eso!!! Qué vergüenza… he perdido toda la ética profesional. ¡Dios míooo!”.
Al rato de estar culpándose de sus actos, observa que sobre su hombro derecho aparece un diablillo que le dice: “Escúchame, menso ¡Hay una cantidad exagerada de médicos que tienen sexo con sus pacientes! ¿Qué te crees? ¿Qué eres el único? Haz caso, es lo más natural del mundo...”.
Convencido, el médico le contesta: “Tienes razón, yo no hice nada malo”, pero al terminar de decir eso, en su otro hombro aparece un angelito y le replica al oído: “Acuérdate que eres veterinario, peneque, ¡ve-te-ri-na-rio!”.
Autor: Mejor así lo dejamos.
¿Experiencia?
Al llegar a sus 50 años, una mujer decide rejuvenecerse con una operación de cirugía plástica en la cara.
Ella gasta 15 mil dólares y se siente excelente consigo misma al ver los resultados.
Al emprender el regreso a casa, se detiene en un puesto de venta de periódicos, para comprar una revista. Antes de retirarse, le dice al vendedor:
– Espero que no se moleste si le pregunto algo, ¿cuántos años cree que tengo?
“Alrededor de 32”, responde el hombre.
– ¡No! Exactamente tengo 50…, comenta feliz la mujer.
Poco después entra en un local de McDonald's y le hace la misma pregunta a la cajera.
La chica le contesta: “Yo diría que alrededor de 29”.
La mujer le responde con una amplia sonrisa: “No, tengo 50”.
A todo esto, ya la dama se siente lo máximo en el mundo.
Entonces se detiene en una farmacia, va al mostrador a pedir unos caramelos de menta y le pregunta lo mismo al dependiente, quien le contesta: “Oh, yo te calcularía 30”. Y orgullosamente, ella le replica: “¡Tengo 50, pero muchas gracias!”.
Ya en la parada del bus que la llevará a su casa, le hace la misma pregunta a un viejito de aspecto inofensivo, que también espera la unidad.
Él le dice: “Señorita, yo ya tengo 78 años y mi visión es muy pobre.
Sin embargo, cuando yo era joven, tenía un método infalible para averiguar la edad de una mujer.
Tal vez le parezca muy atrevido, pero se necesita que usted me deje colocar mis manos dentro de su sostén. Sólo de esa manera y de ninguna otra, podré decirle EXACTAMENTE cuántos años tiene usted”.
Siguen esperando en silencio en la calle vacía, hasta que la señora no puede más con su curiosidad. Entonces acepta: “¡Qué diablos! ¡A ver, aplique su método!”.
El anciano coloca sus manos bajo la blusa de ella y empieza a palpar despacio y suavemente. Levanta cada pecho y delicadamente aprieta cada pezón, varias veces. Ajusta un pecho con el otro y los frota entre sí.
Después de unos cinco minutos de esto, ella dice:
– Está bien, está bien... ¿cuántos años tengo?
Él da un último apretón a los pechos, saca las manos y responde:
“Señorita, usted tiene 50 años”.
Muy sorprendida, la mujer expresa:
– Realmente es increíble, ¿cómo hizo para saberlo?
“¿Me promete que no se enojará?”.
– Se lo prometo, responde intrigada.
“¡Yo estaba detrás de usted en la cola en McDonald's!”.
De Navojoa
Llega un señor a una tienda y pregunta:
– ¿En qué pasillo encuentro latas de caldo navojoense?
El empleado se le queda viendo y le dice: “¿Es usted de Navojoa?”.
Visiblemente ofendido, el tipo objeta:
– Pues efectivamente, soy de Navojoa, peneque.... Pero dime una cosa, si te hubiera preguntado por pasta italiana, ¿me habrías preguntado si soy italiano? O si te hubiera preguntado por salchichas alemanas ¿me habrías preguntado si soy alemán? O si te hubiera preguntado por un hot-dog kosher, ¡qué! ¿Tengo que ser judío? ¿Si te pregunto por tacos mexicanos me habrías preguntado si soy mexicano? ¿Lo habrías preguntado? ¿Eh? ¿Eh?
“No, pues.... no”, responde el empleado.
– ¿Y qué tal si te pido whiskey escocés? ¿Me habrías preguntado si soy escocés? ¡Pues no, seguramente no! Terriblemente indignado, el tipo agrega: ¡Pues ahora dime por qué rayos si te pido caldo navojoense, me tienes que preguntar si soy de Navojoa!
“¡Pues porque está usted en Office Depot!”.
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