El catolicismo en California
Germán Orozco Mora
* Hispanos conforman 39% de la población católica en U.S.A.
* De ocho misas, siete en español
* “El Cardenal –Mahony– habla español con acento estadounidense, pero tiene corazón mexicano”.
Cuando Juan María Naveja, periodista tapatío, era reportero de la cadena CNN en Estados Unidos, percibió que los accionistas de la poderosa televisora norteamericana estaban visceralmente aferrados a mantener las noticias de los escándalos de pederastia de sacerdotes católicos, pese a que ya no eran noticia. Tan sólo para desprestigiar a la Iglesia, no publicaban los abusos contra menores cometidos por iglesias protestantes.
Ahora Naveja, es director de comunicación de la Secretaría de Gobernación.
Recientemente en México y en Estados Unidos, se ha querido linchar a los cardenales de la arquidiócesis de México, y de Los Ángeles, California. No se sabe si por envidia, o por complejo de sobrecompensación (aplastar al otro para crecer uno).
Es muy triste para los católicos, reconocer que al interior de la Iglesia entre el 1 y 2 por ciento de los sacerdotes, cometen abusos contra menores. Lo que representa un delito canónico y sobretodo civil que en consecuencia debe asumir quien lo cometa.
En el marco de los escándalos de pederastia de sacerdotes católicos, poco o nada se ha dicho del problema que es más grave aun al interior de las sectas y protestantismo, ¿por qué?
Y a pesar de que la Arquidiócesis de Los Ángeles, California, ha gastado más de 600 millones de dólares en asuntos legales de pederastia, otras cosas menos tristes y sí admirables están sucediendo en el catolicismo de California.
La catedral católica más grande de América, ha sido construida en fecha reciente en Los Ángeles.
Las marchas a favor de la inmigración que inundaron Los Ángeles en mayo de
2006, no estaban dirigidas por la Iglesia; mas cuando la Iglesia se unió a la coalición de sindicatos y grupos activistas, el resultado fue mayor al esperado por los organizadores.
Hoy en día, la base de la Iglesia es hispana, y la necesidad más grande es conseguir sacerdotes que hablen español.
La Iglesia ha desplazado su atención de los derechos laborales para los residentes legales en Estados Unidos a los derechos de los inmigrantes.
David Rieff, investigador de la UCLA, ha escrito recientemente una notable investigación relativa a “Los Nuevos Católicos en L.A.”, y publicada en marzo de 2007 por la revista mexicana Letras Libres (www.letraslibres.com).
Los Ángeles ,CA., después de la ciudad de México, es la que concentra más mexicanos: más de 6 millones, y se sabe por Rieff a nivel de los Estados Unidos, que los hispanos conforman un 39 por ciento de la población católica, unos veinticinco de los 65 millones de católicos romanos. Y esto no es reciente.
Un gran número de cristeros –casi 5 % de la población mexicana, entonces 1926-1929– huyeron hacia U.S.A. Muchos hasta Los Ángeles, donde encontraron en John Joseph Cantwell, obispo de la entonces diócesis angelina y San Diego, a un protector. Fundó misiones y parroquias hispanas por docenas. Los cristeros llegaron por decenas de millares, pero la actual oleada de inmigrantes opaca sus números –afirma Rieff–.
Hoy Los Ángeles es el epicentro de la sorprendente hispanización de la iglesia estadounidense. “Y no hace falta pasar mucho tiempo con la jerarquía católica de L.A., para darse cuenta de cuán profundo es el compromiso de la Iglesia con sus feligreses latinos”.
La Iglesia Angelina es una institución que ejerce un poder político inmenso, tal como lo ha hecho siempre. La ciudad tiene un establishment católico, que si bien no es tan antiguo como el de Boston o Nueva York, viene desde 1920, cuando la familia Doheny se volvió dominante.
Edgard L. Doheny, petrolero, heredó millones de dólares par la construcción de la Universidad Loyola de Marymount. La colección de libros excepcionales de su esposa constituía el núcleo de la biblioteca en San Juan, el seminario diocesano.
La lista de donadores de la nueva Catedral de Los Ángeles, la más grande en América, es una tarjeta de presentación de los poderosos de la ciudad, que incluye a muchos no católicos –el más admirable de ellos, Eli Broad, empresario y filántropo judío–.
Cuando Rieff preguntó, ¿acaso la Iglesia Angelina ha hecho un esfuerzo excepcional por los inmigrantes latinos? dos personas contestaron riendo: “La Iglesia no necesita hacer un esfuerzo excepcional. Nos conoce perfectamente. Es parte de nosotros”.
Mons. O´ Connel ha expresado que “para muchos inmigrantes, la Iglesia es la institución mediadora en la que más confían, en la que sienten que ya tienen un punto de apoyo y en donde son tratados con respeto”.
Cabe recordar que el arzobispo de Los Ángeles, Cardenal Roger Mahony, nació en Hollywood, en 1936, mientras su papá tenía una planta procesadora avícola cuya fuerza de trabajo era mayoritariamente latina, ya en los años 40’, “en mis años de infancia –dice Mahony– fui testigo de las dificultades que padecían los inmigrantes. De niño solía trabajar en la fábrica de mi padre, y recuerdo el día en que la patrulla fronteriza hizo una redada. Esos hombres entraron con pistolas como si estuviera ocurriendo un asalto bancario. ¡Y la forma en que trataban a la gente! Como si fueran basura. Desde ese día y hasta ahora, creo que mi vida y la de los inmigrantes están engarzadas”.
De hecho la ordenación sacerdotal de Mahony en 1962, fue en la diócesis de Fresno, zona agrícola y de inmigrantes. Uno de los cambios más notables en este despertar católico en la iglesia angelina, simbólicamente, es la centralidad de la Virgen de Guadalupe, venerada por los cristeros hace 70 años en California, y ahora por los inmigrantes ilegales.
Germán Orozco Mora reside en Mexicali.
Saeta87@yahoo.com
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