Instituto Mexicano del Seguro Social
Sombras de huelga
Como cada dos años, la revisión del contrato colectivo de los trabajadores del Seguro Social tiene como principal herramienta de presión, la amenaza de huelga. Esta vez los empleados se sienten intimidados por 51 modificaciones en las que el Gobierno propone quitarles prestaciones para tapar las deficiencias económicas provocadas por administradores deshonestos.
Francisco Sandoval Alarcón
De no llegarse a un acuerdo entre autoridades y sindicato, el próximo 15 de octubre al filo de las 22:00 horas estallaría la huelga en los diferentes hospitales de Baja California pertenecientes al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
A partir de ese día, más de dos millones de derechohabientes en el Estado no recibirían los servicios médicos que presta la institución y sólo se atendería a los pacientes que estuvieran internados al momento de colocar las banderas rojinegras.
La huelga, sin embargo, afectaría a 52 millones de usuarios del Seguro Social en el país. La amenaza surgió al conocerse las intenciones del Director General del IMSS, Juan Molinar Horcasitas, de modificar el Contrato Colectivo de Trabajo, lo que a decir de los empleados de la institución sería un “retroceso” a sus derechos laborales y sindicales.
Entre las 51 modificaciones que pretende llevar a cabo el Director del IMSS y que han provocado el malestar de los trabajadores, destacan:
* Jubilación a los 35 años de servicio (actualmente el trabajador se jubila a los 28).
* Jubilación obligatoria a los 60 años de edad.
* Eximir a los trabajadores de confianza (que representan el 10 por ciento de la base) de los beneficios del Contrato Colectivo de Trabajo.
* Limitar las funciones del Sindicato Nacional de los Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) mediante la disminución de recursos económicos.
* Compactar las categorías de escalafón a los trabajadores de base, pues ya no podrán aspirar a ocupar puestos de confianza con los beneficios del Contrato Colectivo de Trabajo.
* Disminución de las prestaciones económicas para los trabajadores.
* Gravar mediante impuestos el aguinaldo y los fondos de ahorro que perciben.
* Contratación de los servicios de limpieza, lavandería y ambulancia (dejando sin empleo a miles de trabajadores en todo el país para darle entrada a empresas de la iniciativa privada).
A pocos días del plazo fatal, la moneda está en el aire, pues actualmente las reuniones entre autoridades del IMSS y representantes del SNTSS continúan en la Ciudad de México.
Crisis en el IMSS
A consideración del médico cirujano de la Clínica 20 de Tijuana, Héctor Maldonado, las 51 modificaciones que pretende poner en marcha el Director General del IMSS, Juan Molinar Horcasitas, tienen un común denominador: Que los trabajadores ganen menos y las condiciones de trabajo sean más difíciles.
“Es una campaña bien orquestada para ponerte piedritas en el camino, con el fin de que te vayas y abandones la institución, y así poder contratar a nuevos trabajadores que laboren con el nuevo Contrato Colectivo de Trabajo”, advirtió.
El especialista indicó que cada dos años, cuando hay revisión contractual como en este 2007, autoridades federales orquestan una campaña de desprestigio en contra de la institución y de los propios trabajadores, a quienes culpan de la crisis existente en el Seguro Social.
“Dicen que por culpa de nuestras jubilaciones no hay suficiente dinero, pero eso no es verdad. La realidad es que la institución ha entrado en una crisis por los malos manejos de sus directivos y porque el dinero que el Gobierno está obligado a aportar al IMSS se ha destinado a otras cosas, desde pagar la deuda del FOBAPRA (Fondo Bancario de Protección al Ahorro), hasta incrementar el presupuesto del IFE (Instituto Federal Electoral), pero no a brindar seguridad social a las personas”.
Denunció que durante cuatro administraciones federales se han documentado varios casos de corrupción por parte de sus directivos, y hasta el momento ninguna autoridad ministerial les ha fincado responsabilidades penales.
Citó como ejemplos los casos de Genaro Borrego Estrada, a quien a través de diferentes auditorías se le comprobó un millonario desfalco del fondo de jubilaciones; así como el de Arsenio Farell Cubillas, funcionario que bajo su dirección compró el equipo de futbol Atlante-IMSS.
Dolores Gama, enfermera del Seguro Social, agregó que de modificarse el Contrato Colectivo de Trabajo se afectaría el bolsillo de miles de trabajadores del instituto, quienes percibirían menos prestaciones salariales.
“Se tiene la idea que los trabajadores del Seguro Social tienen muy altos salarios, pero no es así. Lo que ocurre es que tenemos buenas prestaciones, pero de aprobarse las modificaciones nos las quitarían, aun cuando las hemos ganado como trabajadores”.
En muchos casos las prestaciones suman más del 50 por ciento del sueldo.
Asimismo, Gama criticó el hecho de que al Seguro Social le quitaran el manejo del fondo de pensiones de los trabajadores derechohabientes para entregárselo a los banqueros y se redujeran las cuotas patronales para enfermedades y maternidad.
Julieta López, también enfermera, aseguró que los trabajadores del IMSS no tienen la culpa de la crisis financiera por la que atraviesa la institución, pues cada quincena, rigurosamente les descuentan la cuota que corresponde para sus jubilaciones y pensiones. Incluso para casas de INFONAVIT que muchos no reciben.
“El problema es que la dirección, los administradores del IMSS llevan años sin aportar al fondo de pensiones lo que por ley le corresponde pagar. Ahora que se ha acumulado lo que les toca a ellos poner, se niegan a hacerlo y quieren que también eso lo pongamos los trabajadores”, manifestó.
Derecho a huelga
Para el Secretario General de la Sección 7 del SNTSS, que abarca Baja California y San Luis Río Colorado, Sonora, Doctor Irán Cota Cota, la huelga en el Seguro Social es ‘inminente’ en caso de que las autoridades federales no detengan sus intenciones de modificar el Contrato Colectivo de Trabajo.
“Nosotros trabajamos con la salud y no queremos la huelga, pero si el Gobierno quiere arreglar los problemas financieros del IMSS pasando por encima de nuestro Contrato Colectivo, aun cuando el problema es meramente administrativo y no del trabajador, nos iremos a huelga”.
Cota afirmó que ya se encuentran preparados en un “100 por ciento” para colocar las banderas rojinegras, no obstante reconoció que la decisión la tomarán los 960 representantes sindicales del país que del 11 al 15 de octubre se reunirán en la Ciudad de México, en el marco de su Congreso Nacional Ordinario.
“Queremos dejar claro a los derechohabientes que la huelga no significa violentar, sino que es un recurso que tenemos los trabajadores del Seguro Social para negociar y tratar de llegar a un acuerdo en nuestro Contrato Colectivo de Trabajo”.
Aclaró que en caso de no alcanzar un acuerdo, la huelga estallaría a las 24:00 horas del 16 de octubre en el centro del país, mientras que en Baja California, por la diferencia de horarios, comenzaría a partir de las 22:00 horas del lunes 15 de octubre.
– De estallar la huelga ¿dejarían de prestar todo tipo de servicios médicos?
“Sí, y lógicamente el IMSS tendría que prepararse para las contingencias que se desarrollarían por la demanda que se tendría en la atención de la salud. Nosotros dejaríamos de dar el servicio en los hospitales, y por consecuencia el Seguro Social tendría que enviar a los pacientes a la Cruz Roja, a los hospitales privados o a los del sector salud”.
– ¿Qué pasaría con las emergencias y los enfermos hospitalizados?
“Después de estallada la huelga no se recibirá a ningún paciente, por lo que en caso de una emergencia, los derechohabientes tendrían que ser atendidos en otros hospitales, pero a los enfermos que ya están dentro de los diferentes hospitales se les va a seguir atendiendo normalmente”.
A decir del Doctor Cota, el hecho de que se quiera eximir a los trabajadores de confianza de los beneficios del Contrato Colectivo de Trabajo, que representan el 10 por ciento de la base laboral, integrada por 380 mil trabajadores, es para que los empleados de base desistan de ocupar un cargo importante al interior del instituto, con el fin de que sean los directivos los que elijan a personas afines a sus intereses.
“Se eliminará la posibilidad como trabajador de base para aspirar a un puesto de jerarquía. Entonces quién va a querer ocupar un cargo que lo desprotege en cuanto a sus prestaciones. Es obvio que ante esta situación llegarán a ocupar estas funciones de dirección, inspección, vigilancia y fiscalización, a gente sin trayectoria institucional”.
Sostuvo con que estas modificaciones se retrocede en los logros sindicales alcanzados por los trabajadores, ya que los puestos de confianza no se concursarán a través del Reglamento para la Clasificación y Selección de Puestos de Confianza, porque se abroga, sino que la evaluación y designación quedará en manos de los directivos del IMSS.
“Automáticamente los sindicalizados que en el futuro quieran pasar a ocupar puestos de confianza, perderán los beneficios del Contrato Colectivo de Trabajo y tendrán otras condiciones laborales”, citó.
La huelga paso a paso
Será el próximo 15 de octubre cuando los integrantes del SNTSS tomen la decisión de estallar o no, la huelga en contra del IMSS.
El paro deberá ser decretado mediante la aprobación de las dos terceras partes, como mínimo, de los asistentes al Congreso Nacional Ordinario a celebrarse en el Ciudad de México.
Sin embargo, será en esta reunión donde los miembros del Congreso discutan el ofrecimiento del IMSS, conforme al pliego petitorio presentado para modificar el Contrato Colectivo de Trabajo, y en ese mismo acto se determinará si se acepta el estallamiento a huelga.
De ser aprobados los términos para la revisión del Contrato, se suscribirá el convenio correspondiente ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, dando por terminado el conflicto colectivo.
De lo contrario, si se determina estallar la huelga, el Congreso Nacional se transformará en Congreso Permanente.
Una vez iniciada la huelga, el IMSS en su carácter de patrón, deberá presentar su contestación al pliego petitorio y al emplazamiento a huelga -por escrito- ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje dentro de las 48 horas siguientes a la de la notificación.
A su vez, la Junta citará a las partes a una audiencia de conciliación, la cual podrá diferirse a petición del emplazante, en este caso el SNTSS.
Antes de suspender los trabajos, integrantes de la Junta de Conciliación, con audiencia de las partes, fijarán el número indispensable de trabajadores que deberá continuar en sus labores, a efecto de que no se perjudique gravemente la seguridad y conservación de los locales, maquinaria y materias primas del IMSS.
Conforme al Artículo 936 de la Ley Federal del Trabajo, si los huelguistas se niegan a prestar los servicios, el patrón podrá utilizar a otros trabajadores. El movimiento deberá estallar exactamente a la hora señalada en todos y cada uno de los centros de trabajo, de lo contrario podría ser declarado inexistente. |