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Inseguridad social
Concepción Vizcarra de Arámburo
La incertidumbre en que se vive por la inseguridad social, la violencia pública, la amenaza de catástrofes naturales provocadas por el calentamiento global, son temas preocupantes que obligan a ubicarlos en primer término e involucrar en su solución no únicamente a las autoridades sino a la ciudadanía en general.
La inseguridad social, al igual que la marginación y la pobreza, aumenta cada día. La alimentación, salud, educación, que en el financiamiento público deberían ocupar primordial lugar, se les relega a términos de menor importancia. ¡Cómo es posible que los legisladores, que deberían representar al pueblo, haciendo valer derechos constitucionales, pasen sobre ellos para proteger sus intereses particulares, al llevar a rango Constitucional el financiamiento público para los partidos políticos!, sin embargo no dan esa constitucionalidad al gasto público para la educación y la salud, la alimentación.
Las instituciones de salud además de ser insuficientes para prestar tan vital servicio, se encuentran limitadas de personal médico y medicinas.
Las reformas a la ley del ISSSTE y al IMSS no son, como se pretende hacer creer, la varita mágica que solucionará los graves problemas por los que atraviesan esas instituciones, al contrario los han agravado; pasar el fondo de las pensiones a organismos de lucro, fue darles la oportunidad de negociar con el dinero de los derechohabientes, en vez de aplicarlo para beneficio de las instituciones de servicio social, y para colmo todavía cobran comisiones a los ahorradores.
Qué decir de la educación, con la Gordillo y su yerno, al frente. Ella que se ha dedicado a corromper al magisterio, a envilecer al sindicato más grande del país, a seguir enlodando la política partidista, alejada siempre de su deber de maestra, el que lejos de enaltecer, ha degradado.
¡Cómo sacar la educación de ese gran bache en el que ha caído, mientras esa mujer siga metiendo las manos en ella. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (S. N. T. E.), por su causa polarizado, maestros que abandonan el aula para sumarse a la grilla politiquera y barullera, tan ajena al noble servicio de la educación.
No es nada más la injerencia de intereses ajenos a los educacionales, merma la calidad educativa, es además la falta de planteles educativos, la doble plaza, la irresponsabilidad, carencia de vocación, de algunos maestros, la continua suspensión de clases, en fin la lista por enumerar sería larga.
Si a todos estos contratiempos agregamos la raquítica economía de las familias para sufragar los gastos que origina la educación de los hijos, el problema educacional se agrava. No es nada más el proporcionarles ropa y calzado, útiles escolares, sino además contribuir con las cuotas “voluntarias” para subsanar las carencias de las escuelas. La pobreza extrema y la no tanto quedan marinadas de la educación indispensable para el desarrollo integral del país.
La alimentación nutritiva, no está al alcance de todos los mexicanos, no únicamente no está al alcance de los que sobreviven en la extrema pobreza, o de los que perciben los menores ingresos, sino de los trabajadores en general, sujetos todos al territorio del poder adquisitivo de los raquíticos salarios que perciben.
El aumento de precio de los alimentos de la canasta básica no hay quien lo pare, pobre mensaje del presidente Calderón asegurando que detuvo el aumento al precio de la gasolina, cuando ese incremento ya está al vuelta de la esquina. Asegura que se opone a que suban los precios, cuando no es con palabras sino con acciones como se ha de detener.
Subieron los precios de los alimentos básicos antes del aumento al precio de la gasolina. Al hacerse éste efectivo y sea motivo de nuevos incrementos, ¿qué mensaje dará al pueblo? ¿Se tomará en cuenta el alza de alimentos y productos básicos en la aplicación del nuevo salario mínimo?, porque con el que rige, tanto el mínimo como hasta cuadriplicado, es insuficiente para el acceso a la alimentación nutritiva, la educación, la salud, y a una vivienda digna; imposible llevarlo a cabo con las ‘pichoneras’ que benefician con enormes ganancias a las grandes constructoras, vendiendo casita y reducido e insuficiente espacio a precios de oro.
A pesar de todo ello la lucha por la vida sigue, en la que debemos involucrarnos para que en el desarrollo del país se contemple la integración al bienestar social de las clases marginadas. Propósitos no pueden ser desviados por las agresivas movilizaciones con acarreos y contratados, que al parecer conllevan la pretensión de llamar la atención a los magistrados del TRIFE, para hacerles creer que en Baja California la inconformidad por el resultado de las elecciones, es general, que está ocasionando grandes disturbios sociales. Disturbios en los que no está de acuerdo, ni menos participa, la mayoría de la ciudadanía que espera se respete su voto.
Concepción Vizcarra de Arámburo es luchadora social y reside en Tecate, B. C.
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