Ante la parálisis del Gobierno, dos Sindicatos de maestros se pelean.
Golpes en la disputa sindical
Alumnos bajacalifornianos han sido testigos de violencia entre sus profesores y maestros. Los del SETE desalojan a los del SNTE y viceversa, se pelean por las aulas, se agarran literalmente a trancazos y la Ley no se impone. No esperan solución a su conflicto en el agonizante sexenio de Eugenio Elorduy. Los más afectados: Los estudiantes.
Sergio Haro Cordero
Las diferencias sindicales entre cerca de 18 mil trabajadores de la educación —los llamados estatales— pasaron del plano ideológico a los golpes, a las agresiones, al enfrentamiento físico.
La primera semana de octubre en las afueras de una escuela secundaria enclavada en la populosa colonia Hidalgo en Mexicali, los cientos de alumnos fueron testigos de una suerte de batalla campal entre miembros del Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación (SETE) contra miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE.-37) con saldo de varios maestros heridos de ambos lados.
La coyuntura tuvo que ver con la designación de tres nuevos maestros en esa escuela, dominada mayoritariamente por miembros del SETE, pero con las nuevas propuestas apoyadas por el SNTE.
Además se marcó la polarización entre ambos grupos y el enfrentamiento no ha sido ni el primero ni el único. En secundarias, primarias, jardines de niños, maestros del S. E. T. E. han sacado a empujones a maestros enviados por el SNTE-37. Igual, maestros del SNTE-37 han sacado a empujones a maestros del SETE. Todo ha sido cuestión de correlación de fuerzas.
Al momento hay cerca de 2 mil 500 puestos laborales —interinatos la mayoría— en disputa en todo el estado. Aparte los cerca de 18 mil trabajadores de la educación siguen aportando cuotas sindicales. Se calcula que mensualmente la suma de los descuentos por cuotas sindicales alcanza los 3 millones de pesos, la totalidad asignada a la fracción SNTE-37, aun cuando los agremiados en el SETE aseguran tener cerca de 7 mil maestros como membresía.
El pleito, derivado de una escisión del SNTE-37 a principios de 2006, incluye una demanda ante la Procuraduría por administración fraudulenta y más recientemente por el despojo de los edificios propiedad del SNTE-37 y ahora en posesión del SETE.
Todo esto ante la indolencia del Gobierno Estatal —que incluye el Tribunal de Arbitraje, la Procuraduría de Justicia y la Secretaría de Educación— que ha dejado crecer el problema, sin visos de solución hasta el momento y considerado una de las partes mas problemáticas que heredará el Gobernador electo.
“Lo que queremos es que se aplique la ley”, sintetizó el Delegado del CEN del SNTE, quien está a cargo de los destinos de la Sección 37, Joel Hernández Peña.
“Somos el único sindicato estatal registrado, queremos que nos reconozcan”, señala Carlos Javier López, de Trabajo y Conflictos del SETE.
Ninguno habló de acercamiento, de diálogo, de intentar ponerse de acuerdo.
En medio quedan los miles de alumnos.
Acuerdos a golpes
Carlos Javier López, Secretario de Trabajo y Conflictos del SETE, se encontraba con un grupo de compañeros en las afueras de la Secundaria 47. Habían ido a apoyar a sus compañeros de gremio ante el proceso para llenar tres sustituciones en ese plantel, mayoritariamente con militancia en el SETE.
En eso llegaron un grupo de maestros del SNTE-37 apoyados —asegura López— por alumnos de la Universidad de Estudios Pedagógicos. Bastó un acercamiento para que se fueran a los golpes. Una verdadera batalla campal.
“Iban por mí, era evidente que iban por mí”, dijo el maestro del SETE, quien sufrió lesiones en un brazo. Además denunció la utilización de jóvenes estudiantes de la Universidad Estatal de Estudios Pedagógicos (UEEP) como golpeadores.
Curiosamente en el reciente desalojo de los maestros federales que tenían tomadas las instalaciones de la Sección II, a fines de agosto también denunciaron la utilización de alumnos de la UEEP como “porros y golpeadores”.
Señalaron directamente a un personaje, de apodo “Williams”, quien es sobrino del Director de la UEEP, Alfonso Sepúlveda, como quien ha encabezado las agresiones.
“Parece que en la UEEP hay un nuevo curso, de cómo ser un buen porro”, ironizó el maestro López, aún con un brazo luxado. Dijo que anteriormente se habían presentado problemas en diversos planteles, pero sólo eran grupos pequeños.
Incluso mencionó nombres concretos de los agresores, como los casos de Octavio Paredes, Coordinador Regional de Educación Física, Daniel Camarero Villegra, Secretario General de Educación Física y Manuel Lozano, quien tiene una comisión del sindicato nacional. Aparte se les sumó Rubén Gudiño, el hijo del ex dirigente del SNTE-37 y quien de inicio participó en las filas del SETE, pero ahora se cambió de bando.
“Rubén Gudiño Amaya fue el que llegó y amenazó de muerte a maestras y profesores”.
López comentó que en la Secundaria 47 se había acumulado una serie de problemas, fundamentalmente maltrato y hostigamiento a los maestros del SETE. Aparte, han denunciado irregularidades administrativas y técnicas desde hace año y medio, pero hasta el momento no les han hecho caso.
“Desde hace 18 meses habíamos denunciado una larga lista de irregularidades, y nunca nos han hecho caso”, señaló desde aquel lado de la cerca metálica la maestra Aída Canet Larriñaga.
El Secretario de Conflictos del SETE afirmó que esta situación llegó al extremo cuando los directivos del plantel —que son miembros del SNTE-37— quisieron desplazar a miembros del SETE para poner en su lugar a gente del sindicato con el que ellos simpatizan.
Ahí fue donde empezaron los trancazos.
Cuenta que esa mañana quisieron comunicarse con el Delegado del Sistema Educativo, Alberto Sánchez Palacios, pero estaba ocupado, luego otra llamada e igual, sin respuesta. Llegó al lugar ya que habían sostenido el enfrentamiento.
Proceso, muy lento
Según el profesor Carlos Javier López, mientras Eugenio Elorduy esté al frente de la administración estatal —del que depende el Tribunal de Arbitraje— el proceso legal seguirá muy, pero muy lento.
Opina que la Ley es muy clara y ellos, el SETE, son el único sindicato que tiene registro en Baja California, por lo que ni siquiera tendrían que esperar un recuento para comprobar quién es el gremio con mayor afiliación y por ende, con cuál se debe de mantener las relaciones laborales.
“Simplemente hay un solo sindicato”, afirmó.
Según esa concepción, el siguiente paso tendría que ver con que el Tribunal cumpla con su obligación de emitir un dictamen de titularidad. A raíz de esto, el Gobierno del Estado tendría que firmar las Condiciones Generales de Trabajo —un tipo de Contrato Colectivo— con el SETE.
Al comentar sobre las acusaciones de la otra parte en cuanto a que “setistas” también desalojaron a maestros del SNTE-37 de los planteles, López comentó:
“Efectivamente, en este momento están las dos partes haciendo la misma situación, hay escuelas donde (a) compañeros del SETE no se les permite entrar. En algunas ocasiones nosotros hemos impedido que quienes tienen un año sin trabajar, entren”.
Se calcula que serían cerca de 2 mil 400 los movimientos impugnados, es decir casos de interinatos en disputa.
--¿Cómo resolver todo esto?
“El Gobierno del Estado, independientemente que nosotros seamos titulares o no, tiene que sentarse a dialogar con nosotros. No de la forma como lo ha hecho. El Gobernador ha dicho mentira tras mentira, ha dicho que han hecho hasta lo imposible por reestablecer el dialogo, nos han mandado a gente de la Secretaría General de Gobierno, la cual no tiene capacidad de resolver ningún conflicto. El Secretario de Educación, Ortega Vélez, no tiene el interés de apoyar ninguna negociación, porque él está comprometido con la gente del nuevo gobierno y con el Sindicato Nacional”.
Que se aplique la Ley: SNTE-37
Joel Hernández Peña fue comisionado desde 2006 para atender los asuntos de la sección 37 del SNTE después de la escisión que culminó con la creación del SETE.
Con las oficinas tomadas desde entonces, labora en espacios implementados en el edificio de la Universidad Estatal de Estudios Pedagógicos (SEP).
De entrada Hernández comentó su versión de lo sucedido en la secundaria 47:
“Algunos compañeros que se autodenominan miembros del SETE cerraron la escuela e impiden que los trabajadores pasen a prestar sus servicios, argumentando que hay malos manejos de parte de la Directora y la Subdirectora. Al ir a apoyar solidariamente de parte de algunos compañeros del SNTE se da el enfrentamiento con el cual nosotros no estamos de acuerdo. La organización sindical siempre le ha apostado al estado de derecho, al diálogo y sobre todo a que no se interrumpa el servicio”.
El Delegado del CEN del SNTE sintetizó:
“Hasta este momento, y nosotros tenemos la seguridad que la titularidad del Contrato Colectivo la tenemos nosotros, mientras esté el litigio, aun con ese litigio, lo seguimos teniendo nosotros, eso no está a duda.”
Rechazó que se hayan utilizado grupos de la SEP como porros, como golpeadores:
“Nosotros no utilizamos esa práctica, ese día los que fueron fue gente de la estructura sindical porque la autoridad se había comprometido a ir. El nivel de acuerdo bilateral es con la correspondiente estructura del Sistema Educativo Estatal.
“Había el conflicto, estaba tomada la escuela y amenazaban los del SETE en no permitir que los niños tuvieran clases, nosotros le pedimos a la autoridad que fuera.”
Recalcó que aquí se trata de un asunto de carácter legal. Ejemplificó con la falta de derechos que tienen “ellos” (los del SETE) a tener maestros comisionados, por no tener el reconocimiento de la titularidad del Contrato Colectivo. Por ende, Héctor Lara y su comité seccional debían de estar trabajando en sus respectivos grupos de adscripción.
Eso repercute además en cuanto a quienes tienen oficio de comisión. Su plaza debe llegar a cubrirla un interino, que ha sido parte de la pugna ya aterrizada en términos sindicales. Aparte, los maestros que se jubilan, enferman o incapacitan que también deben ser relevados.
“Ellos no tienen ese oficio de comisión, a la brava se salen del grupo, y segundo, a la brava quieren poner a un interino, y luego que el Gobierno del Estado le pague a ese interino. Yo espero que el Gobierno del Estado —dijo Hernández Peña— actúe y finque responsabilidades, es lo que nosotros le hemos exigido”.
En el caso de las cuotas sindicales de los cerca de 18 mil trabajadores de la educación de corte estatal, el Delegado del CEN explicó que el SNTE-37 es el organismo que las recibe.
“Lo que pasa es que aquí hay como que un sindicato dentro de otro sindicato, los compañeros no son suicidas, el día que el trabajador diga, estas cuotas sindicales ya no se entreguen al SNTE, aquí se abre un boquete y se crea un satélite. Ese día en esa acción concreta este trabajador pierde muchas cosas, por eso no lo han hecho. Traen su movimiento, traen su sindicato, pero siguen cotizando el SNTE, por lo tanto siguen siendo miembros de nuestra organización.”.
La cuota se trata de un monto del uno por ciento del salario que se descuenta a los cerca de 18 mil trabajadores. En el caso de los edificios, dijo que son propiedad del Sindicato Nacional y que tiene una demanda por despojo ante la Procuraduría de Justicia del Estado desde hace dos meses. Esto buscando que la otra demanda, por administración fraudulenta —interpuesta hace año y medio—, pudiera agilizarse.
Hernández Peña rechazó la versión de que el SETE sea el único sindicato con registro estatal. Explicó:
“El SNTE obtuvo un registro del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje desde 1944. La última promoción tuvo que ver con la reforma estatutaria del V Congreso Nacional celebrado en el 2004. Esto implica que a nivel nacional, la titularidad del Contrato Colectivo lo tenga el Comité Ejecutivo Nacional del SNTE.
Pero este organismo “cede” a los estados en el país, la posibilidad de hacer trámites y gestorías, delegando la responsabilidad en los Comités Ejecutivos Seccionales.
“Después de 1992 con el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, el CEN del SNTE firmó convenio con los gobiernos de los estados, en esa firma es cuando el SNTE nacional le delega a las secciones, es cuando las secciones tendrían su “acta de nacimiento local”, y por ende hay un convenio entre el Gobierno del Estado y el SNTE nacional, éste fue el documento que se llevó al Tribunal de Arbitraje en Baja California”.
Al preguntarle al Delegado del CEN la solución a esta problemática, respondió:
“Aplicar el estado de derecho y la Norma Estatutaria en cuanto a nuestros asuntos internos”.
--¿A qué se refiere el Estado de Derecho?
“Uno, hay una demanda por administración fraudulenta. El M.P. debe decir sí o no. Sí y consignar al juez, ése es el primer paso que estamos exigiendo;
“Dos, el asunto del despojo de los inmuebles, nosotros estamos demostrando que son del SNTE, que se aplique la Ley;
“Tres, que los Tribunales decidan, el camino que llevamos hasta ahorita lo llevamos ganado nosotros.”
--¿Y en cuanto a la actitud del Estado?
“Creemos que afectivamente ha faltado que el Estado de Derecho se ejerza de parte de quien debe de hacerlo. Contraloría debe cuidar los recursos, si hay una persona que se le paga porque no trabaje. Contraloría ya debiera de estar actuando. El Jurídico ya debiera de estar fincando responsabilidades en quien esté violentando alguna normatividad y, a juicio de nosotros, año y medio en una demanda por administración fraudulenta, ya es mucho. Eso es lo que nosotros estamos pidiendo, que la autoridad aplique la Ley”. |