El orgullo de México
La golfista jalisciense Lorena Ochoa, se encuentra ya al nivel de Soraya Jiménez y Ana Gabriela Guevara, o tal vez más alto aún. Pues aunque las deportistas mencionadas consiguieron una medalla de oro en Juegos Olímpicos, los logros cosechados por la joven de 25 años, la han convertido en la mejor golfista del orbe.
Arturo Durán Hernández
Enviado Especial
Palm Desert, CA.- En lo que respecta a la historia deportiva de México, los triunfos a nivel mundial han caído a cuentagotas, y normalmente son conseguidos por atletas cuyos méritos y logros, son atribuidos a su esfuerzo individual.
Raro es encontrar una conquista de resonancia internacional que se pueda atribuir a un trabajo en conjunto, pues como la historia lo dicta, el competir en un equipo que representa los colores nacionales no resulta lo más sencillo posible.
Pero si volteamos a las competencias donde los atletas tienen que sortear diferentes obstáculos de forma individual, vemos que el número de triunfos se acrecienta.
Tal es el caso de la golfista jalisciense Lorena Ochoa, cuyo nombre se encuentra ya al nivel de Soraya Jiménez y Ana Gabriela Guevara, o tal vez más alto aún. Pues aunque las deportistas mencionadas consiguieron una medalla de oro en Juegos Olímpicos, los logros cosechados por la joven de 25 años, la han convertido no sólo en la mejor golfista del orbe, sino en la gran figura del deporte en México.
El triunfo que consiguió en Palm Desert ante más de mil de sus más cercanos seguidores, la acredita como la mejor jugadora de la LPGA (Asociación Profesional de Golfista Femeniles), además de liderar el año como la golfista con mayores ganancias, pues los 3 millones 318 mil 421 dólares que ha cosechado, la han impuesto como la única en superar la marca de los tres millones en un solo año.
Edificado en las afueras del valle conocido como el Desierto de la Palma, el campo de los cañones del Bighorn Club se distingue por su más que accidentada geografía, pues las formaciones montañosas formadas por las grandes rocas que se encuentran en la región californiana, fueron aprovechadas e incorporadas en el que se ha convertido en uno de los campos más desafiantes para los mejores golfistas del mundo.
Además del reto que significa cada salida y los inigualables paisajes que se pintan en el horizonte de cada hoyo, pues a pesar de la concentración que mantienen las competidoras al momento de acercarse a su tiro, es imposible no perder por un momento la mirada y dejar que se desvíe por los imponentes panoramas.
Adornado también por la arquitectura única de cada inmueble que se encuentra en las inmediaciones del millonario Club, cuyos más fervientes asociados han construido lujosas casas en los terrenos del mismo.
Fiel a la cita, como suelen serlo en territorio norteamericano, especialmente en eventos de esta envergadura, Lorena Ochoa saltó al terreno veinte minutos después de las diez de la mañana para continuar con el acecho a la conquista de su segundo campeonato mundial Samsung.
Posicionada hasta ese momento en el primer lugar y empatada con su compañera de tiro, la noruega Suzann Pettersen, Ochoa arrancó firmemente, pues obtuvo un birdie en el par cuatro, erigiéndose así como la única líder de la competencia. Liderato que ya no dejaría escapar.
Para el tercer hoyo, Lorena permanecía arriba en la tabla general y acrecentaba además su ventaja, para un total de catorce golpes bajo par, dos arriba de Pettersen y tres de la surcoreana Mi Hyun Kim.
Hecho que provocaba la algarabía de los aficionados, pues si bien el deporte no despierta las pasiones que otros logran, la presencia de una atleta mexicana, que además se ha situado como la número uno del circuito, sí alimenta en mayor medida la afluencia y las ilusiones de los asistentes.
Los siguientes cuatro tees transcurrían sin mayores complicaciones, pues Suzann Pettersen no lograba conjugar su juego, mientras que Kim se mantenía a la distancia con sus tres golpes de diferencia. Ya en el octavo hoyo, la atleta mexicana bajó nuevamente su promedio, consiguiendo un nuevo birdie que la dejó en 15 bajo par.
Por otra parte, la también surcoreana Jeang Jang se mostraba como la competidora más peligrosa para la causa de Lorena, ya que al terminar los primeros nueve hoyos, ambas se encontraban con 15 golpes bajo par, seguidas por Pettersen con menos doce y Kim con menos diez.
El empate momentáneo en el liderato entre Ochoa y Jang, no se convertiría en algo más que eso, pues sin dubitar y aprovechando la racha que había obtenido, Lorena quitó un golpe a las tarjetas, posicionándose en la segunda mitad como la líder solitaria del torneo, con 16 golpes bajo par.
Los últimos cinco hoyos se acercaban y las tarjetas la mostraban con una ventaja de cuatro golpes sobre Kim, quien a la postre se convertiría en la subcampeona del torneo.
En los escollos 14 y 15, Lorena conseguía dos espectaculares birdies para definir de una vez por todas quien sería la ganadora. Un impresionante despliegue de precisión y concentración fue lo que mostró la joven jugadora, a pesar del ensordecedor apoyo que recibía de parte de sus fieles seguidores.
Más que en ningún otro momento, las banderas tricolores ondeaban en el cielo californiano, las pancartas con el nombre de Lorena se alzaban sobre las cabezas de los presentes y las camisetas de la selección de futbol no faltaban entre la multitud, apoderándose completamente de los terrenos de Bighorn.
Por momentos, la gente encargada de controlar a la multitud se veía rebasada en sus intentos por mantener la calma y serenidad que caracterizan al deporte, provocando inclusiva la molestia de Pettersen, que nunca encontró la oportunidad que deseaba.
Convirtiendo con ello en domadora de emociones a una Lorena Ochoa que nunca rompió su concentración.
En el tee 16, la tapatía convertía el único boogey de la tarde, aunque con la ventaja cosechada, un golpe más a tan sólo dos hoyos por terminar, no era algo que la preocupara. Por el contrario, tras ese mal tiro, se recuperó y nuevamente elevó a menos 18 bajo par su promedio total.
El momento culminante había llegado, el hoyo 18 era solamente para ella y con únicamente cuatro golpes por delante, la celebración pintada de colores tricolor era más que esperada.
De dos tiros, Ochoa llegaba hasta el green final, situándose en una inmejorable posición para convertir nuevamente otro birdie y pasar de una excelente actuación a una sublime, pero después de todo, no se le podía pedir más a la actual número uno del mundo.
El cuarto tiro llegaba y con ello los ensordecedores gritos de la gente; familiares, amigos y aficionados por igual se acercaban a su campeona para celebrar con ella lo que se puede catalogar como la confirmación de una gran atleta.
La tapatía terminaba con un total de 66 golpes en el día, sumando seis bajo par, para un total acumulado de menos 18 y sacando una ventaja de cuatro golpes a su más cercana perseguidora.
En segundo lugar, finalizó la coreana Mi Hyun Kim, con menos 14, mientras que la noruega Pettersen terminó en el quinto lugar general tras la mala tarde obtenida, al terminar par con 72 golpes en total, dejando en menos doce su cosecha total.
Con esto, se hacía de su segundo campeonato mundial Samsung de forma consecutiva, añadiendo un triunfo más a su excelente año, para un total de siete torneos conseguidos.
Al finalizar la competencia, Lorena externó sus conclusiones sobre el gran día que había tenido, además del honor de convertirse por segundo año consecutivo en la jugadora Rolex del año
“Gracias, es una muy buena noticia. He tenido un gran año, yo creí que tras el buen rendimiento que tuve en el 2006 iba a ser más complicado de mejorar, pero aquí estoy, me puse algunas metas al inicio del año, quería mejorar y quería ganar más torneos, y ser mejor en algunas de las categorías de la LPGA y hasta ahora voy bien, no puedo pedir más. Me da mucho gusto representar a mi país de esta manera”, comentó la bicampeona, no sin antes enviar un saludo a quienes la han apoyado durante toda su carrera, en especial a su hermano, quien también es su manager.
“Hoy ha sido un gran día para mí, estoy orgullosa de mi desempeño, porque tuve la paciencia para sobreponerme a lo que hice el sábado, la verdad tuve un muy mal día y me sentía muy frustrada, sabía que podía haberlo hecho mejor, pero hoy todo me salió desde el inicio, arranqué con un par de birdies y tomé una buena racha”.
Y agregó:
“Ya en los últimos nueve hoyos, me dio gusto empezar otra vez con un birdie, simplemente fue uno de esos días en que ves todo claro y todo te sale, además es grandioso ganar el torneo por segunda vez, este trofeo lo voy a guardar en un lugar especial”.
Además de ganar de forma contundente el torneo, tras ir al frente al inicio de la última ronda, Lorena con sus 66 golpes bajo par y dio el promedio más bajo del día en cuanto a tiros se refiere. Hecho que atribuyo a su actitud agresiva y a que supo manejar la presión para ejercerla en contra de sus rivales.
“En la segunda mitad del circuito sabía que iba empatada en el primer lugar, y la verdad no quería llegar hasta el final para decidir quien ganaba el torneo, por eso el birdie del hoyo 10 fue tan importante, me dio más confianza para ir en busca del triunfo. La pelea fue muy cerrada, nunca sabes qué va a pasar.
“Trato de no pensar mucho en lo que hacen las demás jugadoras, trato de concentrarme únicamente en mi juego. También influyó mucho que en los días pasados haya golpeado tanto, porque sabia que hoy me iba a ir mejor, sólo tenía que concentrarme”, indicó.
En lo que respecta al trabajo que realizó el día anterior, cuando al finalizar la ronda se quedó a practicar más sus tiros, confesó sentirse abrumada y con la necesidad de ventilar su frustración, pues no fue la mejor actuación que tuvo en el torneo.
No es ninguna sorpresa que la golfista tapatía sea considerada como la mejor del mundo, tanto por sus propias rivales como por la comunidad deportiva en general, situación que la tiene tranquila, pues sabe que todavía tiene mucho trabajo por hacer, para seguir manteniéndose en la cima.
“Siempre quiero estar un paso adelante y para ello necesito trabajar muy fuerte. No dejar que lo que ocurre fuera del campo me distraiga, necesito asegurarme de practicar y descansar lo necesario. Creo que para alcanzar una meta tenemos que tener muy claros nuestros objetivos, preguntarnos a dónde queremos llegar y en qué podemos mejorar”, confesó la atleta, quien ya planea el descanso y entrenamiento que necesitará, de cara al siguiente año, el que espera sea mejor que al actual.
Cuando se le cuestionó a quién considera la más peligrosa de todas las jugadoras, se limitó a decir que no le gusta manejar nombres. “Creo que muchas juegan muy bien, no siento presión alguna. Claro, siempre tener tanta atención sobre ti, además de la cobertura que te dan los medios y la gente de fuera no es fácil, pero a fin de cuentas eso también se disfruta. Me gusta mantenerme arriba, ha sido un proceso largo para llegar a donde estoy, pero todo lo he disfrutado y pienso seguir trabajando muy fuerte para llegar más lejos todavía”.
Acerca del incesante apoyo que recibe a donde va, a diferencia de las otras jugadoras, pues siempre encuentra pancartas con su nombre y banderas de México, la jalisciense admitió que es sorprendente:
“Hay una gran cantidad de paisanos que me acompañan en la gira, pero no son sólo ellos, quiero que esto quede muy claro, hay mucha gente norteamericana y de otros países que siempre me apoyan, me doy cuenta del amor que muestran hacia mi persona y eso es algo que aprecio muchísimo. Pero hoy la verdad sí fue bastante ruidoso todo ese apoyo, y en cierto sentido me ayudó a sentirme más apoyada; no sé qué les parezca a las demás jugadoras, pero la verdad a mí me gusta mucho”, finalizó.
Indudable resulta la calidad de una deportista que demuestra serlo, dentro y fuera del campo de juego. Ya sea logrando el tiro que nadie más puede alcanzar o recibiendo el apoyo de centenares de aficionados que llaman la atención de propios y extraños. Logros que la han convertido en el máximo orgullo deportivo de México.
La mejor de 2007
Para Lorena Ochoa, el presente año quedará grabado en su memoria como la temporada en la cual logró su consolidación dentro de la élite mundial del golf. Pues no sólo consiguió el primer Major de su carrera, sino que pisó más fuerte donde ninguna mujer había pisado, implantando nuevo récord de ganancias en el circuito de la LPGA y además, ha conquistado siete torneos en lo que va del año. Habrá que esperar si en Korea consigue su octavo trofeo de 2007.
El sendero del triunfo arrancó para ella el 25 de marzo, cuando en el Safeway International conquistó su primer torneo del año, elevando sus ganancias hasta 225 mil dólares. Dos meses después rompió varios hitos en su carrera deportiva, pues en el Sybase Classic no sólo ganó su segundo torneo del año, sino que lo hizo como campeona defensora y además, como la jugadora número uno del mundo. Ya en junio, regresó a un campo que le era familiar y ganó su segundo torneo Wegmans (2005 y 2007), acumulando así tres trofeos en seis meses.
Pero nada de lo que había conseguido se podía comparar al éxito que tenía en puerta. Por primera vez en la historia del deporte, el campo viejo de Saint Andrews, un histórico circuito que nunca había sido pisado por mujeres, abría sus exclusivas puertas para la primera edición de una fecha del tour de la LPGA.
El torneo es uno de los cuatro Majors que son considerados dentro del tour y la estrella ascendente del golf no dejó pasar la histórica oportunidad. Lorena ganó el primer Major de su carrera deportiva, conquistó su cuarto título del año, se afianzó como la mejor del orbe y se convirtió además, en la primera jugadora en ganar en el prestigioso campo de Saint Andrews. Sin duda, agosto fue el mejor mes de su carrera, pues aunado a la victoria conseguida en Inglaterra, también agregó a sus conquistas el Abierto Femenil de Canadá y el Safeway Classic, expandiendo hasta seis sus trofeos de 2007. Por si fuera poco, la joven golfista fue galardonada como la mejor deportista femenil del año, por parte de la Fundación Deportiva Femenil de los Estados Unidos.
El Campeonato Mundial Samsung significó una estrella más a su ya concurrida constelación de logros deportivos, catapultándola en el más alto nivel de la LPGA y ocasionando que el efecto que Lorena provoca en el Tour, sea comparado con el que Tiger Woods tiene en el circuito varonil; convirtiéndose de esta manera en la máxima figura del deporte nacional a nivel mundial. (ZETA/Arturo Durán Hernández-Enviado Especial) |