|
|
 |
 |
El sexo en la tercera edad
¿Qué significa Viagra?
VI-ejas AGRA-decidas.
Una viejita le dice a la otra:
¿Cómo se llama el alemán que nos mueve?
“Alzheimer”.
Un viejito entra en una farmacia y pide una caja de condones.
¿De qué color los quiere?
“El color no importa, pero ¿los tiene con varillas?”.
– Paquita, ¿dónde hacemos el amor hoy?
“En el suelo”.
– ¿En el suelo? ¿Por qué?
“Para sentir algo duro”.
Dos ancianos estaban hablando y uno pregunta:
Oye, cuando haces el amor ¿te pones preservativos?
“¡Ja! Lo que me faltaba, ponerme más peso”.
Una viejita en la comisaría:
– ¡Oficial!, ¡oficial! ¡Me acaba de violar un empleado público!
“Pero... ¿cómo sabe que era un empleado público?”.
– ¡Porque tuve que hacerlo todo yo!
Negrito al cielo
Llega un negrito al cielo, temeroso de que le nieguen la entrada, debido a los problemas de racismo. San Pedro le pregunta: “¿Nombre?”.
“Leonardo Di Caprio”, contesta el negrito.
San Pedro lo mira incrédulo y le vuelve a preguntar: “¿Nombre?”.
“Leonardo Di Caprio”, insiste el negrito que no puede echarse atrás.
San Pedro toma el teléfono y, confundido, llama a Dios: “Oiga, Jefe, sáqueme de una duda. ¿El
Titanic se hundió o se quemó?”.
Autor: Mejor así lo dejamos.
Ya nos iremos conociendo
Un hombre conoció a una hermosa dama y decidió casarse con ella en ese preciso instante. Ella dijo: “¡Pero si no sabemos nada de nosotros!”.
Él le contestó: “No hay problema, nos conoceremos sobre la marcha”.
Ella estuvo de acuerdo, se casaron y se fueron de luna de miel a un lujoso resort.
Una mañana, estaban ambos acostados junto a la piscina. Él se levantó, subió al trampolín de 10 metros y realizó una perfecta demostración de todos los estilos de clavados que existen.
Luego regresó y volvió a acostarse junto a su esposa.
Ella dijo: “¡Eso fue increíble!”.
“Fui campeón olímpico de clavados. Te dije que nos conoceríamos bien sobre la marcha”, contestó él.
En eso, ella se levantó, entró a la piscina y comenzó a nadar a lo largo, de ida y de regreso a una impresionante velocidad. Después de treinta vueltas, salió y se acostó junto a su marido.
Él dijo: “¡Estoy asombrado! ¿Fuiste nadadora olímpica de resistencia?”.
“No. Fui meretriz a domicilio en Venecia”.
Autor: Ya se lo saben.
De locos
Dos locos jugando a las adivinanzas:
– Adivina qué tengo en la mano…
“¡Un elefante!”.
– No vale, ¡lo viste!
Un loco grita en el manicomio:
– ¡Yo soy el enviado de Dios!
Se le acerca otro loco y le dice:
“No, ¡yo soy el enviado de Dios!”
Y así, los dos locos discuten.
Entonces se acerca un tercer loco y les pregunta:
“¿Qué pasa aquí?”.
El primer loco dice:
“¡Yo soy el enviado de Dios!”
El segundo:
“No, ¡yo soy el enviado de Dios!”
Entonces el tercer loco los calla a todos:
“Momentito, ¡yo no he enviado a nadie!”
En un manicomio había hacinamiento de locos, y para deshacerse de varios hicieron una prueba matemática:
– ¿Cuánto es 8 por 5?, pregunta el director del hospital.
El primer loco: “8 x 5 = abril”
– ¡Este todavía está loco!, dice el director.
El segundo: “8 por 5 = diciembre”.
– ¡Este todavía está loco!”
“8 por 5 = 40”, replica el tercero.
– ¡Este no está loco! ¿Cómo le hizo para saber que 8 por 5 es 40?, inquiere el director al loco, quien responde:
“Fácil, ¡resté abril con diciembre y me dio 40!”
La dieta del Samurai
En la ciudad de Ise, al oeste de Japón, seis servidores públicos se comprometieron -¡EN ZERIO!- a hacer la llamada dieta del Samurai para así vencer el síndrome metabólico que consiste en hipertensión, altos niveles de colesterol en la sangre y mucha pancita.
Unidos bajo el nombre de “Los Siete Samurai Metabólicos”, los funcionarios se han mantenido firmes a su propósito, a pesar de que uno de los representantes de gobierno dietéticos, de 47 años de edad, sufrió un paro cardíaco mientras corría. Falleció a consecuencia de ello en el mes de agosto.
Y es que en el país asiático, los estudios revelan que cerca del 30 por ciento de los hombres japoneses sufren de sobrepeso. Imagínense si los gobernantes mexicanos hicieran lo mismo.
|
 |
|
 |