Vacío
El reconocimiento que autoridades estadounidenses hicieron recientemente a la Policía Estatal Preventiva, sonó a burla para los bajacalifornianos, pero sobre todo para los tijuanenses.
No es la primera vez que corporaciones policíacas del vecino país hacen este tipo de actos. Son agradecidos con sus similares de nuestro Estado dada la cooperación que han encontrado en ellos, cuando se trata de coordinarse para detener algún prófugo de la justicia norteamericana.
Públicamente, los vecinos presumen el trabajo de la Policía Estatal Preventiva desde su creación. Algo que los residentes de esta frontera no pueden hacer, y menos que una corporación ajena a ésta la reconozca por sus logros.
La coordinación a la que aluden los funcionarios y jefes policíacos de California para llevar acciones en conjunto con los mexicanos, debería servir como ejemplo para las corporaciones de nuestra región, en pro de la captura de los delincuentes que mantienen a los tijuanenses como rehenes.
Tan sólo en esta semana una decena de secuestros y privaciones ilegales de la libertad, se han registrado ante la complacencia de nuestras policías: Mientras que ocurren este tipo de hechos delictivos, sospechosamente ninguna interviene y se culpan entre sí de la responsabilidad en cuanto al llamado de auxilio.
La delincuencia en general opera en toda la franja fronteriza al amparo de la descoordinación y enfrentamiento que existe entre las corporaciones y sus titulares, pero ha repuntado en este período de transición donde es palpable un vacío de poder.
Ese vacío de poder se ha recrudecido con la tibieza que han demostrado los alcaldes y el gobernador electo, ante la nula intervención en el problema de la inseguridad que nos aqueja.
Los hechos demuestran que les preocupa más el fallo que den los magistrados del Tribunal Federal Electoral, sobre las impugnaciones de la elección del 5 de agosto, que el crecimiento desmesurado del índice delictivo.
Y eso que el tema principal de la pasada campaña electoral, fue la bandera de todos los candidatos.
Enfrascados en una lucha por ver a quién se desprestigia más, el procurador estatal y el secretario de seguridad de Tijuana, convocan a ruedas de prensa sólo para ponerse en entredicho, pues es evidente que no tienen material para informar, dados los nimios resultados de sus respectivas dependencias en el ataque a los delitos.
Si los actuales gobernantes no pudieron solucionar el problema de la inseguridad, los bajacalifornianos sólo esperan que los siguientes cumplan con su compromiso y se acabe este vacío de poder en el inmediato plazo.
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