|
|
 |
 |
Un pueblo dominado
Luz Elena Picos
Se nos fue.
Los antiguos de Tijuana no nos explicamos en qué momento, la ciudad de la convivencia, de la amistad y del trabajo se nos fue… se acabó… desapareció. En una de esas reuniones, que por fortuna se siguen dando, entre amigos, ex condiscípulos y familiares, tratando de encontrar la época en que tan querido y añorado ambiente, había cambiado. Usted sabe bien, amable leyente, que la sabiduría popular en algunos aspectos rebasa la de ciertos académicos que no salen de su cubículo para conocer a la gente común, en la que nos encontramos la mayoría de los mortales.
Resultó que Nacho, el más longevo del grupo, el que había trabajado en el Hipódromo de Juanito Alessio, el que había jugado softbol hasta que las rodillas ya no se lo permitieron, exclamó en medio de una discusión que subía de tono: “¡No nos hagamos!, la descomposición se inició como consecuencia del temblor del 85”. Una reunión que generalmente empezaba a las dos de la tarde de un sábado y concluía a la fresca de las 10 de la noche, ese día terminó hasta las tres de la mañana. Y como justificábamos en los años 50 la tardanza en llegar a los hogares, de pronto exclamamos ¡se nos fue la noche sin sentirla!
Compartiré con ustedes las conclusiones de ese día:
1.- Efectivamente, con motivo del temblor de la Ciudad de México, mucha gente tuvo que salir en busca de otro sitio mejor para vivir. La mayoría abrigando la esperanza de volver. Llegaron a Tijuana sin quererla, pero quizá aquí había familia o amigos. Algunos –no todos– empezaron a conocerla, amarla y trabajar por su desarrollo.
2.- Entre esa gente, llegó (antes del temblor) el concesionario del Hipódromo, poniendo de moda a los guaruras o guardaespaldas. Recuerde usted a uno de los asesinos materiales de nuestro inolvidable Héctor Félix Miranda “El Gato”.
3.- Luego, con el triunfo de Ernesto Rufo Appel, que llegó a la gubernatura a fuerza de votos (aunque algunos dolidos aseguran que Salinas se la regaló), empezamos a ejercer nuestra libertad de expresión. No es lo mismo un pueblo dominado por un partido, que impedía hacer libre uso de los medios de comunicación, a ese mismo pueblo, consciente de sus derechos, invadiéndolos con sus dichos. ¡Hasta los periodistas tuvimos libertad para expresarnos!
Así que la realidad que estamos viviendo, en la que un día sí y otro también se insulta al contrario. En la que el voto ciudadano ya no es “efectivo” (nos duró poco el gusto del sufragio efectivo), sino la decisión de unos magistrados (que también saben ceder a las tentaciones, especialmente cuando tienen frente a sí a un multimillonario en dólares), tiene como una consecuencia, de las muchas que nos dañan como pueblo, el auge de la delincuencia. Si cada nivel de gobierno tiene a su policía que anda agarrada de la greña, ¿qué hacer? ¿Marchas?
O tal vez unirnos para el trabajo, para construir desde valores, hasta organismos que promuevan la cultura, el deporte, el amor por nuestras ciudades. De lo contrario, esto se nos acaba.
Nota 1.- Aunque les cueste trabajo, confiamos en que los magistrados del Tribunal Federal respeten la decisión de más de cuatrocientos mil bajacalifornianos, que no andamos de mitoteros ni revoltosos como los gemelos del PRD. De ser así, nos vemos el día 1º.de noviembre en Mexicali, para ser testigos del juramento como Gobernador Constitucional de B.C. de José Guadalupe Osuna Millán.
Luz Elena Picos es Directora de Red Social de Tijuana
Correo electrónico: redsocialdetijuana@prodigy.net.mx
|
 |
|
 |