KIKADAS Y CHAVADAS
Célebres son los recuerdos de la Presidencia Municipal de Francisco Vega de Lamadrid en Tijuana, de 1998 a 2001. Tenía cada ocurrencia, cometía tremendos errores y muy frecuentemente se iba de boca con la utilización de las palabras. Luego tuvo a bien trasladar esta peculiaridad a sus acciones. Así fue como empezó a hacer “kikada” tras “kikada”, como pintar los postes de amarillo, enrejar zonas en las banquetas de la ciudad, utilizar el logo de “su manita” para todo, y la coronación de su éxito fue el arco monumental. Que ni fue tan monumental ni tan arco. Es una especie de curva metálica tejida con cables. No resultó tan atractiva como se preveía, costó mucho más de lo que se proyectó y todavía hay quienes piensan que un día de éstos se cae. En fin. Kiko Vega salió de la Presidencia Municipal de Tijuana al ostracismo político. Nada más ya no lo dejaron ser nada. Pero ahora que logró pactar con el Gobernador Guadalupe Osuna Millán, siente que le entró su tercer aire. Por eso dicen en el PAN, que ya hizo sus amarres con otro personaje tan célebre como él por sus trastadas políticas: Salvador Morales Riubí. Este tenebroso panista no recién está tomando posesión de una institución por parte de Osuna Millán, cuando ya se aprestó a “traicionar la confianza de quien le dio hueso”. Entre Kiko y Chava, están —como dicen ellos— “operando” para que el ex alcalde de Tijuana sea el próximo Dirigente Estatal del Partido Acción Nacional en Baja California. Ésas son pues, “kikadas” y “chavadas” que pocos panistas soportan en estos momentos. Luego que el prontito de Salvador Morales se fue al ISSSTECALI (más por compromiso que por capacitación) se puso a trabajar para nombrar a su sucesor. El resto de los panistas dicen que no se dejarán de esta dupla, mientras Andrés de la Rosa, el encargado de la dirigencia, prepara la salida de la convocatoria para elegir al líder estatal en enero de 2008. Ahora a esperar las reacciones del panismo ante las “kikadas” y “chavadas”. Por lo pronto y de avanzada, muchos fueron testigos de la reunión de los “kikistas”, Juan Manuel Gastelum, Loreto Quintero, Óscar Escobedo Carignan y el propio Kiko Vega en el Applebee’s de Mexicali la semana anterior, para amarrar con “El Chava” Morales.
MUCHO DINERO
POCOS RESULTADOS
La delegación de la Procuraduría General de la República (PGR) en Baja California evade el trabajo de investigación y se convierte en un adorno muy caro. No realizan ni detenciones ni investigaciones.
Esas labores las hacen agentes que llegan de la Ciudad de México, según han afirmado diversos voceros. Sin embargo, la PGR Baja California tiene asignado el segundo presupuesto más alto de las delegaciones en el País.
En 2007, está recibiendo recursos por 66 millones 278 mil 345 pesos.
Seis millones más que Jalisco y Sinaloa. 10 millones más que Chihuahua, 16 millones más que Tamaulipas, 20 más que Guerrero y 25 millones más que Michoacán. Tanto dinero para tan pocos resultados.
Porque de acuerdo a funcionarios de la PGR en Baja California el trabajo de combate al tráfico de drogas y crimen organizado, tampoco lo desarrolla personal de esta delegación, sino enviados específicos directamente de México y con recursos provenientes de otros fondos como:
* Los 194 millones de pesos asignados a la Subprocuraduría Especializada contra la Delincuencia Organizada (SIEDO).
* Los 2 mil 200 millones destinados para la Agencia Federal de Investigaciones (AFI).
* De los 67 millones de pesos para una Unidad de Operaciones para combatir la Delincuencia Organizada.
* De los 300 millones de pesos adicionales para las Unidades Mixtas de Atención al Narcomenudeo.
* Y de otros 48 millones de pesos para una Unidad Especializada en Delitos Contra la Salud
Así, los 66 millones de pesos que recibe la delegación de la PGR sólo se invierten en recibir y consignar y/o liberar los asunto de “polleros” y narcomenudeo, delincuentes detenidos y remitidos por los agentes municipales y estatales. Los resultados de las investigaciones se siguen esperando, con todo y que sean de los más caros del País.
Escolta bajo investigación
A Guillermo Valle Medina, ex jefe de escoltas del ex gobernador Eugenio Elorduy Walther, lo suspendieron de sus funciones en septiembre de 2007. Precisamente el día 8, cuando lo detuvo la Agencia Federal de Armas, Explosivos, Tabaco y Alcohol de Estados Unidos. Fue aquel caso donde en Phoenix, Arizona detuvieron también al entonces Director de la Policía Estatal Preventiva, Carlos Alberto Flores.
El informe oficial en Baja California, señaló que el cese temporal de Valle Medina, se daba para que el agente resolviera su situación legal en el país vecino. Sin embargo y sin haber sido exonerado por las autoridades norteamericanas, el policía regresó a trabajar el 1 de noviembre, ahora con la administración de Guadalupe Osuna Millán. Se le vio muy campante trabajando en el operativo de seguridad instalado en las inmediaciones del Auditorio de Mexicali el día de la toma de posesión.
Versiones al interior de la Policía Estatal Preventiva (PEP) revelaron que el escolta no tuvo mayores problemas para reintegrarse. La suspensión que le dictaron tenía como fecha de vencimiento el 30 de octubre, así que se presentó al día siguiente en las oficinas donde le regresaron su arma y placa. Éste definitivamente no es un buen inicio para el Gobierno de Osuna. Pues una de sus promesas fue precisamente, un programa de control de confianza, evaluaciones y filtros sobre elementos con antecedentes como es el caso.
En Estados Unidos, Valle Medina fue acusado de asociación delictuosa, mala conducta y posesión ilegal de armas. Cargos que compartió con el ex director de la Policía Estatal Preventiva, Carlos Flores y el Teniente Coronel José de los Santos Cortez González, inspector de la Policía Federal Preventiva, cuando fueron sorprendidos saliendo del show de armas en Phoenix Arizona, y el militar había comprado dos pistolas que llevaban en el auto, y que ninguno de los tres tenía permiso para adquirirlas o poseerlas en ese país. Fueron liberados bajo fianza y la próxima semana están citados a comparecer como parte de la investigación.
El mensaje de Honold
A través de la prensa electrónica y escrita, el alcalde suplente de Tijuana, Ignacio Kurt Honold Morales, ha asegurado que sin concluir su gestión, ya se está dando el cambio de mandos medios en la policía municipal. Que los colaboradores del alcalde electo Jorge Ramos, ya se están integrando.
Dijo públicamente que ya había hablado con Ramos y con Mario Martínez, coordinador de la transición en el tema de seguridad. Pero la realidad es que al segundo no lo ha visto y el primero no acordó nada en ese tema. La mentira pone en evidencia que este munícipe suplente está enviando un mensaje:
Desmarcándose, se está curando en salud. Enviando el mensaje a quienes pudieran resultar afectados o estén involucrados en las actividades ilícitas de la policía municipal de Tijuana, que el asunto ya no es con él.
Ahora resulta que a 20 días del cambio de Gobierno, Kurt Honold está informando que él ya no gobierna. De plano, como si no tuviera jefe “Ingeniero”.
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