Spacer10x10
Spacer10x10
ZETA  
ZETA Online Edición Impresa Mas Información
Publicidad Ediciones Anteriores Suscripciones Quienes Somos Contactenos English Index
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
ZETA Cover
Portada
Zoom Político
Para Empezar
Dezarrollo
Negocioz
Dobleplana
Conversaciones Privadas
Dichoz y Hechoz
Reportajez
Huellaz
Ezenario
En Zerio
Sortilegioz
Un Poco de Algo
Opinionez
Macuachadaz
Cultura
Espectaculoz
Deportez
Spacer10x10 Spacer10x10 Cultura
El divo

Bajo la Luna hostil

Un traguito de Soda Stereo con sabor a tiempos de volver a celebrar. Nada es casualidad, ni la reunión de amigos. Latinoamérica salta con euforia en un estadio, mientras tres vidas se desglosan en capítulos de ensueño y energía.

Roberto A. Partida Sandoval

Carson, California. Merecer lo que se sueña no es un pecado, ni el privilegio de los dioses. Es la bondad de los que saben hacer música para volar. La compasión de un trío mítico que rebosa de energía. Y la piedad de tres proverbiales figuras de los ochentas que marcaron con su “look”, sus letras y su música a toda una generación.

Soda Stereo es la historia del rock y el reflejo de un espíritu legendario en Latinoamérica. Son Gustavo Cerati (guitarra y voz), Zeta Bosio (bajo y coros) y Carlos Alberto Ficicchia (batería) los únicos en provocar un temblor en aquellos que los devoraron hasta finales de los noventas.

Su leyenda escrita en siete maravillosos álbumes de estudio, y quince años de carrera artística, contagia la nostalgia de todo un continente que, por una década lloró en su legado; sin embargo, el tiempo vuelve a ser el amo que desencuentra y los encuentra para una reunión temporal.

Hoy los años se regresan para el éxtasis de esa generación que ovaciona su reencuentro. La euforia reúne a los amigos, y Latinoamérica salta en los estadios. 22 fechas programadas pactan el recorrido de una historia desglosada en capítulos de ensueño y energía.

Ecuador, Chile, Argentina, México, Colombia, Panamá, Venezuela, Estados Unidos y Perú les abrazan. Cada país en un estadio. Cada concierto una experiencia y un rejuvenecer. Cada momento es el mejor, el más glorioso, el más sublime y espiritual.

El acceso es único. Sólo para los que se deleitan de un pasado memorable y lo reviven minuto a minuto. En la metrópoli angelina las almas se desviven y se sumergen en seducción. La fiesta a los alrededores se consume en un único canto: “‘ole, ole, ole, Sodaaa, Sodaaa”.

La tarde se oscurece y el frío en Carson golpea con entusiasmo el rostro de los treinteañeros. Las filas se copan de añoranza, y la alegría irradia el templo de los dioses del futbol. El tráfico hace mella en la afluencia, pero el fenómeno atrae hasta a los de Kinky, La Lupita y Jaguares como fans.

Latinoamérica en un estadio, el Home Depot Center. El miércoles 21 de noviembre como una fecha de colección, al igual que las camisetas con la leyenda “YOVIASODASTEREO”, las bufandas, los gorritos de estambre, los posters, y la edición especial del periódico Al Borde. 

El reloj cruza la meta anunciada (21:30 horas), y mientras los segundos se consumen, los últimos detalles en el templete puntualizan la aparición de los argentinos. Una guitarra, un bajo, los tambores y dos micrófonos. Una base simple, pero el mejor tiempo para volver a celebrar.

REVIVIR JUNTOS. NADA ES CASUALIDAD

“Arriba Los Ángeles..., ¿preparados para una noche larga?... Bienvenidos al ‘Juego de seducción’”, subraya Cerati, quien justo a las 20:20 horas aparece en escena junto a sus inseparables.

En las pantallas un video recopila imágenes de conciertos, apila las historias en segundos, y mientras la guitarra de Gustavo sobresale por los aires, el arribo de miles de personas se apresura entre pasillos; al frente, los celulares registran el primer capítulo: “Juegos de seducción”.

Un bajo y los tambores retumban en las pantallas de leds, donde se proyectan una a una, las tres míticas figuras. La iluminación se disputa un lugar hasta el extremo, al mismo tiempo que la emblemáticamente Soda Stereo comparte una velada sin igual.

El pasado es hoy, el futuro no existe sobre el escenario. La memoria se pierde entre extrañas figuras sinodales y el dibujo de un cerebro rojo fluorescente. El tiempo apresura su paso, sin embargo, las luces pintan los aires de azul, rojos, violetas y blancos.

Cerati se envuelve en una bufanda, y sosteniendo su guitarra azul, interpreta “Imágenes retro”, para luego saludar: “Cómo van Ángeles, preciosos”. Simultáneamente los momentos se cargan de rock y se llenan de ovación al escuchar los primeros acordes de “Hombre al agua”.

La guitarra toma su propia figura y se aviva entre los coros de Zeta. El templo se derrite por el trío, y en las pantallas unas nubes formadas por ondas sinodales apresuran los relámpagos. Las luces blancas anuncian la siguiente fábula, pero antes el líder pausa y se disculpa:

“Hello, si me escuchan gangoso es porque estoy luchando con una gripe americana, que ni el tequila mexicano me ayuda. Los Ángeles, también una ‘Ciudad de la furia’...,  Los Ángeles se ve tan susceptible”.

A ‘...la furia’ le sucede “Picnic en el 4to. ‘B’” y luego “Zoom”, tema en el que Gustavo Cerati aprovechó para bromear: “Saquen sus celulares y a grabar..., luz, cámara, y la subimos a ‘You Tube’ (página de Internet especializada para compartir videos)”.

Los tres personajes provocan la “Sodamanía”, y en las gradas se insertan los que viajaron desde San Francisco, Fresno, Las Vegas, Arizona, Sonora, Mexicali, Ensenada y Tijuana, mismos que despiertan sus ánimos hasta el clímax justo al escuchar “Cuando pase el temblor”.

En las pantallas las fotografías rodean un cráter desierto, al igual que Cerati improvisa en son de broma una parte del verso: “Despiértameeeee, cuando pase el reggaetón”.

En línea interpretan “Caja negra” y la balada “Trátame suavemente”, de quien acreditan al músico Daniel Melero, para después volcar el graderío y la zona de piso con “Signos”, momento en el que las pantallas figuraron la imagen de una resplandeciente Luna.

Calmando la histeria de los al menos 25 mil ‘hermosos’ –manera en que se refiere Cerati a su público–, la Luna frondosa acompaña la velada con figuras sin definir, a la par de los músicos Leandro Fresco, Leo García y Tweddy González quienes adornan el momento.

Bajo la Luna hostil, aparece una televisión figurada por barras de colores, dando pie a los primeros soniditos ochenteros de “Sobredosis de T.V.”, para luego entonar “Danza rota” y “Persiana americana”.

El éxtasis en su clímax logra un “Sodaaaaaa, sodaaaaa, sodaaaa” imparable, recibiendo respuesta desde el mismísimo escenario: “Muchas gracias, y claro que los estamos escuchando”, refiriéndose a los que se deleitaban del momento desde la parte más alta del estadio.

Sin duda alguna, una de las partes a destacar fue la proyección de imágenes y gráficos acompañando cada una de las interpretaciones de los argentinos, quienes luego de enfilar “Fue” y “En remolinos”, ejecutaron sus herramientas para presentar “Primavera 0” en la que aparecieron varias frases entre figuras codificadas, tales como:

“Tiempo de volver a celebrar juntos, en un templo de dioses. Somos Dynamo. Nada es casualidad. Después de tanto andar. Esto es música para volar. El rock no es futbol. Mereces lo que sueñas. Somos energía. Hermosos”.

Con Zeta y Cerati en los extremos del escenario, la euforia se acercó al templete, pasando de momentos serenos a la locura de vivir de cerca el fenómeno. La reunión es un regalo. Y el regalo lo agradecen: “Gracias por esperarnos..., vamos, con las palmas a lo alto”, señaló Gustavo, quien recibió la más grande ovación al iniciar la canción “Un millón de años luz”, con la que jugueteó recalcando “Y esta noche es larga”.

Como un viaje espacial, entre galaxias y el infinito, Soda Stereo llevó a lo máximo su concierto justo al momento en que se escucharon los primeros riffs de “De música ligera”, para despedirse por vez primera del escenario con un “Graciaaaaaas, totales”.

Luego de una pausa de cuatro minutos, el trío regresó entre estrellas, espirales, triángulos, luces de colores, un círculo de ruedas y un espléndido tornasol, y en su vestimenta un sombrero sobre la cabeza de Cerati y Zeta, quienes junto a Charlie, jamás pararon de agradecer a sus fieles fans por acudir a su encuentro: “Gracias hermosuras”.

Entonando “Disco eterno”, “Cae el Sol”, “Prófugos”, “Nada personal”, y “Te hacen falta vitaminas”, Soda Stereo se despidió en una noche en la que desglosaron sus vidas en capítulos de ensueño y energía, como ese traguito de Soda con sabor a tiempos de volver a celebrar.

LAS CUENTAS DEL RECUERDO

  1. Juego de seducción
  2. Dietético
  3. Imágenes retro
  4. Texturas
  5. Hombre al agua
  6. Ciudad de la furia
  7. Picnic En El 4to. “B”
  8. Zoom
  9. Cuando pase el temblor
  10. Final caja negra
  11. Trátame suavemente
  12. Signos
  13. Sobredosis de T.V.
  14. Danza rota
  15. Persiana americana
  16. Fue
  17. En remolinos
  18. Primavera 0
  19. No existes
  20. Sueles dejarme solo
  21. El séptimo día
  22. Un millón de año luz
  23. De música ligera
  24. Disco eterno
  25. Cae el Sol
  26. Prófugos
  27. Nada personal
  28. Te hacen falta vitaminas

Back to top menu

 

Spacer10x10
Freaner & Associates | Diseño gráfico, multimedia, fotografía e illustración
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
  Choix Editores      
© l Choix Editores , S. de R.L. de C.V. l Todos los derechos reservados
Back to top menu
 
Spacer10x10

© l Choix Editores , S. de R.L. de C.V. l Todos los derechos reservados | Diseño: Ariel Freaner, Freaner & Associates