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El SNTE, de lo más corrupto del sindicalismo mexicano
(Segunda y última parte)
Héctor Ramón González Cuellar
5. El sindicalismo en México, parecido a otras naciones del mundo, desde los años cuarenta fue un pilar del gobierno y, por tanto, un eficiente instrumento de control y mediatización de los trabajadores. El 99.9 por ciento de los líderes antes, durante la ocupación de sus cargos y después han sido corruptos; pero no porque hayan nacido así sino porque son parte del engranaje sindical, político y económico del sistema. Podría afirmarse que líder sindical y corrupción son sinónimos, obviamente con la excepción de muy pocos líderes por mil. Y precisamente esa realidad ha llevado al pueblo de México a repudiar a los políticos, a los partidos, incluso a los sindicatos, confundiendo a éstos con los líderes. Así que en el SNTE pronto se festejarán aniversarios de corrupción en los que su líder actual, Elba Ester Gordillo Morales, mantiene un principalísimo lugar.
6. En marzo de 2004 Esther Gordillo Morales, cuando era diputada federal con licencia, fue electa como presidenta ejecutiva del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), nuevo cargo que fue creado con la modificación de estatutos en el V Congreso Extraordinario. La elección de la ex coordinadora de la bancada priísta del Congreso Federal como Presidenta Ejecutiva del SNTE, se realizó mediante el procedimiento de votación de la planilla única, que obtuvo 2 mil 785 votos a favor, de un total de 2 mil 850 sufragios emitidos por los delegados de 58 secciones de los diferentes estados del país. Esto demuestra que el liderismo espurio del SNTE es una terrible maquinaria difícil de romper porque cuenta con la complicidad y/o el apoyo del gobierno, los empresarios y toda una ideología burguesa metida hasta los huesos del magisterio.
7. Los secretarios de Educación en cada sexenio han sido siempre unos perfectos ignorantes en la materia. El más bobo de ellos ha sido el señor Reyes Tamez quien en seis años no pudo hilar un discurso o tan siquiera una frase y, aunque la actual habla mucho, carece de las más mínima idea de lo que hay que hacer; precisamente por ello ha dejado todo en manos de la Gordillo, la corruptísima líder del SNTE. Aunque hay que reconocer que personajes como Vasconcelos, Torres Bodet, Reyes Heroles y Muñoz Ledo no tenían nada de idiotas, aunque soportaron la pesada carga del poder. ¿Qué pueden hacer los panistas en la SEP –¿terminarla de destruir?– si su identificación y especialidad es la educación privada? El PAN nació combatiendo a la educación pública, lo escribió en su programa y el 90 por ciento de sus líderes –Calderón al frente– estudió en colegios privados.
8. El 95 por ciento de los profesores, técnicos, administrativos y manuales de cada escuela de México y afiliado del SNTE –con excepción de los de educación superior– estudió en instituciones públicas. Solamente una minoría –los privilegiados– obtuvo sus grados en los colegios privados que pudo pagar. Casi todos los miembros de ese sindicato nacieron con la ideología del nacionalismo mexicano, la educación gratuita, laica y popular, la comunidad rural. Votaron abrumadoramente por el PRI y sus gobiernos. Hoy contradictoriamente, esos mismos trabajadores de la educación –por medio de los líderes de su sindicato– se han aliado al gobierno panista que históricamente los ha combatido y despreciado. La única explicación es la ignorancia y el oportunismo de los líderes y de los mismos trabajadores. Pero debe reconocerse y decirse que otros sindicatos mexicanos han hecho lo mismo.
9. La líder Gordillo ha demostrado que no es tonta ni boba, al contrario, posee una astucia y habilidad para seguir controlando al 80 por ciento del SNTE. El otro 20 por ciento es controlado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que –a pesar de sus valerosas batallas– ha quedado estancada. El SNTE recibe decenas de millones de pesos en cuotas sindicales que, sumados a los otros millones que recibe del gobierno, se convierten en un gigantesco capital que le sirve para corromper a líderes, trabajadores, medios de información, etcétera. La líder Ester Gordillo cuenta con el aparato sindical más poderoso del país, por eso se ha burlado del PRI, ha creado otro partido, ha dividido a la FSTSE, controla gobiernos, medios de información y a intelectuales orgánicos serviles. Por de pronto lleva dirigiendo al SNTE desde abril de 1989. Y en la medida que la corrupción, la ineptitud y el control manipulador en el sector educativo, se profundiza y crece; entretanto, la capacidad, las competencias productivas, el nivel cultural, educativo y de instrucción de la sociedad, pasa por la más severa crisis que como nación, nos margina de las decisiones independientes, conscientes, organizadas y aleja de esperanza alguna de despegue a un crecimiento y desarrollo que llene las aspiraciones de una comunidad libre, sana y con ideas propias de su futuro.
Héctor Ramón González Cuellar es profesor e investigador del Instituto
Tecnológico de Tijuana.
Correo electrónico: hrgcuellar@yahoo.com
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