Ni militares, ni federales, ni testigos de enfrentamiento en La Presa.
OPERATIVO MILITAR: EL ENGAÑO
Las cuatro hipótesis de ZETA: Enfrentamiento entre células, cortina de humo de la delincuencia organizada, ajuste de cuentas u operativo federal especial para encontrar testigos protegidos. La historia del rumor que se convirtió en noticia, o el caso del operativo fantasma.
Investigaciones ZETA
Fue un engaño.
En Tijuana, Baja California, el miércoles 21 de noviembre, no hay pruebas de la realización de un operativo militar. No hay constancia, ni oficial, ni extraoficialmente. Tampoco testigos. Por lo menos no, de una persecución entre autoridades y narcotraficantes.
La presunción de la realización de un operativo militar que llevaría a la captura de Teodoro García Simental “El Teo”, tiene cuatro hipótesis:
1.- Sí se dio un enfrentamiento en un rancho en la delegación La Presa de Tijuana, pero fue entre una célula y otra del Cártel Arellano Félix, por pleitos de deslinde de territorios, venganza personal, y poderío de uno sobre el otro.
2.- El propio García Simental habría hecho correr la versión de su enfrentamiento, persecución y detención por parte de autoridades militares, con la intención de ocultarse de la mira e investigación oficial.
3.- Otra célula ajena a la de “El Teo” quiso distraerlo de su escondite para capturarlo y desaparecerlo, utilizando “el operativo” como carnada, para sacarlo del mapa del crimen organizado.
4.- Que sí hubo un operativo militar. Que capturaron a personas cercanas o al propio líder de célula, pero que el Gobierno Federal lo está ocultando para proseguir con la investigación. Interrogar a los detenidos u ofrecerles un arreglo de testigos protegidos a cambio de información que dé con la captura de líderes del CAF como miembros de la familia Arellano Félix, u otros importantes integrantes como Teodoro García Simental “El Teo”, Jorge Briceño “El Cholo”, o Gustavo Rivera “El EP1”.
Autoridades militares consultadas por ZETA, negaron la participación de GAFES (Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales) del Ejército en Baja California. También la Presidencia de la República descartó la presencia de Agentes Federales de Investigación. Lo mismo en la Procuraduría General de la República.
Reporteros y fotógrafos acudieron a la supuesta zona del enfrentamiento y no encontraron indicios ni huellas de un enfrentamiento entre autoridades y miembros del crimen organizado. Residentes de la zona, no escucharon ni observaron movimiento militar alguno.
Para importantes miembros de la inteligencia mexicana, la filtración de un operativo militar para la detención de miembros del CAF, “fue el gran engaño”. Consideraron que habrían de indagar a los primeros en promover dicha versión, para conocer así los motivos ocultos de la información apócrifa y referida en medios.
Autoridades federales fueron contundentes: “No hubo un militar, un AFI, ni un PGR en un operativo en Baja California. Oficialmente ni la SEDENA (Secretaría de la Defensa Nacional) ni la Secretaría de Seguridad Pública Federal, ni la Procuraduría General de la República, hicieron el miércoles 21 de noviembre un operativo en Baja California. Fue un operativo fantasma”.
Sin embargo, no se descarta la hipótesis cuatro de ZETA: Que se oculte un operativo para proseguir con una investigación que lleve a mayores detenciones. Con lo cual, el engaño sería en partes oficiales, y no tanto criminales.
Historia de un operativo
Alrededor de las 18:30 horas del miércoles 21 de noviembre reporteros de ZETA recibieron llamadas de sus fuentes en las policías municipal y estatal. El informe era que en la delegación de La Presa, había una balacera entre un comando policíaco y miembros de la célula de Teodoro García Simental “El Teo” o “El Tres Letras”.
Al intentar confirmar esta versión con los mandos y obtener la dirección exacta de la escena del crimen, la primera respuesta fue que se trataba de un rumor sin confirmar.
Explicaron que la versión se había desatado a raíz de una llamada anónima, pero no pudieron precisar si el telefonema lo había recibido un reportero o un policía.
“Alguien corrió el rumor y habría que identificar quién fue para conocer la razones”, comentó un militar. Complementó:
“Porque extrañamente todos los actores del tema de seguridad empezaron a recibir llamadas y a concentrar la atención en algo que no se pudo corroborar que existió”.
Posteriormente, la versión fue que la llamada había sido recibida en el Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C4) en el que un denunciante sólo se refirió a un enfrentamiento de un comando y cercanos a García Simental pero no ofreció mayores datos. Sin embargo, hasta el cierre de edición de ZETA, no se ha presentado la grabación de la supuesta llamada, ni confirmado su existencia.
Las versiones siguieron llegando a la redacción a través del teléfono. Hombres que aseguraban ser policías municipales, agregaron que el grupo que enfrentó al “Teo” era un Comando Militar.
Consultado, el director de la Policía de Tijuana, Manuel Zatarain, aseguró que no tenían referencias, ni del operativo, ni de los balazos. Añadió que a raíz de las llamadas de reporteros se había comunicado a la delegación y que el personal de patrulla en la zona urbana ya había revisado… y no había nada.
ZETA habló con personal de seguridad en la ciudad de México y la respuesta extraoficial fue: “Al parecer sí hubo operativo y los detenidos podrían ser gente de “El Teo”, pero está por confirmarse”.
En Tijuana, se pudo confirmar que el destacamento del Ejército en la región no participaba en operativo alguno. También que su presencia no había sido requerida para apoyar algún operativo federal. Incluso, los militares no hicieron presencia para no fomentar el rumor.
Posteriormente, fuentes extraoficiales de la policía municipal dijeron a ZETA: “No hay nada confirmado, pero se menciona que la balacera se dio en uno de los ranchos que está ubicado en las inmediaciones del bulevar 2000. De esos que quedan muy adentro a través de la terracería”.
Lugar que de acuerdo a policías locales, ya ha sido escenario de balaceras, fiestas y hasta levantones. El problema fue que no quisieron o no pudieron precisar el lugar, primero aseguraron que se trataba de una propiedad ubicada cerca de una zona conocida como Rancho Las Delicias, después que estaba en las inmediaciones del área llamada Rancho Los Girasoles.
Dos horas más tarde de las primeras llamadas, la versión que circuló entre los reporteros fue que el detenido no era “El Teo”. Sino otra persona de apodo “La Perra”, que fue sorprendido en compañía de otros miembros del crimen organizado y algunos policías dedicados a los secuestros y “levantones”.
La explicación fue justificada con una deducción: Policías Municipales informaron que tienen fundadas sospechas de que la delegación La Presa es territorio de “el Tres Letras”.
Eran las 22:40 horas. Los reporteros en campo seguían sin encontrar el lugar y en las corporaciones de seguridad la respuesta era la misma. No había datos del operativo pero agregaban, que de ser verdad, tampoco tenían que saberlo, porque tratándose de un personaje como García Simental, era normal y saludable que los GAFES actuaran solos.
Al día siguiente, jueves 22 de noviembre, se le preguntó a Manuel Zatarain si había algún agente desaparecido, con el fin de corroborar la veracidad de agentes detenciones. Su respuesta:
“Me han estado hablando para preguntarme. Primero me dijeron que eran agentes de La Presa, después de La Mesa, más tarde que del Grupo Táctico, le siguieron con el Grupo Elite, lo consulté con los jefes de cada área y no falta nadie. De ayer a hoy, sólo cinco elementos faltaron y sus jefes ya se comunicaron con ellos y no están detenidos”.
Operativo fantasma
Los hechos fueron que a pesar de las notas periodísticas que relataban un mega-operativo y balacera, los reporteros, las autoridades locales y los residentes de La Presa consultados por ZETA no vieron nada. No hubo testigos.
Durante el recorrido realizado por este semanario en “El vaso de La Presa” no se pudo constatar la presencia de los efectivos militares, policíacos, ni criminales. Vecinos consultados aseguraron “no” haber visto o escuchado nada.
Sólo a la altura de la entrada de La Presa, sobre la vía rápida, alrededor de las 20:30 horas, cerca de 10 policías municipales, a bordo de cinco unidades, así como dos camiones de bomberos, trabajaban en un accidente vial que se registró en el lugar, lo que causó congestionamiento vial.
Sin embargo, a esa misma hora corrió una segunda versión en el sentido de que los militares tenían atrincherados a los sicarios en un rancho ubicado en las inmediaciones del relleno sanitario de Tijuana.
De nueva cuenta se hizo recorrido por varias rancherías localizadas en dicha zona y al igual que en La Presa vecinos del lugar “no” observaron movimiento militar o federal en el perímetro.
Solamente en el altar de Jesús Malverde, localizado frente al poblado Maclovio Rojas, sobre la carretera libre Tecate-Tijuana, un policía municipal realizaba una revisión de rutina a un par de jóvenes que viajaban en una camioneta pick up de modelo reciente y que se habían detenido para dejar un par de veladoras al llamado “santo de los narcotraficantes”.
Por espacio de tres horas y media se peinó la zona en busca del supuesto operativo, sin resultados positivos.
Alrededor de las 22:00 horas se corrió una tercera versión en el sentido de que los militares ya habían detenido a los sicarios y que esa misma noche los trasladarían a la ciudad de México.
Para tratar de confirmarlo se acudió al hangar militar, localizado a un costado del Aeropuerto Internacional de Tijuana, en donde tampoco se observó operativo alguno.
Como cuarta versión se manejó que los supuestos sicarios capturados serían llevados a las instalaciones de la Segunda Zona Militar o en su defecto a las oficinas de la PGR, se acudió pero no hubo movimiento.
Así, el operativo militar anunciado como un hecho el miércoles 23 por medios de comunicación, y funcionarios que lo “confirmaron extraoficialmente”, fue un engaño. O de los integrantes del crimen organizado para desviar la atención sobre ellos mismos, o del Gobierno Federal, que supuestamente lo realizó, pero sigue investigando. Hay cuatro hipótesis. |