Errónea la política cambiaria. Para 2008:
Subirá dólar hasta 11.20
Con un costo promedio de 10.70 por la divisa estadounidense, los comerciantes son los principales afectados, pues los consumidores siguen prefiriendo cruzar la frontera en temporada navideña. El otro lado de la moneda por la fluctuación del dólar está en el beneficio para el sector maquiladoras, al exportar a menor costo.
Francisco Navarro Fausto
Para 2008, el posicionamiento que presentó el dólar los últimos seis meses del presente año y que en promedio fluctuó en 10.70 pesos por unidad cambiaria, tenderá a subir hasta llegar a 11.20 pesos. Tan sólo durante la presente semana la divisa retomó vuelo hacia los 11.08 por dólar.
Este efecto, lleva una consecuencia negativa para los comerciantes en la frontera, estimó el Coordinador de la Maestría en Economía Aplicada en El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), Cuauhtémoc Calderón Villareal.
“El efecto más inmediato lo vamos a ver en Tijuana, más gente se va a volcar a comprar más a los “Malls” de Estados Unidos. El tipo de cambio real lo que mide es la competitividad de nuestras exportaciones, pero si el tipo de cambio está más apreciado nuestras industrias exportadoras van a perder mercados en el exterior”.
A decir del especialista la fluctuación del dólar es debido a situaciones externas como la especulación en relación a los precios del petróleo y a la economía estadounidense que ha generado incertidumbre.
Internamente, dijo, se encuentra la política del Banco de México (BM) que tiene como único objetivo el control de la inflación, “a él (BM) no le interesa si se aprecia el tipo de cambio o si hay más empleo”.
Por su parte el ex presidente del Consejo Coordinador Empresarial Daniel Romero Mejía consideró esta coyuntura como un respiro para la industria maquiladora en las exportaciones.
“Para adquirir la moneda al precio comercial, para los que somos exportadores, o manufactura de exportación, este nuevo ajuste debido a factores externos que están presionando, nivela un poco el precio de la divisa. Permite, si no ser competitivos porque no es una competencia real, sí tener más de alivio en el sentido de las pérdidas financieras.
“El gobierno federal debe hacer un reconocimiento de una situación, si quieres de luz amarilla, preventiva, para que se acondicione la reforma fiscal junto con otras adecuaciones para que México pueda dar ese gran paso en materia de competitividad.
“Las creación del IETU —Impuesto Empresarial a la Tasa Única—, la confrontación de legisladores, provocan inquietud en los mercados de inversión extranjera, que es el área a nivel mundial donde se pelean por recibir mayores capitales de inversión”.
La política de cambio en México, está a cargo de la Comisión de Cambios de la que forma parte el Banco de México. Desde 1994 este organismo resolvió que el tipo de cambio se determine libremente por las fuerzas del mercado.
Efecto negativo
“La baja del dólar viene en dos partes: la más importante es por el lado de las políticas aplicadas por el Banco de México. La presencia de flujos externos de recursos que viene del exterior, uno el petróleo (correlación con los pesos del petróleo de noventa y tantos, un récord enorme), además, hay un flujo importante de divisas petroleras que están entrando por concepto de exportación. Otro rubro muy importante es el de las remesas, que entran por ese concepto, eso hace que nuestra moneda se aprecie con relación al dólar. Que haya más dólares y menos pesos.
“Cuando nuestra moneda se aprecia en relación al dólar tiene efectos negativos sobre la balanza comercial, vamos a comprar más en el exterior”, precisó el investigador de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) Cuauhtémoc Calderón Villarreal.
Para el profesor, si el tipo de cambio está más apreciado, la industria de exportación va a perder mercados en el exterior. Debido a que su cotización en pesos es más alta. Lo que trae un efecto sobre la balanza comercial, aumentando importaciones y contrayendo exportaciones, originando un saldo en la cuenta corriente, que creciente.
“Hay un factor que compensa, es el caso de la maquila, eso nos ayuda. Aunque la brecha sigue creciendo y todo este poder adquisitivo mayor para nosotros hacia los Estados Unidos lo estamos financiando con los dólares que entran por concepto de exportaciones petroleras y remesas. El aumento de remesas da este efecto perverso sobre el tipo de cambio y eso hace que la economía pierda competitividad y nuestras exportaciones caigan”.
En este sube y baja de la cotización, el consultado agregó la cereza del pastel:
“Otra parte de la explicación, paradójicamente es la política del Banco de México, su único objetivo es el control de la inflación, no le interesa si se aprecia el tipo de cambio o si hay más empleo. La institución tiene dos objetivos, en ciertas coyunturas prioriza el desempleo.
“Y entonces la inflación empieza a reaparecer después de muchos años, pese a su control, por causas no coyunturales, no monetarias. Entonces, como la filosofía del banco no reconoce que puede haber proceso(s) que no sean por causas monetarias, induce medidas de contracción de la masa monetaria, estas medidas de secar la economía no hacen más que pegarle al tipo de cambio, lo aprecian.
“El Banco de México, saca más moneda pero lo que genera es que le está pegando, a través de la demanda agregada, a que se aprecie el tipo de cambio, es un efecto colateral, y lo refuerza el Banco de México”.
Estas políticas se han visto desde el sexenio de Vicente Fox, con estas decisiones y de acuerdo al analista, en el corto plazo tiene el efecto negativo sobre los sectores industriales, pues cae la competitividad.
“Las exportaciones netas son negativas, importamos más de lo que exportamos. En el corto plazo. En el largo plazo, va a tener un efecto en el crecimiento, esto hace que no crezca el desempeño de la economía. El problema fundamental no es la estabilización de la economía sino el crecimiento de la misma”, finalizó.
Políticas continuistas
A decir del investigador de El Colef Cuauhtémoc Calderón Villarreal, en 1982 la economía tuvo estancamientos, luego en el período de Carlos Salinas de Gortari, el crecimiento fue “muy mediocre, fluctuante. Mientras que en el período de Ernesto Cedillo hay crecimiento pero porque se privatizan los ferrocarriles y otros sectores. Hubo una entrada de dinero muy grande”.
“En el sexenio donde claramente el modelo neoliberal se empieza a agotar es en el de Vicente Fox. No hay crecimiento. En 2000 hubo depresión (crecimiento negativo con procesos de deflación) mini crisis. Se empiezan a ver que es el más bajo en la historia del país. Ahora hay continuidad y siguen con las mismas medidas políticas”.
Desde su punto de vista “hay que cambiar el diseño, que cómo pensar al país, cómo hacerlo más competitivo, enfrentar la emergencia de un gigante como China, que nos ha sobrepasado, una reflexión profunda, política comercial activa, promotora.
“Que el estado se convierta en actor económico, fijar cuáles son los sectores con más ventajas comparativas en el mercado mundial. Darles créditos prioritarios, orientar la ciencia y la tecnología, darle más financiamiento al sector de investigación que cuando entra Fox se reduce y en éste sigue igual”.
Debe redefinirse una estrategia de crecimiento de la economía hacia fuera, fortalecer a los empresarios, darles preferencia, sobre otros empresarios.
“La expectativa, hay que verla, de acuerdo al TLC, éramos el segundo socio de Estados Unidos, que era nuestro mercado cautivo, todavía manteníamos un superávit. Después fuimos desplazados por China y muy probablemente por la India. Vamos a ir siendo desplazados de manera progresiva y nuestra economía se ira convirtiendo en un país más subdesarrollado”.
Respiro para maquila
El sector de la manufactura insistentemente estuvo señalando que la paridad peso-dólar estaba subvaluada y que el costo real debería estar en los 11.20 pesos, según dijo a ZETA el ex presidente del Consejo Coordinador Empresarial Daniel Romero Mejía.
“Este nuevo ajuste debido a factores externos que están presionando, nivela un poco el precio de la divisa. Permite, si no ser competitivos, porque no es una competencia real, sí tener más de alivio en el sentido de las pérdidas financieras”.
Señaló que la determinación de la Comisión de Cambios del Banco de México de dejar que el tipo de cambio se determine por el libre mercado no es válida.
“Es superficial, la determinación de que el precio lo dispone el libre mercado. La realidad es que al gobierno mexicano le cuesta mucho esta semilibertad porque le inyecta dinero fresco a diferentes áreas que le permite que la paridad se mantenga regulada, eso es en cuanto al mercado interno.
“Mientras que en los escenarios económicos internacionales tenemos una recesión muy acrecentada del mercado americano con sus clientes y acreedores mundiales que de alguna forma están castigando la fortaleza del dólar en materia de mercado internacional. Lo que estamos viendo, es un ajuste por el valor del euro contra el dólar, hay recordar que es una economía fuerte la europea, que mantienen fuerte esa moneda.
“Y por el otro lado tenemos una mezcla entre una recesión hipotecaria, lo vemos en San Diego. Además el incremento en los valores del petróleo, esta guerra de Irak que obliga al vecino país a aportar recursos que no los puede reinvertir en la economía normal, eso se traduce en una falta de confianza del consumidor, que se maneja por puntos y provoca que en este cierre haya una pérdida en los bienes de consumo”.
Daniel Romero dijo que estos factores externos provocan que en el país el ajuste en la paridad sea normal, pero no será el único, pues se ven venir otras presiones más, a nivel interno, como es el ajuste presupuestal, algunos ingresos por la venta del petróleo, en donde se sustentará el mayor gasto.
En cuanto a los procesos de asignación de presupuesto y la toma de decisiones para invertir o dejar de invertir en el país, éstas ya fueron tomadas, a nivel macro en los corporativos de manufactura no habrá muchos cambios.
“A México le conviene (la paridad actual) porque crea un autoconsumo del mercado nacional. Volteas al consumo del mercado nacional siempre y cuando estén abastecidos”.
Según Romero Mejía, se limita la importación masiva de productos, y permite que el país pueda ofrecer una alternativa en las manufacturas de la exportación, que es el único sector que está generando empleo.
“A la mejor, la entrada del 2008, con la eliminación de cuotas compensatorias con nuestro principal competidor que es China, una política fiscal real que significa que salgan las reglas de operación de regla fiscal y algunos otros ahorros en la administración pública de los tres niveles se permitirá tener escenario estables.
“El gobierno federal debe hacer un reconocimiento de una situación, si quieres de luz amarilla preventiva, para que se acondicione esta reforma fiscal junto con otras para que México pueda dar ahora sí ese gran paso en materia de competitividad, las creación IETU y confrontación de legisladores provocan inquietud en los mercados de inversión extranjera, que es el área a nivel mundial donde se pelean por recibir mayores capitales de inversión”.
Banco de México
En marzo de 2003 la Comisión de Cambios definió un mecanismo cuyo objetivo es reducir el ritmo de acumulación de reservas internacionales por parte del Banco de México. En el período del 1 de noviembre de 2007 al 31 de enero de 2008 el BM subastará diariamente 9 millones de dólares. El 15 de enero de 2008 se anunciará el monto de dólares a vender durante el período del 1 de febrero al 30 de abril de 2008.
Encuesta sobre expectativas de los especialistas de economía del Sector Privado: Octubre de 2007.
Las estimaciones relativas a los niveles del tipo de cambio del peso mexicano que prevalecen al cierre de 2007, durante los próximos meses y al cierre de 2008, se revisaron ligeramente a la baja frente a los recabados por la encuesta de hace un mes (octubre). Así, para el cierre del año en curso se calcula que el tipo de cambio se ubique en 10.92 pesos por dólar y que al cierre de 2008 su nivel resulte de 11.20 pesos.
Tipo de cambio
Año Cotización
1988 2.2840
1989 2.6850
1990 2.9484
1991 3.0810
1992 3.1135
1993 3.1050
1994 4.8500
1995 7.6600
1996 7.8540
1997 8.0530
1998 9.8660
1999 9.4380
2000 9.6000
2001 9.1585
2002 10.4570
2003 11.2285
2004 11.1422
2005 10.6259
2006 10.7993
2007 10.6973
(Oct.)
Fuente: Banco de México
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