A recuperar el IMAC
Un recuento de “irregularidades” de la administración de Alejandro Rodríguez revela: “La peor de todas”, atinó el tenor Marco Antonio Labastida. Y ya en esta nueva administración a cargo de Teresa Riqué: “Estamos haciendo un plan de cultura para arrancar de cero”, de plano.
Enrique Mendoza Hernández
En cuanto al arte y la cultura, el XVIII Ayuntamiento y la administración del Licenciado Alejandro Ruiz-Velazco al frente del Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC), fueron noticia por las constantes irregularidades dadas a conocer durante los tres años por diversos sectores.
El Licenciado Rodríguez no salía de una cuando inmediatamente era denunciado públicamente. La gestión que recién concluyó destacó más por los dimes y diretes que por su sobresaliente labor. Al menos así lo demuestra un breve recuento de lo que significó la administración hankista.
El recuento de los (d)años
En pleno sábado 16 de julio de 2005, Elsa Arnáiz fue invitada a renunciar por el Alcalde Jorge Hank, por presentar por escrito el jueves 14, su desacuerdo con la administración “del Ingeniero”, que pretendía extinguir el status de paramunicipal del IMAC para convertirlo en Dirección de Cultura. (ZETA edición 1634, del 22 al 28 de julio de 2005). Después del sabadazo, al siguiente lunes 22, el Licenciado Alejandro Rodríguez fungiría como nuevo director, mientras la Junta de Gobierno nombraba al nuevo titular.
Entre una terna donde figuraba un empleado del Grupo Caliente, José Saldaña Rico y un pintor desconocido de nombre Guillermo Castaño Ramírez y Alejandro Rodríguez, el que convenía a los intereses hankistas fue el último, “el menos peor”. Fue “ratificado” el 12 de agosto.
“Mi primer objetivo como director del IMAC es buscar que los recursos del instituto se manejen de manera eficiente”, dijo a ZETA en su edición 1643, del 23 al 29 de septiembre de ese año. Pero lo que estaba planeando el Ayuntamiento era tomar el control de la autonomía de la paramunicipal.
“El Lic. Alejandro Rodríguez firmó el convenio sin previa deliberación con la Junta de Gobierno”, acusaron los consejeros ciudadanos de aquel entonces (Carmen García Montaño, Marco A. Labastida, Bertha García y Rodolfo Álvarez), documento donde la paramunicipal cedía el control del gasto económico al Ayuntamiento. “Con esa ilegal conducta, pasan por encima del reglamento”, citaron.
Pronto Rodríguez se ganó el descrédito de distintos sectores.
Con el argumento del alto costo de la Feria del Libro de ese año, el IMAC dejó de apoyar proyectos como el de “El Lago de los Cisnes”. “Tal vez algún día logremos que nuestras autoridades municipales y estatales valoren el trabajo que el creador local realiza”, dijo indignado el Director de la Compañía de Danza de Baja California, Humberto Martínez Tadeo.
Total que en 2005 acabó con el despido de 22 empleados del IMAC, así como la fusión y desaparición de Coordinaciones de ese organismo.
2006 fue de una tras otra: En ese año el discreto manejo de los presupuestos millonarios asignados por el Cabildo, HABITAT y PAICE, dieron pie al cuestionamiento de distintos sectores, como los consejeros ciudadanos que solicitaron por escrito el manejo de los recursos millonarios. La respuesta de la dirección del IMAC se dio vía fax el 28 de junio, a las 10:17 de la mañana desde el número 688-1721. El documento (con respuestas que calificaron de “escuetas”) no tuvo membrete de la Institución y ni siquiera estuvo firmado por el Director, lo cual hizo sospechar a los consejeros ciudadanos. A final de cuentas, nunca se supo de la transparencia de los recursos de Cabildo, HABITAT y PAICE.
No acababa de salir de los cuestionamientos del manejo de “los dineros” cuando Rodríguez nuevamente fue cuestionado por la sospecha de la comunidad cultural de los planes de privatización de la Casa de Cultura de Playas de Tijuana. La prensa local documentó con cartas y una activa sociedad civil, por lo que el asunto no pasó a mayores.
Otro hecho lamentable fue la destrucción del mural del pintor Rosendo Méndez cuando se estaba remodelando el ahora Palacio de la Cultura. “El mural va a quedar nuevecito”, dijo a ZETA el director, tras la destrucción de la obra. Rodríguez daba fechas de la restauración del mural; finalmente y después de casi dos años, la obra fue reelaborada por el autor en 2007.
A finales de 2006, nuevamente el IMAC fue noticia entre la comunidad cultural cuando en la elección de consejeros ciudadanos, Rodríguez Ruiz-Velasco ordenó: “Voten por los primeros ocho”, de una lista de diez candidatos impuestos por la administración hankista.
En este 2007, como ya se mencionó, la agresión a la cultura fue la pretensión de instalar oficinas del XVIII Ayuntamiento en el Palacio de la Cultura. Con sus cartas a la prensa, los grupos de cultura detuvieron la acción que el mismo Rodríguez aceptó: sí había esas pretensiones.
En agosto de este año, el IMAC también se destacó por el “repentino” proyecto de la famosa “megabiblioteca” y la sospecha de distintos círculos de entregar al Gobierno del Estado las instalaciones de la Biblioteca Benito Juárez a cambio de que la administración estatal apoyara con un millón de dólares el proyecto bibliotecario; así lo denunciaron a ZETA fuentes provenientes de la propia administración hankista.
Para no variar, otra vez la burra al trigo en los últimos días de la administración: Miembros del Patronato del Archivo Histórico denunciaron ante la opinión pública algunas irregularidades que tienen que ver con el Archivo Histórico de Tijuana inaugurado el 15 de noviembre último:
En el “...recién ‘inaugurado’ Archivo Histórico de Tijuana no se hizo ninguna planeación de espacios. Como se dice comúnmente, todo se hizo al cuarto para las doce, al ahí se va, obras de relumbrón, para la foto con el Alcalde, para agregar al informe de actividades las acciones que se efectuaron. Ante todo ello las preguntas surgen de inmediato: Con qué calidad de materiales de construcción se hizo la obra, para cuánto tiempo de duración, qué pasará cuando se incorporen nuevas colecciones de documentos, dónde se acomodarán, por qué no se aplicaron los mínimos lineamientos de la Administración de Documentos de Archivos que marca el Archivo General de la Nación (AGN)”, denunciaron el Licenciado Luis Mundo Cortez, Doctor Pablo Moreno Rodríguez, Señora Guadalupe Kirarte Domínguez, Maestro Mario Ortiz Villacorta Lacave y el Historiador José Gabriel Rivera Delgado.
“Por qué no se asignó una sola área de consulta, un cubículo para la coordinación, un sitio para bodega, un espacio para procesos técnicos y lo más importante de todo ello: Toda la documentación, sin excepción, debería estar protegida bajo estantería cerrada y no abierta a los usuarios, pues no es una biblioteca pública; es decir, todos los materiales documentales, bibliográficos, hemerográficos y fotográficos deberían ser acomodados en una sección a la que solamente tengan acceso los encargados del Archivo y no el usuario visitante, ya con ello se corre el riesgo que algún libro, revista, documento, periódico o demás pueda ser extraído o mutilado.
“Además, como parte de este entorno, las instalaciones del Archivo Histórico deben tener una galería de fotografías antiguas de la ciudad en sus paredes como parte de la decoración, algunos documentos interesantes exhibidos en capelos, un mueble amplio para la consulta de los periódicos antiguos y otro para colocar los periódicos del día, portalibros para la consulta de libros y revistas de todo tamaño, una mesa para la consulta de los catálogos impresos, la señalización de servicios y secciones de los acervos, horarios y reglamento, un tríptico informativo, una guía de consulta para los catálogos en línea en las computadoras, línea telefónica, servicio de Internet, luz especial para que no perjudique el estado de los documentos, sensores contra incendios y alarmas contra robos, entre otros tantos aspectos a tomar en cuenta”.
Éste es un tema que también debe retomar la nueva administración.
Así concluyó la administración del Licenciado Alejandro Rodríguez.
“La de Alejandro Rodríguez ha sido la peor administración de todas. Si se llegó a criticar la de Algrávez y Sarabia, ésta ha sido la peor”, ironizó el Maestro Marco Antonio Labastida este año.
Lo cierto es que todo lo anterior fue lo que preponderó constantemente en la prensa local. Es decir, en la anterior gestión el IMAC figuró más por sus irregularidades que por su encomiable labor cultural. Y a propósito, a la nueva directora, Teresa Riqué, de entrada se le menciona:
– Sabemos que el prestigio del IMAC no es el óptimo y su imagen no es la mejor de entre el CECUT y el ICBC. Habrá que recuperar el prestigio del Instituto...
“Mira, yo soy una convencida del trabajo, y creo que ahí es hacia donde debemos apuntar. Lograr que la gente haga su trabajo con motivación porque tenemos un compromiso muy grande con la comunidad, y ese es un sentimiento que tengo dentro y fuera del IMAC, es una manera de pensar. Creo que así debemos trabajar: Con convicción, sin pensar en que estemos dentro o fuera del gobierno, creo que es clave. Tenemos que estar convencidos que tenemos que hacer un buen trabajo que aporte a la ciudad. “Espero lograr resultados, no hay tiempo que perder. Es muy poco tiempo tres años, pero va a ser una etapa de trabajo muy intensa y yo espero que mis colaboradores así lo sientan también. Para empezar, tenemos que reorganizar el trabajo, estamos revisando las necesidades, tenemos que hacer un calendario de metas para irlas revisando, es un trabajo que se tiene que hacer, y sí vamos a tomarnos unos días para ordenar todo el trabajo. Ahorita estamos un poco detenidos porque tenemos que reestructurar la planta de personal. Va a ser un mes muy intenso de trabajo. Es un reto grande que tenemos enfrente”, refiere.
Aportará su experiencia gestora
Riqué fue co-fundadora del grupo ACORDE en 1999, conjunto en pro de la producción y co-producción escénica. En 2002 surgió Ópera de Tijuana como Asociación Civil y Riqué la dirigió con éxito desde ese año hasta 2007. Goza de buen prestigio entre la comunidad no sólo cultural, sino entre la sociedad en general.
Obviamente, en la campaña de Jorge Ramos no hubo propuestas concretas en el ramo cultural, mucho menos un proyecto bien estructurado por parte de los candidatos.
Riqué se sincera:
“Estamos haciendo un plan de trabajo para arrancar de cero”. Y no es para menos, habrá que volver a empezar después de un IMAC disminuido por la administración anterior.
Con el Alcalde Jorge Ramos, evidentemente no hay un proyecto bien argumentado. Por eso Teresa Riqué habla de un “plan de trabajo con las instrucciones que tenemos del Alcalde Jorge Ramos, con un enfoque social para arrancar en enero con programas que vamos a llevar a todos los sectores, colonias, en el centro, zonas suburbanas, colonias más alejadas, en los parques… parecido a lo que hemos hecho con Ópera en la Calle y con otras presentaciones que hemos hecho en el Parque Morelos.
“Vamos a hacer un programa que llegue a todos esos sectores, por un lado como programas artísticos, pero no solamente eso, lo interesante es que vamos a hacer un programa donde todos esos espacios se van a convertir en pequeños centros de cultura. Es un programa de animación cultural muy fuerte. Siguiendo las instrucciones del Alcalde, queremos que esto se convierta en un programa de prevención, que los niños puedan ir a tomar una clase de pintura, iniciación musical, etcétera”.
Tal parece que Riqué apostará por involucrar a los distintos sectores, tal como lo logró en Ópera de Tijuana para llevar a cabo eventos de calidad importante.
“Que no seamos nosotros los que lleguemos con el micrófono, el artista, presentan su número y nos vamos, sino que ellos, la gente, entre directamente en la promoción, que no sea un público pasivo, sino que sea parte de esa interacción”, propone.
“El Presidente Municipal tiene mucha esperanza en el IMAC y el Instituto Municipal del Deporte. Estamos haciendo muy buena mancuerna con Erick ‘El Terrible’ Morales, porque también está en la misma frecuencia que nosotros. Está dándose un trabajo muy interesante y todos estamos muy motivados para hacer un trabajo con mucho contenido”, agrega.
Para que Ópera de Tijuana lograra presentar eventos de calidad, Teresa Riqué se valía de las alianzas entre instituciones tanto gubernamentales como del sector privado. Será ésta una iniciativa en el IMAC:
“La intención es hacer alianzas como lo he hecho en otras organizaciones donde he estado, y en general las alianzas para poder sacar proyectos adelante, no podemos solos. El IMAC no puede solo ni las organizaciones civiles pueden solas. Si no nos aliamos para sacar los proyectos es muy difícil lograrlo, entonces va a ser determinante la participación de las organizaciones y la sociedad civil en todo esto”, destaca.
De hecho, gran parte de los eventos logrados por la compañía operística se dieron para involucrar a voluntarios, tal como se refleja en el “Festival Ópera en la Calle”.
“Vamos a fomentar un voluntariado fuerte, porque también ahí hay una parte importante que siento se puede cultivar. No hay una cultura del voluntariado en algunas áreas, quizá en algunas sí es muy fuerte, pero en el área de la cultura necesitamos fomentarlo más. Creo que es un recurso al que podemos voltear nuestros ojos para apoyarnos fuertemente”.
En cuanto a sus colaboradores:
“Todavía no tenemos la plantilla de personal en las coordinaciones, estamos revisando candidatos y en unos días más ya podremos dar la planta de personal integrada. Yo creo que en dos semanas más los tendremos”.
Por último, debido a que el IMAC cuenta con una importante infraestructura -Teatro, dos Casas de la Cultura, el Palacio de la Cultura-, además de ser una institución “más grande”, Riqué afirma: “Voy a hacer lo mismo que en Ópera de Tijuana, pero corregido y aumentado”.
La trayectoria de Riqué
* 2007-2010: Directora del IMAC.
* 2002-2007: Directora de Ópera de Tijuana.
* 2000 -2007: Coordinadora Niños Cantores de Tijuana.
* 1999-2002: Directora del grupo cultural ACORDE.
* 1998-1999: Gerente de Producción, Orquesta de Baja California.
* 1998: Coordinadora del Jardín Arqueológico Mesoamericano “Caracol”, CECUT.
* 1997-1998: Directora de Desarrollo, Orquesta de Baja California.
* 1996-1997: Directora del Conservatorio Estatal de Música de Baja California.
* 1991-1996: Gerente General, Orquesta de Baja California.
* 1990-1991: Maestra de música, Centro de Estudios Musicales, Universidad Autónoma de Baja California, Campus Ensenada.
* 1981-1982: Centro de Estudios Tecnológicos del Mar, Ensenada.
* 1972-1980: Maestra en Escuela Preparatoria Federal “Lázaro Cárdenas”.
* 1966-1972: Maestra de primaria y secundaria. |