El rumbo de la cultura
Por fin, después de un año, el sexenio calderonista presentó el Programa Nacional de Cultura 2007-2012 el pasado 10 de diciembre, a través del Presidente del CONACULTA, Maestro Sergio Vela. Lo dicho no es nuevo: el desarrollo sustentable será el eje de la política cultural.
Enrique Mendoza Hernández
Respecto al Programa Nacional de Cultura (PNC), el Maestro Sergio Vela había prometido se daría a conocer inmediatamente después del Plan Nacional de Desarrollo. Mayo se alargó hasta julio, y éste duró hasta septiembre. Los periodistas de medios nacionales le preguntaban por doquier sobre el PNC. Ante las preguntas-carrilla, Vela se molestaba hasta mostrarse intolerante en varias ocasiones con los reporteros. Llegó octubre y nada. Lo que debe ser una propuesta de candidatura, a finales de noviembre el discurso plasmado en 232 páginas apenas se encontraba en impresión en los talleres de IAG Color, allá en el Distrito Federal.
Hasta que un día, el Maestro Sergio Vela hizo su aparición en el Museo Nacional de Antropología para presentar el PNC: Era ya 10 de diciembre de 2007.
Ante el Presidente Felipe Calderón, gobernadores y titulares de instituciones de cultura, Vela pronto dirigió su mensaje:
“El motivo de esta reunión es precisamente la continuidad que nos ha dado esa inmensa obra colectiva que es nuestra cultura, la continuidad que han creado estos recintos para honrarla y conservarla”.
Derivado del Plan Nacional de Desarrollo y de la Visión México 2030, el PNC tendrá como prioridad “redoblar los esfuerzos para responder a las enormes exigencias y retos que plantea la preservación de nuestro patrimonio cultural; invertir en la recuperación, la rehabilitación y el mantenimiento de la infraestructura cultural de todo tipo (museos, instalaciones de zonas arqueológicas y monumentos históricos, teatros, escuelas de educación artística, centros culturales, bibliotecas públicas); asumir y capitalizar la importancia que hoy día tienen los organismos culturales de cada uno de los estados de la República para una política de alcance nacional; revisar el marco jurídico de las instituciones culturales y legislar en distintas áreas de la actividad cultural; obtener y destinar mayores recursos a este ámbito; elevar los indicadores del consumo y las prácticas culturales de los mexicanos; además de ampliar la cobertura social y la calidad de los servicios de cultura en todo el país”.
El documento donde se da a conocer el PNC está integrado en dos capítulos: La cultura en el desarrollo humano sustentable y en ocho ejes de la política cultural.
Cultura Sustentable
En la primera parte, se aborda el papel de la cultura en el logro del desarrollo humano sustentable, visto éste dentro del PNC como “la noción que establece como propósito último la creación de una atmósfera en que todas las personas puedan aumentar sus capacidades y en que las oportunidades puedan garantizarse para las generaciones presentes y futuras. El desarrollo humano sustentable significa la oportunidad de avanzar con una perspectiva integral de beneficio para las personas, las familias y las comunidades”, tomando como objetivos los planteados para los próximos 23 años, de acuerdo al proyecto Visión México 2030 y al Plan Nacional de Desarrollo.
En la segunda parte del documento, se leen las estrategias establecidas en el PNC para cumplir los objetivos señalados en cada uno de los ocho ejes de acción cultural: 1) Patrimonio y diversidad cultural; 2) Infraestructura cultural; 3) Promoción cultural nacional e internacional; 4) Estímulos públicos a la creación y mecenazgo; 5) Formación e investigación antropológica, histórica, cultural y artística; 6) Esparcimiento cultural y fomento de la lectura; 7) Cultura y turismo y; 8) Industrias culturales.
Entre algunas estrategias que el documento señala, se encuentran:
a) Establecer una visión de largo plazo, que determine de manera integral las prioridades y acciones sustantivas que adoptará y emprenderá la actual administración, como base de las políticas de Estado que propondrá en materia cultural.
b) Revisar el marco jurídico del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
c) Llevar a cabo una reestructuración orgánica de la institución.
d) Incrementar los recursos disponibles para la cultura, con medidas como la ampliación de la base de recaudación de ingresos autogenerador.
e) Canalizar la inversión en infraestructura cultural a programas amplios de mantenimiento y renovación de los espacios y servicios en operación.
f) Establecer lineamientos precisos que eliminen prácticas discrecionales o subjetivas y garanticen la aplicación eficiente, eficaz, equitativa, homogénea y transparente de los recursos públicos que se otorgan como apoyos y donativos.
Ocho ejes de la política cultural
1. Patrimonio y diversidad cultural. Se da cuenta como prioridades la valoración de la diversidad cultural como recurso para el desarrollo y como base de la identidad nacional; la revisión y el fortalecimiento de los programas y acciones de estímulo a las culturas populares y la promoción de su desarrollo en vinculación con sus
creadores y portadores para impulsar en la sociedad el conocimiento, apreciación y preservación del patrimonio cultural inmaterial, como una responsabilidad compartida de sociedad e instituciones.
Además, en este renglón se recuerda el mandato expreso de que el Instituto atienda la conservación y custodia total del patrimonio arqueológico, y de que está obligado a asegurar la integridad del patrimonio histórico: “Este precepto no se ha expresado cabalmente en una política que regularice la gestión y tenencia de la tierra en donde está asentada físicamente buena parte de la riqueza cultural”.
Para este apartado, se implementarán las siguientes acciones: Registro, inventario y catalogación de patrimonios arqueológicos. Algunos de los objetivos: Avanzar en el registro y catalogación del patrimonio cultural inmueble, mueble y documental del país; fortalecer y mejorar las labores de investigación, catalogación, documentación y clasificación de los materiales que conforman la historia fílmica de la nación; elaborar inventarios y catálogos del patrimonio cultural inmaterial; fortalecer los mecanismos de protección legal y regulación de intervenciones y manejo del patrimonio cultural, entre otros.
2. Infraestructura cultural. En este rubro, el documento plantea como objetivos:
Apoyar la rehabilitación, renovación y desarrollo de la infraestructura cultural de los estados; mejorar y mantener la infraestructura cultural bajo responsabilidad del Gobierno Federal para garantizar la calidad de sus servicios al público, la
comunidad cultural y académica y los trabajadores de la cultura; llevar a cabo proyectos especiales de revitalización de la infraestructura cultural que se vinculen con el espíritu y los objetivos de la Conmemoración del Bicentenario del Inicio de la Independencia Nacional y el Centenario del Inicio de la Revolución Mexicana.
Dentro de la infraestructura cultural federal, en el apartado del Centro Cultural Tijuana (CECUT) también se pueden leer algunas prioridades:
“El esquema jurídico de Sociedad Anónima con que está constituido el Centro Cultural Tijuana le permite administrar y aplicar los recursos autogenerados a sus gastos de operación, de acuerdo a la asignación del techo presupuestal autorizado por el Gobierno Federal. Aun así, el Centro Cultural Tijuana reconoce la necesidad impostergable de abatir el déficit de operación con el que la entidad cerró sus finanzas el sexenio anterior. Deberán fortalecerse los controles necesarios para seguir generando ahorros, optimizando el gasto y buscando nuevas alternativas para lograr una mayor captación de ingresos. La entidad cuenta además con una estructura orgánica que no favorece ni responde a su operación y que además no es suficiente. Se ha avanzado en su reestructuración, pero se requiere una transformación de fondo para estar en posibilidades de cumplir con las nuevas exigencias derivadas de los compromisos establecidos por la política cultural nacional”.
Se incluyó, además, el objetivo de la Galería Internacional, misma que pretende concluirse, sin dar un mes exacto, a mediados de 2008: Una vez inaugurado este nuevo edificio, la institución será capaz de sumarse a los circuitos nacionales e internacionales de exposiciones itinerantes.
3. Programación artística y cultural. En este renglón, el libro del PNC plantea objetivos como: Dar a conocer y estimular el trabajo de los creadores e intérpretes para
brindar una oferta atractiva y formativa en todas las disciplinas a través de
la programación planeada, equilibrada y accesible para propiciar un mayor
dinamismo en la vida artística nacional; difundir el patrimonio cultural de México por medio de una eficaz política de exposiciones temporales de la Red de Museos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y un adecuado servicio al visitante dentro de las zonas arqueológicas y monumentos históricos. Llama la atención el octavo objetivo: Realizar las adecuaciones jurídicas, administrativas y estructurales específicas que requieran las instituciones de promoción cultural y artística, además de potenciar su labor mediante una política consistente de cooperación
interinstitucional.
4. Sistema nacional de estímulos a la creación. Bajo este eje, se pretende evaluar y mejorar el sistema de estímulos públicos a la creación intelectual y artística a nivel nacional; generar modelos de cooperación corresponsables que posibiliten el
desarrollo artístico y cultural de las entidades federativas, mediante la
articulación y optimización de recursos provenientes de los tres órdenes
de gobierno.
También, la redacción resalta aplicar de manera eficiente, eficaz, oportuna, equitativa, homogénea y transparente, los recursos públicos que el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) otorga como apoyos y donativos; y el disponer de un marco claro de colaboración con patronatos y asociaciones de amigos y de recepción de apoyos y donativos, a los programas de las instituciones culturales.
Cabe acotar una línea de acción a final de este eje: “Profundizar en la descentralización de los procesos de formación y capacitación; readecuar, mejorar y ampliar las escuelas de educación artística y de formación y conservación en historia y antropología; intensificar las relaciones con instituciones educativas públicas y privadas (desde escuelas de formación artística hasta universidades con programas en la materia).
5. Sistema nacional de formación artística. En este aspecto, la redacción se da vuelos: Impulsar, fortalecer y expandir la educación artística en el país, mediante el trabajo articulado entre los diferentes actores sociales, para que el arte sea
parte de la formación integral de los mexicanos, fortalezca el sentido crítico,
la visión estética, el pensamiento creativo, nuevas habilidades comunicativas
e interpretativas y el desarrollo de las inteligencias múltiples. El cómo: Establecer, con la Secretaría de Educación Pública, líneas de acción que fortalezcan la preparación artística en la educación básica y propicien la formación integral de los alumnos; igualmente crear un Sistema Nacional de Formación Artística integrado por un Consejo colegiado que articule los esfuerzos de los diferentes actores sociales y propicie su desarrollo.
Además, multiplicar las opciones y modalidades de formación artística, tanto en la educación formal como no formal en el Distrito Federal y en los estados; y entre otros, apoyar el desarrollo y desempeño de docentes e investigadores en el campo de las artes a nivel nacional, a partir de mejores herramientas y estímulos a la docencia y la investigación.
Un punto llama la atención: Atender a los niños y jóvenes del país articulando programas de formación musical en orquestas, coros y bandas; crear estructuras académicas y de promoción dirigidas para integrar un movimiento nacional de orquestas, coros y bandas; y propiciar la creación de nuevos públicos capaces de disfrutar y apreciar el valor de las manifestaciones artísticas orquestales, corales
y de bandas.
6. Esparcimiento cultural y fomento de la lectura. En cuanto al desarrollo cultural infantil, se marca como objetivos multiplicar los medios de que dispone la sociedad para participar en la formación integral de la infancia a través del arte y la cultura, mediante el diseño y desarrollo de programas y actividades de calidad; consolidar la atención en la población infantil y juvenil, en el rango de edad de los 4 a los 16 años, a través de un programa permanente de actividades didácticas, lúdicas, artísticas y culturales, cuya realización amplíe su ámbito de acción en todo el país y en una coordinación creciente con las instancias culturales de los estados.
Y en cuanto a espacios para la lectura: Situar a la lectura y al libro como elementos fundamentales para el desarrollo integral de la población, para su educación, su acercamiento a las expresiones de la cultura y el desarrollo de una conciencia crítica, diseñando programas y estrategias para la formación de lectores y de vinculación de
la educación formal con el fomento a la lectura; reforzar el papel de las bibliotecas públicas como centros de lectura; ampliar el acceso a la información electrónica en las bibliotecas públicas y, entre otros, mejorar y fortalecer en el país el servicio de biblioteca pública y el funcionamiento de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas.
7. Oferta turística cultural. En el penúltimo eje, se señala como principal objetivo promover y consolidar los mercados de turismo cultural existentes e impulsar nuevas rutas e itinerarios turísticos en México. En este renglón, destaca: Ubicar el carácter de recurso no renovable del patrimonio cultural material, como premisa básica en la planeación y ejecución de toda política de promoción al turismo cultural, por lo que debe respetarse la normatividad científica y legal en la materia. Y algo muy conocido:
Fomentar el turismo cultural como un instrumento detonador del desarrollo regional, que preserve el patrimonio, genere inversiones y contribuya a combatir la pobreza en las zonas con atractivos turísticos.
8.- Industria cultural. Aquí tiene lugar el fomento a la producción cinematográfica. En cuanto a este tópico se señala: Fortalecer el sector de la producción de cine mexicano y fomentar la actividad industrial cinematográfica del país; difundir la historia del cine mexicano y mundial de calidad entre el público nacional y la cultura cinematográfica mexicana en el extranjero, así como afianzar y ampliar los circuitos culturales y comerciales para la exhibición de cine de calidad en el país, habilitando espacios con la participación de municipios y estados. Además, sobresale alcanzar el nivel de competitividad de los Estudios Churubusco requerido por el mercado en las áreas de negocio básicas.
También en la industria cultural se encuentra el fomento a la producción televisiva. Los éxitos del discurso dictan: Procurar, a través de Canal 22, la creación y apoyo a nuevos proyectos televisivos culturales que estimulen el desarrollo de nuevos lenguajes audiovisuales y cuyo contenido destaque los más diversos temas de la
cultura nacional; lograr una mayor presencia nacional e internacional para convertir al Canal 22 en una opción atractiva para el televidente en el mayor número de hogares
de México y de otros países, así como mejorar sus fuentes de financiamiento.
Aquí, la estrategia dice: Ampliar y mejorar la infraestructura técnica y de producción del Canal 22 y realizar las inversiones necesarias para alcanzar la digitalización completa del mismo en 2012.
Y por último, en culturas populares: Impulsar el desarrollo de productos culturales populares en lo referente al diseño, elaboración y comercialización, en un marco de respeto a sus propios procesos culturales.
El PNC íntegro puede ser consultado en www.conaculta.gob.mx |