Se frena la inversión.
Los efectos del IETU
Con la entrada en vigor del Impuesto Empresarial a Tasa Única, las empresas integradas a CANACINTRA podrían enfrentar gastos extra del 34 al 537 por ciento. También los trabajadores podrían resentir el peso del nuevo gravamen dado que los vales de despensa, al no ser deducibles, tenderán a eliminarse.
Néstor Cruz Tijerina
La próxima semana las 504 empresas que integran la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CANACINTRA) en Tijuana, podrían ampararse en contra del pago del nuevo Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU).
Y es que dicho gravamen, según el titular de CANACINTRA en Tijuana, Mario Escamilla Novelo, afectará a las empresas locales en un parámetro de gastos extra que va del 34 al 537 por ciento
“Este nuevo impuesto se viene a sumar a las trabas que ha estado poniendo últimamente el Estado Mexicano a las inversiones. CANACINTRA a nivel nacional ya tiene pláticas con el Secretario (de Hacienda) Agustín Carstens y aparentemente se están llegando a algunas negociaciones”.
Escamilla Novelo señaló que el sector más afectado por la nueva puntada federal será el manufacturero (maquiladoras), ya que deberán reestructurar definitivamente sus procesos administrativos, fiscales y de inversión.
En este sentido, mencionó que 18 empresas que radicaban en Tijuana “ya frenaron su inversión” debido a la inestabilidad financiera del país, aunque no dijo cuáles porque, según él, no está autorizado a dar esa información.
“Si a esto le aunamos el grave problema de inseguridad que tenemos en Tijuana y que efectivamente inhibe a los inversionistas, el panorama podríamos considerarlo grave”.
Hablando de la ineficacia de las autoridades policíacas de los tres órdenes de gobierno, el Presidente local de CANACINTRA dio a conocer que un estudio reciente elaborado entre sus agremiados reveló que, en promedio, los empresarios tijuanenses destinan el 18 por ciento de su presupuesto total a seguridad.
“Estamos hablando de que por el miedo, los empresarios se gastan cantidades extraordinarias en cámaras de vigilancia, seguridad privada, escoltas, carros blindados… En fin. Por eso decimos que el panorama es desalentador”.
Señaló como ejemplo de la inseguridad que se vive en Baja California el caso extremo de la nueva planta de Toyota que se instaló en Tijuana: “Los ejecutivos de la empresa tenían que trasladarse a todos lados de plano en helicóptero, y ya cuando ocupaban moverse en tierra, lo hacían con carros extremadamente blindados y con escoltas estadounidenses. A ese grado llegó la desconfianza”.
El entrevistado previno que los problemas financieros de la región empeorarán por la desaceleración económica estadounidense y el incipiente poder de las economías china y europea.
“¿De qué estamos hablando?, de que México ya no será tan atractivo para las inversiones. Ahorita la Unión Europea está muy fuerte y van por más. Brasil vende muchísimos aviones y hasta la Unión Soviética, calladitos, están repuntando con su industria aeronáutica. México no se puede quedar atrás”.
Mario Escamilla finalizó diciendo que CANACINTRA tiene como límite la semana que entra para presentar sus amparos contra el IETU. Pero anticipó que si son muchos los solicitantes —como se espera— analizarán la posibilidad de presentar un recurso legal único, como cámara.
* El daño social
Por otro lado el IETU afectará a los trabajadores y promoverá la economía informal, consideró Marco Antonio Martínez Vázquez, Director de la Asociación de Sociedades Emisoras de Vales (ASEVAL).
“La imposibilidad de deducir del IETU el pago con vales de despensa afectará el ingreso de los trabajadores y la calidad de vida de sus familias”, agregó.
Dijo que en lo que respecta al apoyo en despensa, una parte de los 2 mil 400 millones de pesos que se destinan al consumo por intercambio de vales en la economía formal, se canalizarán a la informalidad.
Martínez Vázquez afirmó que más de cuatro millones de trabajadores —una cuarta parte de los afiliados al Seguro Social— reciben vales de despensa a razón de 600 pesos mensuales en promedio por empleado, lo que representa unos 2 mil 400 millones de pesos al mes en compras en cualquiera de los 31 mil establecimientos afiliados que aceptan el intercambio de vales por mercancías o servicios.
“Por ahora es difícil determinar el impacto que tendrá la anulación de esta prestación, como deducible del pago de impuestos, porque aún se desconoce cuántas de las 40 mil empresas que tienen pactada esta prestación con sus trabajadores, determinarán pasarse al régimen del IETU y cuántas se mantendrán en el del Impuesto Sobre la Renta (ISR)”.
Explicó que los vales no son propiamente dinero: “Son como ‘tickets’ para abordar el avión”, pero éstos se intercambian por mercancías o servicios y forman parte de la economía de las familias de trabajadores que cuentan con esta prestación.
“Al momento en que las empresas no tengan el incentivo de deducir esta previsión social, buscarán eliminarla en perjuicio de los trabajadores y de sus familias”, expuso Martínez Vázquez.
Por su parte, CANACINTRA externó que con la implementación del IETU, tal vez se eliminarán de manera total las prestaciones que actualmente entregan los empresarios a sus trabajadores con el fin de excluir el incremento en los costos de producción.
Entonces podrían desaparecer los fondos de ahorro, los vales de despensa, la prima vacacional y dominical, el aguinaldo y el reparto de utilidades.
Además, CANACINTRA estimó que esta nueva reglamentación fiscal sí tendrá un costo directo para los trabajadores, ya que con éste quedaran gravadas la mayoría de las prestaciones laborales, ya que será más caro dar prestaciones a los empleados.
Los industriales aseveraron que es injusto que se violenten los derechos de los empleados de esa manera, por lo que consideraron que los legisladores “deberían pensar en el bienestar de los mexicanos y no perjudicarlos como lo están haciendo”.
Pusieron como ejemplo que si una persona física declara honorarios o ingresos por actividad empresarial por 5 mil pesos mensuales —60 mil al año— y también deduce 30 por ciento de ISR en 2007, su pago será de 2 mil 421 pesos, mientras que el nuevo impuesto en 2008 será de 6 mil 930 pesos. 186 por ciento más.
También quienes registren ganancias netas (ingresos menos gastos deducibles) mayores a 20 mil pesos por mes y realicen deducciones personales permitidas con el actual ISR, como gastos funerarios, hospitalarios e intereses hipotecarios reales, serán afectados por el IETU.
Además, en el 2007 las personas físicas que percibieron ingresos por honorarios y actividades empresariales aplicó una tasa de ISR que aumentó conforme a su nivel de ingresos, mientras el IETU es una tasa fija.
* Otras afectaciones del IETU
Según datos de CANACINTA, las personas físicas que perciben ingresos por la renta de una propiedad se perfilan para ser de las más afectadas con la entrada en vigor del IETU en 2008.
Citaron como ejemplo que los individuos que arriendan un bien inmueble con ingresos de 60 mil pesos anuales, es decir, 5 mil mensuales, pagarán 344 por ciento más de impuestos el próximo año.
Durante el ejercicio 2007, este contribuyente debió pagar un total de 2 mil 229 pesos de Impuesto Sobre la Renta (ISR), al aplicar la "deducción ciega" que ofrece la ley del ISR, y que permite deducir 35 por ciento sin comprobar.
Pero, al entrar en vigor el nuevo impuesto el 1 de enero, el pago se disparará a 9 mil 900 pesos, manteniendo el mismo precio de renta.
Otros sectores que podrían enfrentar dificultades a la hora de determinar y pagar una tasa de 16.5 por ciento del IETU son: Transporte público, agro-negocios, instituciones financieras como cajas de ahorro, escuelas privadas, industria textil, del calzado, muebles y alimentos preparados y hasta empresas extranjeras que operan en México, que no podrán acreditar este impuesto en sus lugares de origen.
* Canaco prepara amparos
Por su parte, la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) de Tijuana ofrecerá asesoría legal a sus afiliados que decidan ampararse en contra del Impuesto Empresarial a Tasa Única.
César Cázarez Díaz de León, Presidente del organismo, informó a ZETA que hasta la fecha ningún comerciante de Tijuana ha decidido ampararse ante la nueva medida, ya que, en su opinión, el gravamen no afectará al pequeño y mediano comerciante.
“Los que sí deben estar preocupados son los grandes industriales ya que a ellos sí los afectarán bastante. A nosotros como CANACO no nos afecta porque vemos que simplemente nos ponen una nueva opción de pagar impuestos. Ya cada quien sabrá qué elegir”.
Incluso, Cázarez Díaz de León dijo que probablemente saldrá más caro el proceso judicial para promover el amparo, que pagar el impuesto en sí.
Finalizó diciendo que hasta el momento ningún agremiado a su cámara ha solicitado el trámite pero reiteró que el servicio estará disponible para el que lo solicite.
* Los “beneficios” del IETU
Según datos del Sistema de Administración Tributaria, el IETU tiene como fin lograr una recaudación “más equilibrada y justa”, ya que no considera regímenes especiales ni deducciones o beneficios extraordinarios; además, busca evitar y desalentar las planeaciones fiscales que tienen por objeto eludir el pago del impuesto sobre la renta.
Lo deberán pagar o declarar las personas físicas que presten servicios profesionales, renten bienes inmuebles o que realicen actividades comerciales, industriales, agropecuarias, ganaderas y silvícolas.
Además, deberán contribuir las personas morales que sean sujetas al impuesto sobre la renta, tales como sociedades mercantiles, sociedades civiles, sociedades cooperativas de producción, asociaciones en participación, entre otras.
Para calcular el nuevo impuesto, los contribuyentes deberán considerar la totalidad de los ingresos obtenidos efectivamente en un ejercicio menos las deducciones autorizadas del mismo periodo, y al resultado aplicar la tasa de 16.5 por ciento en 2008, de 17 por ciento en 2009 y de 17.5 por ciento a partir de 2010.
En concreto se deben efectuar pagos provisionales y declaración anual en las mismas fechas que el impuesto sobre la renta. El IETU entró en vigor a partir de enero de 2008, por lo que el primer pago deberá realizarse a más tardar el 17 de febrero del mismo año.
Y como siempre, los beneficiados de esta nueva erogación, eternos evasores fiscales, serán las dependencias de gobierno, partidos políticos y sindicatos, personas autorizadas para recibir donativos deducibles del impuesto sobre la renta, cámaras de comercio e industria y las agrupaciones de profesionales. |