Las coordinaciones del IMAC
Subdirectora Operativa, Pilar de Pina; Casa de la Cultura en Playas, Liliana Silva; Casa de la Cultura Colonia Altamira, Rodrigo Solo; Vinculación Educativa coordinada por Liliana Vázquez y Bibliotecas Públicas Municipales por Manuel Del Postigo. Por último, en el Archivo Histórico regresa Gabriel Rivera.
Enrique Mendoza Hernández
“Tengo muy buen equipo”, se jacta Teresa Riqué ahora que cuenta con el personal completo en las coordinaciones del Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC).
El equipo de Riqué dialogó con ZETA sobre los planes que tienen cada uno de los coordinadores. De entrada, la Subdirectora Operativa es Pilar de Pina, quien deja el proyecto Ticketmovil para asumir la responsabilidad de trabajar directamente con las coordinaciones.
En este sentido, De Pina precisa su objetivo: “Que sea un IMAC eficiente y moderno”.
Como se sabe, las líneas generales dictadas desde el XIX Ayuntamiento que encabeza el Alcalde Jorge Ramos, giran alrededor de la “no violencia” y el “rescate de espacios públicos”, iniciativas que las coordinaciones toman como punto de partida.
Liliana Silva en Casa de la Cultura de Playas
La sicóloga y actriz Liliana Silva Nevárez toma las riendas de la Casa de la Cultura de Playas de Tijuana. Fue la encargada de la Biblioteca Pública de Playas de Tijuana durante nueve años. Frente a su nueva responsabilidad asegura:
“Mi mayor compromiso es con la gente, acercar la Casa de la Cultura a la gente y no estar esperando a que la gente llegue; dar una mejor oferta cultural, abrir las puertas a la Casa de la Cultura, pero también salir en la delegación de Playas”.
Se compromete, además, a “hacer todo lo posible por atraer público a las casas de Cultura”. Y propone cómo: “Crear una mejor demanda, dando una mejor oferta cultural, ampliando los talleres que ya tenemos, mejorando el edificio, haciendo que sea un espacio más de visita en la comunidad. Que la gente no lo vea como una cosa extraña, ajena, que se integre al ámbito cultural, como ir al parque”.
La artista y promotora cultural adelanta algo de su agenda de trabajo:
“El 29 de febrero tenemos un espectáculo de recaudación de fondos con la participación de Julieta González Irigoyen, haciendo una lectura de poesía. Es un espectáculo de poesía con música, en el clarinete estará Emiliano López y alumnos del Conservatorio. Es nuestro primer evento importante y se hará para recaudar fondos”.
Para la primavera, dijo, “tenemos un proyecto que se llama ‘Dale Color a la Casa de la Cultura’, en la que se invita a los chicos a plantar plantitas de colores (sic)”.
Y comparte más de sus finalidades: “Queremos abrir unos cursos cortos, serían tipo seminario, la idea es llevar un seminario cada mes”.
Y en cuanto al compromiso de seguir con las remodelaciones en el inmueble: “Es uno de los proyectos que tenemos ahorita. Tenemos un proyecto que queremos echar a andar con el apoyo del Club Rotario del Centro, hay posibilidades que se soliciten apoyos a los demás clubes para que nos apoyen”.
Finalmente, la pasante visualiza el final del trienio: “Me imagino una Casa de la Cultura digna del lugar, pisos, paredes, luz. Cuando llegamos ni siquiera había luz en algunos salones, ¡increíble! En Casa de la Cultura de la colonia Altamira a todas horas, desde las ocho hasta las nueve de la noche y se ve constantemente en talleres. Eso me encantaría en Casa de la Cultura de Playas, que haya un movimiento permanente, como si fuera una plaza, la gente tiene que tomar la Casa de la Cultura como un espacio propio”.
Rodrigo Solo en la Casa de la Cultura de Tijuana
El Maestro en Artes Escénicas coordina ahora la tradicional Casa de la Cultura de Tijuana. El mentor asegura que trabajará en tres líneas: recuperación técnica y arquitectónica del histórico inmueble, ampliar y mejorar la oferta educativa, y hacer de la institución un foro de expresión para todos los artistas.
– ¿Cuenta el IMAC con los recursos para lograr el primer propósito?
“Tenemos que hacer un proceso autogestivo, hay necesidad de plantear el ejercicio del presupuesto, el gasto de lo que tiene que ser el mantenimiento preventivo y correctivo, que queden sustentados en un gasto eticado con puntualidad y pulcritud. Ese dinero se está gestionando, mis autoridades están en ese proceso que es tan importante, estoy muy optimista que vamos a ir resolviendo paso por paso para que nuestra Casa esté en condiciones de disfrutarla sin contratiempos”.
En el segundo renglón, el coordinador se compromete a “encontrar nuevas posibilidades de coordinación académica para que los cursos tengan valor curricular, que permita dar sustento de mayor rigor a la enseñanza”.
Para lograrlo, Solo plantea que esos programas traducidos en cursos y talleres “puedan encaminarse con procedimientos más metodológicos. Quiero crear la posibilidad de ampliar los cursos, que en lugar de que sean cursos sean diplomados, por ejemplo, en teatro con el aval de alguna institución”.
Otros cursos que procura implementar el coordinador se concentran en museografía, arte cinematográfico, museología, entre otras disciplinas. “Hay muchas cosas que me parece que la Casa de la Cultura debe encontrar los mecanismos para estructurar un plan de trabajo y que se pueda aplicar prácticamente de inmediato. Tenemos los contactos, los apoyos, lo único que hace falta es precisar las acciones y someter a la autoridad estos propósitos”.
El tercer punto es convertir a la Casa en un foro de expresión incluyente: “Vamos a tener varios ciclos y programas que son música en Altamira, danza, con Ópera de Tijuana, y los miércoles destinarlos al teatro de Tijuana”.
Y también da su palabra: “Tener desde miércoles hasta sábados abierto a los artistas que vamos a poner aquí a concentrar y convocar para que dialoguen con la sociedad de Tijuana a través de sus distintas expresiones artísticas”.
Por último, da a conocer sus expectativas para el cierre de su administración:
“Espero que la Casa de la Cultura de Altamira no solamente sea el emblema de la ciudad, sino que sea fuente de diálogo con la sociedad y que esté realmente activa, vigorosa y que le dé cobijo al talento”.
Liliana Vázquez en Vinculación Educativa
Tere Riqué confía esta coordinación a Vázquez Hoyos, quien en 2007 participara en la difusión de Ópera de Tijuana. La Licenciada en Comunicación coincide en que uno de los principales retos del IMAC es la formación de públicos. “Hay muchos deseos, muchos objetivos, pero creo que uno de los principales es la formación de públicos. En Tijuana tenemos una oferta artística riquísima, pocos estados pueden decir que tienen orquesta, ópera, sinfónica, centro hispanoamericano de guitarra, artistas plásticas. Creo que en Tijuana tenemos más artistas que público”.
Dice trabajar ya con las instituciones educativas en un plan para agendar recorridos escolares: “El problema principal es la formación de públicos. Ese es un objetivo prioritario en Vinculación Educativa, llevar a niños y jóvenes a Casa de la Cultura de Playas, en la colonia Altamira, al Palacio de la Cultura. Ofrecer a estos niños, jóvenes y maestros lo que está pasando en Tijuana, abrir la oferta. La prioridad es acercarlos a la infraestructura cultural del IMAC”.
Y para finalizar, Vázquez se apega a la línea dictada desde el XIX Ayuntamiento.
“Tenemos una línea muy clara: trabajar en la no violencia. En el IMAC estamos convencidos que a partir del arte y la cultura podemos enseñar a una persona a expresarse para sacar violencia, para convivir. Que con esa energía en lugar de grafitear, pinte un mural. Dar opciones a los chicos. Tenemos que trabajar en coordinación con deporte, cultura y educación”.
Del Postigo en Bibliotecas Públicas
El más reciente nombramiento en las coordinaciones que efectuó la Directora del IMAC, fue el de las Bibliotecas Públicas Municipales. Teresa Riqué deposita su confianza en Manuel Del Postigo. Cabe recordar que son 25 bibliotecas públicas dependientes del Ayuntamiento, pero sólo funcionan 21.
Sin mayores preámbulos, Del Postigo habló sobre las condiciones en que recibe la coordinación y sus bibliotecas: “Está toda desvalijada la Coordinación de Bibliotecas. Hay una ausencia de interés por parte de los gobiernos que han pasado por Tijuana de atención a las bibliotecas. Se han inaugurado bibliotecas desde hace 15 años y desde entonces no se les ha hecho nada”.
Su compromiso inmediato: “Recuperar los espacios que están cerrados temporalmente. Creemos que en un corto plazo van a estar rehabilitándose, y funcionando correctamente en un mes y medio.
“Las prioridades son que los espacios estén debidamente presentables y que puedan ser utilizadas por cualquier usuario, ya sea para consulta de biblioteca, lectura, talleres, que todos los espacios estén realmente rehabilitados y que las bibliotecas sean un espacio digno para la comunidad”.
– ¿Está el IMAC en condiciones de ofrecer bibliotecas públicas eficientes?, cuestiona el reportero.
“No nada más el IMAC, el IMAC no tiene los recursos, esto es real. Hace diez años tenía 28 millones de presupuesto, este año tiene 19 millones. No se puede creer que en diez años se reduzca el presupuesto como si no existiera la inflación. El Instituto está en condiciones en la medida que todos los involucrados participen, el IMAC con todos los recursos disponibles y la generación de recursos que vengan a fortalecer el trabajo en las bibliotecas.
Sí hay capacidad por parte del personal, sí hay capacidad por parte del IMAC, lo único que se requiere son los recursos para garantizar esta eficiencia del servicio. ¿Cómo vamos a lograr eso? Estamos buscando mecanismos primero para la cobertura de tiempos; aparte del servicio social, estamos viendo la posibilidad de contratar adultos mayores que quieran participar, apoyaría un poco a dignificar a los adultos mayores”.
– ¿Está contemplado el proyecto de la “megabiblioteca” en el IMAC?
“No, al menos en la coordinación de Bibliotecas Públicas no. No me parece que sea prioritario. Me parece que la ciudad ya creció lo suficiente para merecerla, pero antes de una megabiblioteca, merece la comunidad tener una atención en todas las zonas de la ciudad con bibliotecas”.
Rivera en el Archivo Histórico
El Historiador José Gabriel Rivera Delgado retoma la Coordinación del Archivo Histórico de Tijuana, en el que participó en su fundación e inauguración el 23 de noviembre de 2001, cuando Jesús González Reyes presidía el XVII Ayuntamiento.
Integrante también del Patronato de mismo, el historiador egresado de la Licenciatura en Historia de la Escuela de Humanidades de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) tiene siete años en estos menesteres de la historia tijuanense. Con la experiencia que supone y a diferencia de los demás coordinadores, Rivera ya tiene todo su plan de trabajo casi completo y presumió a ZETA sus intenciones a corto, mediano y largo plazo.
Para empezar el incipiente trienio, ha implementado tres tipos de charlas y conferencias que tienen que ver con el pasado local. Un primer ciclo se titula “Conversando con la Historia de Tijuana”, que involucra a gente de la comunidad no necesariamente académica, pero que puede aportar al quehacer histórico de a cuerdo a su experiencia. “Es como rescatar nuestra historia viva de la ciudad”, acota Rivera.
Realizándose todos los jueves, las charlas han sido calendarizadas de la siguiente manera: 21 de febrero, David Rincón Meza compartirá “La Primera Zona Libre en Baja California”; el jueves 28 tendrá lugar la presentación de la revista Voces de la Península, por Armando Estrada Lázaro.
En marco del Día Internacional de la Mujer, durante el mes de marzo, las féminas también convidarán de sus experiencias tijuanenses del siglo pasado: Rebeca Herrera platicará sobre cómo era Tijuana en las décadas de los 20s y 30s, esto el 1 de marzo; en el segundo jueves de ese mes, expondrá Cecilia Barone de Castellanos, y el tercer jueves participará Guadalupe Kirarte sobre el papel de la mujer en el ámbito cultural desde los años 20. Y así sucesivamente, todos los jueves del año habrá este tipo de charlas, mismas que serán mecanografiadas e integradas al Archivo.
Otro ciclo es el de “Conferencias Los Nuevos Valores de la Historia”, que serán impartidas a finales de cada mes a partir de marzo, por egresados y graduados de la Licenciatura en Historia de la Escuela de Humanidades de la UABC. Entre los participantes con trabajos de tesis figuran Abdiel Espinosa con el tema “Los Trabajadores de la Presa Abelardo L. Rodríguez 1928-1940”; Brenda Eugenia Rodríguez presentará el título “Ricardo Orozco y los Planos del Poblado de Zaragoza”. Asimismo, Pedro Espinosa con “Crecimiento y Población en Tijuana 1940-1950”; Carlos Alberto Tinoco Tamayo con “Sistema Educativo Estatal 1957-1967”; Alejandro Galván Pacheco compartirá “Una Estrategia de Desarrollo Económico para la Región Norte de México: La Canalización del Río Tijuana y la Ciudad Industrial Otay”. Completan la lista Alejandra Ortiz Chacón, con “Tijuana en una de sus Comunidades: Cumbres II Sección 1990-2000” y Salvador Palomera con “Asentamientos Irregulares en Tijuana: El Caso del Cerro Colorado 1990-2006”. Las fechas aún están por confirmarse.
Un tercer ciclo implementado por la nueva administración es el de “Conferencias con Investigadores del Instituto de Investigaciones Históricas de la UABC”. Durante todo el año, maestros y doctores divulgarán sus trabajos de investigación. Concretamente, la agenda quedó de la siguiente manera: El viernes 7 de marzo disertará el Doctor David Piñera Ramírez; el 4 de abril tocará el turno al Doctor Marco Antonio Samaniego López; le seguirá la Maestra Lucila León Velasco el 2 de mayo; mientras el 6 de junio tocará el turno al Maestro Jorge Martínez Zepeda. Después de las celebraciones del 119 Aniversario de Tijuana en julio, las conferencias continuarán el 1 de agosto con el Doctor Ramiro Jaimes Martínez; seguido de la Doctora Catalina Velásquez Morales el 5 de septiembre; luego tomará la palabra el Maestro Antonio Padilla Corona, el 3 de octubre; y para finalizar 2008, el 7 de noviembre disertará la Maestra Bibiana Santiago Guerrero.
Por otra parte, del 10 al 13 de abril, el Archivo tiene contemplada su participación en la Cuarta Feria Tijuana en la Historia, con un montaje de 20 exposiciones de historia de la ciudad.
Uno de los puntos que el coordinador del Archivo ha puesto atención es un Simposio de Historia, mismo que en los años 1975, 1976, 1988, 1989, 2000, 2001 y 2002 se llevó a cabo por diversas instituciones:
“Estamos trabajando con la Sociedad de Historia de Tijuana, el Instituto de Investigaciones Históricas junto al Archivo Histórico de Tijuana, para hacer el primer Simposio de Historia de Tijuana el 24 y 25 de julio en el Palacio de la Cultura, en el marco del 120 Aniversario de Tijuana”.
Además, augura: “Que estas tres instituciones promuevan este simposio y que sea permanente, esté quien esté, como titular de los organismos”.
Y en cuanto al 119 Aniversario de esta ciudad en julio de este año, el Archivo agendará un ciclo de conferencias sobre Tijuana y otro más de videodocumentales.
Todas estas actividades se encuentran enmarcadas en el Proyecto Interno 2007-2010 del Archivo Histórico, presentado por el coordinador a la administración de Teresa Riqué. Pero además habrá que señalar un punto medular: las propuestas para la “Rehabilitación Correcta de sus Instalaciones”.
Como podrá recordarse, durante la administración del IMAC del XVIII Ayuntamiento, a cargo del Licenciado Alejandro Rodríguez, el Archivo fue inaugurado el 15 de noviembre de 2007, sin embargo, “esta inauguración fue efectuada sin el más mínimo requerimiento para un Archivo Histórico, ya que solamente se hizo por la administración anterior como una apertura de relumbrón que no tuvo otro objetivo que manejarla como parte de la estadística o agregarlo a un informe de actividades”, documenta Rivera en el proyecto 2007-2010.
Por tal motivo, tomando en cuenta las Recomendaciones para la Conservación de Documentos Históricos hechas por el Archivo General de la Nación en 2006, el coordinador señala como principal necesidad del Archivo tijuanense “su debida instalación cumpliendo con las normas que establecen un espacio de esta naturaleza”.
Para ello “se requiere de un real fortalecimiento en todos los aspectos: personal, el mejoramiento de sus servicios a los usuarios, sus acervos y catálogos, promoción de sus actividades y divulgación de la historia local a todos los públicos de la ciudad”.
Y señala que para “Rehabilitación Correcta de sus Instalaciones”, el Archivo “requerirá aproximadamente unos 500 mil pesos para instalarlo”.
Se le cuestiona si el IMAC está en condiciones de llevar a cabo la obra, a lo que responde:
“Uno de sus objetivos será buscar que se satisfagan las necesidades del Archivo en cuanto a recursos económicos para su rehabilitación. El Patronato del Archivo tiene que buscar patrocinios con empresarios, industrias, o hacer eventos donde se puedan recabar los fondos para completar con lo que el IMAC pueda aportar”.
Y promete:
“Una primera fase (de reinauguración) pudiera ser a finales de este año y quizá en el marco del séptimo aniversario del Archivo”.
Por último, una vez que se cumpla con la “Rehabilitación Correcta de sus Instalaciones”, Rivera propone retomar el proyecto Museo de Historia de Tijuana, mismo que pretende inaugurarse en el marco del 120 Aniversario de Tijuana, el próximo año.
“Ya hay un guión museográfico y está el proyecto presentado, lo que falta es llevarlo a la redad”.
Para finalizar, Rivera concibe al espacio al final de su trienio como “un Archivo debidamente instalado, y una coordinación bien consolidada”, debido a que el Archivo Histórico “aspira a ser un sitio donde se pueda ‘Conservar para Consultar’”.
Firman acuerdo IMAC, ICBC y CECUT
Es sabido que las administraciones de los tres niveles de gobierno trabajaban “cada quien por su lado” en las dependencias, incluyendo las culturales, por aquello de que los gobiernos pasados eran de distinto color. Ahora que la Federación, Estado y Municipio coinciden, parece que hay intentos de trabajar coordinadamente. Por lo menos así lo demuestra el Acuerdo de Trabajo Coordinado que signaron esta semana la Directora del Instituto Municipal de Arte y Cultura, Teresa Riqué; el Director de Desarrollo Cultural del Instituto de Cultura de Baja California, Jesús Flores y la titular del Centro Cultural Tijuana, Teresa Vicencio Álvarez.
Las instituciones culturales signaron el original con el objetivo de optimizar recursos disponibles, eliminar prácticas de competencias y duplicidad que conducen a resultados estériles o fragmentados.
Para lograr la anunciada coordinación, las instituciones involucradas pretenden implementar algunas estrategias que permitan:
Instrumentar mecanismos que favorezcan la ampliación y permanencia de audiencias en cada uno de los espacios con que cuentan dichas instancias.
Mantener una programación equilibrada en sus respectivos espacios para evitar fragmentar la asistencia de público a causa de la coincidencia de fechas entre actividades de la misma disciplina artística.
Garantizar la diversidad y exclusividad en las actividades de promoción escolar que se ofrecen semestralmente.
Impulsar el fortalecimiento de procesos culturales comunitarios, principalmente enfocados a la atención de niños, adolescentes y sectores vulnerables.
Priorizar la realización de actividades constantes para el fomento de la lectura como elementos fundamentales para la educación y el desarrollo integral.
Favorecer la participación comprometida y ordenada de los artistas en estas acciones. (Enrique Mendoza Hernández/ZETA) |