Cadáveres con mensajes no eran de ciudadanos denunciantes
Sicarios acorralados por militares
Los decomisos de droga, las detenciones y aseguramientos de armas y vehículos a raíz de las denuncias ciudadanas al Ejército, así como pleitos internos entre las células del CAF y bandas rivales, han creado un clima de acorralamiento entre los líderes del cártel Arellano Félix. Reportes de inteligencia señalan que cambian de residencia todos los días para no ser denunciados. Los mensajes fueron para amedrentar a la sociedad y que no sigan denunciando.
Investigaciones ZETA
Es un hecho: Ante la embestida del Ejército Mexicano destacado en la II Región Militar con sede en Mexicali, las diferentes células del cártel Arellano Félix en Tijuana están siendo acorraladas con la ayuda de la sociedad.
Un experimentado policía confió a ZETA que los principales líderes de grupos criminales “andan a salto de mata”. Cambian de ubicación y residencia prácticamente todas las semanas por temor a ser entregados en una denuncia ciudadana auspiciada por el cuerpo militar.
En efecto, la sociedad bajacaliforniana respondió al llamado del General Sergio Aponte Polito de denunciar de manera anónima a través de llamadas telefónicas o correos electrónicos a los delincuentes.
Los resultados fueron tan efectivos que en los primeros días se saturaron las líneas telefónicas y las casillas de correos electrónicos. Los resultados se ven un día sí y otro también. Detenidos, armas confiscadas, droga asegurada, vehículos incautados, casas de seguridad descubiertas y muchos delincuentes tras las rejas. Entre ellos un policía municipal de Rosarito y sicarios de larga trayectoria y mucha vida pública en la impunidad como Alfredo Araujo “El Popeye”.
Aparte, el golpe más certero: La confiscación de cargamentos de droga antes siquiera de entrar a territorio bajacaliforniano.
El panorama así no es el más alentador para las células del CAF en Tijuana. Por primera vez, están siendo acorraladas por una autoridad. Y a grandes operativos, iguales reacciones. La aparición de seis cadáveres con letreros amenazantes para el programa militar “Nosotros sí vamos”.
La medida ha sido calificada entre analistas del crimen organizado como mercadotecnia del crimen: “Ninguno de las personas ejecutadas ha sido identificado como denunciante del programa del Ejército”. La realidad es que los muertos son producto de un ajuste de cuentas entre células del cártel Arellano Félix, pero que fueron utilizados para amedrentar a la sociedad.
Las investigaciones iniciales apuntan a que la autoría de las ejecuciones es de la célula de Teodoro García Simental “El Teo”, y comandadas por uno de sus sicarios principales de apodo “La Perra”. La idea detrás del terror es lograr que la ciudadanía deje de denunciar actos irregulares.
Un experto en el desempeño del crimen organizado reflexionó: “Y es que ahorita están muy debilitados, el cártel no tiene dinero, el Ejército les ha asegurado vehículos, armas y droga, no tienen dinero para corromper. No es como antes cuando estaban los Arellano y sobornaban a los policías, ahora los amenazan, les dicen que los van a matar a ellos y a sus familias si los denuncian.
“Éste es el momento ideal para que sean capturados. Si quieren que sea rápido el Ejército o el Gobierno pueden ofrecer una recompensa y rápido se los entregan, porque hasta los policías ya están hartos”.
El hostigamiento por parte de los militares a raíz de las denuncias ciudadanas ha afectado a grado que a los líderes de células les es más difícil conseguir armas y vehículos. Entre la sociedad y la milicia los están cercando. De hecho se presume que algunos lugartenientes habrían abandonado la ciudad.
Los ejecutados
Los seis cadáveres encontrados en Tijuana entre el 12 y el 13 de febrero con letreros que amenazan a las personas que apoyan con denuncias anónimas al programa del Ejército, “Nosotros si Vamos”, fueron utilizados por el crimen organizado como una estrategia para atemorizar a la ciudadanía.
Aun cuando los estudios periciales están en proceso, se especula que ninguno de los ejecutados sea efectivamente un denunciante anónimo ante el Ejército. El Procurador General de Justicia del Estado, licenciado Rommel Moreno Manjarrez comentó sobre la identidad de los fallecidos: “no son personas de bien.
“Tenemos identificados a tres, un policía municipal, un consumidor de enervantes con gran cantidad de tatuajes. Y un tercero que sólo tengo la información de que tiene tatuajes y picaduras de inyecciones”
Conforme a los primeros datos del proceso de identificación, se trata de personas sin modo honesto de vida, salvo el caso del policía Luis Alejandro Sánchez Herrera, agente municipal adscrito a la delegación Centenario.
Su cuerpo fue localizado a las seis de la mañana del martes 12 de febrero, en la calle Tercera y San Martín de la colonia La Ciénega, presentaba huellas de violencia y surco completo de estrangulamiento, además de una herida de bala en parietal derecho y características de haber sido congelado
El procurador señaló que existe una evidente intención de amedrentar.
“Apenas estamos en esa clasificación de las características de estos homicidios. Pero de hecho, me parece que la estrategia de dejar este tipo de mensajes, refleja un tema perverso de estar generando una psicosis de que la gente se detenga a denunciar, porque la impresión que me dan de los cuerpos no es gente que sea ciudadanos común y corriente y que de alguna manera haya denunciado un caso. Absolutamente nada, se están aprovechando”.
Ejército: Agradece valor ciudadano
En las instalaciones de la II Región Militar con sede en Mexicali, es un hecho que los cadáveres y los letreros que les fueron impuestos “son para amedrentar”, recomendaron los militares:
1.- “La apreciación que se tiene sobre los hechos es de que las organizaciones criminales, pretenden atemorizar a la población que ha hecho alguna denuncia y amedrentar a quienes tienen la intención de hacerla.
2.-“Aclarando que en ningún momento se pide la identidad de las personas que denuncia y en caso de que por propia voluntad lo hagan, los nombres siguen un proceso que la doctrina establece para evitar fugas de información y que pongan en riesgo la identidad o la vida de los denunciantes.
3.-“Las denuncias que son recibidas, son analizadas y una vez que se han obtenido los elementos necesarios sobre su veracidad, se procede a planear las operaciones en coordinación con la autoridad estatal correspondiente, esto tiene como finalidad evitar que por desavenencias entre particulares se pretenda afectar a terceros o se llegara a incurrir en violación a los derechos humanos.
4.-“Sólo gracias al valor ciudadano, se ha logrado obtener resultados positivos en la lucha contra la delincuencia y sólo a través de su valiosa decisión se podrá continuar combatiendo los delitos que más afectan a la población y que evitan un desarrollo social y familiar de los habitantes del estado”.
La presión
Las células criminales del cártel Arellano Félix se ven acorraladas no sólo por el Ejército Mexicano, acaso por cárteles rivales y un reacomodo al interior del CAF. Hay varios elementos que los han llevado a encabezar la ola de violencia en Tijuana:
1.- Los sicarios están siendo sancionados por los líderes del cártel debido a la atracción que han centrado en la organización criminal a raíz de hechos delictivos de alto impacto como la balacera de la Ermita y la ejecución de policías con todo y familias. Cifras oficiales muestran que hasta la segunda semana de febrero se habían registrado más de 40 homicidios, cuatro secuestros y al menos 29 privaciones de la libertad.
2.- El Cártel de Sinaloa está bloqueando el trasiego de droga al CAF. La organización encabezada por Ismael Zambada y Joaquín Guzmán Loera, están ejecutando “bajes de droga en la zona noroeste de Sonora. Además de realizar algunas incursiones en Tijuana, lo que ha generado deudas internas”.
3.- Los decomisos de droga en los retenes militares más las incautaciones de armas y vehículos logradas en el programa “Nosotros sí Vamos”, han afectado a la mayoría de las células del CAF.
4.- En el condado de San Diego, California se encuentra operando de manera independiente un cártel de droga que le “cobra piso” a las células del CAF que logran cruzar enervantes al vecino país.
“Muchas de estas personas trabajaron en Tijuana y San Diego para los Arellano Félix, pero cansados de la forma en que operan los nuevos jefes, que les cobraban piso por todo, decidieron organizarse por su cuenta. Esto ha generado una lucha entre ambas organizaciones”.
Los investigadores señalaron que una muestra de la pugna es el asesinato de Joel Fonseca Júnior de 23 años de edad, ocurrido el jueves 7 de febrero en el condominio Villa Martinique en Chula Vista, California. Aseguraron que el joven era integrante del cártel de San Diego, fue ejecutado por tres sujetos encapuchados que presuntamente operan para el CAF.
También se refirió a un levantón perpetrado en noviembre cuando un grupo de supuestos agentes de la Policía Estatal Preventiva (PEP), ingresaron a la discoteca El Zócalo de Tijuana y sacaron a la fuerza a un joven. Pero de esta privación no se encontró registro oficial.
El reacomodo
Con el recurso económico reducido y el equipo material mermado, las células del cártel Arellano Félix se han reducido a su mínima expresión, “cuatro o cinco jefes de sicarios, seguidos y protegidos por cinco o seis cercanos”, aseguraron autoridades locales.
“Para cosas más grandes contratan a inexpertos, un ejemplo fue el asalto al camión de valores el 15 de enero de 2008 en la zona centro de Tijuana, el policía que quedó muerto después de la persecución sí era parte del CAF y organizó el asalto, pero los hombres que detuvieron cuando llegaron heridos a la cruz roja, confesaron que habían participado, pero que ese mismo día en la mañana habían llegado a invitarlos, uno era mecánico”, comentó una de las fuentes de información.
“Como no hay dinero para pagar protección y trabajos, están actuando de manera desesperada, robando y asaltando lo que pueden para hacerse de dinero y amenazando a sus cómplices menos cercanos para que sigan trabajando con ellos”, dijo el Policía local, que por formar parte de la investigación, solicitó el anonimato.
Señalaron que el trabajo de inteligencia revela que la posibilidad de la denuncia ciudadana los ha obligado a cambiarse de casa diariamente por las noches, se mueven en grupos reducidos, “andan muy sueltos y esto se tiene que aprovechar, porque la reorganización de esta célula se está dando y uno va a subir”.
Hipótesis oficial: Una o dos células detrás de crímenes
Las primeras versiones extraoficiales que surgieron tras la ubicación de los cuerpos con los letreros que amenazan a quienes denuncien a los delincuentes por teléfono o Internet, apuntaron a las células del CAF. Incluso que utilizaron el apoyo de un “hacker” que trabaja clonando tarjetas bancarias, para dar con la identidad de los denunciantes.
Sin embargo, un experto en la red, dijo que aunque no es imposible, encontrar a una persona por la red electrónica es un trabajo difícil. Tesis que se fortalece con la revelación que ninguna de las personas ejecutadas se ha identificado como informante hasta la fecha.
Oficialmente, la Procuraduría está trabajando con una hipótesis:
“La número uno es la de la delincuencia organizada en cuanto a revisar la forma en que se está generando, si es un solo grupo o son dos grupos, esto apenas a 48 horas de la investigación”, indicó el Procurador Rommel Moreno.
Sobre la posibilidad de que las letras M y X acompañadas de números sean amenazas contra militares, Moreno indicó que no tienen elementos al respecto.
“Un perito grafoscópico está interpretando esta información. Sé que está estudiando los rasgos, si hay relación entre los primeros tres muertos y los dos muertos del siguiente día. Queremos vincular, saber si es la misma célula o grupo o el mismo modus operando. O son dos grupos que se están desvirtuando, las investigaciones todavía se están llevando por separado”.
Aseguró que los indicios localizados hasta el momento no los conducen a una célula en específico. “Lo que aquí entendemos es que hay una tendencia a desmotivar y sobre todo a de alguna forma generar una desconfianza en la ciudadanía de que la gente no siga denunciando.
“Y no podemos precisar si son dos, tres o uno, lo que nos queda claro es que hay una estrategia detrás de todo ello, por tal de contener al Ejército y a la estructura de la coordinación”.
7 ejecutados con letrero en tres días
Informe policíaco
El 11 de febrero, 15 minutos antes de la medianoche, la Procuraduría del Estado localizó tres cadáveres en la rampa Valle Sur de la colonia El Rubí.
1.- Hombre de entre 20 y 25 años de edad, de 1.69 metros de estatura, complexión delgada, tez blanca, cara oval, como huellas de violencia presentaba surco completo de estrangulamiento, así como excoriaciones en el costado derecho, y hematomas en la frente.
2.- Hombre de entre 20 y 25 años, de 1.70 metros, complexión delgada, tez morena, cara oval, tenía surco completo de estrangulamiento y huellas de sujeción en ambas manos.
3.- Hombre de entre 35 y 40 años, 1.70 metros de estatura, complexión delgada, tez morena, cara ovalada, de igual forma presentaba surco de estrangulamiento y huellas de sujeción en ambas manos.
El 12 de febrero a las seis de la mañana en la calle Tercera y San Martín de la colonia La Ciénega encontraron otro cuerpo con un letrero amenazante.
4.- Hombre de entre 20 y 25 años de edad, complexión regular, tez blanca, cara oval, tenía un tatuaje en el hombro izquierdo con caracteres chinos y un sol, presentaba surco completo de estrangulamiento, orificio de entrada en parietal izquierdo y orificio de salida en parietal derecho. En proceso de descongelación.
El miércoles 13 de febrero, en la calle Plaza Vicente Guerrero del fraccionamiento Las Plazas de la Mesa de Otay, ubicaron tres cadáveres más con amenaza escrita.
5.- Por la madrugada, un hombre de entre 35 y 40 años de 1.73 metros de estatura, complexión robusta, tez blanca, cara redonda, como seña particular un tatuaje en el dorso de la mano izquierda con la letra “J” y la forma de una flecha. Presentaba surco completo de estrangulamiento en el cuello y hematomas en la región del tórax, así como huellas de sujeción en ambas manos.
6.- A las 7:12 en la Vía Rápida Poniente a la altura de la fábrica Imac encontraron un hombre de entre 25 y 30 años, encobijado, con una leyenda escrita sobre el tórax y el abdomen. Era de complexión delgada, tez morena clara, de 1.70 metros de estatura, cara triangular. Presentaba surco completo de estrangulamiento y herida en región temporal izquierda producida por proyectil de arma de fuego, así como golpe contuso en la región bucal y huellas de sujeción en ambas manos.
7.- En la colonia Chihuahua a las 22:35 horas encontraron el cadáver de un hombre de entre 30 y 35 años, 1.73 metros de estatura, complexión delgada y tez morena. Presentaba surco completo de estrangulamiento, huellas de sujeción en ambas manos, excoriaciones en cara y tenía amarrado el dedo índice al cuello y una cartulina de color blanco con una leyenda.
Las leyendas amenazantes
No existe información oficial respecto del contenido de las amenazas en los letreros. A continuación se plasman los reportes extraoficiales de los mensajes.
* “Mitotero”.
* “You Tube, la voz ZX6 nosotros sí vamos, mitotero, sigan mandando correos para ubicarlos”.
* “TM6 y que les quede claro por pu…s que no estamos jugando, y al que vayamos agarrando así va aparecer, pu…s cu…s, ja ja ja”.
* “Por dedos, así van acabar, como estos jo…s mitoteros, y sigan mandando, y luego nosotros sí vamos por ti, y sigues tú la voz”
* “Llama, nosotros sí vamos 6850297, y mañana otro, y todos los días”.
* “Nosotros vamos yahoo.com si quieren ser los próximos sigan poniendo el dedo”.
Arrojan resultados operativos militares
Confiscan armas, vehículos y hay detenidos
Más de 170 dosis de marihuana y crystal, 21 armas blancas, dos rifles calibre 22, un vehículo robado y un total de cinco detenidos, son tal sólo algunos de los resultados obtenidos en el marco de la campaña “Nosotros sí vamos” que realiza la Segunda Región Militar.
A través de varios comunicados de prensa, la Dependencia informó que los dispositivos se realizaron el pasado cinco de febrero en los municipios de Playas de Rosarito y Tijuana.
El primer operativo se desarrolló tras un patrullaje de vigilancia que se realizó en la calle Monte Teruel esquina con Monte Litoreno de la Colonia Aztlán, en el municipio de Playas de Rosarito.
En este lugar fueron detenidos: José Guadalupe Camillo Landeros, de 32 años y originario de León, Guanajuato; Martín Herrera Cuny, de 32 años y originario de Chula Vista, California, así como Juan José Morales Vázquez, de 29, originario de Playas de Rosarito.
A estos sujetos se les aseguró:
- 168 gramos de crystal
- Seis vehículos, uno de los cuales con reporte de robo
- Diversos artículos electrónicos robados
- Dos rifles calibre 22
- Un cargador de doble disco para arma calibre 223
- 375 cartuchos de diferentes calibres
- 2 radios marca Motorola
- 15 teléfonos celulares
- 21 armas blancas
- Cuatro básculas graneras de sistema digital
- 32 relojes de pulso de diferentes marcas
- 10 mil 192 dólares
- 3 mil 229 pesos
- 1 mil 700 pesos en billetes falsos
- 30 billetes de diferentes países y denominaciones
- 19 cadenas de oro
- 20 esclavas de oro
- 46 anillos de oro
- 27 aretes de oro
La segunda acción se realizó en la calle Niños Héroes de la Zona Centro de Tijuana. En este lugar se logró la detención de Rigoberto Estrada Herrera, de 26 años de edad, originario de esta localidad fronteriza.
A este sujeto se le aseguró:
- Un envoltorio con mariguana
- 2 mil 554 pesos
- 56 tarjetas de crédito
- 31 tarjetas de débito de diferentes instituciones bancarias
- Una tarjeta del IFE
- 3 carteras
- 2 celulares
El tercer dispositivo se llevó a cabo en la calle Prolongación Michoacán de la colonia México, en Tijuana, donde se detuvo a Sergio Sánchez Sánchez, de 31 años, originario de esta localidad.
A esta persona se le aseguró:
- 4 envoltorios con marihuana.
- 7 focos.
- 6 pipas.
- Un removedor.
- Un utensilio metálico cilíndrico para moler droga.
Los detenidos, así como las dosis de droga, los vehículos, el dinero y los artefactos decomisados fueron puestos a disposición del Agente del Ministerio Público de la Federación.
Policías detenidos y asaltados
Investiga asuntos internos a ministerial
Tres extraños incidentes protagonizados con representantes de las fuerzas públicas llamaron la atención esta semana.
El 9 de febrero, la Policías Estatal Preventiva (PEP) detuvo al policía ministerial Miguel Ángel Castillo Belmontes. Fue capturado porque “conducía un vehículo de ilegal procedencia y traía un envoltorio de la droga conocida como cocaína”. Lo aprehendieron cuando conducía a exceso de velocidad y huyó al marcarle el alto.
Lo remitieron al agente del Ministerio Público de la Federación, dependiente de la Procuraduría General de la República, quien por no encontrar elementos para su consignación lo dejó en libertad. El acusado está trabajando normalmente en su puesto de policía.
“Dentro de la procuraduría se determinó que el vehículo se llevara por parte de asuntos internos a ponerlo a disposición de la aduana, por no haberse acreditado la legal estancia en el país, de tal suerte que puede incurrir en una infracción administrativa de carácter fiscal, de carácter federal. La aduana es la que va a decidir”, explicó el Procurador, Rommel Moreno.
“En asuntos internos se está analizando la conducta que tuvo el policía por el arrancón que dio, por la manera en que manejó el asunto y estamos determinando si vamos a despedirlo o no dentro de los esquemas legales”.
Aseguró que se le mandaron a hacer análisis toxicológicos hasta del cabello, y todos los resultados periciales lo exoneraron. En cuanto a la serie del vehículo que se dijo estaba alterada comentó: “conforme a las pruebas que de ahí se originan, está correcta”.
En relación al polvo blanco, aparentemente no saben qué es. “El dictamen no precisa, nada más dice ‘no es enervante ni es psicotrópico’. No sé qué es. Si es sal, no tengo la menor idea que sea, no sé si hubo una componenda entre ellos, no tengo la forma de cómo comprobarlo; lo que tengo son mis dictámenes periciales”.
Se le preguntó si defendía al ministerial y lo negó: “Él se defiende solo. Defiendo mi trabajo que es la parte de indicios, la postura institucional. A él ni lo conozco, no sé quién es, sólo sé que los dictámenes periciales y la información que yo tengo me arrojan un resultado”.
Tres días después otro agente se vio involucrado en otro delito. El 12 de febrero, pasado el medio día, Jaime Berumen, supervisor de tránsito adscrito a la delegación Sánchez Taboada, fue atacado a batazos y recibió un impacto de bala en el brazo cuando se encontraba en su casa. La versión del policía fue que trataron de robarle su carro, sin embargo no se lo llevaron.
En la investigación determinaron que el dirigente del grupo de atacantes era un ladrón que cuatro semanas antes había detenido Berumen y que una de las líneas a seguir era la venganza.
Extraoficialmente, agentes estatales y compañeros del “asaltado” informaron que este agente ya forma parte de investigaciones realizadas por la PGR por la posibilidad que brinde protección a narcomenudistas.
El 13 de febrero, integrantes de un comando armado golpearon a tres policías municipales que se encontraban en la gasolinera Valle Redondo, localizada frente a las instalaciones del Instituto de Capacitación y Adiestramiento Policiaco (ICAP).
De acuerdo con el oficio T08/123/2008 emitido por la Policía Municipal, los agresores de los agentes portaban armas largas, a la par de vestir uniformes negros y tener cubierto el rostro con capuchas. Estas personas desarmaron y amagaron a los oficiales Pablo Hernández y Aranda Torres y después los obligaron a tirarse en el piso, “siendo agredidos ambos en la cabeza con las culatas de las armas que portaban”.
Asimismo, el oficial de la Policía Comercial Enrique Márquez Sánchez, comisionado a dicha negociación, fue golpeado y amagado. Tras golpearlos, los integrantes del comando se dieron a la fuga “llevándose las armas de los oficiales (golpeados), así como un radio transmisor portátil”.
Testigos de los hechos revelaron que mientras uno de los agentes revisaba el motor de la patrulla en la que se transportaban, el otro se había introducido al baño del establecimiento.
“Fue en esos momentos que arribaron cerca de 12 encapuchados, a bordo de vehículos como las que usa la (Policía) Ministerial y comenzaron a golpear al policía que se quedó afuera, después golpearon al policía que salió del baño, así como al guardia que vigilaba el lugar”.
Agregaron que tras la agresión los miembros del comando armado retomaron la carretera libre a Tecate y en el alto se dieron vuelta en “U” con dirección a la ciudad de Tijuana.
Según la policía, el oficial Pablo Hernández quedó inconsciente por la golpiza, por lo que fue trasladado al Hospital Omega. En tanto, los agentes Márquez Sánchez y Aranda Torres sufrieron golpes en el cuerpo y en la cabeza.
Tras la gresca más de 50 militares y federales, así como decenas de policías municipales acudieron al lugar de los hechos, sin embargo los agresores se dieron a la fuga.
Lo más extraño de la coordinación fue que mientras los testigos aseguraron que los delincuentes habían huido rumbo a Tijuana, las policías aseguraron que se habían trasladado a Tecate y en ese rumbo establecieron el infructuoso operativo. (Rosario Mosso/Francisco Sandoval) |