Rosalvina Garabito, candidata en la fórmula con Alfonso Ramírez Cuéllar por el PRD
La izquierda debe negociar
…pero no en lo oscurito, dijo la aspirante a la Secretaría General del PRD, quien promueve un acercamiento con los gobiernos, incluido el Ejecutivo, a través de una movilización ciudadana para sacar adelante las reformas estructurales. No está de acuerdo con la privatización de PEMEX y piensa que para acabar con componendas de partidos, se debe reformar el Artículo 41 Constitucional.
Adela Navarro Bello
La fórmula integrada por Alfonso Ramírez Cuéllar y Rosalvina Garabito para la dirigencia nacional del Partido de la Revolución Democrática, no es la favorita. De hecho se venden como “la tercera opción”. Les anteceden, se supone, Jesús Ortega por Nueva Izquierda y Alejandro Encinas con el apoyo de Andrés Manuel López Obrador.
Aún así, no se sienten menos. Quieren ocho debates entre los aspirantes porque así lo dicta el estatuto. Además, transparentar la utilización de recursos en campañas internas y externas, y de plano que sea el Instituto Federal Electoral quien organice los procesos internos en un intento por acabar con las componendas copulares.
La perredista está de acuerdo en sacar adelante las reformas estructurales pero con la participación de la ciudadanía y no en negociaciones autoritarias. “No representamos un nacionalismo trasnochado, sabemos que vivimos en un mundo globalizado”, justificó. Eso sí: Nada de privatizar servicio alguno de PEMEX.
A continuación la entrevista concedida a ZETA, por Rosalvina Garabito, que el 16 de marzo se presentará a la contienda nacional por la Secretaría General del PRD:
—Alfonso Ramírez Cuéllar habló de una descomposición estructural del Partido de la Revolución Democrática. ¿A qué se refieren?
“La descomposición al interior del partido es de larga historia, nuestro partido se ha convertido en un espacio de refuncionalización del PRI porque se han reproducido prácticas contra las cuales nuestro partido nació para combatirlas como son los fraudes, la corrupción, desvió de recursos, clientelismo, corporativismo, todos los vicios del viejo régimen priísta están presentes en la vida interna del Partido, entonces no es extraño que el PRD se haya convertido en un espacio y una maquinaria electoral. Las decisiones de los militantes no cuentan, hay un autoritarismo muy acendrado, de manera que todo el incumplimiento de la norma interna no se sanciona, no se castiga, hay un espacio de impunidad y esto ha hecho que se reproduzcan estas prácticas hasta el punto que hoy nos encontramos y eso es lo que domina la vida interna… por eso Ramírez Cuéllar y yo nos lanzamos, porque la esperanza es lo último que muere”.
—¿Tendrá esto que ver con el hecho de que sobre todo en épocas electorales migren, casi de manera instantánea personas que no fueron candidatos en el PRI o el PAN hacia el PRD…?
“Yo siento que este fenómeno es expresión de esa descomposición y además la profundiza, actúa en los dos sentidos, la expresa y la profundiza, no estamos contra un partido abierto, no queremos un partido cerrado, pero sí queremos un partido selectivo en torno a la entrada de nuevos militantes o de simpatizantes a quienes se les otorgan la responsabilidad de candidaturas importantes, hay muchos casos de priístas que entraron en la campaña de 2006 a partir de decisiones unipersonales de nuestro candidato a la presidencia de la república, sin ningún requisito, uno mínimo que yo habría puesto: Pídanle una disculpa pública a la sociedad por los daños que le produjeron al país… son realmente tránsfugas y ese tipo de procesos, de fenómenos, efectivamente no es el único factor que ilustra la descomposición. Esto se puede resolver siendo un partido abierto, pero con procesos democráticos”.
—Lo hacen más por ganar que por términos ideológicos…
“Exactamente, no hay identidad partidaria, no hay condiciones ideológicas, lo que hay es un pragmatismo deleznable de las dos partes: Del Partido, que piensa que con eso va a sumar muchos votos, y del nuevo candidato que llega pensando en un interés personal o no sabes en qué proyecto porque no se discutió. Se llega al Gobierno sin que eso signifique que se está fortaleciendo un proyecto de izquierda democrática… es un capítulo más de este secuestro en el que el partido se encuentra”.
—Parece ser una crisis de los partidos políticos en México, no nada más el PRD está transitando por esta crisis ideológica y este autoritarismo, también el PAN o el PRI. ¿Es contagioso?
“Totalmente de acuerdo; ahí al respecto estamos proponiendo y Ramírez Cuéllar creo que ha sido el más contumaz en el asunto…que se reglamente el artículo 41 Constitucional, porque no es un problema exclusivo del PRD, es del sistema de partidos que emerge del viejo régimen y que no está respondiendo al reclamo de una sociedad más participativa. Tenemos un artículo 41 que establece la existencia de los partidos, pero no tenemos una Ley reglamentaria de ese artículo más allá del COFIPE; entonces en la última reforma electoral se dieron avances, sí, para refuncionalizar ese mismo sistema de partidos, pero ninguno, ni el PRD, dio un pasito para tener mejores instrumentos para la defensa de los derechos de los militantes y hacer de los partidos organizaciones de ciudadanos.
No se aceptó ni se discutió que sea un órgano institucional autónomo el que organice las elecciones internas de los partidos. Y otro punto: Supervisar el origen de los recursos de los grupos al interior de los partidos, que es de ahí de donde se nutren en tanto la política ya se convirtió en una mercancía, quien tiene más dinero es quien tiene más espacios y más poder de decisión en los partidos. Estas cuatro funciones: Padrón, recursos, derechos de los militantes y elecciones tienen que estar supervisadas y organizadas por un órgano constitucional y autónomo, pensamos que es una propuesta que ayudaría para que los partidos sean auténticos representantes de voluntades ciudadanas y no espacios de negocios y de colusión”.
— ¿Y podría ser el IFE el encargado de organizar las elecciones internas de los partidos?
“Yo pienso que sí, que podría ser el IFE. Incluso estamos discutiendo esta propuesta, que la queremos llevar al nuevo Presidente del IFE, nos parece un tema urgentísimo. Vamos a pedir una audiencia con Leonardo Valdés Zurita, el nuevo Presidente del IFE, hay que echar mano de lo que tenemos y hacer que cumpla con sus obligaciones, sería un acto muy importante para empujar una reforma de este tipo y sobre todo para ponerla en la agenda del debate nacional. Los partidos están coludidos”.
—Y en estos momentos cuál es la situación del padrón en el PRD. ¿A qué se van a enfrentar en la elección interna?
“Es una cosa innombrable. Supuestamente hay seis millones de afiliados, es un padrón que nunca se ha depurado, es una simulación. Cuando nació el PRD peleamos muchísimo para que el padrón electoral fuera un documento confiable, que no estuviera en manos del gobierno, y lo que reclamamos para el País no lo estamos cumpliendo para el partido, es una condición muy riesgosa. La única solución que vemos en que nosotros podemos contribuir a que esta elección no sea un episodio de descomposición, es llamar a las consciencias de los militantes libres para que el 16 de marzo se vuelquen a las urnas del partido y manifiesten libremente su voto, que sería la única manera de hacer una depuración en acto del padrón”.
— ¿Hay credenciales o cómo identifican a los militantes?
“Sí. Supuestamente sí”.
— ¿Hay seis millones de credenciales?
“Sí”.
Interviene en la entrevista el perredista Javier González:
“No necesariamente, porque hubo un tiempo donde… el padrón es histórico, entonces se ha venido integrando a partir de la primera filiación cuando se formó el partido, luego se hizo una re-afiliación y en ese ínter muchos entraron y se fue armando un padrón en retazos (es como un documento arqueológico —dice Rosalvina Garabito— así como en capas) mucha gente no tiene credencial, las primeras fueron unos papelitos”.
Retoma Garabito la entrevista:
“Yo tengo un papelito, yo soy fundadora del partido”.
—En estas condiciones, con este padrón, estos dirigentes, este escenario, ¿vislumbra una ruptura del PRD?
“Estamos apostando a que no haya esa ruptura y nos estamos colocando como un factor de unidad porque no somos partícipes de esta polarización, cuando uno apela a la formación de corrientes de opinión, de ideas, cuando lo único que tenemos en esta contienda son nuestras trayectorias personales, la confianza que podemos dar a los militantes para que participen, pues obviamente no competimos con quienes sí tienen el poder, estos dos polos, entonces nos estamos colocando como una tercera opción que convocamos a la unidad del partido porque pensamos que el partido no es patrimonio personal de nadie, es producto de luchas históricas del pueblo mexicano, de un movimiento democrático muy importante como el que se inició o se manifestó en 1988, entonces no estamos apostando a la ruptura sino a la convivencia plural hacia el interior del partido pero no en torno a intereses o componendas, sino a propuestas y a ideas”.
— ¿Ha habido acuerdos entre las tres fórmulas que buscan dirigir el PRD? ¿Ya se sentaron?
“No, ningún acuerdo. Cotidianamente los estamos convocando a que se respete la legalidad interna del Partido, vamos al comité técnico electoral a ver qué pasa con el mandato estatutario, que dice que tiene que haber ocho debates entre los candidatos. Ya tenemos que estar programando esos debates, ya tenemos una propuesta de temas, no hay ninguna respuesta. Estamos también demandando que se cumpla con el requisito, que ese comité funcione como una especie de IFE interno que tendría que centralizar los recursos y repartirlos equitativamente para las campañas: Tampoco se ha hecho…”
— ¿Cuánto recurso les asignaron?
“No recuerdo la cifra, son bastante modestos, pero lo importante es cómo se manejen de manera transparente y cómo se distribuyan de manera equitativa, que la propaganda sea también homogénea, pero es necesario tener el cumplimiento de esa norma, pareciera que lo que se está apostando es el acuerdo que violente el estatuto, que podría ser que no hay recursos, entonces que cada quien saque su propaganda y ahí nos van a ganar quienes ya la tienen impresa, que tienen recursos para financiarla. Nosotros decimos no. Si alguien tiene dinero que se ponga en una caja común y que se distribuya”.
— ¿Quiénes son los que ya tienen la propaganda impresa?
“La candidatura de Ortega y la de Encinas. No tengo documentos para decir ya la tienen impresa, pero la prisa por que se apruebe un acuerdo por encima del estatuto nos hace sospechar que gracias a los recursos que maneja, pues en realidad están presurosos para ponerla a circular”.
— ¿No saben de dónde vienen esos recursos?
“No, ése es el gran problema. Por eso estamos reclamando una reforma legal y constitucional para que se apruebe una Ley de partidos y para que estos órganos institucionales y autónomos tengan injerencia en la vida interna de los partidos. Y no sería invadir porque no debemos olvidar que el 41 Constitucional dice que los partidos son órganos de interés público, por eso reciben financiamiento público, entonces que esos recursos públicos se manejen de manera transparente, ver cómo se ejerce el derecho que tienen los partidos de nominar candidatos de participar en elecciones y utilizar los recursos públicos. Pueden unos, como es el caso, entrar en mayor ventaja distorsionando una auténtica representatividad porque no sabemos cuántos recursos maneja, no sabemos de dónde vienen, una gran perversión para la vida democrática y política de este país”.
—Aparte de esta propuesta de reforma al sistema de partidos, ¿qué los hace diferentes a ustedes de las fórmulas de Jesús Ortega o Alejandro Encinas?
“El que estamos planteando un partido para la reforma del país porque en la izquierda hay una tesis generalizada que consideramos errónea: Es necesario llegar al Gobierno para tener el poder.
Nosotros pensamos que desde la sociedad llegamos al poder a través de la movilización ciudadana con propuestas concretas, lo sintetizamos en una convocatoria para lograr un acuerdo nacional para el desarrollo democrático y económico del País con todas las fuerzas políticas y con todas las fuerzas sociales representativas. Si no logramos este acuerdo seguiremos como país a la deriva. Cómo lograr que el país recupere sus condiciones de crecimiento: Quien está obstaculizando ese relanzamiento del país es el secuestro político del país que hace pequeños pactos vergonzantes en lo oscurito…”.
— ¿Incluidas las fracciones del PRD en las Cámaras?
“En algunos casos, incluidas. Por eso decimos que debe haber un acuerdo democrático y transparente a partir de esta convocatoria, porque la política es para negociar, lo que está mal es que lo hagan en lo oscurito, a espaldas de la gente…nosotros estamos a favor de la negociación y también nos distingue el hecho que no estamos a favor del derrumbe y la caída del gobierno como se está planteando desde la Convención Nacional Democrática… entonces tenemos que hacer una izquierda moderna, actuante, pro-positiva y transparente. Pareciera que en México acordar con el adversario es mala palabra”.
—Entonces esta izquierda moderna se sentará con los Gobiernos…
“Por supuesto, pero no en las cúpulas, sentarse expresando la voluntad de una sociedad movilizada. Decimos no a los acuerdos copulares y no a los acuerdos en lo oscurito. Ésa es la propuesta que pensamos que nos distingue, porque en esta polarización: una es no a cualquier negociación, y la otra es negociación a toda costa, para que gane quién sabe quién”.
— ¿En esta izquierda moderna también caben las reformas estructurales?
“Por supuesto”.
— ¿Conoce usted alguna reforma energética? ¿La ha visto?
“Ahí queremos ser muy claros porque decir sí estamos a favor de las reformas estructurales es colocarnos en la manera en que lo ha manejado desde tiempo atrás el PRI cuando estaba en la presidencia, la necesidad de cambios. No es cualquier reforma estructural.
En relación a PEMEX no conocemos la propuesta del Ejecutivo ni del PAN, no conocemos tampoco alguna del PRI, pero como partido tenemos una propuesta que consideramos viable para fortalecer a PEMEX, pero ojo: Cualquier propuesta de rescate a PEMEX pasa simultáneamente por una propuesta de reforma fiscal, porque cualquier fortalecimiento financiero de PEMEX significaría que el gobierno ya no dependiera, como depende, en el 37 por ciento de sus ingresos presupuestales de la venta de petróleo. Tiene que ser con una reforma fiscal profunda.
Este acuerdo nacional para el desarrollo económico y democrático del país tiene que ser integral, no se pueden discutir de manera parcial y atomizada los problemas del país, porque todo está integrado: El rescate de PEMEX va de la mano con una reforma fiscal a fondo, que es eliminar los privilegios, la evasión y hágase una reforma tributaria equitativa que realmente paguen quienes más tienen, esto como parte de una batería de temas que están en la agenda nacional”.
— ¿El rescate de PEMEX incluye la privatización de algunos servicios?
“No. Nosotros pensamos que es suicida privatizar áreas de PEMEX porque somos muy afortunados todavía de tener un recurso que es estratégico para el desarrollo nacional, entonces dejar en manos privadas el manejo del usufructo de la renta petrolera en cualquiera de sus manifestaciones, pues es renunciar a un privilegio que tenemos como país.
Lo que debe hacerse es fortalecer financieramente a PEMEX, fortalecer las inversiones, recuperar la producción de petroquímicos básicos que se desmantelaron desde el gobierno de (Miguel) De La Madrid… hay forma de colocar a PEMEX como un pivote nacional, sería muy peligroso que se hiciera una reforma que dijera que ustedes inversionistas privados son quienes tienen la palabra para recuperar a PEMEX. Esta renta petrolera tiene que ser puesta al servicio de la nación… no estamos en un nacionalismo trasnochado, sabemos que vivimos en un mundo globalizado, pero tampoco caemos en el garlito de decir que PEMEX estaría mejor en manos privadas”. |