Una batalla para recordar
Lo escenificado por Rafael Márquez e Israel Vázquez la noche del primero de marzo en Carson, fue un histórico espectáculo. Al final la diferencia fue de un solo punto, el cual se le descontó a Márquez por un golpe bajo. Decisión que será protestada oficialmente por el equipo del retador.
Arturo Durán Hernández
Enviado Especial
Carson, Ca. Fieles a la historia del boxeo mexicano, los pugilistas Rafael Márquez e Israel Vázquez ofrecieron un verdadero espectáculo en el ring instalado en el Home Depot Center de Carson, California.
Los antecedentes eran claros, y lo que se planeó como una trilogía llegó a su fin. La tercera cita entre estos dos guerreros levantó expectativas que tenían tiempo adormiladas dentro del pugilismo nacional.
Desde los combates entre Barrera y Morales, el boxeo en México no había tenido la fortuna de vivir emociones tan álgidas como aquellas. Ahora fueron tal vez mayores.
En el inicio Vázquez llegaba como el campeón reinante de la división supergallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), pero una nariz rota le hizo bajar del trono en el que estaba sentado.
Con esto, la noche del tres de marzo de 2007 Rafael Márquez se alzaba como el nuevo monarca supergallo del CMB en el séptimo asalto de aquella pelea.
Cinco meses después, para el cuatro de agosto, la segunda parte se completaba cuando Vázquez recuperaba lo que alguna vez fue suyo, proclamándose como el mejor supergallo del CMB nuevamente, tras noquear a su oponente en el sexto episodio.
Ahora con dos batallas en su haber, el cierre titulado “La Confrontación Final” elevó las expectativas a niveles insospechados no sólo en México, sino todos los aficionados al deporte de los golpes de varias latitudes del planeta, quienes estaban pendientes de lo que iba a ocurrir.
La cancha de tenis ubicada a un costado del campo de futbol dentro del Home Depot Center se transformó por completo, aprovechando sus instalaciones para el beneficio del boxeo.
Poco a poco fueron llegando los invitados a una cita imperdible que momentos antes comenzaba a tomar tintes históricos.
Figuras inconmensurables del boxeo se hacían presentes, sabedores de la gran función que estaban por presenciar.
Primero fue Marco Antonio Barrera, después el más grande de todos, Julio César Chávez, quien llegó vestido de gala, propio de la transmisión televisiva que debía conducir.
Acompañados también por diversas celebridades de la Unión Americana, como Sylvester Stallone y Jack Nicholson, ambos reconocidos y afamados amantes del boxeo.
Dos peleas habían trascurrido y la extraña calma que se posaba sobre el inmueble, dio paso a la inconfundible algarabía que solamente dos guerreros aztecas son capaces de provocar.
Del lleno a medias, a tan sólo treinta minutos todos y cada uno de los asientos disponibles se fueron ocupando para no dejar duda del gran interés provocado por la contienda.
Primero subía Márquez, aplaudido por un público claramente con el corazón dividido, pues al hacer Vázquez su aparición, era igualmente recibido.
La hora pactada llegó y ambos se enfrascaron de inmediato en el combate, tratando de probar su superioridad.
Rápidamente Vázquez se fue al frente buscando conectar a su rival, combinaciones que no encontraron el cuerpo de Márquez y dejaban a Israel abierto a los embates de Rafael.
Tras dos rounds y con el jab de por medio, la ceja izquierda de Vázquez comenzó a perder su forma, dejando brotar el rojo que corre por sus venas.
Para el cuarto episodio no había ventaja, Márquez inclinaba la balanza un poco a su favor tras enviar a la lona a su rival, quien no tardó en curar sus heridas, abalanzándose sobre un Rafael que parecía tener tendido a Vázquez.
La mitad del encuentro había transcurrido y las tarjetas de los jueces favorecían al retador, quien gracias a la caída de su rival y a un gran trabajo sobre el ring, se alzaba hasta ese momento con la victoria.
Pese a ello, la desesperación esperada que podría aparecer en Israel Vázquez hizo presa a Rafael, quien cambió la buena táctica que tan excelentes dividendos le estaba redituando en los asaltos iniciales.
El de las 37 victorias dejó a un lado el golpeo a distancia y quiso enfrascarse en el combate cuerpo a cuerpo, esperando terminar con la pelea en tiempos similares a las anteriores.
Pero la modificación en la estrategia le falló, y con esto, Vázquez regresó a una pelea de la cual nunca había salido y comenzó a imponer sus condiciones.
Para el noveno round, la ventaja de Márquez se reducía y se tornaba claro que para ganar, tendría que derribar a su rival, de lo contrario la buena respuesta de Israel parecía encaminada a la retención del título.
El ahora fatídico décimo round, así bautizado por el equipo de Márquez, era testigo de una sanción que emparejaba automáticamente una batalla destinada a llegar hasta sus últimas consecuencias. El punto menos llegaba tras varios avisos de castigo durante el desarrollo de la contienda.
El último y decisivo asalto arrancaba, y hasta ese momento el retador veía muy de cerca un título que un año atrás había ganado. Pero el corazón del otro guerrero terminó por latir con mayor fuerza.
Israel iba al frente en pos de su victoria 43, sabedor que se encontraba abajo en las tarjetas, con la misión de emparejar el resultado y consciente del punto menos del rival, que a la postre se convertiría en la única diferencia de la justa.
Vázquez hacía más daño en dos minutos que en todos los episodios anteriores, completamente volcado sobre Márquez, haciendo de este un guerrero sin rumbo que buscaba cobijarse en las cuerdas en pos de no recibir un mayor castigo.
Lo inevitable estaba por ocurrir, la caída del retador era inminente, la superioridad de Vázquez era inequívoca y entonces el réferi Pat Russell evitó el claro desenlace.
Ante la silbatina generalizada, la molestia de ambos púgiles y el descontento de las esquinas, Russell daba un conteo inexplicable, pues Márquez no había caído a la lona a pesar de su poca respuesta.
Si bien parecía que había detenido la pelea por el duro castigo que Israel se encontraba ejecutando, solamente se interpuso en lo que hubiera sido el final perfecto a una trilogía que tardó un año completo en llevarse a cabo.
La caída de uno de los dos guerreros hubiera cumplido y llenado las altas expectativas que estaban en juego, quitando cualquier duda del camino.
Al final y con las emociones a flor de piel, la puntuación de los jueces se hacía pública. Max de Luca daba 114 por 111 a favor de Vázquez, Tom Kaczmarek 114 a 111 favorables para Márquez y James Jenkin un 113 a 112 a favor del campeón defensor.
Una decisión dividida que recaía completamente en un punto de diferencia, el mismo que fue arrebatado a Rafael Márquez cuando cometió su falta.
Entre los asistentes, se encontraba Jorge “Travieso” Arce, quien habló en exclusiva con ZETA acerca de la gran batalla que acababa de presenciar.
“Estuvo buenísima, buenísima definitivamente, es un muy buen resultado, así la vi yo muy pareja y ganó bien Vázquez. Rafael Márquez es un gran peleador, es muy valiente y yo creo que merece otra oportunidad”, comentó Arce.
“La verdad a mí me gustaría pelear contra uno de ellos dos, yo sé que por el peso ahora es difícil, pero también sé que podría ser una gran pelea entre mexicanos, de esas que tanto le gustan al a gente”, finalizó el púgil, quien el 17 de mayo irá en pos de un campeonato mundial de la AMB.
Terminado el combate, un Rafael Márquez visiblemente molesto y decepcionado salía acompañado por el promotor Gary Shaw, quien sin rodeos declaró lo siguiente:
“Rafael está muy decepcionado, siente que la pelea se le robó. Ya repasamos la puntuación de los jueces, ya vimos la pelea nuevamente y solamente quiero decir dos cosas. La primera, que voy a protestar la pelea ante la CMB. Esto no es para menospreciar el triunfo de Israel ni nada, ni porque Rafael no sepa perder. Pero el round en el que le quitaron el punto, Rafael iba ganando y sin el golpe bajo que dicen, el combate hubiera quedado en empate. El golpe no fue bajo, fue en la cadera”, afirmó Shaw, quien reconoció que Márquez había dado algunos golpes bajos con anterioridad pero que no había sido sancionado, sin ahondar mucho en el tema.
“Vemos el doceavo round que termina mal cuando el réferi salta a la esquina y creo que quedaban diez segundos en la pelea. Cuando tienes a dos peleadores como estos, sabes que alguno de los dos visitará la lona, por eso debió de haber dejado correr los segundos finales, para que realmente hubiera sido la confrontación final. Si Márquez era noqueado, pues así es, pero el meterse frente a un peleador que no está tirado y que tiene todo por delante para pelear, no es correcto”, protestó claramente el promotor.
“No queremos pedir una cuarta pelea, sino que no tenía que ser castigado porque no cometió ningún golpe bajo cuando se le castigó, queremos que se marque como una pelea nula y en dado caso, si se necesita otra pelea, pues adelante. Quiero decir que Israel es un hombre bien parecido y trae un par de lentes oscuros muy bonito. Cuando nos vayamos y él se levante y les muestre la sonrisa del millón de dólares que tiene y se quite los lentes, no me digan que Vázquez no le conectó”, finalizó Shaw.
Mientras tanto, ajeno a la polémica lanzada por el promotor, el pugilista Israel Vázquez elogió el trabajo de su esquina, a quienes, afirmó, les debía el triunfo.
“Mi entrenador me dio un golpe antes de salir en el último round, eso me motivó mucho. La pelea estaba apretada, yo lo sabía estando dentro del ring. Salí con el golpe que me dio para conectar mejor, tirar más golpes y sacar el resultado. Sin ellos y sus atinados consejos no hubiera podido ganar”, reconoció Vázquez.
“Yo nunca me desconecté de la pelea, pude marcarle bien algunos golpes, pero al principio lo intenté e hice lo necesario para llevarme la victoria. Sobre el punto yo no sé, yo hice mi trabajo arriba del ring, sinceramente pienso que fue una pelea bastante cerrada a pesar de que él estaba conectando muy bien los jabs, pero fuera de eso no sentí que haya hecho grandes combinaciones para llevarse la pelea, solamente en el cuarto y en el primer round, cuando me aventaba para atrás”, aseguró Vázquez.
Cuando se le cuestionó si está dispuesto a pelear una cuarta vez contra Márquez, sin dudar exclamó: “¿Dónde firmo?”, aunque eso no depende de él.
“De hecho estoy un poco de parte del lado del equipo de Rafael, porque yo pensé que iba a parar la pelea y se puso a contar, entonces eso a mí se me hizo muy raro”, concluyó.
Por su parte, Márquez hizo clara su molestia por la forma en la cual perdió la oportunidad al título.
“Para mí es una decisión muy controversial, una decisión que no estaba presupuestada, pero no sé por qué me quitan un punto cuando fueron golpes efectivos, y realmente no sé por qué ocurrió así”, afirmó el peleador.
“Ya vi el video, yo no le pegué abajo, le pegué bien y me quita el punto, y luego se mete en el último round cuando no caí, cuando debió de haber dejado la pelea continuar, y no sé por qué se metió. Yo soy un guerrero, que me dejé caer si así tenía que haber sido”, reclamó con impotencia.
Y agregó:
“Yo estaba muy bien, lo que pasa es que te tiran golpes y se ve contundente, pero nunca me afectó. Estábamos peleando, somos dos guerreros arriba del ring, cuando ocupaba más golpes para ganar, no sé por qué se metió”.
Sobre un cuarto enfrentamiento, refirió: “Claro que me gustaría volver a pelear con él, pero no con estas circunstancias, para qué otra vez si me van a volver a hacer lo mismo”.
Lo escenificado por ambos peleadores será una batalla para recordar, en la que Vázquez ganó con el último aliento.
Victoria de Páez Jr.
Dentro de la función del primero de marzo, en la antesala a la “Confrontación Final”, Jorge Páez Jr. dio cuenta sin problemas de Tomás Barragán, llegando así a 19 victorias por una derrota, siendo once triunfos por la vía del cloroformo.
El joven heredero del “Maromero”, platicó en exclusiva con ZETA tras su triunfo.
“La verdad me sentí en perfectas condiciones, hicimos un buen trabajo, traíamos todo planeado y salieron las cosas tal y como las teníamos pensado. Hicimos lo que teníamos que hacer, dos veces lo pusimos mal, no nos desesperamos por encontrar el nocaut, gracias a dios llego sólo y todo salió bien”, comentó.
– ¿Cuál es tu siguiente compromiso?
“Hay planes para el siguiente mes, a finales, donde entraríamos Omar y Julio Chávez y yo, en una función en México”, respondió.
En las demás peleas, el local Chris Avalos venció a Constancio Alvarado, el colombiano Yonnhy Pérez triunfó ante Alejandro Becerra y Nick Casal se impuso a James Wayka. Mientras que Henry Buchanan derrotó a Ross Thompson, Antonio De Marco dispuso de Juan Carlos Martínez, Michael Franco hizo lo propio ante Ernie Márquez; además de que Alejandro Valdez y Sergio Espinoza se midieron ante Oscar Andrade y Wilbert Uicab, respectivamente. (ZETA/Arturo Durán Hernández-Enviado especial, Carson, Ca.) |