Luis Camilo Osorio, Embajador de Colombia en México
La apuesta de los juicios orales
A partir de julio del 2009 entrará en vigor en la entidad un renovado sistema de justicia penal con los llamados juicios orales. De la experiencia en Colombia —donde ya está vigente— habló el diplomático ante ZETA. En la Universidad Autónoma de Baja California, se imparten cursos para estudiantes y actualizaciones para abogados en relación a la oralidad de la justicia.
Luis Arellano Sarmiento
El sistema de justicia oral que se implementará en Baja California a partir de julio de 2009, de entrada traerá como consecuencia que los abogados penalistas y estudiantes de Derecho deban actualizarse para poder ser competitivos en la nueva modalidad.
También, los abogados acostumbrados al litigio escrito, deberán ejercitar su capacidad de discernir y argumentar coherentemente sus alegatos de manera oral e inmediata.
Esta situación podría generar renuencia entre los abogados y jueces, consideró el embajador de Colombia en México, Luis Camilo Osorio Isaza, quien estuvo en Mexicali el 29 de febrero para impartir la conferencia “Ventajas del Nuevo Sistema de Justicia Penal”.
Sin embargo, la ganancia más importante en un Sistema Judicial Acusatorio de Juicios Orales es la transparencia y calidad al momento de impartir justicia, incluso más allá de que los tiempos para emitir una sentencia serán más cortos, opinó también el Embajador que fue Fiscal General del Justicia en su país.
En el camino para hacer efectiva la justicia pronta y expedita, Baja California se unirá a Nuevo León, Chihuahua y Oaxaca, estados que ya cuentan con el sistema de justicia oral por lo menos en su legislación.
Antes de esta implementación primero en el Municipio de Mexicali, los diputados locales tendrán que adecuar la legislación secundaria en el estado. Presente en la conferencia magistral del Embajador, la directora de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Aurora Lacavex Berumen, comentó que ya están trabajando para preparar a los estudiantes y sepan abordar el sistema de justicia oral adecuadamente.
“Nosotros tenemos mucho tiempo trabajando en ello, ya impartimos el curso de Juicios Orales, hemos estado trabajando con materias de oratoria, algunos alumnos han estado participando en concursos de mediación, así que nosotros ya estamos trabajando al respecto; por supuesto (es necesario) adaptar las legislaturas a la nueva normatividad”.
También dijo que la Facultad está considerando ofertar cursos de actualización a los abogados que estuvieran interesados.
Con tres años de aplicación en Colombia, el Embajador Osorio Isaza aceptó una entrevista para abordar la experiencia de su país en materia de Juicios Orales.
A continuación la entrevista íntegra.
— ¿La justicia oral es un paliativo?
“La justicia oral es una solución integral de calidad en la misma, de transparencia, de garantías para el ciudadano, para el imputado, para las víctimas, para las sociedad y desde luego para la institución, para los jueces, los fiscales, los magistrados, una dignificación de la justicia”.
— ¿Combatiría la impunidad?
”Se combate eficazmente, mejora la calidad de la justicia, pero fundamentalmente, el adjetivo dominante para calificar el sistema es la transparencia”.
— ¿Qué va a ser necesario en las universidades con este nuevo sistema?
“Inmediatamente hay que meter en los currículos la técnica oral, hay unas materias específicas de todas la técnicas de expresión oral, pero también es necesario explicar el nuevo procedimiento en la legislación secundaria, la legislación cambia completamente, los principios tutelares del proceso cambian completamente y eso hay que enseñarlos tempranamente en las universidad y tomar a los muchachos que están en último año y meterles un módulo especial, adicional, que los actualice en esa materia y en adelante colocarlo en un sitio donde no se quede ningún estudiante, porque además, estamos hablando en materia penal pero éste es un sistema —la oralidad y el proceso de partes— que tiene que extenderse a todas las demás materias, o sea a lo civil en expresiones de familiar, de agrario, de financiero, a lo laboral y a lo administrativo, todas las causas tienen que ir con el sistema oral” .
— ¿Y la capacidad de discernir, de argumentar coherentemente por medio de oralidad, que es una cualidad de personalidad del individuo?
“Sí pero estamos aclarando que fundamentalmente lo oral tiene mucha fuerza pero curiosa y paradójicamente los silencios son muy importantes y especialmente que hablen los elementos materiales probatorios, o sea, éste es un proceso donde se van a basar en hechos y en evidencias físicas, materiales, más que discursos”.
—El procurador de Derechos Humanos en México, el Doctor José Luis Soberanes, dijo que en unos ocho años tendríamos que regresar al actual modelo. ¿Qué riesgos hay?
“Bueno, mire, el problema es que depende de cómo se vean las cosas, si se ven optimistamente yo pienso que el sistema se puede poner a funcionar en los primeros dos años, él está hablando de los últimos dos”.
— ¿Qué riesgos podemos encontrar en ese proceso de aprendizaje de los abogados? “Ningún riesgo lamentable, todo es positivo, o sea la justicia tiene unos instrumentos de fortaleza tales, que la justicia del sistema acusatorio mal manejada es mejor que la justicia del sistema tradicional inquisitivo bien manejada, porque las ventajas todas van, apuestan a favor de mejorar la calidad de la justicia”.
— ¿Puede existir alguna renuencia de los abogados penalistas?
“Puede existir renuencia de abogados penalistas, puede existir renuencia de los magistrados y de los jueces que nos sean idóneos, que se sientan inseguros; puede existir resistencia de los criminales que les parece que este sistema les impide que con mayor facilidad abstraerse de la buena justicia”.
— Y hablando en tiempos, ¿cuánto podrían mejorar con este sistema?
“Los cálculos que nosotros hacemos es que se puede rebajar en muchas oportunidades, un proceso que podría durar uno o dos, tres años bajarse a la cuarta parte. Nosotros estábamos haciendo cálculos, el 70 por ciento de la justicia hoy es demorada, con el sistema de audiencias oral, el 70 por ciento es justicia rápida y desde luego queda un 30 por ciento donde el focus de toda la fuerza judicial se puede dedicar a eso, la aguja en el pajar”
— ¿Y en dinero, de qué porcentaje estaríamos hablando?
“Lo del dinero yo diría que no puede ser un obstáculo sino un mecanismo a conseguir por los operadores de los administradores de la justicia, si hay voluntad política el dinero aparece, ésta es una justicia mucho más económica, mucho más barata, mucho menos costosa que cualquier sistema demorado, que cualquier sistema obsoleto. Pero especialmente, lo inestimable en términos de dinero, la buena calidad de la justicia que es absolutamente invaluable: ésa, no hay cómo calcularlo, la calidad de la buena justicia no tiene precio y cualquier cifra que le ponga es poca frente al dinero que se pueda gastar.
“Vuelvo a repetir (sic), es más económico el sistema judicial, el cálculo que hizo Colombia fue que tenía que hacer un inversión de cerca de 200 millones de dólares y se recupera en el término de la transición y lo demás es utilidad de ahí para adelante, menos gente en la cárcel injustamente detenida, menos tiempos efectivos de servidores y operadores de la justicia dedicados a manejar papel y más focalizados a dictaminar justicia con oportunidad”.
— ¿En la oralidad el indiciado puede ser su propio defensor sin un abogado?
“El indiciado normalmente debe tener un abogado. Ahora, si el siéndolo insiste en no tener un apoderado, puede hacerlo; pero normalmente tiene derecho a un abogado defensor y lo que estamos proclamando es que de todas maneras el sistema exige una muy buena fuerte fortaleza de la parte de defensoría pública aun cuando sigan existiendo los abogados de confianza o por honorarios, aunque sigan existiendo los abogados de oficio, la defensoría pública es fundamental, no se puede librar un proceso de partes donde siquiera haya desigualdad en esas partes, la defensoría tiene que tener las mismas fortalezas de la capacidad de estado para perseguir el crimen o sea el Ministerio Público”.
— ¿Cuáles son los riesgos de que el narcotráfico se inmiscuya en los puestos públicos?
“Mire, el narcotráfico todo lo intenta penetrar, los funcionarios son un blanco para amenazarlos, para amedrentarlos, para chantajearlos, para extorsionarlos, pero precisamente con los procesos orales se tiene la posibilidad de impedir que testigos que colaboraron en la justicia sean menos penetrables por parte del narcotráfico; cuando un individuo se para en una audiencia y señala con el dedo cuál es el culpable, es mucho menos riesgoso —y obviamente en todos los sistemas hay que protegerlos, a los testigos—, que el individuo que anda entre el bolsillo con una declaración que dio hace tres años, donde lo inculpaba ese individuo, es paradójico pero es mucho menos riesgoso para un testigo señalar en una audiencia pública al culpable, que simplemente percibir una documentación en papel y durar años esa documentación donde incrimina a alguien con la posibilidad de que reciba una amenaza si no se retracta de esa versión inicial”
— ¿En Colombia hay jueces sin rostro?
“En Colombia hubo jueces sin rostro, ya no los tenemos por virtudes de la propia corte nacional, quisiéramos que nunca los hubiera habido pero fue necesario en un momento dado porque no había respeto por la integridad de los jueces, tener temporalmente ese tipo de jueces, sirvieron pero ya no los tenemos más y todos los jueces tienen rostro”.
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