Spacer10x10
Spacer10x10
ZETA  
ZETA Online Edición Impresa Mas Información
Publicidad Ediciones Anteriores Suscripciones Quienes Somos Contactenos English Indice
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
ZETA Cover
Portada
Zoom Político
Para Empezar
Dezarrollo
Negocioz
Dobleplana
Conversaciones Privadas
Dichoz y Hechoz
Reportajez
Huellaz
Ezenario
En Zerio
Sortilegioz
Un Poco de Algo
Opinionez
Macuachadaz
Cultura
Espectaculoz
Deportez
Spacer10x10 Spacer10x10 Cultura

Pan y Zirco

Juan Carlos Domínguez

Una por naca y otro por exquisito, pero al final de cuentas igual de rufianes ambos. Nada más cambiaron un poco las formas y sus particulares gustitos, pero tanto Sari Bermúdez como Sergio Vela aterrizaron a la Presidencia del Conaculta como aves de rapiña sobre un presupuesto que, destinado a un rubro ubicado en una realidad tan “etérea” como las artes (a los ojos de la generalidad y nuestros políticos) se convierte botín abierto para el derroche sin recato.

Petulante y errático ya sabíamos que era, pero de Sergio Vela lo menos que nos consolaba es que se desempeñara eficientemente en su cargo dado a sus antecedentes, él sí era un artista y estaba probado ya (quizás faltó ponerlo bajo la lupa como ahora) como funcionario cultural. Pero entre eso y la traductora y conductora de programa mañanero para doñas que era Sari Bermúdez, en cuestión de mañas no hubo mucha diferencia entre uno y otro. O será que el poder de disponer del erario público descompone a cualquiera.

La danza de los millones podría titularse la obra que ahora protagoniza Vela. Que si 800 mil pesos gastados para que el señor tomara vino con compañías refinadas bajo el cielo de Niza o frente a la torre Eiffel; que si otra suma millonaria para zapatos tenis, dos millones de pesos en renta de estacionamientos dispersos por la ciudad e ilocalizables, aunque uno de ellos cita en la Zona Rosa. Y una nómina que triplicó para aquellos funcionarios medios con sueldo superior a los 30 mil pesos mensuales. Habría que auscultar los nombres, vínculos e intereses que envuelven esas designaciones.

Podríamos perdonarlo, bueno, al cabo es un raterillo más de guante blanco, como la mayoría de los funcionarios, pero se ve bien, es refinado, de buena casta, tiene estilo, podrían justificar algunos. Pero ahora ni eso lo salva, enseñó el cobre. Resultó un prosaico como el que más, y lo demostró en lo que más fácil se cae: el nepotismo. Aunado claro, al influyentismo.

Una mujer contenta —como dijera un columnista de Reforma— y uno que otro comensal sí le están muy agradecidos al Presidente de Conaculta y respaldan su eficiencia y determinación para lograr que no clausuraran el restaurante “Águila y Sol”, propiedad de la distinguida (en la acepción cabal de la palabra) María Ortiz, novia oficial de Sergio Vela. Eso quiere decir que sí ve y oye, y considera argumentos, y toma decisiones ante inconformidades o cuestionamientos. ¡Qué curioso!, y parecía ser muy indiferente cuando, por ejemplo, la comunidad cultural en Tijuana le debatía la decisión de haber ratificado a Teresa Vicencio como directora del CECUT. Pero pues pura mala leche de los gritones.

En el clóset había permanecido —y por eso se ha salvado un tanto del juicio público— Gerardo Kleinburg, otro refinadito, cuatacho de Sergio Vela y actual Director del Festival Cervantino (con ese apellido y esa amistad dónde más podría estar). El amiguito (incómodo o no, eso sólo Vela lo sabe) también ha gozado de la danza de los millones, y ha gastado en viajes más que su propio jefe. Se ha paseado —así, tal cual— por París, Buenos Aires, Santiago y Nueva York. 571 mil pesos gastados. Y un boleto de avión a Guadalajara, pero, ¡nah!, barato, casi 10 mil pesos —el puro boleto—. Antes de su puesto actual, Vela le dio a Keinburg una chambita, la de elaborar la programación de eventos del Palacio de Bellas Artes, se tardó cuatro meses en ello y cobró 130 mil pesos. Ahí fungió como prestador de servicios externo al Conaculta, por lo que no vieron mal asignarle aparte un cargo en nómina, con un sueldo de 84 mil pesos mensuales y nada menos que como asesor de Sergio Vela. Y es que escuchar al oído los consejos de un buen amigo no tiene precio. Vela se aplica.            


Back to top menu

 

Spacer10x10
Freaner & Associates | Diseño gráfico, multimedia, fotografía e illustración
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
  Choix Editores      
© l Choix Editores , S. de R.L. de C.V. l Todos los derechos reservados
Back to top menu
 
Spacer10x10

© l Choix Editores , S. de R.L. de C.V. l Todos los derechos reservados | Diseño: Ariel Freaner, Freaner & Associates