La inmigración según Obama
Antonio Meza Estrada
El senador norteamericano Barack Obama, demócrata por el estado donde está la ciudad de Chicago, se ha pronunciado en torno a la migración indocumentada en su país. Como es del conocimiento público, el señor Obama es uno de los tres nombres que se manejan para la candidatura a la presidencia de ese país, que habrá de disputarse a fines del año.
Su propuesta es sencilla y clara. Hay que sacar a esas personas de la sombra, darles opción para que sean residentes y eventualmente ciudadanos. Los requisitos de elegibilidad que él propone inician con la inexistencia de antecedentes penales, el pago de una multa por su ingreso y/o permanencia indocumentada así como el conocimiento del idioma inglés.
Y al escuchar y digerir su propuesta, en el contexto de la ciudad de los vientos, debiéramos entender que no va dirigida hacia nuestros paisanos exclusivamente; esa metrópoli tiene muchos mexicanos pero dudo que exista otra con tantas y tan diversas nacionalidades. Es como una torre de babel cultural.
Y tiene congruencia su afirmación. Finalmente él, es descendiente en primera generación de una familia de inmigrantes procedentes de Afrecha. Es cierto que nació y ha crecido dentro de la sociedad norteamericana, pero tambien que en su infancia y juventud sintió y vivió el duro paso de una sociedad que discrimina por el origen racial, el acento del hablado y el nivel socioeconómico, todo esto ligado al lugar de nacencia y al contexto cultural del inmigrante.
En los días posteriores a sus declaraciones no he escuchado alguna de nuestro lado: es decir, pareciera que o no tenemos migrantes indocumentados en los Estados Unidos que pudieran ser beneficiados por esa propuesta, o a los mexicanos de acá, no nos interesa.
Y es que de acuerdo a como se mueven los pesos y contrapesos de la política interna norteamericana, éste sería un buen momento para tomarle la palabra por parte de los legisladores mexicanos. Invitarle a discutir el punto y llegar a acuerdos que, hechos públicos dentro de los Estados Unidos, le beneficiarían a él en sus aspiraciones políticas, y a los nuestros, en un suavisamiento de las tensiones a que son sometidos por las autoridades locales y en algún momento, a una negociación nacional.
La oportunidad es inigualable, porque pudiera generar similares definiciones de los otros precandidatos demócratas y quizás, hasta de los republicanos.
Y la segunda parte de sus apreciaciones del tema son por demás interesantes. Señala que las autoridades migratorias de su país han gastado demasiado en el control de la frontera sur, y que los resultados son por lo menos, discutibles. Rechaza la militarización de la frontera y habla del diálogo con los países de origen de los migrantes… Y me pregunto otra vez, ante estas tan mesuradas y propositivas declaraciones: ¿quién le va a tomar la palabra?
Antonio Meza Estrada fue Cónsul de México en Michigan y El Paso.
ameza@mexico.com
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