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Quién dijo miedo, muchachos
Contrariedadez | Raúl Paredes y Hernández
“Pancho” El Charro Avitia nos alentaba con este corrido y, claro, se apoyaba diciendo: “…traigo mi cuarenta y cinco con sus cuatro cargadores…”
Mire, desde hace unos días me persigue el apodo tan mexicano de “Pancho”.
No siempre estará relacionado con los de nombre Francisco, ya ve Usted, al gran campeón de tenis de los años cuarentas los gringos le llamaban “Pancho” González, aunque su nombre de pila era Ricardo; otro tenista contemporáneo de aquél, pero ecuatoriano, era Francisco Olegario “Pancho” Segura y hasta al gallito de la película de Los Tres Caballeros, le llamaban “Pancho” Pistolas, sin que supiéramos realmente cuál era su nombre…
El trío más popular de música de boleros triunfó por todo el mundo llevando el nombre de Los Panchos; antes de ser los Hermanos Castro, éstos eran Los Panchitos.
Además de éstos, he conocido a lo largo de mi prolongada existencia a otros “panchos”; mire:
Hablando de tenistas, a nivel nacional recuerdo a Pancho Guerrero Arcocha, fundador y –creo– primer presidente de la Federación Mexicana de Lawn Tennis, como se llamaba entonces; a Francisco Galván “La Chencha” –por el caminadito–; y a Francisco “Pancho” Contreras, quien con los Palafox, Mario Llamas y “El Pelón” Osuna, pusieron en jaque por muchos años a los mejores equipos de Copa Davis.
“Pancho” Contreras, hijo de un doctor muerto trágicamente en uno de los ríos del sureste, quedó como cabeza de una familia conformada por varios hermanos y, según recuerdo, una hermana. Rolando, quien le seguía, murió joven. Otro de los hermanos, Ricardo, también jugaba al tenis en muy buen nivel, aunque por su carácter le apodábamos “El Berrinches”. Usted ya se imaginará de lo que estamos hablando.
A Pancho Contreras, superdotado físicamente, lo vi jugar en un solo pie durante un set –de apuesta, claro– para derrotar al doctor Roldán. Además no ha habido en México quien ejecute el remate de bolea como él lo hacía…
Bueno pues, basta de añoranzas. Seguramente Usted leyó la infortunada referencia a nuestro Alcalde, hace unos días, y exhibida por el Frontera a ocho columnas: “‘No tengan miedo’ sugiere el Alcalde” decía el titular de Daniel Salinas, el pasado 6 de marzo
“El alcalde de Tijuana Jorge Ramos Hernández tiene muy claro cuál es el enemigo a vencer por parte de la ciudadanía: El miedo”. Y agrega que así lo expresó el mismo Alcalde en su comparecencia a una Mesa de Redacción celebrada el día anterior con editorialistas, consejeros y empleados del rotativo.
En ese momento me vino a la memoria, el corrido, y Pancho el Charro Avitia, Usted coincidirá conmigo, si estuviéramos en las mismas condiciones en que vive el señor Ramos, aconsejaríamos en la misma forma a la ciudadanía: no tengan miedo. ¡Claro! con doce guaruras atados al cinturón, camionetas seguramente blindadas y cuatro patrullas día y noche frente a mi domicilio, yo tampoco tendría miedo; es más, hasta una que otra bravata me echaba…
Pero ya que recordé a los “panchos”, me viene a la memoria un valioso documento escrito por el doctor Francisco Contreras Díaz –en octubre de 2001– y que, con el título de El último baluarte, vino a caer en mis manos, no sé por dónde ni porqué, pero del que me voy a permitir extraer y transcribir para Usted algunas frases que son para reflexionar.
Hablando de las consecuencias que han acarreado la globalización y el mercado neoliberal, nos dice: “…cuando la civilización transforma las frases mágicas de los anunciantes en principios básicos de la economía…produjo la categoría del excluido y alteró en lo profundo los vínculos sociales”.Y –nos sigue diciendo– es imposible imaginar nada peor (hablando de la pérdida de empleos) porque analizando las cifras de desocupados, pobres, marginados, desafiliados, excluidos, no son simples indicadores socioeconómicos sino la dramática situación de millones de hombres y mujeres…” “ya no se trata de los pobres de hace un tiempo, quienes tenían a su favor la esperanza del progreso y el estímulo de un posible ascenso social; quienes se apoyaban firmemente en su trabajo y en el horizonte de lenta pero segura mejoría económica. Los de ahora, los llamados excluidos, caen irremediablemente en un profundo plano inclinado que los arroja más y más en la miseria y la desesperación…”
“Del lado ‘de adentro’, los que tienen acceso, aún limitado, al mercado de consumo, suelen considerarse a salvo de las desdichas que aquejan a los excluidos. Pueden sentir que esta sociedad no es del todo mala, que al menos a ellos y a sus hijos les permite disfrutar de las maravillas del consumo…”
Sin embargo, a esta parte de la sociedad no la llama “incluidos”, sino que, el estar dentro les genera miedo a perder la seguridad con la necesidad de controles, alarmas, vigilantes, vecinos armados y barrios amurallados. Calles ante apacibles se han tornado en zonas de riesgo, los semáforos en la noche son trampas muchas veces mortales, la entrada del auto en el garaje, la situación que más ataques genera en los barrios suburbanos, asaltos, plagios y asesinatos, son situaciones cotidianas.
A esta parte de la población la llama de los “recluidos” por la abstención que hacen del libre disfrute a sus bienes.
A ver, todo esto ¿le suena…? ¿Usted, de qué lado está…?
Gracias a la ubicación de nuestra ciudad, se ha creado, a mi juicio, otra división privilegiada dentro de los “incluidos- recluidos” y que llamaré de los “huidos”, por la oportunidad que han tenido de cambiar su domicilio a otro país…
Una buena lectura de los conceptos de don Francisco Contreras Díaz quizás haga recapacitar a nuestro Alcalde y a otros niveles de gobierno antes de hablar y evitarles “hagan un pancho” con sus declaraciones ante una sociedad justificadamente espantada por lo que vivimos diariamente en Tijuana.
Usted ha de perdonar que no continúe con mi relación del viaje a Praga, que seguirá, espero, la próxima semana, pero no me pude quedar sin comentar esto. Igualmente quedan pendientes de “retratar” la “comisión” que acelerará (¿?) los cruces fronterizos y el gozoso espectáculo (gobernador-presidente municipal) de arrojar agua, al inaugurar una p… toma, en un fraccionamiento popular, cuyo costo realmente lo pagarán los “beneficiados” con 500 pesos mensuales…Le digo…
El Ingeniero Civil Raúl Paredes y Hernández, reside en Tijuana, B.C. Correo electrónico: raul3824@prodigy.net.mx
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