Con una iniciativa del PRD, PT y Convergencia.
Proponen derogar el IETU
En entrevista con ZETA Joaquín Vela González, secretario de la Comisión de Hacienda y Crédito Público en la Cámara de Diputados, explicó la discusión para abrogar el nuevo impuesto que terminará por afectar sólo a los pequeños y medianos contribuyentes que, finalmente, son los que sostienen al país.
Gabriela Olivares Torres
A escasos tres meses de su aplicación el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) sigue siendo uno de los aspectos más cuestionados de la Reforma Fiscal que entró en vigor a instancias de la administración de Felipe Calderón.
Prueba de ello es la realización del Foro para la Derogación del IETU: Impacto y Alternativas”, organizado por los diputados Juan Ignacio Samperio Montaño (Convergencia), Rosario Ortiz Magallón (PRD) y Joaquín Vela González, secretario de la Comisión de Hacienda y Crédito Público en el Congreso.
El objetivo de la reunión fue analizar los efectos de la nueva tributación para elaborar una iniciativa que, en concreto, buscará la abrogación del IETU y fomentará un movimiento nacional para la recuperación productiva de la economía mexicana.
“Tanto el PRD como el PT y Convergencia votamos en contra del IETU como nuevo impuesto porque pensamos que ningún nuevo impuesto puede resolver los problemas si no tiene que ver con una visión fundamental de la reactivación de la economía del país”, explicó Vela González a ZETA.
De acuerdo con el diputado por el Partido del Trabajo, el impuesto se dio a contracorriente y no funcionará dado a que no se estableció, junto con la nueva obligación fiscal, una línea de política de fomento a la productividad del país.
Según expuso el también economista, la justificación de los funcionarios de Hacienda para concebir el impuesto fue la gran cantidad de huecos que ya padecía el esquema del Impuesto sobre la Renta.
“En principio nos dijeron que iba a tener una característica diferente al ISR porque éste tenía hoyos por todos lados y eso permitía la evasión y elusión fiscal sobre todo por parte de las grandes empresas. Ese tema nos pareció interesante. Nos dijeron que no iba a haber deducciones”.
Sin embargo, el problema es que, al fin y al cabo, el IETU terminó aplicándose al mismo padrón de contribuyentes, el cual en sí apenas creció en un 20 por ciento.
Otro de los fundamentos de la tributación fue la urgencia que México tiene de incrementar el Producto Interno Bruto en diez puntos para impulsar el desarrollo nacional; no obstante con el IETU el PIB apenas conseguirá sumar dos puntos más en un período de diez años. En este sentido, Vela González afirmó que “la Reforma Fiscal puede ser un fracaso porque no cubre la expectativa”.
“Este país lo que necesita es producir”, insistió el funcionario considerando tan sólo las cifras de 2005 en donde México aumentó en un 8.7 por ciento la importación de bienes de consumo mientras que la producción sólo se incrementó en un raquítico 1.5 por ciento.
“De seguir así en 10 a 15 años vamos a comprar todo del exterior”, concluyó el diputado, poniendo en duda las acciones del gobierno calderonista en materia económica tanto a corto como a largo plazo.
Por otro lado, un aspecto seriamente criticable de la Reforma vuelve a ser el hecho de que el IETU no afectará a los más fuertes, en virtud de que “los que pagan impuestos son los medianos y pequeños contribuyentes, los que han pagado siempre, los que apoyan al desarrollo del país”.
Además, los grandes empresarios habrán de recurrir a despachos contables para lograr una planeación fiscal a través de la cual hallarán la manera de eludir y evadir impuestos.
Caso contrario, al no tener ese tipo de onerosos instrumentos a la mano, las pequeñas y medianas empresas serán las que, de manera obligada, tendrán que cumplir con un impuesto que amenaza su sobrevivencia. Por lógica, como señaló Vela González, si estas industrias desaparecen “no habrá tributación”.
Es por ello que los responsables en Hacienda han optado por aguzar oídos y escuchar las observaciones que se derivan de citado Foro al que acudieron precisamente los más afectados. A la par, comentó que si la recaudación resultó cuantiosa durante el primer plazo del IETU en febrero, según confirmó la SHCP, la sospecha de algunos funcionarios es que la sumatoria sólo fue el resultado del pago de un impuesto más costoso.
Para ejemplificar, el diputado mencionó a la industria metalmecánica que requiere de mano de obra calificada cuyo salario, que tiene que ser elevado, no puede deducirse del IETU. Asimismo, está el caso de los “recicladores” de envases de plástico que, en el esquema tributario anterior, se auto facturaban para rebajar el pago a los recolectores, facultad que ahora no está permitida.
“Por eso convocamos al Foro que tenía como objeto que se dieran más casos”, amplió Vela González. “Se llegó a la conclusión de que (el IETU) es un impuesto que no aporta mucho al país y sí pone en riesgo a la gente que tiene años pagando impuestos”.
De ahí que “elaboramos una propuesta en ese sentido para pedir la abrogación del impuesto y buscar una forma diferente de recabar impuestos”, confirmó. Porque, en resumidas cuentas, “los grandes siguen sin pagar y van a seguir pagando los mismos, ése no era el objetivo de la Reforma Fiscal”.
Encima de todo, la prueba más contundente de los malestares del IETU es la lluvia de amparos a los que han recurrido los contribuyentes para buscar en la Suprema Corte un mecanismo de defensa. En opinión de Joaquín Vela González, el hecho de que no se revele la cantidad precisa de industrias que han optado por dicho recurso es muy significativo. “Mantienen en secreto el número de empresas amparadas”, reiteró el diputado.
Paralelamente, el secretario de la Comisión de Hacienda y Crédito Público dijo que en próximas fechas se organizará un foro para conformar una alianza nacional por el rescate de la actividad productiva, “porque vimos que nadie se preocupa por que este país produzca”.
Por último, otro aspecto del IETU que pone en peligro la estabilidad económica del contribuyente promedio es que su impacto podría afectar a los trabajadores.
En la actualidad existen 52 tipos de prestaciones que van desde ayuda de transporte, mudanza, servicio de comedor, hasta bonos por diversos conceptos. En el pasado, estos conceptos eran deducibles del ISR, cosa que no sucede más con el IETU. Por ende, “lo más seguro es que las empresas se las quiten (prestaciones) a los trabajadores”, comentó el diputado. Así, “una Reforma Fiscal se convierte en una reforma laboral porque les pega a los trabajadores”.
Otra manera de perjudicar gira sobre el hecho de que el impuesto en cuestión sólo acepta la deducción de salarios con factura, por lo que “hay el riesgo de que los empresarios quieran pagan por honorarios para que a la gente le cobren el IETU y aparte no tengan ninguna prestación, con esto los van a meter en un esquema laboral de honorarios. Si esta tendencia se da habrá una contrarreforma laboral de gran escala, que va a terminar por provocar unas condiciones de vida muy deterioradas” para los mexicanos.
Para finalizar, Vela González calificó los diez puntos de Felipe Calderón, comprendidos en el Plan para contrarrestar los efectos de la recesión estadounidense en las finanzas de México, como “propuesta muy light, que no atiende de manera directa la realidad de las empresas que están sosteniendo al país”.
“Imposible sostener la economía”: CANACINTRA
El Presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación, Mario Escamilla Novelo, afirmó a ZETA que con el IETU y la recesión estadounidense no habrá forma de sostener la economía de México.
“Tenemos que entender que no es ése, el sistema de tributación mejor; porque no vamos apoyando con una auténtica simplificación de trámites, para que todo aquel que está en la informalidad se acerque”.
“No que ahorita, al complicarlo con el IETU e ISR y que el contador requiere de un contador para entenderlo, entonces se va a ir a la informalidad, porque va ser imposible sostener la economía. A eso hay que agregarle la recesión de Estados Unidos” y la posibilidad de que otros países sufran una crisis similar.
El ejecutivo empresarial precisó que las llamadas de asesoría para amparos subieron un 20 por ciento. Y ejemplificó: Antes, de cada cinco empresas que solicitaban información a Canacintra, una se amparaba; ahora de cada cinco, cuatro buscan este recurso legal para defenderse del IETU.
Asimismo, Escamilla Novelo señaló que en Tijuana los despachos contables están cobrando desde los tres mil pesos hasta los cinco mil dólares para elaborar un amparo, según sea el caso.
La propuesta del sector industrial consiste en aplicar el tan discutido impuesto al consumo: “Si gastas pagas, sino gasta no pagas. Son ejemplos increíblemente exitosos a nivel mundial, para un control fiscal equitativo y no estar tratando de ‘tropicalizar’ esquemas. Al cautivo lo siguen exprimiendo hasta que lo truenan”.
Respecto del tema comentó que aunque las autoridades presumen efectos recaudatorios buenos, los resultados a mediano y largo plazo no van a ser tan halagadores.
“Un 70 por ciento de las empresas afiliadas con nosotros están haciendo lo siguiente: empleado que renuncia, empleado que no reponen. Entonces sí pudiera empezar a generarse una situación de desempleo.
“Ahí también es bueno poner la contraparte y hacer el comentario con toda la honestidad, el Gobernador estuvo en la Reunión Nacional de Industriales y presentó un plan para que Baja California permanezca como un área competitiva a pesar de los impactos del IETU”, finalizó el titular de Canacintra. (Francisco Navarro Fausto/ZETA). |